viernes, 26 de agosto de 2016

Viernes 30 septiembre 2016, San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Bendicional, 31 de mayo de 1984.

IV. LA CELEBRACIÓN DE LA BENDICIÓN

Estructura típica


20. La celebración típica de la bendición consta de dos partes: la primera es la proclamación de la palabra de Dios, la segunda la alabanza de la bondad divina y la impetración del auxilio celestial.

Normalmente, la celebración se abre y se concluye con unos breves ritos.

21. La primera parte tiende a que la bendición sea realmente un signo sagrado, que toma su pleno sentido y eficacia de la proclamación de la palabra de Dios (29).

Por tanto, el centro de esta primera parte es la proclamación de la palabra de Dios, a la cual se subordinan tanto la monición introductoria como la breve explicación o la exhortación u homilía que pueden añadirse, según se estime oportuno.

Para avivar en los que participan una fe más intensa, se puede intercalar un salmo, un canto o un silencio sagrado, máxime si se hacen varias lecturas.

22. La segunda parte tiene por objeto alabar a Dios, con los ritos y las preces, y obtener su ayuda por Cristo en el Espíritu Santo. El núcleo central de esta parte lo constituye la fórmula de bendición, u oración de la Iglesia, acompañada con frecuencia de un signo determinado.

Para fomentar la oración de los presentes, puede añadirse la plegaria común, que normalmente precede a la fórmula de bendición, y a veces la sigue.

23. En las celebraciones propuestas, al preparar la celebración, hay que distinguir cuidadosamente los elementos principales, que son la proclamación de la palabra de Dios y la oración de la Iglesia —que nunca se han de omitir, ni siquiera en los Ritos breves—, de los demás elementos.

24, Por consiguiente, al preparar la celebración, hay que tener en cuenta sobre todo lo siguiente:
a) generalmente hay que preferir la forma comunitaria (30), de manera que en ella el diácono, el lector, el salmista, el coro ejerzan sus funciones propias;
b) hay que atender a las normas generales sobre la consciente, activa y adecuada participación de los fieles (31);
c) conviene sopesar las circunstancias de las cosas y de los asistentes (32), observando los principios que inspiran la reforma de estos ritos y las normas dadas por la autoridad competente.

29 Cf. Missale romanum, Ordo Lectionum Missae, Ed. typ. altera, Roma, 1981, Prenotandos, núms. 3-9.
30 Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 27.
31 Ibidem, núm. 79.
32 Ibidem, núm. 38.


CALENDARIO

30 VIERNES. SAN JERÓNIMO, presbítero y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Job 38, 1. 12-21; 40, 3-5. ¿Has mandado a la mañana o has entrado por los hontanares del mar?
- Sal 138. R. Guíame, Señor, por el camino eterno.
- Lc 10, 13-16. Quien me rechaza a mí rechaza al que me ha enviado.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 1 de octubre, pág. 587.
CALENDARIOS: Jerónimos: (S).
Palencia: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Nicolás Castellanos Franco, obispo, emérito (1978).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia, el cual, nacido en Dalmacia, estudió en Roma, ciudad en la que cultivó con esmero todos los saberes y recibió el bautismo cristiano. Después, seducido por el valor de la vida contemplativa, se entregó a la existencia ascética al ir a Oriente, donde se ordenó de presbítero. Vuelto a Roma, fue secretario del papa Dámaso, hasta que, tras fijar su residencia en Belén de Judea, vivió una vida monástica dedicado a traducir y explicar las Sagradas Escrituras, revelándose como insigne doctor. De modo admirable fue partícipe en muchas necesidades de la Iglesia y, finalmente, llegando a una edad provecta, descansó en la paz del Señor. (420)

30 de septiembre
San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 30 septembris
S. Hieronymi, presbyteri et Ecclesiæ doctoris
Memoria
Antífona de entrada Jos 1, 8
En tus labios estén las palabras de Dios; día y noche medita en ellas, cuida hacer todo lo que ellas dicen, así tu vida tendrá sentido y valor.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 1, 2-3
Beátus vir, qui meditábitur in lege Dómini die ac nocte: dabit fructum suum in témpore suo.
Oración colecta
Oh Dios, tú que concediste a san Jerónimo una estima tierna y viva por la Sagrada Escritura, haz que tu pueblo se alimente de tu palabra con mayor abundancia y encuentre en ella la fuente de la verdadera vida. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beáto Hierónymo presbytero suávem et vivum Scriptúrae Sacrae afféctum tribuísti, da, ut pópulus tuus verbo tuo ubérius alátur, et in eo fontem vitae invéniat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XXVI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Job 38, 1. 12-21; 40, 3-5
¿Has mandado a la mañana y entrado por las fuentes del Mar?

Lectura del libro de Job.

El Señor habló a Job desde la tormenta:
«¿Has mandado en tu vida a la mañana
o señalado su puesto a la aurora,
para que agarre la tierra por los bordes
y sacuda de ella a los malvados;
para marcarla como arcilla bajo el sello
y teñirla lo mismo que un vestido;
para negar la luz a los malvados
y quebrar el brazo sublevado?
¿Has entrado por las fuentes del Mar
o paseado por la hondura del Océano?
¿Te han enseñado las puertas de la Muerte
o has visto los portales de las Sombras?
¿Has examinado la anchura de la tierra?
Cuéntamelo, si lo sabes todo.
¿Por dónde se va a la casa de la luz?,
¿dónde viven las tinieblas?
¿Podrías conducirlas a su tierra
o enseñarles el camino de su casa?
Lo sabrás, pues ya habías nacido
y has cumplido tantísimos años».
Job respondió al Señor:
«Me siento pequeño, ¿qué replicaré?
Me taparé la boca con la mano.
Hablé una vez, no insistiré;
dos veces, nada añadiré».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 138, 1b-3. 7-8. 9-10. 13-14ab (R.: 24b)
R.
Guíame, Señor, por el camino eterno. Deduc me, Dómine, in via ætérna.

V. Señor, tú me sondeas y me conoces.
Me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.
Guíame, Señor, por el camino eterno. Deduc me, Dómine, in via ætérna.

V. ¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. R.
Guíame, Señor, por el camino eterno. Deduc me, Dómine, in via ætérna.

V. Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha. R.
Guíame, Señor, por el camino eterno. Deduc me, Dómine, in via ætérna.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias porque me has plasmado portentosamente,
porque son admirables tus obras. R.
Guíame, Señor, por el camino eterno. Deduc me, Dómine, in via ætérna.

Aleluya Cf. Sal 94, 8a. 7d
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor.
Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte.
R.

EVANGELIO Lc 10, 13-16
Quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús:
«¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Pues si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, vestidos de sayal y sentados en la ceniza.
Por eso el juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo. 
Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; quien a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
87 Los fieles, recordando la palabra de Cristo a sus Apóstoles: "El que a vosotros escucha a mi me escucha" (Lc 10, 16; cf. LG 20), reciben con docilidad las enseñanzas y directrices que sus pastores les dan de diferentes formas.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario X
298. Reunidos, hermanos, para recordar los beneficios de nuestro Dios, pidámosle que inspire nuestras plegarias para que merezcan ser atendidas.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor.
- Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
- Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en este santo templo en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.
Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, que, después de acoger con devoción tu palabra a ejemplo de san Jerónimo, nos dispongamos a ofrecerte con mayor fervor este sacrificio de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Tríbue, nobis, Dómine, ut, exémplo beáti Hierónymi, verbum tuum meditáti, ad salutárem hóstiam maiestáti tuae offeréndam prómptius accedámus. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Jr 15, 16
Cuando encontraba palabras tuyas las devoraba; tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque tu nombre fue pronunciado sobre mí, Señor Dios.
Antiphona ad communionem Cf. Jr 15, 16
Dómine Deus, invénti sunt sermónes tuos, et comédi eos; et factum est mihi verbum tuum in gáudium et in laetítiam cordis mei.
Oración después de la comunión
Esta eucaristía que hemos celebrado, Señor, al venerar con gozo la memoria de san Jerónimo, mueva el corazón de tus fieles para que, atentos a la divina palabra, conozcan el camino que deben seguir y, siguiéndolo, lleguen a la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Sancta tua quae súmpsimus, Dómine, de beáti Hierónymi celebritáte laetántes, tuórum éxcitent corda fidélium, ut, sacris inténta doctrínis, intéllegant quod sequántur, et sequéndo vitam obtíneant sempitérnam. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 1 de octubre
M
emoria de santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que entró aún muy joven en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Lisieux, llegando a ser maestra de santidad en Cristo por su inocencia y simplicidad. Enseñó el camino de la perfección cristiana por medio de la infancia espiritual, demostrando una mística solicitud en bien de las almas y del incremento de la Iglesia, y terminó su vida a los veinticinco años de edad, el día treinta de septiembre (1897).
2. En Seclin, en la Galia Bélgica, san Piatón, presbítero, que es venerado como evangelizador de Tournai y mártir (s. III/IV).
3. En Lisboa, en la Lusitania, santos Verísimo, Máxima y Julia, mártires (s. III/IV).
4. En Tréveris, en la Renania, de Austrasia, san Nicecio, obispo, que, según el testimonio de san Gregorio de Tours, era fuerte en la predicación, terrible en la argumentación, constante en la enseñanza, y sufrió el destierro bajo Clotario, rey de los francos (561).
5. En Constantinopla, san Romano, diácono, que fue apellidado Melodo por su sublime pericia artística en componer himnos eclesiásticos en honor del Señor y de los santos (c. 500).
6. En Gante, de Flandes, en Neustria, san Bavón, monje, que, discípulo de san Amando, dejó la vida seglar, distribuyó sus bienes entre los pobres y entró en el monasterio fundado en esta ciudad (c. 659).
7. En Condé-sur-l’Escaut, en el Hainaut, de Austrasia, san Wasnulfo, monje, nacido en Escocia (s. VII).
8. En Canterbury, en Inglaterra, san Geraldo Edwards, presbítero y mártir, en cual fue ordenado en Francia y, al regresar a su patria, en la persecución durante el reinado de Isabel I, después de un largo encarcelamiento consumó su martirio en el patíbulo. Con él fueron martirizados los presbíteros beatos Roberto Wilcox y Cristóbal Buxton, por su condición sacerdotal, y el beato Roberto Widmerpool, por ayudar a un sacerdote (1588).
9*. En Cichester, también en Inglaterra, beatos Rodolfo Crockett y Eduardo James, presbíteros y mártires, que, formados en el Colegio de los Ingleses de Reims, al regresar a su patria, por razón de su sacerdocio, fueron conducidos al patíbulo (1588).
10*. En Ipswich, de Suffolk, también en Inglaterra, beato Juan Robinson, presbítero y mártir, el cual, siendo padre de familia, al enviudar recibió ya anciano la ordenación sacerdotal, y por esta causa fue coronado con el martirio (1588).
11*. En Nagasaki, en Japón, beatos Gaspar Hikojiro y Andrés Yoshida, mártires, que, siendo catequistas, fueron degollados por haber recibido en sus casas a unos sacerdotes (1617).
12*. En Saronno, cerca de Varese, en la Lombardía, de Italia, beato Luis María Monti, religioso, quien, a pesar de mantener su condición laical, instituyó los Hijos de María Inmaculada, congregación que dirigió con espíritu de caridad hacia los pobres y los necesitados, ocupándose especialmente de los enfermos y huérfanos, y trabajando en favor de la formación de los jóvenes (1900).
13*. En el lugar de Rotglà y Corbera, en la región de Valencia, en España, beata Florencia Caerols Martínez, virgen y mártir, que, en tiempo de persecución contra la fe, alcanzó la gloria de la vida eterna por medio del martirio (1936).
14*. En la ciudad de Villena, en la misma región española, beato Álvaro Sanjuán Canet, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que en la misma difícil época, alcanzó por su combate la palma del martirio (1936).
15*. Cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Antonio Rewera, presbítero y mártir, que, por su confesión en favor de Cristo, desde Polonia fue internado en el campo de concentración de Dachau, y por medio de los tormentos alcanzó la corona del martirio (1942).

jueves, 25 de agosto de 2016

Jueves 29 septiembre 2016, Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, fiesta.

SOBRE LITURGIA

Bendicional, 31 de mayo de 1984.

19. La participación de los fieles será tanto más activa cuanto más profunda sea la instrucción que se les dé sobre la importancia de las bendiciones. Por esto los presbíteros y ministros, en las mismas celebraciones, así como en la predicación y en la catequesis, han de explicar a los fieles el significado y la eficacia de las bendiciones.

Es muy importante, en efecto, que el pueblo de Dios sea instruido acerca del verdadero significado de los ritos y preces que emplea la Iglesia en las bendiciones, para que en la celebración sagrada no se introduzca ningún elemento de tipo supersticioso o de vana credulidad que pueda lesionar la pureza de la fe.

CALENDARIO

29 JUEVES. SANTOS ARCÁNGELES MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL, fiesta


Fiesta de los santos arcángeles Miguel Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de san Miguel, en la vía Salaria, a seis millas de Roma, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares, y que sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a Él glorifican sin cesar (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. ángeles.
LECC.: vol. V.
- Dan 7, 9-10. 13-14. Miles y miles le servían.
o bien: Ap 12, 7-12a. Miguel y sus ángeles declararon la guerra al dragón.
- Sal 137. R. Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.
- Jn 1, 47-51. Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 30 de septiembre, pág. 585.
CALENDARIOS: Arzobispado Castrense-Cuerpo de Mutilados: San Rafael Arcángel (S). OCSO y Hospitalarios de San Juan de Dios: (F).
Ciudad Real: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Antonio Algora Hernando, obispo (1985).
Pamplona y Tudela: Aniversario de la ordenación episcopal del cardenal Fernando Sebastián Aguilar, arzobispo, emérito (1979).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de San Miguel, en la vía Salaria, a seis millas de Roma, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares, y que sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a Él glorifican sin cesar.

29 de septiembre
SANTOS ARCÁNGELES MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL.
Fiesta
Die 29 septembris
SS. MICHAELIS, GABRIELIS ET RAPHAELIS, ARCHANGELORUM.
Festum
Antífona de entrada Sal 102, 20
Bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 102, 20
Benedícite Dóminum, omnes Angeli eius, poténtes virtúte, qui fácitis verbum eius, ad audiéndam vocem sermónum eius.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Oh Dios, que con admirable sabiduría distribuyes los ministerios de los ángeles y los hombres, te pedimos que nuestra vida esté siempre protegida en la tierra por aquellos que te asisten continuamente en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui miro órdine Angelórum ministéria hominúmque dispénsas, concéde propítius, ut, a quibus tibi ministrántibus in caelo semper assístitur, ab his in terra vita nostra muniátur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la Fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael (Lecc. Ant. V).

PRIMERA LECTURA (opción 1) Dan 7, 9-10. 13-14
Miles y miles le servían
Lectura de la profecía de Daniel.

Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima ; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros.
Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él.
Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2) Ap 12, 7-12a
Miguel y sus ángeles declararon guerra al dragón
Lectura del libro del Apocalipsis.

Se trabó una batalla en el cielo; Miguel y sus ángeles declararon guerra al dragón. Lucharon el dragón y sus ángeles, pero no vencieron, y no quedó lugar para ellos en el cielo. Y al gran dragón, a la serpiente primordial que se llama diablo y Satanás, y extravía la tierra entera, lo precipitaron a la tierra, y a sus ángeles con él. Se oyó una gran voz en el cielo: Ahora se estableció la salud, y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo; porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche. Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron, y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos, y los que moráis en sus tiendas.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 137, 1-2a. 2b-3. 4-5. 7c-8 (R.: 1b)
R.
Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor. In conspectu angelorum psallam tibi, Dómine.

V. Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R.
Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor. In conspectu angelorum psallam tibi, Dómine.

V. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.
Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor. In conspectu angelorum psallam tibi, Dómine.

V. Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,
al escuchar el oráculo de tu boca;
canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande. R.
Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor. In conspectu angelorum psallam tibi, Dómine.

Aleluya Sal 102, 21
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Bendecid al Señor, ejércitos suyos, servidores que cumplís sus deseos.
Benedícite Domino, omnes virtutes eius, ministri eius, qui fácitis voluntatem eius.
R.

EVANGELIO Jn 1, 47-51
Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
-«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta:
-«¿De qué me conoces?»
Jesús le responde:
-«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió:
-«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó:
-«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.»
Y le añadió:
-«Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
329 S. Agustín dice respecto a ellos: "Angelus officii nomen est, non naturae. Quaeris numen huins naturae, spiritus est; quaeris officium, ángelus est: ex eo quad est, spiritus est, ex eo quod agit, ángelus" ("El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel") (Psal. 103, 1, 15). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos" (Mt 18, 10), son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103, 20).
335 En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo (cf MR, "Sanctus"); invoca su asistencia (así en el "In Paradisum deducant te angeli… " ("Al Paraíso te lleven los ángeles… ") de la liturgia de difuntos, o también en el "Himno querubínico" de la liturgia bizantina) y celebra más particularmente la memoria de ciertos ángeles (S. Miguel, S. Gabriel, S. Rafael, los ángeles custodios).

Oración de los fieles
351. Pidamos al Señor, a quien alaban los ángeles, que escuche nuestras oraciones por la Iglesia y por todos los hombres.
- Para que san Miguel, fortaleza de Dios, custodie a la santa Iglesia y la libre de todos sus enemigos. Roguemos al Señor.
- Para que por manos de los ángeles suban hasta la presencia de Dios las ofrendas y oraciones de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que busquemos continuamente el rostro de Dios, que contemplan continuamente los ángeles. Roguemos al Señor.
- Para que los niños y los jóvenes vivan libres de las asechanzas del enemigo, protegidos por aquellos que son enviados para guardarnos en nuestros caminos. Roguemos al Señor.
- Para que al final de nuestra vida los ángeles nos reciban en el paraíso y nos introduzcan en la ciudad santa de Jerusalén Roguemos al Señor.
Te pedimos, Señor, que tus santos arcángeles, ministros gloriosos de tu poder de salvación, nos ayuden en el peregrinar de esta vida y nos conduzcan después a la patria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza y te suplicamos humildemente que, llevado a tu presencia por manos de los ángeles, lo recibas con bondad, y nos sirva para nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias tibi, Dómine, laudis offérimus, supplíciter deprecántes, ut eásdem, angélico ministério in conspéctum tuae maiestátis delátas, et placátus accípias, et ad salútem nostram proveníre concédas. Per Christum.
PREFACIO DE LOS ÁNGELES
La gloria de Dios manifestada en los Ángeles.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y proclamar tus alabanzas por la creación de los ángeles y los arcángeles, objeto de tu complacencia. El honor que les tributamos manifiesta tu gloria, y la veneración que merecen es signo de tu inmensidad y excelencia sobre todas tus criaturas.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De gloria Dei per Angelos.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et in Archángelis Angelísque tuis tua praecónia non tacére, quia ad excelléntiam tuam recúrrit et glóriam quod angélica creatúra tibi probábilis honorétur: et, cum illa sit amplo décore digníssima, tu quam sis imménsus et super ómnia praeferéndus osténderis, per Christum Dóminum nostrum.
Per quem multitúdo Angelórum tuam célebrat maiestátem, quibus adorántes in exsultatióne coniúngimur, una cum eis laudis voce clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Sal 137, 1
Te doy gracias, Señor, de todo corazón; delante de los ángeles tañeré para ti.
Antiphona ad communionem Ps 137,1
Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo, in conspéctu Angelórum psallam tibi.
Oración después de la comunión
Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial con que nos has alimentado, para que caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de tus ángeles. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Pane caelésti refécti, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, eius fortitúdine roboráti, sub Angelórum tuórum fidéli custódia, fortes, salútis progrediámur in via. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 30 de septiembre
M
emoria de san Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia, que, nacido en Dalmacia, estudió en Roma, cultivando con esmero todos los saberes, y allí recibió el bautismo cristiano. Después, captado por el valor de la vida contemplativa, se entregó a la existencia ascética yendo a Oriente, donde se ordenó de presbítero. Vuelto a Roma, fue secretario del papa Dámaso, hasta que, fijando su residencia en Belén de Judea vivió una vida monástica dedicado a traducir y explanar las Sagradas Escrituras, revelándose como insigne doctor. De modo admirable fue partícipe de muchas necesidades de la Iglesia y, finalmente, llegando a una edad provecta, descansó en la paz del Señor (420).
2. En Piacenza, en la región de la Emilia, en Italia, san Antonino, mártir (s. inc.).
3. En Soleure, entre los helvecios (hoy Suiza), santos Urso y Víctor, mártires, que, según la tradición, pertenecieron a la legión Tebea (c. 320).
4. En Armenia, san Gregorio, apellidado el Iluminador, obispo, que, después de sobrellevar muchos trabajos, se retiró a una cueva cerca de la confluencia del Éufrates ramificado y allí descansó en paz. Es considerado apóstol de los armenios (c. 326).
5*. En Marsella, de la Provenza, en la Galia, santa Eusebia, virgen, fiel servidora de Dios desde la juventud hasta la senectud (c. 497).
6. En Cantorbery, en el condado de Kent, en Inglaterra, san Honorio, obispo, antes monje romano, enviado por el papa san Gregorio I Magno como compañero de san Agustín para evangelizar Inglaterra, a quien sucedió, finalmente, en la sede episcopal (653).
7*. En Roma, san Simón, monje, antes conde de Crespy, en Francia, que, renunciando a la patria, al matrimonio y a todo, eligió la vida monástica y después la eremítica en las montañas del Jura, y reclamado muchas veces como legado de paz para conciliación entre príncipes, murió finalmente en Roma, siendo sepultado en la Urbe, en la basílica de San Pedro (1082).
8. En Nusco, de Irpinia, en Italia, san Amado, obispo (1093).
9*. En Die, en la Galia Lugdunense, san Ismidón, obispo, que enamorado de los Santos Lugares, por dos veces peregrinó piadosamente a Palestina (1115).
10*. En Pesaro, en la región del Piceno, en Italia, beata Felicia Meda, abadesa clarisa (1444).
11. En Roma, san Francisco de Borja, presbítero, que, muerta su mujer, con quien había tenido ocho hijos, ingresó en la Compañía de Jesús y, pese a que abdicó de las dignidades del mundo y recusó las de la Iglesia, fue elegido prepósito general, siendo memorable por su austeridad de vida y oración (1572).
12*. En el litoral norte de Francia, frente a Rochefort, beato Juan Nicolás Cordier, presbítero y mártir, que, suprimida la Compañía de Jesús, siguió ejerciendo el ministerio sacerdotal en la región de Verdún, hasta que, en la recrudecida Revolución Francesa, por su condición de sacerdote fue encarcelado en una nave anclada en el mar, muriendo de enfermedad e inanición (1794).
13. En Lisieux, también en Francia, muerte de santa Teresa del Niño Jesús, cuya memoria se celebra el día siguiente (1897).
14*. En Lanzo, provincia de Turín, en Italia, beato Federico Albert, presbítero, que, siendo párroco, fundó la Congregación de Hermanas de San Vicente de Paúl de la Inmaculada Concepción, destinada a la redención de las gentes caídas en la miseria (1876).

miércoles, 24 de agosto de 2016

Miércoles 28 septiembre 2016, San Lorenzo Ruiz y compañeros, mártires, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Bendicional, 31 de mayo de 1984.

18. El ministerio de la bendición está unido a un peculiar ejercicio del sacerdocio de Cristo y, según el lugar y el oficio propio de cada cual en el pueblo de Dios, se ejerce del modo siguiente:

a) Compete al Obispo principalmente presidir aquellas celebraciones que atañen a toda la comunidad diocesana y se hacen con particular solemnidad y gran concurrencia del pueblo; por eso puede reservarse algunas celebraciones (27), principalmente cuando se realizan de forma más solemne.

b) Compete a los presbíteros, como requiere la naturaleza de su servicio al pueblo de Dios, presidir las bendiciones, sobre todo aquellas que se refieren a la comunidad a cuyo servicio están destinados; por tanto, pueden celebrar todas las bendiciones contenidas en este libro, con tal de que no esté presente un Obispo que las presida.

c) Compete a los diáconos, en cuanto que prestan su ayuda al Obispo y a su presbiterio en calidad de ministros de la palabra, del altar y de la caridad, presidir algunas celebraciones, como se indica en su lugar correspondiente. Pero siempre que esté presente algún sacerdote, es mejor que se le ceda a él la presidencia, y que el diácono le sirva en la acción litúrgica, ejerciendo sus funciones propias.

d) A los acólitos y lectores, que por la institución que se les ha conferido desempeñan una peculiar función en la Iglesia, con razón se les concede, de preferencia a los demás laicos, la facultad de impartir algunas bendiciones, a juicio del Ordinario del lugar.

También los otros laicos, hombres y mujeres, por la eficacia del sacerdocio común, del que se han hecho partícipes por el bautismo y la confirmación, ya sea en virtud de su propio cargo (como los padres con respecto a sus hijos), ya sea en virtud de un ministerio extraordinario, ya sea porque desempeñan una función peculiar en la Iglesia, como los religiosos o los catequistas en algunos lugares, a juicio del Ordinario del lugar (28), cuando conste de su debida formación pastoral y su prudencia en el ejercicio del propio cargo apostólico, pueden celebrar algunas bendiciones, con el rito y las fórmulas previstos para ellos, según se indica en cada una de las bendiciones.

Pero en presencia del sacerdote o del diácono, deben cederles a ellos la presidencia.

27 Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 79.
28 Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 79.


CALENDARIO

28 MIÉRCOLES DE LA XXVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN WENCESLAO, mártir, memoria libre o SAN LORENZO RUIZ Y COMPAÑEROS, mártires, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de una de las memorias (rojo).
ve ro MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para las memorias 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de las memorias.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Job 9, 1-12. 14-16. El hombre no es justo frente a Dios.
- Sal 87. R. Llegue hasta ti mi súplica, Señor.
- Lc 9, 57-62. Te seguiré adonde vayas.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 29 de septiembre, pág. 583.
CALENDARIOS: Valladolid y Trinitarios: San Simón de Rojas, presbítero (MO). Madrid y Getafe: (ML).
San Sebastián: Santos Domingo Ibáñez de Erquicia, Miguel de Aozaraza, presbíteros, Lorenzo Ruiz, y compañeros, mártires (MO).
Agustinos: Beatos Pedro de Zúñiga, Bartolomé Gutiérrez, presbíteros, y compañeros, mártires (MO).
Dominicos: Santo Domingo Ibáñez de Erquicia, presbítero, y compañeros mártires (MO).
Jerónimos: Santa Eustoquia, virgen (MO).
Córdoba: Santos Adolfo y Juan, mártires (ML).
Lleida y Orihuela-Alicante: Beato Francisco Castelló Aleu, mártir (ML).
Pamplona y Tudela: Santos Domingo Ibáñez de Erquicia, Lorenzo Ruiz y compañeros, mártires (ML).
Segovia: Nuestra Señora de la Peña (ML).
Sevilla: San Adolfo y san Juan, mártires (ML).
OFM Cap.: Beato Inocencio de Berra, presbítero (ML).
Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia: Beata Rosario de Soano y compañeras vírgenes y mártires (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Santos Lorenzo de Manila Ruiz y quince compañeros, mártires, tanto presbíteros como religiosos y seglares, sembradores de la fe cristiana en Filipinas, Formosa y otras islas japonesas, a causa de lo cual, por decreto del supremo jefe del Japón, Tokugawa Yemitsu, en distintos días consumaron en Nagasaki su martirio por amor a Cristo, pero celebrados en única conmemoración. (1633-1637)

Or colecta propia. Resto común varios mártires fuera de tiempo pascual 3.

28 de septiembre
San Lorenzo Ruiz y compañeros, mártires
Die 28 septembris
Ss. Laurentii Ruiz et sociorum, martyrum
Antífona de entrada Sal 36, 39
El Señor es quien salva a los justos, él es su alcázar en el peligro.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 36, 39
Salus iustórum a Dómino, et protéctor eórum est in témpore tribulatiónis.
Oración colecta
Concédenos, Señor y Dios nuestro, la constancia de ánimo de tus santos mártires Lorenzo Ruiz y compañeros para servirte a ti y al prójimo, ya que son felices en tu reino los que han sufrido persecución por causa de la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Beatórum mártyrum tuórum Lauréntii et sociórum, quaesumus, Dómine Deus, patiéntiam in servítio tui et próximi nobis concéde, quia in regno tuo sunt beáti, qui persecutiónem patiúntur propter iustítiam. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XXVI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Job 9, 1-12. 14-16El mortal no es justo ante Dios
Lectura del libro de Job.

Respondió Job a sus amigos:
«¡Se muy bien que es as!:
que el mortal no es justo ante Dios.
Si quiere pleitear con él,
de mil razones no le rebatirá ni una.
Él es sabio y poderoso,
¿quién le resiste y queda ileso?
Desplaza montañas sin que se note,
cuando las vuelca con su cólera.
Estremece la tierra en sus cimientos,
hace retemblar sus pilares;
manda al sol que no brille
y guarda bajo sello las estrellas.
Él solo despliega los cielos
y camina sobre el dorso del Mar.
Creó la Osa y Orión,
las Pléyades y las Cámaras del Sur.
Hace prodigios insondables,
maravillas innumerables.
Sí cruza junto a mí, no lo veo;
me roza, al pasar, y no lo siento;
si en algo hace presa, ¿quién se lo impedirá?,
¿quién le reclamará: “Qué estás haciendo”?
Cuanto menos podre yo replicarle
o escoger argumentos contra él.
Aunque tuviera yo razón, no respondería,
tendría que suplicar a mi adversario;
aunque lo citara y me respondiera,
no creo que me hiciera caso».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 87, 10bc-11. 12-13. 14-15 (R.: 3a)
R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

V. Todo el día te estoy invocando, Señor,
tendiendo las manos hacia ti.
¿Harás tú maravillas por los muertos?
¿Se alzarán las sombras para darte gracias? R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

V. ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia,
o tu fidelidad en el reino de la muerte?
¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla,
o tu justicia en el país del olvido? R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

V. Pero yo te pido auxilio, Señor;
por la mañana irá a tu encuentro mi súplica.
¿Por qué, Señor, me rechazas
y me escondes tu rostro? R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

Aleluya Flp 3, 8-9
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Por él lo perdí todo, y todo lo conidero basura con tal de ganar a Cristo y ser hallado en él.
Omnia detriméntum feci et árbitror ut stércora, ut Christum lucrifáciam et invéniar in illo.
R.

EVANGELIO Lc 9, 57-62
Te seguiré adondequiera que vayas
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, mientras Jesús y sus discípulos iban de camino, le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
A otro le dijo:
«Sígueme».
El respondió:
«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó:
«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo:
«Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó:
«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Atanasio, Vida de San Antonio.
Que nadie mire hacia atrás, como la esposa de Lot, máxime cuando el Señor ha dicho: Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios (Lc 9, 62). Mirar hacia atrás no es sino tener pesares y volver a tomarle gusto a las cosas del mundo.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VIII
296. Invoquemos, hermanos, con corazón unánime, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de todo bien.
- Por la santa Iglesia católica, extendida por todo el universo. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y demás ministros de Dios. Roguemos al Señor.
- Por esta ciudad (este pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) habitan. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren, por nuestros hermanos enfermos o encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por los que cuidan de los ancianos, pobres y atribulados. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros difuntos: para que Dios los reciba en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eternos, que gobiernas cuanto existe en el cielo y en la tierra: escucha las oraciones de tu pueblo y concede a nuestro tiempo la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, esta ofrenda de tu pueblo en honor del martirio de tus santos, y ya que en la persecución dio fortaleza a los gloriosos N. y N., nos dé a nosotros constancia para resistir la adversidad. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, múnera pópuli tui pro mártyrum tuórum passiónibus dicáta sanctórum, et, quae beátis N. et N. in persecutióne fortitúdinem ministrárunt, nobis quoque praebeant inter advérsa constántiam. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE SANCTIS MARTYRIBUS
De mirabilibus Dei in martyrum victoria
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam tu magnificáris in tuórum laude Sanctórum, et quidquid ad eórum pértinet passiónem, tuae sunt ópera miránda poténtiae: qui huius fídei tríbuis cleménter ardórem, qui súggeris perseverántiae firmitátem, qui largíris in agóne victóriam, per Christum Dóminum nostrum.
Propter quod caeléstia tibi atque terréstria cánticum novum cóncinunt adorándo, et nos cum omni exércitu Angelórum proclamámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Mc 8, 35
El que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará –dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mc 8, 35
Qui perdíderit ánimam suam propter me et Evangélium, salvam fáciet eam, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, guarda intacto tu don en nuestros corazones, y lo que de tu mano hemos recibido en la festividad de tus santos N. y N. sea para nosotros prenda de salvación y de paz. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Consérva in nobis, Dómine, munus tuum, et quod, te donánte, pro festivitáte beatórum mártyrum N. et N. percépimus, et salútem nobis praestet et pacem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 29 de septiembre
F
iesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de San Miguel, en la vía Salaria, a seis miliarios de Roma, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares y que, sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a él glorifican sin cesar.
2. En Perinto o Heraclea, de Tracia (hoy Grecia), san Eutiquio, obispo y mártir (c. s. III).
3. En Valeroctista (Valarsapat), en Armenia, santas mártires Rípsimes, Gayana y compañeras (s. IV in.).
4. En Auxerre, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Fraterno, obispo (post 450).
5. En Palestina, san Quiríaco, anacoreta, de vida austerísima que habitó en cuevas hasta casi nonagenario y fue ejemplo de anacoretas y defensor de la verdadera fe contra los errores de los origenistas (557).
6*. En Mettlach, en Renania, a orillas del río Sarre, sepultura de san Liudwino, obispo de Tréveris, fundador del monasterio de este lugar y muerto en Reims (c. 717).
7*. En la isla de Ufnau, del lago de Zurich, entre los helvecios (hoy Suiza), san Adelrico o Alarico, presbítero y eremita (s. X).
8*. En la Bretaña Menor (hoy Francia), san Mauricio, abad primero del monasterio de Langonet y después del de Carnoet, de la Orden Cisterciense, fundado por él, donde murió en olor de santidad (1191).
9*. En el monasterio cisterciense de Longpont, en Francia, beato Juan de Montmirail, que dejó su profesión de esclarecido caballero por la de humilde monje (1217).
10*. En Vannes, en el litoral de Bretaña Menor (hoy Francia), beato Carlos de Blois, varón piadoso, manso y humilde, duque de Bretaña, que pese a su deseo de ingresar en la Orden de Hermanos Menores, se sintió obligado a vindicar el principado en contra de un adversario y, hombre constante en las desgracias, sufrió larga cárcel, siendo asesinado en una batalla, junto al Aubray (1364).
11*. En Roma, beato Nicolás de Furca Palena, presbítero de la Orden de San Jerónimo, fundador del monasterio de San Onofre, en la colina del Janículo, descansando ya centenario en el Señor (1449).
12*. En Lviv, en Polonia (hoy en Ucrania), san Juan de Dukla, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, que vivió una vida oculta y ascética según usanza de los Observantes, con ferviente dedicación pastoral a la cura de almas y fomento de la unidad de los cristianos (1484).
13. En Nagasaki, en Japón, pasión de los santos Miguel Aozaraza, Guillermo Courtet y Vicente Shiwozuka, presbíteros de la Orden de Predicadores, y Lázaro de Kyoto y Lorenzo de Manila Ruiz, padre de familia, todos mártires, que, previo encarcelamiento durante más de un año por su condición de cristianos, sufrieron el suplicio de la cruz para ser degollados después. Su memoria, juntamente con la de otros compañeros, se celebró ayer (1636).
14. En Ossernenon, territorio de Canadá, pasión de san Renato Goupil, mártir, que, médico y cooperador con san Isaac Jogues, fue asesinado a golpes de hacha por un nativo (1642).
15*. En Gilet, cerca de la ciudad de Valencia, en España, beato Jaime Mestre Iborra, presbítero de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que derramó su sangre por Cristo durante la persecución religiosa (1936).
16*. En Valencia también, beatos mártires Pablo Bori Puig, presbítero, y Vicente Sales Genovés, religioso, de la Compañía de Jesús, que libraron el buen combate por Cristo (1936).
17*. En Picadero de Paterna, igualmente en la provincia de Valencia, beato Darío Hernández Morató, presbítero Compañía de Jesús y mártir, que ofreció su alma a Dios en la misma persecución religiosa (1936).
18*. En Lérida, también en España, beato Francisco de Paula Castelló i Aleu, mártir, que, condenado en la referida persecución religiosa, arrostró la muerte con ánimo apacible y gran fortaleza (1936).

martes, 23 de agosto de 2016

Martes 27 septiembre 2016, San Vicente de Paúl, presbítero, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Bendicional, 31 de mayo de 1984.

III. OFICIOS Y MINISTERIOS


16. Las bendiciones son acciones litúrgicas de la Iglesia y, por esto, la celebración comunitaria que a veces se exige en ellas responde mejor a la índole de la plegaria litúrgica, y así, mientras la verdad viene expuesta a los fieles por medio de la oración de la Iglesia, los allí presentes se sienten inducidos a unirse con el corazón y con los labios a la voz de la Madre.

Para las bendiciones más importantes, que afectan a la Iglesia local, es conveniente que se reúna la comunidad diocesana o parroquial, presidida por el Obispo o el párroco.

Pero también en las demás bendiciones es recomendable la presencia de los fieles, ya que lo que se realiza en favor de un grupo cualquiera redunda de alguna manera en bien de toda la comunidad.

17. Cuando no esté presente ningún grupo de fieles, tanto el que quiere bendecir a Dios o pide la bendición divina como el ministro que preside la celebración deben recordar que ya representan a la Iglesia celebrante, de modo que por su oración en común y su petición la bendición desciende «por medio del hombre, aunque no desde el hombre» (25), en cuanto que es «el deseo de la comunicación de la santificación y de las gracias» (26).

Normalmente, la celebración de la bendición de cosas o de lugares no debe hacerse sin la participación de por lo menos algún fiel.

25 Cf. S. CESÁREO DE ARLES, Sermo 11, 5; CCL 103, 321.
26 S. AMBROSIO, De Benedictionibus patriarcharum, 2, 7: PL 14, 709; CSEL De Patriarchis, 32, 2, 18.


CALENDARIO

27 MARTES. SAN VICENTE DE PAÚL, presbítero, m. obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- Job 3, 1-3. 11-17. 20-23. ¿Por qué dio a luz a un desgraciado?
- Sal 87. R. Llegue hasta ti mi súplica, Señor.
- Lc 9, 51-56. Tomó la decisión de ir a Jerusalén.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 28 de septiembre, pág. 580.
CALENDARIOS: Paúles e Hijas de la Caridad: (S).
Clérigos Regulares de Somasca: Santa María, Madre de los huérfanos (S).
HH. de las Escuelas Cristianas: Beato Escubillón Rousseau, religioso (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Vicente Paúl, presbítero, que, lleno de espíritu sacerdotal, vivió entregado en París, en Francia, al servicio de los pobres, viendo el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad. (1660)

27 de septiembre
San Vicente de Paúl, presbítero
Memoria
Die 27 septembris
S. Vincentii de Paul, presbyteri
Memoria
Antífona de entrada Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a dar la Buena Noticia a los pobres, para vendar los corazones desgarrados.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 4,18
Spíritus Dómini super me: propter quod unxit me, evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, que dotaste de virtudes apostólicas a tu presbítero san Vicente de Paúl para que entregara su vida al servicio de los pobres y a la formación del clero, concédenos, te rogamos, que, impulsados por su mismo espíritu, amemos cuanto él amó y practiquemos sus enseñanzas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ad salútem páuperum et cleri institutiónem beátum Vincéntium presbyterum virtútibus apostólicis imbuísti, praesta, quaesumus, ut, eódem spíritu fervéntes, et amémus quod amávit, et quod dócuit operémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XXVI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Job 3, 1-3. 11-17. 20-23
¿Por qué se da luz a un desgraciado?

Lectura del libro de Job.

Job abrió la boca y maldijo su día, diciendo:
«Muera el día en que nací
y la noche que anunció:
“Se ha concebido un varón”!
¿Por qué al salir del vientre no morí
o perecí al salir de las entrañas?
¿Por qué me recibió un regazo
y unos pechos me dieron de mamar?
Ahora descansaría tranquilo,
ahora dormiría descansado
con los reyes y consejeros de ¡a tierra
que se hacen levantar mausoleos,
o con los nobles que amontonan oro,
que acumulan plata en sus palacios.
Como aborto enterrado, no existiría,
igual que criatura que no llega a ver la luz.
Allí acaba el ajetreo de los malvados,
allí reposan los que están desfallecidos.
¿Por qué se da luz a un desgraciado
y vida a los que viven amargados,
que ansían la muerte que no llega
y la buscan más escondida que un tesoro,
que gozarían al contemplar el túmulo,
se alegrarían al encontrar la tumba;
al hombre que no encuentra camino
porque Dios le cerró la salida?».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 87, 2-3. 4-5. 6. 7-8 (R.: 3a)
R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

V. Señor, Dios Salvador mío,
día y noche grito en tu presencia;

llegue hasta ti mi súplica,
inclina tu oído a mi clamor. R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

V. Porque mi alma está colmada de desdichas,
y mi vida está al borde del abismo;
ya me cuentan con los que bajan a la fosa,
soy como un inválido. R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

V. Estoy libre, pero camino entre los muertos,
como los caídos que yacen en el sepulcro,
de los cuales ya no guardas memoria,
porque fueron arrancados de tu mano. R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

V. Me has colocado en lo hondo de la fosa,
en las tinieblas y en las sombras de muerte;
tu cólera pesa sobre mi,
me echas encima todas tus olas. R.
Llegue hasta ti mi súplica, Señor. Intret in conspéctu tuo orátio mea, Dómine.

Aleluya Mc 10, 45
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
El Hijo del hombre ha venido a servir y a dar su vida en rescate por muchos.
Fílius hóminis venit ut ministráret, et daret ánimam suam redemptiónem pro multis.
R.

EVANGELIO Lc 9, 51-56
Tomó la decisión de ir a Jerusalén
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él.
Puestos en camino, entraron en una aldea de samaritanos para hacer los preparativos. Pero no lo recibieron, porque su aspecto era el de uno que caminaba hacia Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le dijeron:
«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?».
Él se volvió y los regañó. Y se encaminaron hacia otra aldea.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 1-octubre-2013
Los dos apóstoles, "sentían que cerrar la puerta a Jesús era una gran ofensa: estas personas debían ser castigadas". Pero "el Señor se giró y les reprochó: éste no es nuestro espíritu". De hecho "el Señor va siempre adelante, nos hace conocer cómo es el camino del cristiano. No es, en este caso, un camino de venganza. El Espíritu cristiano es otra cosa, dice el Señor. Es el espíritu que Él nos hará ver en el momento más fuerte de su vida, en la pasión: espíritu de humildad, espíritu de mansedumbre".

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VII
295. Oremos al Señor, Dios de nuestros padres, para que nos escuche y tenga piedad de nosotros.
- Por la unidad y la libertad de la santa Iglesia católica y apostólica. Roguemos al Señor.
- Por la vida, el ministerio y la salud de nuestro Padre el papa N. y de nuestro obispo N., y por el pueblo y el clero que ama a Cristo. Roguemos al Señor.
- Por la paz y el progreso de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por el perdón de nuestros pecados y la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
- Por esta comunidad, congregada en el nombre de Jesucristo, y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que escuches nuestras oraciones y derrames sobre nosotros la abundancia de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, tú que concediste a san Vicente de Paúl la gracia de realizar en su vida lo que celebraba en estos santos misterios, concédenos, por la eficacia de este sacrificio, llegar a transformarnos en ofrenda agradable a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui beáto Vincéntio divína celebránti mystéria tribuísti quod tractábat imitári, concéde, ut, huius sacrifícii virtúte, ipsi quoque in oblatiónem tibi acceptábilem transeámus. Per Christum.
PREFACIO COMÚN V
Proclamación del misterio de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque, unidos en la caridad, celebramos la muerte de tu Hijo, con fe viva proclamamos su resurrección, y con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS V
Proclamatio mysterii Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Cuius mortem in caritáte celebrámus, resurrectiónem fide vívida confitémur, advéntum in glória spe firmíssima praestolámur.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Sal 106, 8-9
Den gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Calmó el ansia de los sedientos, y los hambrientos los colmó de bienes.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 106,8-9
Confiteántur Dómino misericórdiae eius, et mirabília eius fíliis hóminum: quia satiávit ánimam inánem, et ánimam esuriéntem satiávit bonis.
Oración después de la comunión
Tú, que nos has alimentado con los sacramentos del cielo, concédenos, Señor, que, a ejemplo de san Vicente de Paúl, y ayudados por su protección, imitemos a Jesucristo, tu Hijo, anunciando el evangelio a los pobres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caeléstibus, Dómine, refécti sacraméntis, súpplices deprecámur, ut ad imitándum Fílium tuum paupéribus evangelizántem, sicut exémplis beáti Vincéntii provocámur, ita et patrocíniis adiuvémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 28 de septiembre
S
an Wenceslao, mártir
, duque de Bohemia, que, educado por su abuela santa Ludmila en sabiduría divina y humana, fue severo consigo, pacífico en la administración del reino y misericordioso para con los pobres, redimiendo para ser bautizados a esclavos paganos que estaban en Praga para ser vendidos. Después de sufrir muchas dificultades en gobernar a sus súbditos y formarles en la fe, traicionado por su hermano Boleslao fue asesinado por sicarios en la iglesia de Stara Boleslav, en Bohemia (929/935).
Santos Lorenzo de Manila Ruiz y quince compañeros (Sus nombres son: santos Domingo Ibáñez de Erquicia, Jacobo Kyuhei Gorobioye Tomonaga, Antonio González, Miguel de Aozaraza, Guillermo Courtet, Vicente Shiwozuka, Lucas Alfonso Gorda, Jordán (Jacinto) Ansalone y Tomás Hioji Rokuzayemon Nishi, presbíteros de la Orden dominicana; Francisco Shoyemon, Miguel Kurobioye y Mateo Kohioye, religiosos de la misma Orden; Magdalena de Nagasaki, virgen de la Tercera Orden de San Agustín; Marina de Omura, virgen de la Tercera Orden dominicana; Lázaro de Kyoto, seglar.) mártires, tanto presbíteros como religiosos y seglares, sembradores de la fe cristiana en Filipinas, Formosa y otras islas japonesas, a causa de lo cual, por decreto del supremo jefe del Japón, Tokugawa Yemitsu, en distintos días consumaron en Nagasaki su martirio por amor a Cristo, pero celebrados en única conmemoración (1633-1637).
3. En Calidone, de Pisidia (hoy Turquía), santos hermanos Alfeo, Alejandro y Zósimo, mártires (s. IV).
4. En la Antigua Laura (hoy wadi Chareitun), cerca de Belén, en Palestina, san Caritón, abad, perseverante en la oración y ayunos, siendo fundador de muchas lauras en el desierto de Judea (c. 350).
5. En Bolonia, de la región de la Emilia, en Italia, san Zama, considerado como primer obispo de esta ciudad (c. s. IV).
6. En Toulouse, de Aquitania (hoy Francia), san Exuperio, obispo, que dedicó una basílica en honor de san Saturnino, defendió acérrimamente su ciudad ante la invasión de los bárbaros y, al decir de san Jerónimo, fue tan parco consigo mismo como dadivoso con los demás (post 411).
7. En Belén de Judea, conmemoración de santa Eustoquio, virgen, la cual, con su madre santa Paula, pasó de Roma a Belén para no privarse del consejo del maestro san Jerónimo, y allí, llena de preclaros méritos, voló al cielo (c. 419).
8. En Ginebra, entre los helvecios (hoy Suiza), san Salonio, obispo, y antes monje en la isla de Lérins, que durante su obispado afirmó la doctrina del papa san León Magno y explicó en sentido místico las Sagradas Escrituras (post 450).
9*. En Riez, de la Provenza, en la Galia, san Fausto, obispo y antes abad de Lérins, que, contra los arrianos, escribió sobre el Verbo Encarnado y el Espíritu Santo consubstancial al Padre y al Hijo y coeterno con ellos, siendo exiliado por el rey Eurico (post 485).
10*. En Lyon, de la Galia, san Anemundo, obispo y mártir (c. 658).
11*. En Salzburgo, de Baviera (hoy Austria), santos Cunialdo y Gisilario, presbíteros, colaboradores pastorales del obispo san Ruperto (s. VIII).
12. En Maguncia, de la Renania, en Austrasia (hoy Alemania), santa Leoba, virgen, la cual, pariente de san Bonifacio, fue llamada por él desde Inglaterra a Germania y presidió el monasterio, a orillas de Tauber, donde con la palabra y el testimonio condujo a las siervas de Dios por el camino de la perfección (c. 782).
13*. En Pavía, de la región de la Lombardía, en Italia, beato Bernardino de Feltre (Martín) Tomitano, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, que obtuvo buenos frutos en su función de predicador, fundó contra la usura y para el ahorro el llamado Monte de Piedad y, como hombre de paz, fue delegado del papa Sixto IV para arreglar discordias civiles (1494).
14. En Madrid, en España, san Simón de Rojas, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, para la redención de cautivos, que, acompañando el séquito de la reina de España, nunca viajó en carroza ni percibió sueldo, sino más bien, entre regios fastos, siempre se mostró humilde, pobre, misericordioso hacia los necesitados y fervorosamente devoto para con Dios (1624).
15*. En Nagasaki, de Japón, beatos Juan Shozaburo, catequista, Mancio Ichizayemon, Miguel Taiemon Kinoshi, Lorenzo Hachizo, Pedro Terai Kuhioye y Tomás Terai Kahioye, mártires, degollados todos ellos por su fe en Cristo (1630).
16*. En la localidad de Sant Feliu de Codines, en la provincia de Barcelona, en España, beato Francisco Javier Ponsa Casallarch, religioso de la Orden de San Juan de Dios y mártir, que llegó a la gloriosa palma del martirio por Cristo y la Iglesia en la cruel persecución religiosa (1936).
17*. En Benillup, en la provincia de Alicante, también en España, beata Amalia Abad Casasempere, mártir, madre de familia, que coronó su fe dando testimonio de Cristo en la misma persecución religiosa (1936).
18*. En Valencia, de nuevo en España, beato José Tarrats Comaposada, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que llegó a la gloria de Cristo durante la referida persecución (1936).
19*. En la ciudad de Karadzar, cerca de Karaganda, en Kazajstán, beato Nicetas Budka, primer obispo en Canadá al frente de fieles católicos de rito bizantino, que en tiempos de régimen hostil a Dios, fue deportado a un campo de concentración, donde perseveró en la fe arrostrando, por amor a Cristo, la muerte con fortaleza de ánimo ante todas las adversidades (1949).