martes, 27 de enero de 2015

Martes 3 marzo 2015, Martes II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS

III. TIEMPO Y LUGAR DE LA INICIACION


49. El Ritual de la iniciación han de organizarlo los pastores de tal modo que, como norma general, los sacramentos se celebren en la Vigilia Pascual y la elección tenga lugar el primer domingo de Cuaresma. Los otros ritos han de distribuirse teniendo en cuenta la disposición descrita más arriba (nn. 6-8, 14-40). Sin embargo, por graves necesidades pastorales, se puede disponer el curso de todo el Ritual de otra manera, como se dice después más en concreto (nn. 58-62).

A. Tiempo legítimo o acostumbrado

50. En lo que toca al tiempo de celebrar el rito de entrada en el catecumenado, hay que advertir lo siguiente:
1) Que no sea prematuro: espérese hasta que los candidatos, según su disposición y condición, tengan el tiempo necesario para concebir la fe inicial y para dar los primeros indicios de su conversión (Cfr. n. 20).
2) Donde el número de candidatos suele ser mayor, espérese hasta que se forme un grupo suficiente para la catequesis y los ritos litúrgicos.
3) Establézcanse dos días o "témporas" al año (o tres donde sea necesario) en los que normalmente se desarrolle el rito.

CALENDARIO

3
MARTES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII.
La Cuaresma: Hacer el bien de palabra y obra.
- Is 1, 10. 16-20. Aprended a hacer el bien, buscad la justicia.
- Sal 49. R. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
- Mt 23, 1-12. Dicen pero no hacen.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 4 de marzo, pág. 190.
CALENDARIOS: Bilbao y San Sebastián: San Emeterio y san Celedonio, mártires (ML-conm.).
Zamora: Aniversario de la muerte de Mons. Eduardo Poveda Rodríguez, obispo (1993).

TEXTOS MISA

Martes de la II Semana de Cuaresma. Feria tertia. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 12,4-5
Da luz a mis ojos para que no duerma en la muerte; para que no diga mi enemigo: Le he podido.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 12, 4-5
Illúmina óculos meos, ne umquam obdórmiam in morte, nequándo dicat inimícus meus: Praeválui advérsus eum.
Oración colecta
Señor, vela con amor continuo sobre tu Iglesia y, pues sin tu ayuda no puede sostenerse lo que se cimienta en la debilidad humana, protege a tu Iglesia en el peligro y mantenla en el camino de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Custódi, Dómine, quaesumus, Ecclésiam tuam propitiatióne perpétua, et quia sine te lábitur humána mortálitas, tuis semper auxíliis et abstrahátur a nóxiis, et ad salutária dirigátur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 2ª semana de Cuaresma.

PRIMERA LECTURA
Aprended a obrar bien, buscad el derecho

Lectura del libro de Isaías 1,10.16-20

Oíd la palabra del Señor, príncipes de Sodoma, escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra:
«Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones.
Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a la viuda.
Entonces, venid y litigaremos - dice el Señor-.
Aunque vuestros pecados sean como púrpura, blanquearán como nieve; aunque sean rojos como escarlata, quedarán como lana.
Si sabéis obedecer, lo sabroso de la tierra comeréis; si rehusáis y os rebeláis, la espada os comerá.
Lo ha dicho el Señor.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 49, 8-9. 16bc- 17. 21 y 23
R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños. R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos? R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.» R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Ez 18, 31
Quitaos de encima vuestros delitos – dice el Señor–, y estrenad un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Proícite a vobis omnes praevaricationes vestras, dicit Dóminus, et fácite vobis cor novum et spiritum novum

EVANGELIO
Dicen pero no hacen 

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 1-12
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo:
- «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.
Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ex. Ap. Evangelii Gaudium 150.
Jesús se irritaba frente a esos pretendidos maestros, muy exigentes con los demás, que enseñaban la Palabra de Dios, pero no se dejaban iluminar por ella: «Atan cargas pesadas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo» (Mt 23, 4). El Apóstol Santiago exhortaba: «No os hagáis maestros muchos de vosotros, hermanos míos, sabiendo que tendremos un juicio más severo» (St 3, 1). Quien quiera predicar, primero debe estar dispuesto a dejarse conmover por la Palabra y a hacerla carne en su existencia concreta. De esta manera, la predicación consistirá en esa actividad tan intensa y fecunda que es «comunicar a otros lo que uno ha contemplado» (Santo Tomás de Aquino, S.Th. II-II, q. 188, a. 6) Por todo esto, antes de preparar concretamente lo que uno va a decir en la predicación, primero tiene que aceptar ser herido por esa Palabra que herirá a los demás, porque es una Palabra viva y eficaz, que como una espada, «penetra hasta la división del alma y el espíritu, articulaciones y médulas, y escruta los sentimientos y pensamientos del corazón» (Hb 4, 12). Esto tiene un valor pastoral. También en esta época la gente prefiere escuchar a los testigos: «tiene sed de autenticidad […] Exige a los evangelizadores que le hablen de un Dios a quien ellos conocen y tratan familiarmente como si lo estuvieran viendo» (Pablo VI, Exhort. ap. Evangelii nuntiandi (8 diciembre 1975), 76: AAS 68 (1976), 68)

Oración de los fieles
93. Acudamos al Salvador de los hombres, que, muriendo, destruyó nuestra muerte, y, resucitando, restauró la vida, y digámosle humildemente:
R. Escúchanos, Señor.
- Asiste, Señor, a los obispos y presbíteros de la Iglesia y haz que cumplan bien su misión de ser instrumentos tuyos, Cabeza y Pastor de la Iglesia, para que, por medio de ti, conduzcan a todos los hombres al Padre. R.
- Que tus ángeles sean compañeros de camino de los que están de viaje, para que se vean libres de todo peligro de cuerpo y alma. R.
- Enséñanos, Señor, a servir a todos los hombres, imitándote a tique viniste a servir y no a ser servido. R.
- Haz que en toda comunidad humana reine un espíritu fraternal, para que, estando tú con ellos, sean como una plaza fuerte. R.
- Sé misericordioso, Señor, con todos los difuntos, y admítelos a contemplar la luz de tu rostro. R.
Protégenos, Salvador nuestro, y danos tu gracia y tu perdón, para que caminando según tus pasos, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios; tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Por estos misterios que estamos celebrando dígnate santificarnos, Señor; purifícanos de nuestros egoísmos terrenos y condúcenos a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sanctificatiónem tuam nobis, Dómine, his mystériis operáre placátus, quae nos et a vítiis terrénis emúndet, et ad caeléstia dona perdúcat. Per Christum.
PREFACIO II DE CUARESMA
La penitencia espiritual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has establecido generosamente este tiempo de gracia para renovar en santidad a tus hijos, de modo que, libres de todo afecto desordenado, vivamos las realidades temporales como primicias de las realidades eternas.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE QUADRAGESIMA
De spiritali paenitentia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui fíliis tuis ad reparándam méntium puritátem, tempus praecípuum salúbriter statuísti, quo, mente ab inordinátis afféctibus expedíta, sic incúmberent transitúris ut rebus pótius perpétuis inhaerérent.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Sal 9,2-3
Proclamo todas tus maravillas, me alegro y exulto contigo y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo.
Antiphona ad communionem Ps 9, 2-3
Narrabo ómnia mirabília tua. Laetábor et exsultábo in te, psallam nómini tuo, Altíssime.
Oración después de la comunión
Te rogamos, Señor, que esta eucaristía nos ayude a vivir más santamente y nos obtenga tu ayuda constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacrae nobis, quaesumus, Dómine, mensae reféctio, et piae conversatiónis augméntum, et tuae propitiatiónis contínuum praestet auxílium. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Propitiáre, Dómine, supplicatiónibus tuórum fidélium, et animárum eórum medére languóribus, ut, remissióne percépta, in tua semper benedictióne laeténtur. Per Christum.

MARTIROLOGIOElogios del día 4 de marzo
S
an Casimiro, hijo del rey de Polonia, que, siendo príncipe, destacó por el celo en la fe, por la castidad y la penitencia, la benignidad hacia los pobres y la devota veneración a la Eucaristía y a la bienaventurada Virgen María, y aún joven, consumido por la tuberculosis, descansó piadosamente en la ciudad de Grodno, cerca de Vilna, en Lituania (1484).
2. En Nicomedia, en Bitinia, los santos Focio, Arquelao, Quirino y otros diecisiete, mártires (s. III/IV).
3*. En Tréveris, de Renania, en Austrasia, san Basino, obispo, de la familia de los duques del reino de Austrasia, que primero fue monje, después abad de San Máximo de Tréveris y, elevado finalmente a la sede episcopal de la ciudad, aprobó la fundación del monasterio de Epternach, realizada por santa Irmina (705).
4*. En Comacchio, en la provincia de Flaminia, san Apiano, monje, que, enviado desde el monasterio de Pavía, llevó en esta ciudad vida eremítica (s. VIII).
5*. En el monasterio de Cava, en la Campania, san Pedro, que habiendo seguido desde su juventud vida eremítica, fue elegido obispo de Policastro, pero cansado del estrépito de la vida exterior, regresó al monasterio, donde, constituido abad, restableció admirablemente la disciplina (1123).
6*. En Chambery, en Saboya, beato Umberto, tercer conde de Saboya, que habiendo sido coaccionado a dejar el claustro para ocuparse del gobierno, volvió más tarde a la vida monástica, viviendo con fidelidad (1188).
7*. En Londres, en Inglaterra, los beatos Cristóbal Bales, presbítero, Alejandro Blake y Nicolás Horner, mártires, los cuales, durante la persecución bajo el reinado de Isabel I, recibieron al mismo tiempo la corona de la gloria (1590).
8*. En el cenobio de Saint-Sauveur-le-Vicomte, de Normandía, en Francia, beata Plácida (Eulalia) Viel, virgen, que brilló por su celo y humildad, dirigiendo la Congregación de las Escuelas Cristianas de la Misericordia (1877).
9*. En Vicenza, ciudad de Italia, beato Juan Antonio Farina, obispo, cuyo trabajo en el campo de la pastoral fue intenso, y fundó el Instituto de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, para la formación de las jóvenes pobres y ayuda a las personas afligidas (1888).
10*. En la villa de Berezwecz, cerca de la ciudad de Gl_bokie, en Polonia, beatos Miecislao Bohatkiewick, Ladislao Mackowiak y Estanislao Pyrtek, presbíteros y mártires, que en tiempo de guerra fueron encarcelados por la fe de Cristo y fusilados (1942).

lunes, 26 de enero de 2015

Lunes 2 marzo 2015, Lunes II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS


47. Es conveniente que los diáconos, donde los haya, ofrezcan su ayuda. Si la Conferencia Episcopal juzgare oportuno establecer diáconos permanentes, cuide también de que su número sea proporcionado para que puedan tenerse en todos los sitios, donde lo requieran las necesidades pastorales, todos los grados, etapas y ejercicios del catecumenado [26].

48. Los catequistas, cuyo oficio tiene verdadera importancia para el progreso de los catecúmenos y el aumento de la comunidad, tengan parte activa en los ritos en cuanto fuere posible. Cuando enseñan, procuren que su doctrina esté llena del espíritu evangélico, acomodada a los símbolos y tiempos litúrgicos, adaptada a los catecúmenos y enriquecida, en cuanto sea posible, con las tradiciones y usos locales. Más aún, señalados por el Obispo, pueden realizar los exorcismos menores (Cfr. n. 44) y las bendiciones [27], de que se trata en el Ritual nn. 113-124.

26 Cfr. Conc. Vat. II, Constitución sobre la Iglesia, Lumen Gentium, n. 26; Decreto de la actividad misionera de la Iglesia.
27 Cfr. Conc. Vat. II, Sacrosanctum Concilium, n. 79. Constitución sobre la Sagrada Liturgia.

CALENDARIO

2
LUNES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII.
La Cuaresma: Perdonar como Dios perdona para ser perdonados.
- Dan 9, 4b-10. Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos.
- Sal 78. R. Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.
- Lc 6, 36-38. Perdonad, y seréis perdonados.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 3 de marzo, pág. 188.
CALENDARIOS: Franciscanos y Familia Franciscana: Beata Inés de Praga, virgen (ML-conm.).

TEXTOS MISA

Lunes de la II Semana de Cuaresma. Feria secunda. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 25, 11-12
Sálvame, Señor, ten misericordia de mí. Mi pie se mantiene en el camino llano, en la asamblea bendeciré al Señor.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 25, 11-12
Rédime me, Dómine, et miserére mei. Pes enim meus stetit in via recta, in ecclésiis benedícam Dóminum.
Oración colecta
Señor, Padre santo, que para nuestro bien espiritual nos mandaste dominar nuestro cuerpo mediante la austeridad, ayúdanos a librarnos de la seducción del pecado y a entregarnos al cumplimiento filial de tu santa ley. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ob animárum medélam castigáre córpora praecepísti, concéde, ut ab ómnibus possímus abstinére peccátis, et corda nostra pietátis tuae váleant exercére mandáta. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 2ª semana de Cuaresma.

PRIMERA LECTURA
Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos

Lectura de la profecía de Daniel 9,4b-10

Señor, Dios grande y terrible, que guardas la alianza y eres leal con los que te aman y cumplen tus mandamientos.
Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos.
No hicimos caso a tus siervos, los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, padres y terratenientes.
Tú, Señor, tienes razón, a nosotros nos abruma hoy la vergüenza: a los habitantes de Jerusalén, a judíos e israelitas, cercanos y lejanos, en todos los países por donde los dispersaste por los delitos que cometieron contra ti.
Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti.
Pero, aunque nosotros nos hemos rebelado, el Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona.
No obedecimos al Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por sus siervos, los profetas.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 78, 8. 9. 11 y 13
R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

No recuerdes contra nosotros
las culpas de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

Socórrenos, Dios, salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa e tu nombre. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso,
salva a los condenados a muerte. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

Mientras, nosotros, pueblo tuyo,
ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
contaremos tus alabanzas
de generación en generación. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Jn 6, 63b. 68b
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt; verba vitae aeternae habes.

EVANGELIO
Perdonad, y seréis perdonados

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 36-38
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante.
La medida que uséis, la usarán con vosotros.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
1458 Sin ser estrictamente necesaria, la confesión de los pecados veniales, sin embargo, se recomienda vivamente por la Iglesia (cf Cc. de Trento: DS 1680; CIC 988, 2). En efecto, la confesión habitual de los pecados veniales ayuda a formar la conciencia, a luchar contra las malas inclinaciones, a dejarse curar por Cristo, a progresar en la vida del Espíritu. Cuando se recibe con frecuencia, mediante este sacramento, el don de la misericordia del Padre, el creyente se ve impulsado a ser él también misericordioso (cf Lc 6, 36):
"El que confiesa sus pecados actúa ya con Dios. Dios acusa tus pecados, si tú también te acusas, te unes a Dios. El hombre y el pecador, son por así decirlo, dos realidades: cuando oyes hablar del hombre, es Dios quien lo ha hecho; cuando oyes hablar del pecador, es el hombre mismo quien lo ha hecho. Destruye lo que tú has hecho para que Dios salve lo que él ha hecho… Cuando comienzas a detestar lo que has hecho, entonces tus obras buenas comienzan porque reconoces tus obras malas. El comienzo de las obras buenas es la confesión de las obras malas. Haces la verdad y vienes a la Luz" (S. Agustín, ev. Ioa. 12, 13).

Oración de los fieles
92. Hermanos, pidamos al Padre la sabiduría del Espíritu, para que nos ayude a comprender que nuestra conversión será auténtica si nos tomamos en serio las necesidades morales y materiales de nuestros hermanos.
R. Ilumina a tus hijos, Señor.
- Por toda la Iglesia: para que cada día sea un signo más claro, de reconciliación, de servicio fraterno y de culto en espíritu y verdad. Roguemos al Señor. R.
- Por los pueblos e individuos sometidos a toda clase de violencia: para que cuantos creen en la palabra liberadora de Dios les ayuden a encontrar la dignidad, la justicia y la paz. Roguemos al Señor. R.
- Por los indiferentes, los ateos, los que carecen de esperanza: para que encuentren en nosotros, seguidores de Cristo, el humilde testimonio de una fe que desvela el sentido del hombre y de la vida. Roguemos al Señor. R.
- Por los enfermos en el cuerpo y en el espíritu: para que el Señor Jesús les ilumine y consuele, y les conceda serenidad y confianza. Roguemos al Señor. R.
- Por los que estamos aquí presentes: para que aprovechemos las ocasiones que nos ofrece este tiempo: la Eucaristía diaria, las estaciones cuaresmales, las vigilias, los ayunos y las obras de caridad fraterna. Roguemos al Señor. R.
Dios de sabiduría y misericordia, ayúdanos a hacer brotar esta escuela cuaresmal de los discípulos de Jesús, los gestos y las palabras de una conversión sincera y de una caridad cordial y eficaz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Escucha, Señor, nuestra oración y líbra de las seducciones del mundo a los que has llamado a servirte en estos santos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Preces nostras, Dómine, propitiátus admítte, et a terrénis éffice illécebris liberátos, quos caeléstibus tríbuis servíre mystériis. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Lc 6, 36
Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo -dice el Señor-.
Antiphona ad communionem Lc 6, 36
Estóte misericórdes, sicut et Pater vester miséricors est, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, que esta comunión nos limpie de pecado y nos haga partícipes de las alegrías del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Haec nos commúnio, Dómine, purget a crímine, et caeléstis gáudii fáciat esse consórtes. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Confírma, Dómine, quaesumus, tuórum corda fidélium, et grátiae tuae virtúte corróbora, ut et in tua sint supplicatióne devóti, et mútua dilectióne sincéri. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 3 de marzo

1. En Cesarea de Palestina, santos Marino, soldado, y Asterio, senador, mártires bajo el emperador Galieno. El primero, delatado que era cristiano por un compañero envidioso, profesó su fe ante el juez con palabras muy claras y, decapitado, alcanzó la corona del martirio. Asterio, por haber honrado el cuerpo del mártir extendiendo por debajo la propia veste con que se cubría, mereció a su vez ser martirizado (c. 260).
2. En Calahorra, en la Hispania Tarraconense, santos Emeterio y Celedonio, los cuales, estando cumpliendo la milicia en los campamentos junto a León, en la provincia de Galicia, por confesar el nombre de Cristo al inicio de la persecución fueron conducidos a Calahorra y allí coronados con el martirio (c. s. IV).
3. En Amasea, en el Ponto, santos Cleónico y Eutropio, mártires en la persecución bajo el emperador Maximiano, siendo procurador Asclepiódato (s. IV).
4. En Brescia, en la región de Venecia, san Ticiano, obispo (c. 526).
5. En la península de Armórica (Bretaña), san Winwaleo, primer abad de Landevenec, del cual la tradición narra que era discípulo de san Budoco en la isla de Lavret, y que con su vida ilustró la regla monástica (533).
6*. En Benevento, en la Campania, santa Artelaides, virgen (c. 570).
7*. En Nonántola, en la Emilia, san Anselmo, fundador y primer abad de este monasterio, en el que durante cincuenta años promovió la disciplina monástica, tanto con sus preceptos como en el ejercicio de las virtudes (803).
8. En el monasterio de Kaufungen, en Hesse, santa Cunegunda, que aportó muchos beneficios a la Iglesia junto con su cónyuge, el emperador san Enrique, y tras la muerte de éste abrazó la vida cenobítica en el monasterio donde se había retirado. Al morir hizo a Cristo heredero de todos sus bienes y su cuerpo fue colocado junto a los restos de san Enrique, en Bamberg (1033/1039).
9*. En Frisia, beato Federico, presbítero, que siendo párroco en la ciudad de Hallum, llegó a ser después abad del monasterio de Mariengaarde, de la Orden Premostratense (1175).
10*. En Palermo, en Sicilia, beato Pedro Geremia, presbítero de la Orden de Predicadores, que, confirmado por san Vicente Ferrer en el ministerio de la palabra de Dios, se entregó del todo a la salvación de las almas (1452).
11*. En Vercelli, en el Piamonte, beato Jacobino de’ Canepacci, religioso de la Orden de los Carmelitas, preclaro por su dedicación a la oración y la penitencia (1508).
12*. En Gondar, en Etiopía, beatos Liberato Weisss, Samuel Marzorati, y Miguel Pío Fasoli da Zerbo, presbíteros, de la Orden de los Hermanos Menores y mártires, que murieron lapidados a causa de la fe católica (1716).
13*. En Vannes, de la Bretaña Menor, en Francia, beato Pedro Renato Rogue, presbítero de la Congregación de la Misión y mártir, que en tiempo de la Revolución Francesa, rechazando el injusto juramento impuesto al clero, permaneció secretamente en la ciudad, para atender con su ministerio a los fieles, y finalmente, condenado a la pena capital, descansó en la misericordia del Señor en la misma iglesia donde celebraba los sagrados misterios (1796).
14. En Brescia, en Lombardía, santa Teresa Eustoquio (Ignacia) Verzeri, virgen, fundadora del Instituto de las Hijas del Sacratísimo Corazón de Jesús (1852).
15*. En Bérgamo, también de Lombardía, en Italia, beato Inocencio de Berzo (Juan) Scalvinoni, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que brilló por su eximia caridad difundiendo la palabra de Dios y escuchando las confesiones (1890).
16. En Filadelfia, del estado de Pensilvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Catalina Drexel, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento y utilizó los bienes de su herencia con largueza y benignidad, en educar y ayudar a indios y negros (1955).

domingo, 25 de enero de 2015

Domingo 1 marzo 2015, II Domingo de Cuaresma (año B).

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS


45. A los presbíteros toca, además del acostumbrado ministerio en cualquier celebración del Bautismo, Confirmación y Eucaristía [22] atender al cuidado pastoral y personal de los catecúmenos [23] auxiliando, especialmente a los que se vean combatidos por dudas o aflicciones, proporcionándoles la catequesis adecuada con ayuda de los diáconos y catequistas; aprobar la elección de los padrinos, y oírlos y ayudarlos gustosamente; y

finalmente, velar con diligencia para que se sigan perfectamente los ritos aptos en el curso de todo el Ritual de la Iniciación (cfr. núm. 67).

46. El presbítero que bautiza a un adulto o niño en edad catequística, confiérale también la Confirmación, en ausencia del Obispo, a no ser que este sacramento haya de ser conferido en otro tiempo (cfr. num. 56) [24].

Cuando sean muy numerosos los que han de confirmarse, el ministro de la confirmación puede auxiliarse asociando a otros presbíteros para administrar el sacramento.

Es necesario que estos presbíteros:

a) desempeñen algún cargo u oficio peculiar en la diócesis, a saber: sean ya Vicarios Generales, ya Vicarios o Delegados episcopales, ya Vicarios regionales o de distrito, o que por mandato del Obispo sean equiparados a los anteriores "ex officio";

b) o bien sean párrocos de los lugares en que se confiere la Confirmación, o párrocos de los lugares a que pertenecen los que van a confirmarse, o presbíteros que tengan intervención especial en la preparación catequética de los confirmandos [25].

22 Cfr. Observaciones generales previas, nn. 13-15.
23 Cfr. Conc. Vat. II, Decreto sobre el ministerio y vida de los presbíteros, Presbyterorum Ordinis, n. 6.
24 Cfr. Ritual de la Confirmación, Praenotanda, n. 7b.
25 Cfr. Ibid., n. 8.

CALENDARIO

MARZO
1 +
II DOMINGO DE CUARESMA

Misa del Domingo (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., sin Gl., Cr., Pf. prop. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. II.
- Gén 22, 1-2. 9-13. 15-18. El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe.
- Sal 115. R. Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.
- Rom 8, 31b-34. Dios no perdonó a su propio Hijo.
- Mc 9, 2-10. Este e mi Hijo amado.

Tres montes: Moria, Tabor y Calvario. La liturgia de hoy presenta tres montes: Moria, Tabor y Calvario. Cada uno tiene su significado y contenido. La fe de Abrahán es puesta a prueba al sacrificar al hijo de la promesa en el monte Moria. Dios ve la obediencia del Patriarca y hace que un cordero sea sacrificado en vez de Isaac (1 Lect.). El otro monte es el Tabor. Jesús es transfigurado y el Padre exhorta a todos a escuchar la voz de su Hijo, que camina hacia la muerte (Ev.). No se menciona expresamente el monte del Calvario en el texto paulino, pero se habla de la muerte de Jesús. Por su muerte la humanidad se ha salvado (2 Lect.).

* DÍA Y COLECTA DE HISPANOAMÉRICA (dependiente de la CEE, optativa): celebración de la Liturgia del día, alusión en la monición de entrada y en la homilía, intención en la orac. univ., colecta.
* No se permiten otras celebraciones, tampoco la Misa exequial.

Liturgia de las Horas: oficio dominical. No se dice Te Deum. Comp. Dom. II.

Martirologio: elogs. del 2 de marzo, pág. 187.

TEXTOS MISA

II DOMINGO DE CUARESMA DOMINICA II IN QUADRAGESIMA
Antífona de entrada Sal 24, 6. 3. 22
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Que no triunfen de nosotros nuestros enemigos. Sálvanos, Dios de Israel, de todos nuestros peligros.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 6. 2. 22
Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine, et misericórdiae tuae, quae a saeculo sunt. Ne umquam dominéntur nobis inimíci nostri; líbera nos, Deus Israel, ex ómnibus angústiis nostris.
No se dice Gloria. Non dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Señor, Padre santo, tú que nos has mandado escuchar a tu Hijo, el predilecto, alimenta nuestra espíritu con tu palabra; así con mirada limpia, contemplaremos gozosos la gloria de tu rostro. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui nobis diléctum Fílium tuum audíre praecepísti, verbo tuo intérius nos páscere dignéris, ut, spiritáli purificáto intúitu, glóriae tuae laetémur aspéctu. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Domingo de la 2ª semana de Cuaresma. Año B.

PRIMERA LECTURA
El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe

Lectura del libro del Génesis 22, 1-2. 9-13. 15-18

En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán, llamándole:
- «¡Abrahán!»
Él respondió:
- «Aquí me tienes.»
Dios le dijo:
-«Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio, en uno de los montes que yo te indicaré.»
Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo:
- «¡Abrahán, Abrahán!»
Él contestó:
- «Aquí me tienes.»
El ángel le ordenó:
- «No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, tu único hijo.»
Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.
El ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán desde el cielo:
-«Juro por mí mismo -oráculo del Señor-: Por haber hecho esto, por no haberle reservado tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 115, 10 y 15. 16-17. 18-19
R.
Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida. Ambulábo coram Dómino, in regione vivórum.

Tenía fe, aun cuando dije:
«¡Qué desgraciado soy!»
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles. R.
Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida. Ambulábo coram Dómino, in regione vivórum.

Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor. R.
Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida. Ambulábo coram Dómino, in regione vivórum.

Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo,
en el atrio de la casa del Señor,
en medio de ti, Jerusalén. R.
Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida. Ambulábo coram Dómino, in regione vivórum.

SEGUNDA LECTURA
Dios no perdonó a su propio Hijo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 31b-34

Hermanos:
Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica? ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre: «Éste es mi Hijo, el amado; escuchadlo.» In splendénti nube, patérna vox audíta est; «Hic est Flius meus diléctus; ipsum audíte».

EVANGELIO
Éste es mi Hijo amado

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 9, 2-10
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.
Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús:
- «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Estaban asustados, y no sabía lo que decía.
Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube:
- «Este es mi Hijo amado; escuchadlo.»
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó:
- «No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»
Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
Una visión anticipada del Reino: La Transfiguración.
554 A partir del día en que Pedro confesó que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, el Maestro "comenzó a mostrar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén, y sufrir … y ser condenado a muerte y resucitar al tercer día" (Mt 16, 21): Pedro rechazó este anuncio (cf. Mt 16, 22-23), los otros no lo comprendieron mejor (cf. Mt 17, 23; Lc 9, 45). En este contexto se sitúa el episodio misterioso de la Transfiguración de Jesús (cf. Mt 17, 1-8 par. : 2P 1, 16-18), sobre una montaña, ante tres testigos elegidos por él: Pedro, Santiago y Juan. El rostro y los vestidos de Jesús se pusieron fulgurantes como la luz, Moisés y Elías aparecieron y le "hablaban de su partida, que estaba para cumplirse en Jerusalén" (Lc 9, 31). Una nube les cubrió y se oyó una voz desde el cielo que decía: "Este es mi Hijo, mi elegido; escuchadle" (Lc 9, 35).
555 Por un instante, Jesús muestra su gloria divina, confirmando así la confesión de Pedro. Muestra también que para "entrar en su gloria" (Lc 24, 26), es necesario pasar por la Cruz en Jerusalén. Moisés y Elías habían visto la gloria de Dios en la Montaña; la Ley y los profetas habían anunciado los sufrimientos del Mesías (cf. Lc 24, 27). La Pasión de Jesús es la voluntad por excelencia del Padre: el Hijo actúa como siervo de Dios (cf. Is 42, 1). La nube indica la presencia del Espíritu Santo: "Tota Trinitas apparuit: Pater in voce; Filius in homine, Spiritus in nube clara" ("Apareció toda la Trinidad: el Padre en la voz, el Hijo en el hombre, el Espíritu en la nube luminosa" (Santo Tomás, s. th. 3, 45, 4, ad 2):
"Tú te has transfigurado en la montaña, y, en la medida en que ellos eran capaces, tus discípulos han contemplado Tu Gloria, oh Cristo Dios, a fin de que cuando te vieran crucificado comprendiesen que Tu Pasión era voluntaria y anunciasen al mundo que Tú eres verdaderamente la irradiación del Padre" (Liturgia bizantina, Kontakion de la Fiesta de la Transfiguración,)
556 En el umbral de la vida pública se sitúa el Bautismo; en el de la Pascua, la Transfiguración. Por el bautismo de Jesús "fue manifestado el misterio de la primera regeneración": nuestro bautismo; la Transfiguración "es es sacramento de la segunda regeneración": nuestra propia resurrección (Santo Tomás, s. th. 3, 45, 4, ad 2). Desde ahora nosotros participamos en la Resurrección del Señor por el Espíritu Santo que actúa en los sacramentos del Cuerpo de Cristo. La Transfiguración nos concede una visión anticipada de la gloriosa venida de Cristo "el cual transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo" (Flp 3, 21). Pero ella nos recuerda también que "es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios" (Hch 14, 22):
"Pedro no había comprendido eso cuando deseaba vivir con Cristo en la montaña (cf. Lc 9, 33). Te ha reservado eso, oh Pedro, para después de la muerte. Pero ahora, él mismo dice: Desciende para penar en la tierra, para servir en la tierra, para ser despreciado y crucificado en la tierra. La Vida desciende para hacerse matar; el Pan desciende para tener hambre; el Camino desciende para fatigarse andando; la Fuente desciende para sentir la sed; y tú, ¿vas a negarte a sufrir?" (S. Agustín, serm. 78, 6).

Del Papa Benedicto XVI
ÁNGELUS, Domingo 4 de marzo de 2012
Queridos hermanos y hermanas:
Este domingo, el segundo de Cuaresma, se caracteriza por ser el domingo de la Transfiguración de Cristo. De hecho, durante la Cuaresma, la liturgia, después de habernos invitado a seguir a Jesús en el desierto, para afrontar y superar con él las tentaciones, nos propone subir con él al "monte" de la oración, para contemplar en su rostro humano la luz gloriosa de Dios. Los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas atestiguan de modo concorde el episodio de la transfiguración de Cristo. Los elementos esenciales son dos: en primer lugar, Jesús sube con sus discípulos Pedro, Santiago y Juan a un monte alto, y allí "se transfiguró delante de ellos" (Mc 9, 2), su rostro y sus vestidos irradiaron una luz brillante, mientras que junto a él aparecieron Moisés y Elías; y, en segundo lugar, una nube envolvió la cumbre del monte y de ella salió una voz que decía: "Este es mi Hijo amado, escuchadlo" (Mc 9, 7). Por lo tanto, la luz y la voz: la luz divina que resplandece en el rostro de Jesús, y la voz del Padre celestial que da testimonio de él y manda escucharlo.
El misterio de la Transfiguración no se debe separar del contexto del camino que Jesús está recorriendo. Ya se ha dirigido decididamente hacia el cumplimiento de su misión, a sabiendas de que, para llegar a la resurrección, tendrá que pasar por la pasión y la muerte de cruz. De esto les ha hablado abiertamente a sus discípulos, los cuales sin embargo no han entendido; más aun, han rechazado esta perspectiva porque no piensan como Dios, sino como los hombres (cf. Mt 16, 23). Por eso Jesús lleva consigo a tres de ellos al monte y les revela su gloria divina, esplendor de Verdad y de Amor. Jesús quiere que esta luz ilumine sus corazones cuando pasen por la densa oscuridad de su pasión y muerte, cuando el escándalo de la cruz sea insoportable para ellos. Dios es luz, y Jesús quiere dar a sus amigos más íntimos la experiencia de esta luz, que habita en él. Así, después de este episodio, él será en ellos una luz interior, capaz de protegerlos de los asaltos de las tinieblas. Incluso en la noche más oscura, Jesús es la luz que nunca se apaga. San Agustín resume este misterio con una expresión muy bella. Dice: "Lo que para los ojos del cuerpo es el sol que vemos, lo es [Cristo] para los ojos del corazón" (Sermo 78, 2: pl 38, 490).
Queridos hermanos y hermanas, todos necesitamos luz interior para superar las pruebas de la vida. Esta luz viene de Dios, y nos la da Cristo, en quien habita la plenitud de la divinidad (cf. Col 2, 9). Subamos con Jesús al monte de la oración y, contemplando su rostro lleno de amor y de verdad, dejémonos colmar interiormente de su luz. Pidamos a la Virgen María, nuestra guía en el camino de la fe, que nos ayude a vivir esta experiencia en el tiempo de la Cuaresma, encontrando cada día algún momento para orar en silencio y para escuchar la Palabra de Dios.
ÁNGELUS, Plaza de San Pedro. II Domingo de Cuaresma, 8 de marzo de 2009
Queridos hermanos y hermanas:
Durante los días pasados, como sabéis, hice los ejercicios espirituales juntamente con mis colaboradores de la Curia romana. Fue una semana de silencio y de oración: la mente y el corazón pudieron dedicarse totalmente a Dios, a la escucha de su Palabra y a la meditación de los misterios de Cristo. Con las debidas proporciones, es algo así como lo que les sucedió a los apóstoles Pedro, Santiago y Juan, cuando Jesús los llevó a ellos solos a un monte alto, en un lugar apartado, y mientras oraba se "transfiguró": su rostro y su persona se volvieron luminosos, resplandecientes.
La liturgia vuelve a proponer este célebre episodio precisamente hoy, segundo domingo de Cuaresma (cf. Mc 9, 2-10). Jesús quería que sus discípulos, de modo especial los que tendrían la responsabilidad de guiar a la Iglesia naciente, experimentaran directamente su gloria divina, para afrontar el escándalo de la cruz. En efecto, cuando llegue la hora de la traición y Jesús se retire a rezar a Getsemaní, tomará consigo a los mismos Pedro, Santiago y Juan, pidiéndoles que velen y oren con él (cf. Mt 26, 38). Ellos no lo lograrán, pero la gracia de Cristo los sostendrá y les ayudará a creer en la resurrección.
Quiero subrayar que la Transfiguración de Jesús fue esencialmente una experiencia de oración (cf. Lc 9, 28-29). En efecto, la oración alcanza su culmen, y por tanto se convierte en fuente de luz interior, cuando el espíritu del hombre se adhiere al de Dios y sus voluntades se funden como formando una sola cosa. Cuando Jesús subió al monte, se sumergió en la contemplación del designio de amor del Padre, que lo había mandado al mundo para salvar a la humanidad. Junto a Jesús aparecieron Elías y Moisés, para significar que las Sagradas Escrituras concordaban en anunciar el misterio de su Pascua, es decir, que Cristo debía sufrir y morir para entrar en su gloria (cf. Lc 24, 26. 46). En aquel momento Jesús vio perfilarse ante él la cruz, el extremo sacrificio necesario para liberarnos del dominio del pecado y de la muerte. Y en su corazón, una vez más, repitió su "Amén". Dijo "sí", "heme aquí", "hágase, oh Padre, tu voluntad de amor". Y, como había sucedido después del bautismo en el Jordán, llegaron del cielo los signos de la complacencia de Dios Padre: la luz, que transfiguró a Cristo, y la voz que lo proclamó "Hijo amado" (Mc 9, 7).
Juntamente con el ayuno y las obras de misericordia, la oración forma la estructura fundamental de nuestra vida espiritual. Queridos hermanos y hermanas, os exhorto a encontrar en este tiempo de Cuaresma momentos prolongados de silencio, posiblemente de retiro, para revisar vuestra vida a la luz del designio de amor del Padre celestial. En esta escucha más intensa de Dios dejaos guiar por la Virgen María, maestra y modelo de oración. Ella, incluso en la densa oscuridad de la pasión de Cristo, no perdió la luz de su Hijo divino, sino que la custodió en su alma. Por eso, la invocamos como Madre de la confianza y de la esperanza.
ÁNGELUS, Domingo 6 de agosto de 2006
Queridos hermanos y hermanas: 
En este domingo el evangelista san Marcos refiere que Jesús se llevó a Pedro, Santiago y Juan a una montaña alta y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, "como no puede dejarlos ningún batanero del mundo" (cf. Mc 9, 2-10). La liturgia nos invita hoy a fijar nuestra mirada en este misterio de luz. En el rostro transfigurado de Jesús brilla un rayo de la luz divina que él tenía en su interior. Esta misma luz resplandecerá en el rostro de Cristo el día de la Resurrección. En este sentido, la Transfiguración es como una anticipación del misterio pascual. 
La Transfiguración nos invita a abrir los ojos del corazón al misterio de la luz de Dios presente en toda la historia de la salvación. Ya al inicio de la creación el Todopoderoso dice: "Fiat lux", "Haya luz" (Gn 1, 3), y la luz se separó de la oscuridad. Al igual que las demás criaturas, la luz es un signo que revela algo de Dios: es como el reflejo de su gloria, que acompaña sus manifestaciones. Cuando Dios se presenta, "su fulgor es como la luz, salen rayos de sus manos" (Ha 3, 4). La luz -se dice en los Salmos- es el manto con que Dios se envuelve (cf. Sal 104, 2). En el libro de la Sabiduría el simbolismo de la luz se utiliza para describir la esencia misma de Dios: la sabiduría, efusión de la gloria de Dios, es "un reflejo de la luz eterna", superior a toda luz creada (cf. Sb 7, 27. 29 s). En el Nuevo Testamento es Cristo quien constituye la plena manifestación de la luz de Dios. Su resurrección ha derrotado para siempre el poder de las tinieblas del mal. Con Cristo resucitado triunfan la verdad y el amor sobre la mentira y el pecado. En él la luz de Dios ilumina ya definitivamente la vida de los hombPREX EUCHARISTICA III.res y el camino de la historia. "Yo soy la luz del mundo -afirma en el Evangelio-; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida" (Jn 8, 12). 
¡Cuánta necesidad tenemos, también en nuestro tiempo, de salir de las tinieblas del mal para experimentar la alegría de los hijos de la luz! Que nos obtenga este don María, a quien ayer, con particular devoción, recordamos en la memoria anual de la dedicación de la basílica de Santa María la Mayor. Que la Virgen santísima consiga, además, la paz para las poblaciones de Oriente Próximo, martirizadas por luchas fratricidas. Sabemos bien que la paz es ante todo don de Dios, que hemos de implorar con insistencia en la oración, pero en este momento queremos recordar también que es compromiso de todos los hombres de buena voluntad. ¡Que nadie se substraiga a este deber! 
Por tanto, ante la amarga constatación de que hasta ahora se han desoído las voces que pedían un alto el fuego inmediato en aquella martirizada región, siento la urgencia de renovar mi apremiante llamamiento en ese sentido, pidiendo a todos que den su contribución concreta a la construcción de una paz justa y duradera. Encomiendo este renovado llamamiento a la intercesión de la Virgen santísima.

Se dice Credo.

Oración de los fieles
90. Oremos a Dios nuestro Padre, para que ilumine nuestra vida con su amor.
- Para que la gracia de Dios brille sobre las Iglesias desunidas y las transfigure. Roguemos al Señor.
- Para que la gracia de Dios brille sobre los pueblos dispersos, marginados, y la esperanza los transfigure. Roguemos al Señor.
- Para que la gracia de Dios brille sobre los hombres inquietos, desesperanzados, y la alegría de Dios los transfigure. Roguemos al Señor.
- Para que la gracia de Dios brille sobre nosotros, que vacilamos a convertirnos, y la promesa de la Pascua nos transfigure. Roguemos al Señor.
Padre bueno, lleguen hasta ti nuestras súplicas; presentadas por tu Hijo, nos obtengan su gracia sobreabundante. Por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, Señor, que esta oblación borre nuestros pecados, santifique los cuerpos y las almas de tus siervos y nos prepare a celebrar dignamente las fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Haec hóstia, Dómine, quaesumus, emúndet nostra delícta, et ad celebránda festa paschália fidélium tuórum córpora mentésque sanctíficet. Per Christum.
Prefacio. La Transfiguración del Señor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien, después de anunciar su muerte a los discípulos, les mostró en el monte santo el esplendor de su gloria, para testimoniar, de acuerdo con la ley y los profetas, que la pasión es el camino de la resurrección.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De transfiguratione Domini.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, própria morte praenuntiáta discípulis, in monte sancto suam eis apéruit claritátem, ut per passiónem, étiam lege prophetísque testántibus, ad glóriam resurrectiónis perveníri constáret.
Et ídeo cum caelórum virtútibus in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Mt 17, 5
Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadle.
Antiphona ad communionem Mt 17, 5
Hic est Fílius meus diléctus, in quo mihi bene complácui; ipsum audíte.
Oración después de la comunión
Te damos gracias, Señor, porque al darnos en este sacramento el cuerpo glorioso de tu Hijo nos haces participes, ya en este mundo, de los bienes eternos de tu reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Percipiéntes, Dómine, gloriósa mystéria, grátias tibi reférre satágimus, quod, in terra pósitos, iam caeléstium praestas esse partícipes. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
16. Señor, protege con tu mano poderosa a este pueblo suplicante; dígnate purificarlo y orientarlo para que, consolado en el presente, tienda sin cesar hacia los bienes futuros. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oratio super populum
Bénedic, Dómine, fidéles tuos benedictióne perpétua, et fac eos Unigéniti tui Evangélio sic adhaerére, ut ad illam glóriam, cuius in se spéciem Apóstolis osténdit, et suspiráre iúgiter et felíciter váleant perveníre. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 2 de marzo

1. En Neocesarea, en el Ponto, san Troadio, mártir en la persecución bajo el emperador Decio, cuyo combate ha testimoniado san Gregorio Taumaturgo (c. 250).
2. En Lichfield, en Inglaterra, san Ceada, obispo, que en momentos difíciles ejerció el oficio episcopal en las provincias de Mercia, Lindisfarne y del centro de Inglaterra, desempeñando este ministerio con gran perfección de vida, según los ejemplos de los antiguos padres (672).
3*. En Agira, en Sicilia, san Lucas Casali de Nicosia, monje, célebre por su humildad y demás virtudes (s. IX).
4. En Praga, de Bohemia, santa Inés, abadesa, hija del rey Otokar, que, tras haber renunciado a nupcias reales y deseosa de desposarse con Jesucristo, abrazó la Regla de santa Clara en el monasterio edificado por ella misma, donde quiso observar la pobreza conforme a la regla (c. 1282).
5*. En Brujas, en Flandes, beato Carlos Bono, el cual, siendo príncipe de Dinamarca y después conde de Flandes, se mostró paladín de la justicia y defensor de los pobres, hasta que fue asesinado por unos soldados a los que él impelía hacia la paz que ellos rechazaban (1127).
6*. En Sevilla, en España, beata Ángela de la Cruz Guerrero González, fundadora del Instituto de las Hermanas de la Cruz, que no se reservó ningún derecho para sí sino que lo dejó todo para los pobres, a los cuales acostumbraba llamar sus señores, y los servía de verdad (1932).

sábado, 24 de enero de 2015

Sábado 28 febrero 2015, Sábado I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS


42. Al candidato, que pide ser admitido entre los catecúmenos, les avala el padrino de catecumenado, a saber un varón o una mujer que le conozca, le ayude y sea testigo de sus costumbres, de su fe y de su voluntad. Puede acontecer que este padrino del catecumenado no haga el oficio de padrino en las etapas de la purificación e iluminación, y de la "Mystagogia", pero entonces otro le ha de sustituir en este oficio.

43. El padrino por su parte [19], elegido por el catecúmeno a causa de su buen ejemplo, de sus dotes y de la amistad, delegado por la comunidad cristiana local y aprobado por el sacerdote, acompaña al candidato en el día de la elección, en la celebración de los sacramentos y en la etapa de la "Mystagogia". A él le atañe mostrar familiarmente al catecúmeno el uso del Evangelio en la vida propia y en el trato con la sociedad, ayudarle en las dudas y ansiedades, y darle testimonio y velar por el incremento de su vida bautismal. Señalado antes de la "elección", cumple su oficio públicamente desde el día de la "elección", al dar testimonio del catecúmeno ante la comunidad; y su oficio sigue siendo importante, cuando el neófito, recibidos los sacramentos, ha de ser ayudado para permanecer fiel a las promesas del Bautismo.

44. Es propio del Obispo [20] por sí, o por su delegado organizar, orientar y fomentar la educación pastoral de los catecúmenos y admitir a los candidatos a la elección y a los sacramentos. Es de desear que, en cuanto sea posible, además de presidir la liturgia cuaresmal, él mismo celebre el rito de la elección, y en la Vigilia pascual confiera los sacramentos de la iniciación. Finalmente, por su cargo pastoral debe confiar la misión para los exorcismos menores a catequistas que realmente sean dignos y estén bien preparados [21].

19 Cfr. Observaciones generales, n. 8.
20 Cfr. ibid., n. 12.
21 Se suprime en este caso el canon.

CALENDARIO

28
SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA I SEMANA DE CUARESMA


Misa de sábado (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII.
La Cuaresma: Corresponder a la elección.
- Dt 26, 16-19. Serás el pueblo santo del Señor.
- Sal 118. R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.
- Mt 5, 43-48. Sed perfectos como vuestro Padre celestial.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado.

Martirologio: elogs. del 1 de marzo, pág. 186.
CALENDARIOS: Espiritanos: Beato Daniel Britter (ML-conm.).

28 SÁBADO. Después de la hora nona:
SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del II Domingo de Cuaresma (morado).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la I Semana de Cuaresma. Sábbato. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 18, 8
La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye
al ignorante.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 18, 8
Lex Dómini irreprehensíbilis, convértens ánimas; testimónium Dómini fidéle, sapiéntiam praestans párvulis.
Oración colecta
Dios, Padre eterno, vuelve hacia ti nuestros corazones, para que, consagrados a tu servicio, no busquemos sino a ti, lo único necesario, y nos entreguemos a la práctica de las obras de misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Ad te corda nostra, Pater aetérne, convérte, ut nos, unum necessárium semper quaeréntes et ópera caritátis exercéntes, tuo cúltui praestes esse dicátos. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 1ª semana de Cuaresma

PRIMERA LECTURA
Serás el pueblo santo del Señor

Lectura del libro del Deuteronomio 26, 16-19

Moisés habló al pueblo, diciendo:
- «Hoy te manda el Señor, tu Dios, que cumplas estos mandatos y decretos.
Guárdalos y cúmplelos con todo el corazón v con toda el alma.
Hoy te has comprometido a aceptar lo que . el Señor te propone: Que él será tu Dios, que tú irás por sus caminos, guardarás sus mandatos, preceptos y decretos, y escucharás su voz.
Hoy se compromete el Señor a aceptar lo que tú le propones :Que serás su propio pueblo, como te prometió, que guardarás todos sus preceptos, que él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y que serás el pueblo santo del Señor, como ha dicho.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 118, 1-2. 4-5. 7-8
R.
Dichoso el que camina en la voluntad del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R.
Dichoso el que camina en la voluntad del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

Tú promulgas tus decretos para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino, para cumplir tus consignas. R.
Dichoso el que camina en la voluntad del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

Te alabaré con sincero corazón
cuando aprenda tus justos mandamientos.
Quiero guardar tus leyes exactamente, tú, no me abandones. R.
Dichoso el que camina en la voluntad del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
2Co 6, 2b
Ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. Ecce nunc tempus acceptábile, ecce dies salútis.

EVANGELIO
Sed perfectos como vuestro Padre celestial

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 43-48
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo.
Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2844 La oración cristiana llega hasta el perdón de los enemigos (cf Mt 5, 43-44). Transfigura al discípulo configurándolo con su Maestro. El perdón es cumbre de la oración cristiana; el don de la oración no puede recibirse más que en un corazón acorde con la compasión divina. Además, el perdón da testimonio de que, en nuestro mundo, el amor es más fuerte que el pecado. Los mártires de ayer y de hoy dan este testimonio de Jesús. El perdón es la condición fundamental de la reconciliación (cf 2Co 5, 18-21) de los hijos de Dios con su Padre y de los hombres entre sí (cf Juan Pablo II, DM 14).

Oración de los fieles
88. Cristo, el hombre de los dolores, lleva sobre la cruz los pecados y sufrimientos de la humanidad. María, asociada a la pasión, nos llama para que nos unamos en la fe al ofrecimiento redentor de su Hijo.
- Para que mirando a María, sufriente y fiel junto a la cruz del Hijo, los discípulos de Cristo se sientan sostenidos en la hora de la tentación y de la prueba. Oremos al Señor.
- Para que cuanto más crecen en el mundo el odio y la violencia, tanto más cada hombre de buena voluntad sepa reconocer en la señal de la cruz un mensaje de reconciliación y de perdón. Oremos al Señor.
- Para que todos los que son esclavos de la droga, del alcohol y de toda otra forma de alienación, encuentren hermanos que les conduzcan a Cristo, médico y liberador. Oremos al Señor.
- Para que todos cuantos nos profesamos cristianos, hagamos propia la llamada a la unidad que Cristo selló con su sangre. Oremos al Señor.
Padre bueno, que nos has amado hasta el punto de entregarnos a tu Hijo, haz que, en unión con María, sepamos adorar en silencio el misterio de tu voluntad y cooperar en la salvación de todos los hombres. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que la celebración de estos santos misterios nos purifique de nuestros pecados y nos haga dignos de participar en la eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Haec quae nos réparent, quaesumus, Dómine, beáta mystéria suo nos múnere dignos effíciant. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que, dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANO.
Antífona de comunión Mt 5, 48
Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 5, 48
Estóte perfécti, sicut et Pater vester caeléstis perféctus est, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Asiste, Señor, con tu ayuda continua a los que alimentas con la eucaristía; y, a cuantos has iluminado con el don de tu palabra, acompáñales siempre con el consuelo de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Perpétuo, Dómine, favóre proséquere, quos réficis divíno mystério, et, quos imbuísti caeléstibus institútis, salutáribus comitáre soláciis. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Fidéles tuos, Deus, benedíctio desideráta confírmet, quae eos et a tua voluntáte numquam fáciat discrepáre, et tuis semper indúlgeat benefíciis gratulári. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 1 de marzo

1. En la basílica de San Pablo de Roma, en la vía Ostiense, san Félix III, papa, que fue antepasado del papa san Gregorio I Magno (492).
2. En Andgevia (hoy Anjou), en la Galia Lugdunense, san Albino, obispo, que reprendió con vehemencia las orgullosas costumbres de los poderosos y, para renovar la Iglesia, promovió con empeño el Tercer Concilio de Orleans (c. 550).
3. En Menevia, en Cambria, san David, obispo, que, imitando los ejemplos y virtudes de los Padres orientales, fundó un monasterio, del cual partieron muchos monjes que evangelizaron Cambria, Irlanda, Cornualles y Armórica (c. 601).
4. Cerca de Cenomanum (hoy Le Mans), en Neustria, san Siviardo, abad de Anille (c. 680).
5. En Werda (hoy Kaiserswerth), isla del Rin, en Sajonia, san Suitberto, obispo, quien, monje primeramente en Northumbria, fue compañero de san Willibrordo y, ordenado obispo por san Wifrido, predicó el Evangelio a los bátavos, frisios y otros pueblos de Germania, falleciendo piadosamente en el monasterio que había fundado, siendo ya de anciano (713).
6. En la región de Vasconia, san León, obispo y mártir (s. IX).
7*. En el monasterio de Vena, en las fragosidades del monte Mercurio, en Calabria, san León Lucas, abad de Mula, que, ajustándose a las instituciones de los monjes orientales, destacó en la vida eremítica y cenobítica (c. 900).
8*. En Celanova, de Galicia, en España, san Rosendo, antes obispo de Dumio, que cuidó de promover o instaurar la vida monástica en la misma región y, habiendo renunciado a la función episcopal, tomó el hábito monástico en el monasterio de Celanova, que después presidió como abad (977).
9*. En Taggia, en la Liguria, conmemoración del beato Cristóbal de Milán, presbítero de la Orden de Predicadores, entregado al culto de Dios y a la doctrina sagrada.
10*. En el monasterio de Bassano, en la región de Venecia, beata Juana María Bonomo, abadesa de la Orden de San Benito, que, dotada de místicos carismas, experimentó en el cuerpo y en el alma los dolores de la Pasión del Señor (1670).
11. En la ciudad de Xilinxian, en la provincia china de Guangxi, santa Inés Cao Kuiying, mártir, la cual, casada con un marido violento, tras la muerte de éste se entregó con mandato del obispo a la enseñanza de la doctrina cristiana, por cuyo motivo, después de ser recluida en una cárcel y sufrir crudelísimos tormentos, confiando siempre en el Señor pasó a los festines eternos (1856).

viernes, 23 de enero de 2015

Viernes 27 febrero 2015, Viernes I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS

II. MINISTERIOS Y OFICIOS


41. Además de lo que se dijo en las Observaciones Generales (núm. 7), el pueblo de Dios representado por la Iglesia local, siempre debe entender y mostrar que la iniciación de los adultos es cosa suya y asunto que atañe a todos los bautizados [16]. Esté, pues, muy preparado y dispuesto, siguiendo su vocación apostólica, para ayudar a los que buscan a Cristo. En las varias circunstancias de la vida cotidiana, como en el apostolado, incumbe a todo discípulo de Cristo la obligación de propagar, en lo que le toca, la fe [17]. Por tanto, debe ayudar a los candidatos y a los catecúmenos durante todo el período de la iniciación, en el precatecumenado, en el catecumenado y en el tiempo de la "Mystagogia". En concreto:
1) En el período de la evangelización y del precatecumenado recuerden los fieles que el apostolado de la Iglesia, y de todos sus miembros, se dirige en primer lugar a que el anuncio de Cristo con palabras y hechos sea patente al mundo y a que éste reciba la gracia del Señor [18] . Muéstrense, pues, inclinados a abrir el espíritu de la comunidad cristiana, a recibir a los candidatos en las familias, a dialogar personalmente con ellos, y admitirlos hasta en organizaciones especializadas de la comunidad.
2) Asistan, según lo aconsejen las circunstancias, a las celebraciones o actos del catecumenado y tomen parte en las respuestas, en las oraciones, en el canto y en las aclamaciones.
3) El día de la elección, puesto que se trata de un incremento de la misma comunidad, ésta debe dar en el momento oportuno un testimonio justo y prudente a cerca de los catecúmenos.
4) En tiempo de Cuaresma, o sea, durante la etapa de purificación e iluminación, acudan con asiduidad a los ritos del escrutinio y de la entrega, y den ejemplo a los catecúmenos de la propia renovación en el espíritu de penitencia, de fe y de caridad. En la Vigilia pascual tengan empeño en renovar las promesas del Bautismo.
5) En tiempo de la "Mystagogia" participen en las Misas de los neófitos, abrácenlos con caridad, ayudándolos para que se sientan gozosos en la comunidad de los bautizados.

16 Cfr. Conc. Vat. II, Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia, Ad gentes, n. 14.
17 Cfr. Conc. Vat. II, Constitución sobre la Iglesia, Lumen Gentium, n. 17.
18 Cfr. Conc. Vat. II, Decreto sobre el apostolado de los laicos, Apostolicam actuositatem, n. 6.

CALENDARIO

27
VIERNES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria
Abstinencia

Misa de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII.
La Cuaresma: Reconciliación con Dios y con los hermanos.
- Ez 18, 21-28. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y que viva?
- Sal 129. R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?
- Mt 5, 20-26. Vete primero a reconciliarte con tu hermano.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 28 de febrero, pág. 183.PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE I.
CALENDARIOS: Pasionistas: San Gabriel de la Dolorosa, religioso (F).
Hermanas de la Caridad: Beata Francisca-Ana de los Dolores de María (ML-conm.).
Guadix-Baza: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Ginés Ramón García Beltrán, obispo (2010).

TEXTOS MISA

Viernes de la I Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 24, 17-18
Señor, ensancha mi corazón oprimido y sácame de mis tribulaciones. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 17-18
De necessitátibus meis éripe me, Dómine. Vide humilitátem meam et labórem meum, et dimítte ómnia peccáta mea.
Oración colecta
Que tu pueblo, Señor, como preparación a las fiestas de Pascua se entregue a las penitencias cuaresmales, y que nuestra austeridad comunitaria sirva para la renovación espiritual de tus fieles. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, Dómine, fidélibus tuis observatióni pascháli conveniénter aptári, ut suscépta sollémniter castigátio corporális cunctis ad fructum profíciat animárum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 1ª semana de Cuaresma

PRIMERA LECTURA
¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y que viva?

Lectura de la profecía de Ezequiel 18, 21-28

Así dice el Señor Dios:
"Si el malvado se convierte de los pecados cometidos y guarda mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se le tendrán en cuenta los delitos que cometió, por la justicia que hizo, vivirá.
¿Acaso quiero yo la muerte del malvado -oráculo del Señor-,y no que se convierta de su conducta y que viva?
Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, imitando las abominaciones del malvado, ¿vivirá acaso?; no se tendrá en cuenta la justicia que hizo: por la iniquidad que perpetró y por el pecado que cometió, morirá.
Comentáis: "No es justo el proceder del Señor." Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto?
Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió.
Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida.
Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 129, 1-2. 3-4. 5-7a. 7bc-8
R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y el redimirá a Israel
de todos sus delitos. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Ez 18, 31
Quitaos de encima vuestros delitos –dice el Señor–, y estrenad un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Proícite a vobis omnes praevaricatiónes vestras, dicit Dóminus, et fácite vobis cor novum et spíritum novum.

EVANGELIO
Vete primero a reconciliarte con tu hermano

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 20-26
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego.
Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
1424 Es llamado sacramento de la confesión porque la declaración o manifestación, la confesión de los pecados ante el sacerdote, es un elemento esencial de este sacramento. En un sentido profundo este sacramento es también una "confesión", reconocimiento y alabanza de la santidad de Dios y de su misericordia para con el hombre pecador.
Se le llama sacramento del perdón porque, por la absolución sacramental del sacerdote, Dios concede al penitente "el perdón y la paz" (OP, fórmula de la absolución).
Se le denomina sacramento de reconciliación porque otorga al pecador el amor de Dios que reconcilia: "Dejaos reconciliar con Dios" (2Co 5, 20). El que vive del amor misericordioso de Dios está pronto a responder a la llamada del Señor: "Ve primero a reconciliarte con tu hermano" (Mt 5, 24).

Oración de los fieles
85. Pidamos, hermanos, a Dios todopoderoso, que mire con bondad a su pueblo penitente y escuche la oración de quienes ha llamado a su santa Iglesia.
- Para que la santa Iglesia de Dios, al celebrar los misterios de la Redención, pueda gozarse en la gracia pascual. Roguemos al Señor.
- Para que, con la protección divina, nuestros tiempos sean pacíficos, aumente en el mundo el espíritu de justicia y vivamos con tranquilidad y concordia. Roguemos al Señor.
- Para que Dios Padre todopoderoso cure los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que sufren y libre al mundo de todos los males. Roguemos al Señor.
- Para que sean perdonados nuestros pecados y absueltas nuestras iniquidades. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que restableces y amas la inocencia, dirige hacia ti el corazón de tus fieles y escucha sus oraciones, para que cuantos mortifican su carne con la penitencia, lleguen a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, estas ofrendas con las que has querido reconciliarte con los hombres y por las que nos devuelves, con amor eficaz, la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, propitiátus hóstias, quibus et te placári voluísti, et nobis salútem poténti pietáte restítui. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de las privaciones voluntarias
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque con nuestras privaciones voluntarias nos enseñas a reconocer y agradecer tus dones, a dominar nuestro afán de suficiencia y a repartir nuestros bienes con los necesitados, imitando así tu generosidad.
Por eso, con todos los ángeles, te glorificamos y te aclamamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA SOBRE LA RECONCILIACIÓN I. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE I.
Antífona de comunión Ez 33, 11
Por mi vida -dice el Señor-, no me complazco en la muerte del pecador, sino en que cambie de conducta y viva.
Antiphona ad communionem Ez 33, 11
Vivo ego, dicit Dóminus; nolo mortem peccatóris, sed magis ut convertátur et vivat.
Oración después de la comunión
Señor, que esta eucaristía nos renueve y, purificándonos de la corrupción del pecado, nos haga entrar en comunión con el misterio que nos salva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tui nos, Dómine, sacraménti reféctio sancta restáuret, et, a vetustáte purgátos, in mystérii salutáris fáciat transíre consórtium. Per Christum.


Oratio super populum ad libitum adhibenda
Réspice, Dómine, propítius ad plebem tuam, ut quod eius observántia profitétur extrínsecus, intérius operétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 28 de febrero

1. Conmemoración de los santos presbíteros, diáconos y otros muchos, que en Alejandría, en tiempo del emperador Galieno, al declararse una gravísima epidemia se entregaron al servicio de los enfermos hasta morir ellos mismos, y por ello la piedad de los creyentes les consideró como mártires (262).
2. En el monte Jura, en la región lugdunense de la Galia, sepultura del abad san Román, que, siguiendo los ejemplos de los antiguos monjes, primero abrazó la vida eremética y después fue padre de numerosos monjes (463).
3. Conmemoración de las santas Marana y Cira, vírgenes, que en Berea, en Siria, vivieron en un lugar estrecho y cerrado sin techo, recibiendo el alimento necesario por una ventana y guardando silencio (s. V).
4. En Roma, en la vía Tiburtina, sepultura de san Hilario, papa, que escribió cartas sobre la fe católica, con las que confirmó los concilios de Nicea, Éfeso y Calcedonia, enalteciendo el primado de la Sede Romana (468).
5. En Worchester, en Inglaterra, san Osvaldo, obispo, que fue primero canónigo y después monje, presidió las sedes de Worchester y de York, introdujo en muchos monasterios la Regla de san Benito, siendo un maestro benigno, alegre y docto (992).
6*. En L’Aquila, en el Abruzo, beata Antonia de Florencia, viuda, después fundadora y primera abadesa del monasterio de Corpus Christi, siguiendo la primera Regla de santa Clara (1472).
7. En la ciudad de Xilinxian, en la provincia china de Guangxi, san Agusto Chapdelaine, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París y mártir, que, detenido por los soldados junto con muchos neófitos de esta región a los que había convertido, recibió trescientos azotes, fue encerrado en una reducido agujero y finalmente degollado (1856).
8*. En París, en Francia, beato Daniel Brottier, presbítero de la Congregación de San Sulpicio, que se dedicó completamente a trabajar en favor de los huérfanos (1936).
9*. En el campo de concentración de Oswiecim o Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, beato Timoteo Trojanowski, presbítero de la Orden de los Frailes Menores Conventuales y mártir, que, durante la ocupación militar de su patria, por haber confesado la fe cristiana consumó su martirio
destrozado por los suplicios (1942).