viernes, 23 de junio de 2017

Viernes 28 julio 2017, Viernes de la XVI semana del Tiempo Ordinario (o misa votiva del misterio de la santa Cruz).

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA VICESIMUS QUINTUS ANNUS (4-DICIEMBRE-1988)
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II

I. RENOVACIÓN EN LA LÍNEA DE LA TRADICIÓN


3. Respondiendo a las instancias de los Padres del Concilio de Trento —preocupados por la reforma de la Iglesia de su tiempo— el Papa San Pío V dispuso la reforma de los libros litúrgicos: en primer lugar el Breviario y el Misal. Este mismo objetivo fue perseguido por los Romanos Pontífices a lo largo de los siglos siguientes, asegurando la puesta al día, definiendo los ritos y los libros litúrgicos, y emprendiendo, desde el comienzo de este siglo, una reforma más general.

San Pío X instituyó una Comisión especial encargada de esta reforma, para cuya realización pensó que serían necesarios varios años; sin embargo, puso la primera piedra del edificio con la restauración de la celebración litúrgica del domingo y la reforma del Breviario Romano [6]. «En verdad todo esto exige, —afirmaba— según el parecer de los expertos, un trabajo tan grande cuanto duradero; y, por tanto, es necesario que pasen muchos años, antes de que este edificio litúrgico, por decirlo de algún modo, (...) muestre nuevamente el esplendor de su dignidad y armonía, una vez que haya sido como limpiado de la suciedad del envejecimiento» [7].

Pío XII hizo suyo el gran proyecto de la reforma litúrgica publicando la Encíclica Mediator Dei [8] e instituyendo una nueva Comisión [9]. Asimismo, tomo decisiones sobre algunos puntos importantes, como la nueva versión del Salterio, para facilitar la comprensión de la plegaria de los Salmos [10], la atenuación del ayuno eucarístico, con el fin de favorecer un acceso más fácil a la Comunión, el uso de las lenguas vernáculas en el Ritual, y, sobre todo, la reforma de la Vigilia Pascual [11] y de la Semana Santa [12].

En la introducción al Misal Romano, en 1962, se incluía la declaración de Juan XXIII, según la cual «los principios fundamentales, referentes a la reforma general de la liturgia, debían ser confiados a los Padres en el próximo Concilio ecuménico» [13].

[6] Const. Apost. Divino afflatu (1 de noviembre de 1911): AAS 3 (1911), pp. 633-638.
[7] Motu proprio Abhinc duos annos (23 de octubre de 1913): AAS 5 (1913), pp. 449 450
[8] 20 de noviembre de 1947: AAS 39 (1947), pp. 521- 600.
[9] S. Congregación de Ritos, Sección histórica, n. 71, Memoria sobre la reforma litúrgica (1946).
[10] Pío XII, Motu proprio In cotidianis precibus (24 de marzo de 1945): AAS 37 (1945), pp. 65-67.
[11] S. Congregación de Ritos, Decreto Dominicae Resurrectionis (9 de febrero de 1951): AAS 43 (1951), pp. 128-129.
[12] S. Congregación de Ritos, Decreto Maxima redemptionis (16 de noviembre de 1955): AAS 47 (1955), pp. 838-841.
[13] Juan XXIII, Carta Apost. Rubricarum instructum (25 de julio de 1960): AAS 52 (1960), p. 954.


CALENDARIO

28 VIERNES DE LA XVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Éx 20, 1-17. La ley se dio por medio de Moisés.
- Sal 18. R. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.
- Mt 13, 18-23. El que escucha la palabra y la entiende, ese da fruto.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 29 de julio, pág. 452.
CALENDARIOS: Institución Teresiana: San Pedro Poveda Castroverde, presbítero y mártir (S). Guadix-Baza, Jaén, Madrid y Getafe: (MO). Osma-Soria y Málaga: (ML).
Mallorca y Canónigos Regulares de Letrán: Santa Catalina Thomas, virgen (F). Menorca: (MO).
Betharramitas: Bienaventurada Virgen María de Betharrán (F).
Oviedo: San Melchor García Sampedro, obispo y mártir (MO).
León: Beatos Felicísimo Díez González, Lucio Martínez Mancebo y Saturio Rey Robles, presbíteros y mártires (ML).
San Sebastián: San Pedro Crisólogo, obispo y doctor de la Iglesia (ML-trasladada).
Carmelitas Descalzos: Beato Juan Soreth, presbítero (ML).
OFM y Clarisas Capuchinas: María Teresa Kowalska, mártir (ML).
Paúles e Hijas de la Caridad: San Pedro Crisólogo (ML-trasladada).

TEXTOS MISA

DEL MISTERIO DE LA SANTA CRUZ
Se dice con vestiduras de color rojo.
DE MYSTERIO SANCTAE CRUCIS
In hac Missa adhibetur color ruber.
Antífona de entrada Cf. Ga 6, 14
Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en él está nuestra salvación, vida y resurrección, por él somos salvados y liberados.
Ant. ad introitum Cf. Ga 6,14
Nos autem gloriári opórtet in cruce Dómini nostri Iesu Christi, in quo est salus, vita et resurréctio nostra, per quem salváti et liberáti sumus.
Oración colecta
Oh, Dios, que para salvar al género humano has querido que tu Unigénito soportara la cruz, Concede, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio, alcanzar en el cielo los premios de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Unigénitum tuum crucem subíre voluísti, ut salvum fáceret genus humánum, praesta, quaesumus, ut, cuius mystérium in terra cognóvimus, eius redemptiónis praemia in caelo cónsequi mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XVI semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Éx 20, 1-17
La Ley se dio por medio de Moisés (Jn 1, 17)

Lectura del libro del Éxodo

En aquellos días, el Señor pronunció estas palabras:
«Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.
No tendrás otros dioses frente a mí.
No te fabricarás ídolos, ni figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, o en el agua debajo de la tierra.
No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo el pecado de los padres en los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación de los que me odian.
Pero tengo misericordia por mil generaciones de los que me aman y guardan mis preceptos.
No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso.
Recuerda el día del sábado para santificarlo.
Durante seis días trabajarás y harás todas tus tareas, pero el día séptimo es día de descanso, consagrado al Señor, tu Dios. No harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el emigrante que reside en tus ciudades. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra, el mar y lo que hay en ellos; y el séptimo día descansó. Por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.
Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días en la tierra, que el Señor, tu Dios, te va a dar.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No robarás.
No darás falso testimonio contra tu prójimo.
No codiciarás los bienes de tu prójimo. No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo».


Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 18, 8. 9. 10. 11 (R.: Jn 6, 68c)
R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitæ ætérnæ habes.

V. La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitæ ætérnæ habes.

V. Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitæ ætérnæ habes.

V. El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitæ ætérnæ habes.

V. Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitæ ætérnæ habes.

Aleluya Cf. 8, 15
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia. R.
Beáti qui in corde bono et óptimo verbum Dei rétinent, et fructum áfferunt in patiéntia.

EVANGELIO Mt 13, 18-23
El que escucha la palabra y la entiende, ése dará fruto

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.
Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Jerónimo (Catena aurea)
Y es de notar, que así como en la tierra mala hubo tres clases (a saber, la que estaba junto al camino, la pedregosa y la llena de espinas), así también hay tres clases de tierra buena: la que produce ciento, la que produce sesenta y la que produce treinta. Y tanto en ésta como en aquélla, la sustancia es la misma y sólo varía la voluntad, y quien recibe la semilla, tanto en los incrédulos como en los que creen, es siempre el corazón; y por eso en la primera parte de esta parábola se dice: "Viene el malo, y arrebata la que ha sido sembrada en su corazón"; y en la segunda y tercera: "Este es el que oye la palabra". También en la cuestión de la tierra buena se dice lo mismo: "Este es el que oye la palabra". De suerte que primeramente debemos oír, en seguida entender y después de entender, dar frutos de enseñanza y producir ese fruto, o como ciento, o como sesenta, o como treinta.

Oración de los fieles.
Ferias del Tiempo Ordinario XX.
308. Oremos a Dios Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que conceda al mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los necesitados. Roguemos al Señor.
- Para que nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Señor que te muestres favorable a la oración de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que nos limpie de toda culpa esta oblación, la misma que en el ara de la cruz quitó el pecado del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Haec oblátio, Dómine, quaesumus, ab ómnibus nos purget offénsis, quae in ara crucis totíus mundi tulit offénsam. Per Christum.
Prefacio: La victoria de la cruz gloriosa.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que donde tuvo origen la muerte, de allí resurgiera la vida, y el que venció en un árbol fuera en un árbol vencido, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Puede decirse también el prefacio I de la Pasión del Señor.
Praefatio: De victoria crucis gloriosae.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens, aetérne Deus:
Qui salútem humáni géneris in ligno crucis constituísti, ut unde mors oriebátur, inde vita resúrgeret; et, qui in ligno vincébat, in ligno quoque vincerétur: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
Dici potest etiam Praefatio I de Passione Domini.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Jn 12, 32
Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Jn 12,32
Ego si exaltátus fúero a terra, omnes traham ad meípsum, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Alimentados en tu sagrado banquete, te pedimos, Señor Jesucristo, que lleves a la gloria de la resurrección a los que has redimido mediante el leño de la cruz vivificadora. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Post communionem
Refectióne tua sancta enutríti, Dómine Iesu Christe, súpplices deprecámur, ut, quos per lignum crucis vivíficae redemísti, ad resurrectiónis glóriam perdúcas. Qui vivis et regnas in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 29 de julio
M
emoria de santa Marta, que recibió en su casa de Betania, cerca de Jerusalén, a Jesús, el Señor, y muerto su hermano Lázaro, proclamó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo, que has venido al mundo» (s. I).
2. Conmemoración de los santos Lázaro, hermano de santa Marta, a quien lloró el Señor al enterarse de que había muerto, y al que resucitó, y María, su hermana, la cual, mientras Marta se ocupaba inquieta y nerviosa en preparar todo lo necesario, ella, sentada a los pies del Señor, escuchaba sus palabras (s. I).
3. En Gangra, de Papflagonia, san Calínico, mártir (s. II/III).
4. En Roma, en el tercer miliario de la vía Portuense, en el cementerio dedicado a su nombre, san Félix, mártir (s. III/IV).
5. En Roma también, en el cementerio de Generosa, santos Simplicio, Faustino, Beatriz y Rufo, mártires (s. III/IV).
6. En Troyes, ciudad de la Galia Lugdunense, san Lupo, obispo, que con san Germán de Auxerre fue a Bretaña para luchar contra la herejía de los pelagianos, defendió después con la oración a su ciudad del furor de Atila y, habiendo ejercido de modo admirable el sacerdocio durante cincuenta años, descansó en paz (c. 478).
7. En Orleans, ciudad también de la Galia Lugdunense, san Próspero, obispo (s. V).
8. En Nídaros (hoy Trondheim), ciudad de Noruega, san Olav, mártir, que siendo rey de su pueblo, lo liberó de la idolatría y propagó con gran diligencia la fe cristiana que había conocido en Inglaterra, pero finalmente, atacado por sus enemigos, murió asesinado (1030).
9*. En Roma, en la basílica de San Pedro, beato Urbano II, papa, que defendió la libertad de la Iglesia de las intromisiones de los laicos, luchó contra los clérigos simoníacos e indignos y, en el Concilio de Clermont, exhortó a los soldados cristianos a que, con el signo de la cruz, liberasen a sus hermanos cristianos de la opresión de los infieles y recuperasen el sepulcro del Señor, que estaba su poder (1099).
10. En la ciudad de Saint Brieuc, en la Bretaña Menor, san Guillermo Pinchón, obispo, que se preocupó de que se construyese la iglesia catedral y brilló por su benignidad y sencillez, teniendo que sufrir muchas vejaciones y el destierro por defender con decisión y fortaleza a sus ovejas y los derechos de la Iglesia (1234).
11*. En Omura, región del Japón, beatos mártires Luis Bertrán, presbítero de la Orden de Predicadores, Mancio de la Santa Cruz y Pedro de Santa María, religiosos de la misma Orden, que por su fe en Cristo fueron quemados vivos (1627).
12*. En la costa de Francia, ante la ciudad de Rochefort, beato Carlos Nicolás Antonio Ancel, presbítero de la Sociedad de Jesús y de María, mártir, que durante la Revolución Francesa, por ser sacerdote, fue encarcelado en condiciones inhumanas en un barco convertido en prisión, donde murió como auténtico mártir, víctima de una enfermedad contagiosa (1794).
13. En la ciudad de Quigyan, en la provincia china de Guizhou, santos mártires José Zhang Wenlan, Pablo Chen Changpin, seminaristas, Juan Bautista Lou Tingyin, administrador del seminario, y Marta Wang Louzhi, viuda, que, encerrados en una cueva calurosa y húmeda, sufrieron atroces vejaciones, siendo finalmente decapitados (1861).
14*. En la población de Esplugas, cerca de Barcelona, en España, beato Juan Bautista Egozcuezábal Aldaz, religioso de la Orden de San Juan de Dios, que durante la persecución contra la fe desencadenada en esa región fue asesinado por odio a la Iglesia (1936).
15*. En Calanda, población cercana a Teruel, en España también, beatos Lucio Martínez Mancebo, presbítero de la Orden de Predicadores, y compañeros (cuyos nombres son: Antonio López Couceiro, Felicísimo Díez González, Saturio Rey Robles, Tirso Manrique Melero, presbíteros; Gumersindo Soto Barros y Lamberto de Navascués y de Juan, religiosos, de la Orden de Predicadores; y Manuel Albert Ginés, presbítero), mártires, que, apoyándose en la fortaleza de Cristo, dieron su vida durante la misma persecución (1936).
16*. En Valencia, igualmente en España, beato José de Calasanz Marqués, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que derramó su sangre por Cristo en esa misma persecución (1936).

jueves, 22 de junio de 2017

Jueves 27 julio 2017, Jueves de la XVI semana del Tiempo Ordinario, feria, (o misa por la santificación del trabajo humano)

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA VICESIMUS QUINTUS ANNUS
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II
EN EL XXV ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

A todos los Hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio,
Salud y Bendición Apostólica.

1. Han pasado veinticinco años desde que, el 4 de diciembre del año 1963, el Sumo Pontífice Pablo VI promulgó la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia, que los Padres del Concilio Vaticano II, reunidos en el Espíritu Santo, poco antes habían aprobado [1]. Fue aquel un acontecimiento memorable por diversas razones. En efecto, era el primer fruto del Concilio, querido por Juan XXIII, para que la Iglesia se pusiera al día; había sido preparado por un amplio movimiento litúrgico y pastoral, y era portador de esperanza para la vida y la renovación eclesial.

Llevando a cabo la reforma de la Liturgia, el Concilio realizó de modo muy concreto la finalidad fundamental que se había propuesto: «Acrecentar de día en día entre los fieles la vida cristiana, adaptar mejor a las necesidades de nuestro tiempo las instituciones que están sujetas a cambio, promover todo aquello que pueda contribuir a la unión de cuantos creen en Jesucristo y fortalecer lo que sirve para invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia» [2].

2. Desde el inicio de mi servicio pastoral en la cátedra de Pedro, me preocupé en «insistir sobre la importancia permanente del Concilio Vaticano II» y tomé «el empeño formal de dar al mismo la correspondiente aplicación». Y añadí que convenía «hacer madurar, con el estilo propio de lo que se mueve y vive, las fecundas semillas que los Padres del Concilio Ecuménico, alimentados con la Palabra de Dios, sembraron en tierra buena (cf. Mt 13, 8.23), es decir, los importantes documentos y las deliberaciones pastorales». [3] En más de una ocasión he desarrollado posteriormente, sobre diversos puntos, las enseñanzas del Concilio respecto a la Liturgia [4] y he llamado la atención sobre la importancia que la Constitución Sacrosanctum Concilium tiene para la vida del pueblo de Dios; en ella «es ya posible hallar la sustancia de aquella doctrina eclesiológica que será posteriormente propuesta por la asamblea conciliar. La Constitución Sacrosanctum Concilium, que fue el primer documento conciliar, cronológicamente hablando, anticipa [5] la Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium y se enriquece, a su vez, con la enseñanza de esta Constitución.

Después de un cuarto de siglo, durante el cual la Iglesia y la sociedad han conocido cambios profundos y rápidos, es oportuno poner de relieve la importancia de esta Constitución conciliar, su actualidad en relación con los problemas nuevos y la permanente validez de sus principios.

[1] AAS 56 (1964), pp. 97-134.
[2] Const. Sacrosanctum Concilium, 1.
[3] Primer mensaje al mundo (17 de octubre de 1978): AAS 70 (1978), pp. 920-921.
[4] Cf. particularmente: Carta Encic. Redemptor hominis (4 de marzo de 1979), 7.18-22: AAS 71 (1979), pp. 268-269, 301-324; Exhort. Apost. Catechesi tradendae (16 de octubre de 1979): AAS 71 (1979) 23. 27-30. 33. 37. 48. 53. 55. 66-68, pp. 1296-1297, 1298-1303, 1305-1306, 1308-1309, 1316; Carta Dominicae Cenae, sobre el misterio y el culto a la SS. Eucaristía (24 de febrero de 1980): AAS 72 (1980), pp. 1218-1232; Exhort Apost. Familiaris consortio (22 de noviembre de 1981), 13. 15. 19-21. 33. 38-39. 55-59. 66-68: AAS 74 (1982), pp. 93-96, 97, 101-106, 120-123, 129-131, 147-152, 159-165; Exhort. Apost. postsinodal Reconciliatio et Paenitentia (2 de diciembre de 1984): AAS 77 (1985), pp. 185-275, especialmente los nums. 23-33, pp. 233-271.
[5] Alocución al Congreso de los Presidentes y Secretarios de las Comisiones Nacionales de Liturgia (27 de octubre de 1984), 1: Insegnamenti, VII/2 (1984), p. 1049.

CALENDARIO

27 JUEVES DE LA XVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria


Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Éx 19, 1-2. 9-11. 16-20b. El Señor descendió al monte Sinaí a la vista del pueblo.
- Salmo: Dan 3, 52-56. R. ¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
- Mt 13, 10-17. A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 28 de julio, pág. 450.
CALENDARIOS: Segorbe-Castellón, en la ciudad de Castellón: San Cristóbal, mártir (S).
Obra Misionera de Jesús y María: Beata María del Pilar Izquierdo Albero, virgen (F). Calahorra y La Calzada-Logroño, Madrid y San Sebastián: (ML).
Barcelona, Sant Feliu de Llobregat y Terrassa: San Cucufate, mártir (MO).
Clarisas Capuchinas: Beata María Magdalena Martinengo, virgen (MO). Franciscanos: (ML).
Huesca: Beato Zacarías Abadia, mártir (ML).
Mallorca: Beato Jesús-Eduardo Massanet Flaquer (ML).
Sevilla: San Teodomiro de Carmona, mártir (ML).
Carmelitas: Beato Tito Brandsma, mártir (ML).
Dominicos: Beato Roberto Nutter, mártir (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XVI domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario),

Misa por diversas circunstancias:

POR LA SANTIFICACIÓN DEL TRABAJO HUMANO A. PRO HUMANO LABORE SANCTIFICANDO A.
Antífona de entrada Gn 1, 1. 27. 31
Al principio creó Dios el cielo y la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen. Y vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.
O bien: Sal 89, 17
Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Antiphona ad introitum Gn 1, 1. 27. 31
In princípio creávit Deus caelum et terram. Et creávit Deus hóminem ad imáginem suam. Vidítque Deus cuncta quae fécerat, et erant valde bona.
Vel: Cf. Ps 89, 17
Bónitas tua, Dómine, sit super nos, et opus mánuum nostrárum secúnda nobis.
Oración colecta
Oh, Dios, creador de todas las cosas, que mandaste al hombre cumplir los deberes del trabajo, haz que la tarea que emprendemos contribuya al progreso de esta vida y, por tu benevolencia, favorezca la extensión del reino de Cristo. Él, que vive y reina contigo.
O bien:
Oh, Dios, que, por medio del trabajo del hombre, diriges y perfeccionas sin cesar la obra grandiosa de la creación, escucha la oración del pueblo que te suplica, y haz que todos los hombres posean un trabajo digno, que ennoblezca su condición humana y les permita vivir más unidos, sirviendo a sus hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Rerum cónditor Deus, qui hóminem iussísti labóris offícia sustinére, da, ut opus quod incípimus huius vitae prosit increméntis, et regno Christi dilatándo tua benignitáte profíciat. Per Dóminum.
Vel:
Deus, qui humáno labóre imménsum creatiónis opus iúgiter pérficis atque gubérnas, exáudi preces pópuli supplicántis, et praesta, ut omnes hómines digno potiántur labóre, quo, suam condiciónem honestántes, árctius coniúncti frátribus suis váleant inservíre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XVI semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Éx 19, 1-2. 9-11. 16-20b
El Señor descendió al monte Sinaí a la vista del pueblo
Lectura del libro del Éxodo.

A los tres meses de salir de la tierra de Egipto, aquel día, los hijos de Israel llegaron al desierto del Sinaí. Salieron de Refidín, llegaron al desierto del Sinaí y acamparon allí, frente a la montaña.
El Señor le dijo:
«Voy a acercarme a ti en una nube espesa, para que el pueblo pueda escuchar cuando yo hable contigo, y te crean siempre».
Y Moisés comunicó al Señor lo que el pueblo había dicho.
El Señor dijo a Moisés:
«Vuelve a tu pueblo y purifícalos hoy y mañana; que se laven la ropa y estén preparados para el tercer día; pues el tercer día descenderá el Señor sobre la montaña del Sinaí a la vista del pueblo».
Al tercer día, al amanecer, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre la montaña; se oía un fuerte sonido de trompeta y toda la gente que estaba en el campamento se echó a temblar.
Moisés sacó al pueblo del campamento, al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie de la montaña. La montaña del Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre ella en medio de fuego. Su humo se elevaba como el de un horno y toda la montaña temblaba con violencia.
El sonar de la trompeta se hacía cada vez más fuerte; Moisés hablaba y Dios le respondía con el trueno. El Señor descendió al monte Sinaí, a la cumbre del monte. El Señor llamó a Moisés a la cima de la montaña.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Dan 3, 52a y c. 53a. 54a. 55a. 56a (R.: 52b)
R.
¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
Et laudábile et superexaltátum in ómnibus sæculis.

V. Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
Bendito tu nombre, santo y glorioso. R.
¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
Et laudábile et superexaltátum in ómnibus sæculis.

V. Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.
¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
Et laudábile et superexaltátum in ómnibus sæculis.

V. Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.
¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
Et laudábile et superexaltátum in ómnibus sæculis.

V. Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas
los abismos. R.
¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
Et laudábile et superexaltátum in ómnibus sæculis.

V. Bendito eres en la bóveda del cielo. R.
¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
Et laudábile et superexaltátum in ómnibus sæculis.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R. Benedíctus es, Pater, Domine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO Mt 13, 10-17
A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Por qué les hablas en parábolas?»
Él les contestó:
«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:
“Oiréis con los oídos sin entender;
miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo,
son duros de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,
ni entender con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure”.
Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.
En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
546 Jesús llama a entrar en el Reino a través de las parábolas, rasgo típico de su enseñanza (cf. Mc 4, 33-34). Por medio de ellas invita al banquete del Reino (cf. Mt 22, 1-14), pero exige también una elección radical para alcanzar el Reino, es necesario darlo todo (cf. Mt 13, 44-45); las palabras no bastan, hacen falta obras (cf. Mt 21, 28-32). Las parábolas son como un espejo para el hombre: ¿acoge la palabra como un suelo duro o como una buena tierra (cf. Mt 13, 3-9)? ¿Qué hace con los talentos recibidos (cf. Mt 25, 14-30)? Jesús y la presencia del Reino en este mundo están secretamente en el corazón de las parábolas. Es preciso entrar en el Reino, es decir, hacerse discípulo de Cristo para "conocer los Misterios del Reino de los cielos" (Mt 13, 11). Para los que están "fuera" (Mc 4, 11), la enseñanza de las parábolas es algo enigmático (cf. Mt 13, 10-15).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIX
307. Oremos al Señor.
- Por la Iglesia universal, por nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
- Por todas las naciones del mundo, por nuestra patria. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren los horrores de la guerra. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.
Que tu misericordia, Señor, nos conceda lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que alimentas a los hombres con los dones presentes y los renuevas con el sacramento, concédenos que nunca falte ese sustento a nuestros cuerpos y almas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui humánum genus praeséntium múnerum et aliménto végetas et rénovas sacraménto, tríbue, quaesumus, ut eórum et corpóribus nostris subsídium non desit et méntibus. Per Christum.
Antífona de la comunión Cf. Col 3, 17
Todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesucristo, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Antiphona ad communionem Col 3, 17
Omne quodcúmque fácitis in verbo aut in ópere, ómnia in nómine Dómini Iesu Christi, grátias agéntes Deo et Patri per ipsum.
Oración después de la comunión
Después de haber tomado parte en la mesa de la unidad y de la caridad, invocamos, Señor, tu misericordia, para obtener, por los trabajos que nos has encomendado, el sustento de la vida diaria y, animosos, la construcción de tu reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Unitátis et caritátis mensae partícipes effécti, rogámus, Dómine, cleméntiam tuam, ut, per ópera quae nobis implénda commisísti, et vitam sustentémus terrénam, et regnum tuum aedificémus fidéntes. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del 28 de julio

1. Conmemoración de los santos Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás, prosélito éste de Antioquía, que fueron de los siete elegidos por la multitud entre los discípulos por considerarlos llenos de Espíritu y sabiduría, y a quienes los apóstoles impusieron las manos para que se dedicaran a atender a los pobres (s. I).
2. En Roma, san Víctor I, papa, africano de nacimiento, que fijó para todas las Iglesias la celebración de la fiesta de Pascua en el domingo que sigue inmediatamente a la Pascua judía (c. 200).
3. Conmemoración de los numerosos mártires que sufrieron el tormento en la Tebaida, en Egipto, durante la persecución en tiempo de los emperadores Decio y Valeriano. A estos cristianos, que deseaban morir pronto por Cristo traspasados por espada, sus crueles perseguidores, pretendiendo más bien degollar sus almas que sus cuerpos, retardaron su muerte lo máximo posible, sometiéndoles a una larga serie de tormentos (c. 250).
4. En Mileto, en la región de la Caria, san Acacio, mártir en tiempo del emperador Licinio (c. 308/311).
5. En Milán, de la provincia de Liguria, santos Nazario y Celso, mártires, cuyos cuerpos fueron hallados por san Ambrosio (inventio 395).
6*. En Troyes, ciudad de Francia, san Cameliano, obispo, discípulo y sucesor de san Lupo (s. VI).
7. En Dol, ciudad de la Bretaña Menor, san Sansón, abad y obispo, que propagó en Domnonia el Evangelio y la disciplina monástica, que había aprendido en Gales del abad san Iltudo (c. 565).
8*. En la región de Sodermanland, en Suecia, san Botvido, mártir, sueco de nacimiento y bautizado en Inglaterra, que estuvo trabajando en la evangelización de su patria hasta que un criado suyo, a quien él había liberado de la esclavitud, le asesinó (1100).
9. En Nam Dinh, de Tonquín, san Melchor García Sampedro, obispo, de la Orden de Predicadores y mártir, encerrado primero por ser cristiano en una estrechísima cárcel, y después, por orden del emperador Tu Duc, materialmente despedazado (1858).
10*. En Madrid, capital de España, san Pedro Poveda Castroverde, presbítero y mártir, fundador de la Institución Teresiana destinada a promover la formación cristiana, que al comienzo de la persecución contra la Iglesia fue asesinado por odio a la religión, dando un claro testimonio de su fe (1936).
11*. En Gabasa, pueblo de la provincia de Zaragoza, en España también, beatos Manuel Segura, presbítero, y David Carlos, religioso de la Orden de los Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, mártires durante la misma persecución (1936).
12*. En Tarragona, igualmente en España, beato Santiago Hilario (Manuel) Barbal Cosán, religioso de los Hermanos de la Escuelas Cristianas, mártir, condenado a la pena capital por odio a la Iglesia en la mencionada persecución (1936).
13*. En Barcelona, de nuevo en España, beatos José Caselles Moncho y José Castell Camps, presbíteros de la Sociedad Salesiana y mártires, que durante la misma persecución religiosa merecieron alcanzar con el martirio la gloria de la vida eterna (1936).
14*. En la ciudad de Bharananganam, en Kérala, en la India, beata Alfonsa de la Inmaculada Concepción (Ana) Muttathupadathu, virgen, que, para evitar que la obligasen a casarse, metió el pie en el fuego, y admitida en las Clarisas Malabarenses, vivió casi continuamente enferma ofreciendo su vida a Dios (1946).

miércoles, 21 de junio de 2017

Miércoles 26 julio 2017, Santos Joaquín y Ana, padres de Bienaventurada María Virgen, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

LAS MUJERES Y EL SERVICIO DEL ALTAR
CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS


Carta a los Presidentes de las Conferencias Episcopales (1994)
Roma, 15 de marzo de 1994

Excelencia Reverendísima:

Considero conveniente comunicar a los Presidentes de las Conferencias Episcopales que próximamente será publicada en "Acta Apostolicae Sedis" una interpretación auténtica del canon 230 § 2 del Código de Derecho Canónico.

Como es sabido, con dicho canon 230 § 2 se establecía que:
«por encargo temporal, los laicos pueden desempeñar la función de lector en las ceremonias litúrgicas; asimismo, todos los laicos pueden desempeñar las funciones de comentador, cantor y otras, a tenor de la norma del derecho».

Últimamente se había presentado al Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos la pregunta de si las funciones litúrgicas que, según el mencionado canon, pueden ser confiadas a los laicos, podrían ser desempeñadas igualmente por hombres y mujeres, y si entre dichas funciones también podría incluirse la de servicio al altar, en paridad con las otras funciones indicadas por el mismo canon.

En la reunión del 30 de junio de 1992, los Padres del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos examinaron la pregunta que se les había formulado:

«Entre los oficios litúrgicos que pueden ejercer los laicos, hombres o mujeres, según este canon 230, 2, ¿puede enumerarse también el del servicio al altar?».

La respuesta fue la siguiente:

«Affirmative, y según las instrucciones que dará la Sede Apostólica».

Sucesivamente el Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida el 11 de julio de 1992 al
Excmo. Mons. Vincenzo Fagiolo, Arzobispo emérito de Chieti-Vasto y Presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, confirmó tal decisión y ordenó que fuera promulgada. Lo cual será hecho próximamente.

Al comunicar a esa Conferencia Episcopal cuanto precede, siento el deber de precisar algunos aspectos del canon 230 § 2 y de su interpretación auténtica:

1) El canon 230 § 2 tiene carácter permisivo y no preceptivo: "los laicos... pueden". Por tanto, el permiso dado a este propósito por algunos Obispos, en modo alguno puede ser invocado como obligatorio para los otros Obispos.

En efecto, compete a cada Obispo en su diócesis, oído el parecer de la Conferencia Episcopal, dar un juicio ponderado sobre lo que hay que realizar para un ordenado desarrollo de la vida litúrgica en la propia diócesis.

2) La Santa Sede respeta la decisión que, por determinadas razones locales, algunos Obispos han adoptado, en base a lo previsto por el canon 230 § 2, pero al mismo tiempo, la misma Santa Sede recuerda que siempre será muy oportuno seguir la noble tradición del servicio al altar por parte de muchachos. Como es evidente, esto también ha favorecido el surgir de vocaciones sacerdotales. Por tanto, siempre existirá la obligación de continuar sosteniendo estos grupos de monaguillos.

3) Si en alguna diócesis, en base al canon 230 § 1 el Obispo permite que, por razones particulares, el servicio al altar también sea desempeñado por mujeres, esto habrá de ser explicado convenientemente a los fieles a la luz de la norma citada, haciendo también presente que dicha norma encuentra ya una amplia aplicación en el hecho de que las mujeres desempeñan muchas veces el servicio de lector en la liturgia y también pueden ser llamadas para distribuir la Santa Comunión, como ministros extraordinarios de la Eucaristía y ejercer otras funciones, como lo prevé el mismo canon 230 en el § 3.

4) Además, debe quedar claro que los mencionados servicios litúrgicos de los laicos son realizados "por encargo temporal" a juicio del Obispo, y que no se basa en un derecho de los laicos a desempeñarlos, sean éstos hombres o mujeres.

Al comunicar lo anterior, esta Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos cumple el mandato, recibido del Sumo Pontífice, de dar algunas instrucciones para ilustrar cuanto determina el canon 230 § 2 del Código de Derecho Canónico y la interpretación auténtica de tal canon, que será publicada próximamente.

De esta manera, los Obispos podrán cumplir mejor su misión de ser, en la propia diócesis, moderadores y promotores de la vida litúrgica, en el marco de las normas vigentes en la Iglesia universal.

En profunda comunión con todos los miembros de esa Conferencia, aprovecho gustoso la oportunidad para reiterarle mi consideración y estima en Cristo.

Antonio María Javierre,
Prefecto

Geraldo M. Agnelo,
Secretario

CALENDARIO

26 MIÉRCOLES. SANTOS JOAQUÍN y ANA, padres de la Bienaventurada Virgen María, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Éx 16, 1-5. 9-15. Haré llover pan del cielo para vosotros.
- Sal 77. R. El Señor les dio pan del cielo.
- Mt 13, 1-9. Cayó en tierra buena y dio fruto.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 27 de julio, pág. 447.
CALENDARIOS: Canarias-Las Palmas y Hermanas de la Caridad de Santa Ana: Santa Ana (S).
Tenerife: San Cristobal, mártir (S).
Tudela-ciudad: Santos Joaquín y Ana, padres de la bienaventurada Virgen María (S).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, cuyos nombres se conservaron gracias a tradición de los cristianos.

26 de julio
San Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen María
Memoria
Die 26 iulii
Ss. Ioachim et Annæ, parentum beatæ Mariæ Virginis
Memoria
Antífona de entrada Cf. Eclo 44, 1. 25
Alabemos a Joaquín y a Ana por su hija: porque el Señor les dio la bendición de todos los hombres.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 44,1. 25
Laudémus Ióachim et Annam in generatióne sua, quia benedictiónem ómnium géntium dedit illis Dóminus.
Oración colecta
Señor, Dios de nuestros padres, que concediste a los santos Joaquín y Ana la gracia de que naciera de ellos la Madre de tu Hijo encarnado, concédenos, por la plegaria de ambos, la salvación prometida a tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dómine, Deus patrum nostrórum, qui beátis Ióachim et Annae hanc grátiam contulísti ut ex eis incarnáti Fílii tui Mater nascerétur, utriúsque précibus concéde, ut salútem tuo promíssam pópulo consequámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XVI semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Éx 16, 1-5. 9-15
Haré llover pan del cielo para vosotros
Lectura del libro del Éxodo.

Toda la comunidad de los hijos de Israel partió de Elín y llegó al desierto de Sin, entre Elín y Sinaí, el día quince del segundo mes después de salir de Egipto.
La comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:
«¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos alrededor de la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la comunidad».
El Señor dijo a Moisés:
«Mira, haré llover pan del cielo para vosotros: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba, a ver si guarda mi instrucción o no. El día sexto prepararán lo que hayan recogido y será el doble de lo que recogen a diario».
Moisés dijo a Aarón:
«Di a la comunidad de los hijos de Israel: “Acercaos al Señor, que ha escuchado vuestras murmuraciones”».
Mientras Aarón hablaba a la comunidad de los hijos de Israel, ellos se volvieron hacia el desierto y vieron la gloria del Señor que aparecía en una nube.
El Señor dijo a Moisés:
«He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles: “Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro”».
Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra.
Al verlo, los hijos de Israel se dijeron:
«¿Qué es esto?».
Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo:
«Es el pan que el Señor os da de comer».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 77, 18-19. 23-24. 25-26. 27-28 (R.: 24b)
R.
El Señor les dio pan del cielo. Panem cæli dedit eis Dóminus.

V. Tentaron a Dios en sus corazones,
pidiendo una comida a su gusto;
hablaron contra Dios: «¿Podrá Dios
preparar una mesa en el desierto?» R.
El Señor les dio pan del cielo. Panem cæli dedit eis Dóminus.

V. Pero dio orden a las altas nubes,
abrió las compuertas del cielo:
hizo llover sobre ellos maná,
les dio un pan del cielo. R.
El Señor les dio pan del cielo. Panem cæli dedit eis Dóminus.

V. El hombre comió pan de ángeles,
les mandó provisiones hasta la hartura.
Hizo soplar desde el cielo el levante,
y dirigió con su fuerza el viento sur. R.
El Señor les dio pan del cielo. Panem cæli dedit eis Dóminus.

V. Hizo llover carne como una polvareda,
y volátiles como arena del mar;
los hizo caer en mitad del campamento,
alrededor de sus tiendas. R.
El Señor les dio pan del cielo. Panem cæli dedit eis Dóminus.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre. R.
Semen est verbum Dei, sator autem Christus; omnis qui ínvenit eum, manébit in ætérnum.

EVANGELIO Mt 13, 1-9
Cayó en tierra buena y dio fruto
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló muchas cosas en parábolas:
«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron.
Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó.
Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
El que tenga oídos, que oiga».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 13-julio-2014
Esta parábola habla hoy a cada uno de nosotros, como hablaba a quienes escuchaban a Jesús hace dos mil años. Nos recuerda que nosotros somos el terreno donde el Señor arroja incansablemente la semilla de su Palabra y de su amor. ¿Con qué disposición la acogemos? Y podemos plantearnos la pregunta: ¿cómo es nuestro corazón? ¿A qué terreno se parece: a un camino, a un pedregal, a una zarza? Depende de nosotros convertirnos en terreno bueno sin espinas ni piedras, pero trabajado y cultivado con cuidado, a fin de que pueda dar buenos frutos para nosotros y para nuestros hermanos.

O bien las propias de la memoria:

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la Memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen María (Lecc. ant. V).

PRIMERA LECTURA Eclo 44, 1. 10-15
Su nombre vive por generaciones
Lectura del libro del Eclesiástico.

Hagamos el elogio de los hombres ilustres,
de nuestros padres según sus generaciones.
Ellos fueron hombres de bien,
cuyos méritos no han quedado en el olvido.
En sus descendientes se conserva
una rica herencia, su posteridad.
Sus descendientes han sido fieles a la alianza,
y, gracias a ellos, también sus hijos.
Su descendencia permanece por siempre,
y su gloria no se borrará.
Sus cuerpos fueron sepultados en paz,
y su nombre vive por generaciones.
Los pueblos hablarán de su sabiduría,
y la asamblea proclamará su alabanza.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 131, 11. 13-14. 17-18 (R.: cf. Lc 1, 32a)
R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono». R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Esta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.» R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. «Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema». R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

Aleluya Cf. Lc 2, 25c
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Aguardaban el consuelo de Israel, y el Espíritu Santo estaba en ellos. R.
Exspectábant consolatiónem Israel, et Spíritus Sanctus erat in eis.

EVANGELIO Mt 13, 16-17
Muchos profetas y justos desearon ver lo que veis
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a Ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.
En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».

Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.

S. IRENEO, Adversus Haereses, Il, 4, 22, 1; 24, 2
Porque Cristo no vino sólo por aquellos que en los tiempos del emperador Tiberio creyeron en él; ni el Padre tuvo sólo providencia de los hombres que ahora existen; sino que vino por todos los hombres sin excepción que desde el principio, según su capacidad, y en sus tiempos, temieron y amaron a Dios, y practicaron la justicia y la piedad para con sus prójimos, y desearon ver a Cristo y oír sus palabras. Y por esta razón, en la segunda venida, a todos los tales los despertará de su sueño y los hará levantar antes que a los demás que habrán de ser juzgados, y los establecerá en su reino.

Oración de los fieles
340. Oremos a Dios Padre, que eligió a san Joaquín y a santa Ana, por quienes nos vino el Salvador del mundo.
- Por la Iglesia, el nuevo Israel, el pueblo definitivo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por el pueblo judío, del que nació Cristo, el hijo de Abrahán, de David, de María. Roguemos al Señor.
- Por las familias cristianas y por todas las familias del mundo, y especialmente por los abuelos. Roguemos al Señor.
- Por los matrimonios que viven desunidos, sin amor, y por los que están separados, divorciados. Roguemos al Señor.
- Por todos los que esperan el consuelo de Dios sin conocer a Cristo. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, la oración de tu Iglesia, que hacen suya san Joaquín y santa Ana, intercesores nuestros con María, la madre de Jesús. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones de nuestro servicio y haz que merezcamos participar de la misma bendición que prometiste a Abrahán y a su descendencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, múnera nostrae devotiónis, et praesta, ut eiúsdem benedictiónis, quam Abrahae et eius sémini promisísti, mereámur esse partícipes. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS SANTOS
La gloria de los Santos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque eres glorificado en la asamblea de los santos, y, al coronar sus méritos, coronas tu propios dones.
Tú nos ofreces el ejemplo de su vida, la ayuda de su intercesión y la participación en su destino; para que, animados por tan abundantes testigos, cubramos sin desfallecer la carrera que nos corresponde y alcancemos, con ellos, la corona de gloria que no se marchita, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con la variada asamblea de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS
De gloria Sanctorum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui in Sanctórum concílio celebráris, et eórum coronándo mérita tua dona corónas. Qui nobis eórum conversatióne largíris exémplum, et communióne consórtium, et intercessióne subsídium; ut, tantis téstibus confirmáti, ad propósitum certámen currámus invícti et immarcescíbilem cum eis corónam glóriae consequámur, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cumque multíplici congregatióne Sanctórum, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Cf. Sal 23, 5
Recibieron la bendición del Señor, les hizo justicia el Dios de salvación.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 23,5
Accepérunt benedictiónem a Dómino, et misericórdiam a Deo salutári suo.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, tú has querido que tu Unigénito naciera de los hombres, para que los hombres renaciesen de ti por un sacramento admirable, concédenos, por tu misericordia, que cuantos hemos sido saciados con el pan de los hijos seamos santificados por el espíritu de adopción. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui Unigénitum tuum ex homínibus nasci voluísti, ut hómines ex te mirábili mystério renasceréntur, quaesumus, ut, quos filiórum pane satiásti, adoptiónis spíritu benignitáte tua sanctífices. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de julio

1. Conmemoración de los Siete Santos Durmientes, que, como cuenta la tradición, habiendo sido martirizados, descansan en paz en Éfeso esperando el día de la resurrección (s. inc.).
2. En Nicomedia, de Bitinia, san Pantaleón o Pantalaimón, mártir, venerado en Oriente como médico que ejercía su arte sin retribución alguna (c. 305).
3*. En Lons-le-Saulnier, en los montes del Jura, en Francia, san Desiderato, que se cree fue obispo de Besançon (s. V).
4. En Roma, en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria, san Celestino I, papa, que se preocupó de que la Iglesia se mantuviese en la verdadera fe y ampliase sus límites, instituyó el episcopado en Gran Bretaña e Irlanda y promovió la celebración del Concilio de Éfeso, en el que se condenó a Nestorio y se saludó a María como Madre de Dios (432).
5. Cerca de Antioquía, en Siria, san Simeón, monje, que durante muchos años vivió sobre una columna, por lo que recibió el sobrenombre de “Estilita”, y cuya vida y trato con todos fueron admirables (459).
6*. En Loches, pueblo de la Touraine, junto al río Indre, en Francia, san Urso, abad, padre de muchos cenobios, célebre por su abstinencia y sus virtudes (s. V/VI).
7*. En Ravena, en la vía Flaminia, san Eclesio, obispo, que compartió con el papa san Juan I los atroces sufrimientos causados por el rey Teodorico, sobreviviendo tan sólo él y consiguiendo que su Iglesia adquiriese nuevo esplendor (c. 532).
8*. En Béarn, en la región de los Pirineos vasco-franceses, san Galactorio, honrado como obispo y como mártir en Lescar (s. VI).
9. En Mantinea, cerca de Claudiópolis, en la Honoríada, santa Antusa, monja, que, siendo emperador Constantino Coprónimo, por defender el culto de las sagradas imágenes, después de sufrir la pena de los azotes fue desterrada, pero vuelta a la patria, murió en paz (s. VIII).
10. En Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santos mártires Jorge, diácono y monje originario de Siria, Aurelio y Sabigótona, esposos, y Félix y Liliosa, esposos también, que en la persecución desencadenada por los sarracenos, deseando dar testimonio de su fe cristiana, no cesaron de alabar a Cristo en la cárcel, donde fueron finalmente decapitados (852).
11*. En Ochrida, en el Ilírico, san Clemente, obispo de Velica, insigne por su erudición y por sus conocimientos de las ciencias sagradas, que llevó la luz de la fe al pueblo búlgaro. Se conmemoran con él a los santos obispos Gorazdo, Nahum, Sabas y Angelario, continuadores en Bulgaria de la obra de los santos Cirilo y Metodio (s. IX/X).
12*. En el cenobio de Garsten, en Estiria, beato Bertoldo, abad, que estuvo siempre dispuesto a aconsejar a quienes se lo pedían y a favorecer a los necesitados que acudían a él (1142).
13*. En Piacenza, ciudad de la Emilia, beato Raimundo Palmerio, padre de familia, que, al quedar privado de su esposa y de sus hijos, fundó un albergue para recibir a los pobres (1200).
14*. En Faenza, en la Emilia también, beato Nevolone, insigne por sus santas peregrinaciones, por su austeridad y por la práctica de la vida eremítica (1280).
15*. En Amelia, de la Umbría, beata Lucía Bufalari, virgen, hermana del beato Juan de Rieti, oblata de la Orden de San Agustín, ilustre por sus penitencias y por su celo en salvar almas (c. 1350).
16*. En la ciudad de Stafford, en Inglaterra, beato Roberto Suton, presbítero y mártir, ahorcado en tiempo de Isabel I por ser sacerdote (1588).
17*. En Beaumaris, del País de Gales, beato Guillermo Davies, presbítero y mártir, que durante la misma persecución, sólo por ser sacerdote, orando por los presentes sufrió el mismo suplicio (1593).
18*. En Brescia, en la región de la Lombardía, beata María Magdalena Martinengo, abadesa de la Orden de las Clarisas Capuchinas, insigne por su abstinencia (1737).
19*. En Olleria, pueblo de la provincia de Valencia, en España, beato Joaquín Vilanova Camallonga, presbítero y mártir, que en tiempo de persecución contra la fe consiguió la gloria celestial (1936).
20*. En el pueblo de Llisà, cerca de Barcelona, en España también, beato Modesto Vegas Vegas, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que derramó su sangre por Cristo durante la misma persecución (1936).
21*. En Barcelona, también en España, beatos Felipe Hernández Martínez, Zacarías Abadía Buesa y Santiago Ortiz Alzueta, religiosos de la Sociedad Salesiana y mártires, que sufrieron el martirio durante la mencionada persecución (1936).
22*. En Oswiecim o Auschwitz, lugar cercano a Cracovia, en Polonia, beata María Clemente de Jesús Crucificado Staszewska, virgen de la Orden de Santa Úrsula y mártir, que internada en un campo de exterminio por odio a la fe, murió a causa de los terribles tormentos a los que fue sometida (1943).
23. En Iluro (hoy Mataró), cerca de Barcelona, en la Hispania Tarraconense, memoria de las santas Juliana y Semproniana, mártires (s. inc.).
24. En Nicomedia, memoria de san Hermolao, presbítero y mártir (c. 305).

martes, 20 de junio de 2017

Martes 25 julio 2017, Santiago, apóstol, patrono de España, solemnidad.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto divino y la Disciplina de los Sacramentos

Decreto, de 22 de abril de 1990, sobre la modificación del número 5 de las Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario, de 21 de marzo de 1969.

El domingo, fundamento y núcleo de todo el año litúrgico, se ha de presentar e inculcar a la piedad de los fieles como la fiesta primordial (1).

Esta norma, establecida en la Constitución sobre la sagrada liturgia, ha restituido la primacía a la celebración del día del Señor, por encima de otras solemnidades, «a no ser que sean, de veras, de suma importancia» (2).

Esto tiene especial aplicación en los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, que tienen precedencia sobre todas la demás celebraciones, aunque tengan grado de solemnidad.

Cuando coincide con uno de estos domingos una solemnidad, debe ser anticipada al sábado, según el número 5 de las Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario.

La experiencia pastoral, sin embargo, ha puesto de manifiesto las dificultades de esta solución, sobre todo en lo que se refiere a la coincidencia de la celebración de la misa vespertina y las II Vísperas de la Liturgia de las Horas de una solemnidad, con la celebración de la misa vespertina y las II Vísperas del domingo.

Para asegurar lo más posible la celebración íntegra tanto del domingo como de las solemnidades, que gozan en todo caso de la aceptación por la piedad de los fieles, la Congregación para el Culto divino y la Disciplina de los Sacramentos ha decidido una modificación en el número 5 de las Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario, como sigue:

«Por su peculiar importancia, el domingo solamente cede su celebración a las solemnidades y a las fiestas del Señor; pero los domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pascua tienen precedencia sobre todas las fiestas del Señor y sobre todas las solemnidades. Las solemnidades que coincidan en estos domingos han de ser trasladadas al lunes siguiente, a no ser que la coincidencia tenga lugar en el Domingo de Ramos o en el Domingo de la Resurrección del Señor.»

La norma así modificada será observada por todos en adelante.

En lo que se refiere a los calendarios particulares de las naciones, de las diócesis y de las familias religiosas ya confeccionados para el año 1991, se autoriza la observancia de la solución prevista según la norma vigente hasta ahora.

El presente Decreto, preparado por la citada Congregación, fue aprobado y confirmado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II, el cual mandó que se hiciera público.

(1) Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosantum Concilium, sobre la sagrada liturgia, n. 106.
(2) Cf. ibid., n. 106.

CALENDARIO

25 + MARTES. SANTIAGO, APÓSTOL, patrono de España, solemnidad


Solemnidad del apóstol Santiago, hijo del Zebedeo y hermano de san Juan Evangelista, que con Pedro y Juan fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor. Decapitado poco antes de la fiesta de Pascua por Herodes Agripa, fue el primero de los apóstoles que recibió la corona del martirio. (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la solemnidad (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. prop., conveniente PE I. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- Hch 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2. El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago.
- Sal 66. R. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
- 2 Cor 4, 7-15. Llevamos siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús.
- Mt 20, 20-28. Mi cáliz lo beberéis.

El apóstol Santiago fue el primero que sufrió el martirio cuando por orden de Herodes fue degollado en Jerusalén (1 lect.). Se cumplió así en él la promesa de Jesús: «Mi cáliz lo beberéis» (Ev.). Esto se extiende a todos los que, como cristianos, viven y anuncian el Evangelio: «Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte por causa de Jesús» (2 lect.). Trasladados sus restos a Galicia, Santiago es patrono de España y por eso pedimos hoy al Señor que por su intercesión siga protegiéndonos siempre (orac. después de la comunión).

* Hoy no se permiten otras celebraciones, tampoco la Misa exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la solemnidad. Te Deum. Comp. Dom. II.

Martirologio: elogs. del 26 de julio, pág. 445.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Solemnidad del apóstol Santiago, hijo del Zebedeo y hermano de san Juan Evangelista, que con Pedro y Juan fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor. Decapitado poco antes de la fiesta de Pascua por Herodes Agripa, fue el primero de los apóstoles que recibió la corona del martirio. (s. I)

En España el formulario de la misa es propio de la solemnidad todo en castellano. En el resto de la Iglesia es fiesta de acuerdo con el formulario latino.

25 de julio
SANTIAGO, APÓSTOL, PATRONO DE ESPAÑA
Solemnidad
Die 25 iulii
S. IACOBI, APOSTOLI
Festum
Antífona de entrada Cf. Mt 4, 18. 21; Mc 3, 17
Jesús paseando junto al mar de Galilea, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban repasando las redes, y los llamó, y les puso el nombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno.
Antiphona ad introitum Cf. Mt 4,18. 21
Ambulans Iesus iuxta mare Galilaeae, vidit Iacóbum Zebedaei et Ioánnem fratrem eius, reficiéntes rétia sua, et vocávit eos.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, que consagraste los primeros trabajos de tus apóstoles con la sangre de Santiago, haz que tu Iglesia, reconfortada constantemente por su patrocinio, sea fortalecida por su testimonio, y que los pueblos de España se mantengan fieles a Cristo hasta el final de los tiempos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui Apostolórum tuórum primítias beáti Iacóbi sánguine dedicásti, da, quaesumus, Ecclésiae tuae ipsíus confessióne firmári, et iúgiter patrocíniis confovéri. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la solemnidad de Santiago, apóstol, Patrono de España (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA Hch 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2
El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles.

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Por mano de los apóstoles se realizaban muchos signos y prodigios en medio del pueblo.
Todos se reunían con un mismo espíritu en el pórtico de Salomón.
Les hicieron comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo:
«¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».
Pedro y los apóstoles replicaron:
«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen».
Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.
El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 66, 2-3. 5. 7-8 (R.: 4)
R.
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes.

V. El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R.
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes.

V. Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
y gobiernas las naciones de la tierra. R.
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes.

V. La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confines de la tierra. R.
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes.

SEGUNDA LECTURA 2 Cor 4, 7-15
Llevamos siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros:
Atribulados en todo, mas no aplastados; apurados, mas no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, mas no aniquilados, llevando siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
Pues, mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De este modo, la muerte actúa en nosotros, y la vida en vosotros.
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros ante él.
Pues todo esto es para vuestro bien, a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Aleluya.
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Astro brillante de España, apóstol Santiago, tu cuerpo descansa en la paz, tu gloria pervive entre nosotros. R.
Ego vos elégi de mundo, ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat, dicit Dóminus.

EVANGELIO Mt 20, 20-28
Mi cáliz lo beberéis
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición.
Él le preguntó:
«¿Qué deseas?».
Ella contestó:
«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».
Pero Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».
Contestaron:
«Podemos».
Él les dijo:
«Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo:
«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
LA IGLESIA ES APOSTÓLICA
857
 La Iglesia es apostólica porque está fundada sobre los apóstoles, y esto en un triple sentido:
 - Fue y permanece edificada sobre "el fundamento de los apóstoles" (Ef 2, 20; Hch 21, 14), testigos escogidos y enviados en misión por el mismo Cristo (cf Mt 28, 16-20; Hch 1, 8; 1Co 9, 1; 1Co 15, 7-8; Ga 1, l; etc. ).
 - Guarda y transmite, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en ella, la enseñanza (cf Hch 2, 42), el buen depósito, las sanas palabras oídas a los apóstoles (cf 2Tm 1, 13-14).
 - Sigue siendo enseñada, santificada y dirigida por los apóstoles hasta la vuelta de Cristo gracias a aquellos que les suceden en su ministerio pastoral: el colegio de los obispos, "a los que asisten los presbíteros juntamente con el sucesor de Pedro y Sumo Pastor de la Iglesia" (AG 5):
Porque no abandonas nunca a tu rebaño, sino que, por medio de los santos pastores, lo proteges y conservas, y quieres que tenga siempre por guía la palabra de aquellos mismos pastores a quienes tu Hijo dio la misión de anunciar el Evangelio (MR, Prefacio de los apóstoles).
La misión de los apóstoles
858 
Jesús es el enviado del Padre. Desde el comienzo de su ministerio, "llamó a los que él quiso, y vinieron donde él. Instituyó Doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar" (Mc 3, 13 -14). Desde entonces, serán sus "enviados" [es lo que significa la palabra griega "apostoloi"]. En ellos continúa su propia misión: "Como el Padre me envió, también yo os envío" (Jn 20, 21; cf Jn 13, 20; Jn 17, 18). Por tanto su ministerio es la continuación de la misión de Cristo: "Quien a vosotros recibe, a mí me recibe", dice a los Doce (Mt 10, 40; cf Lc 10, 16).
859 Jesús los asocia a su misión recibida del Padre: como "el Hijo no puede hacer nada por su cuenta" (Jn 5, 19. 30), sino que todo lo recibe del Padre que le ha enviado, así, aquellos a quienes Jesús envía no pueden hacer nada sin Él (cf Jn 15, 5) de quien reciben el encargo de la misión y el poder para cumplirla. Los apóstoles de Cristo saben por tanto que están calificados por Dios como "ministros de una nueva alianza" (2Co 3, 6), "ministros de Dios" (2Co 6, 4), "embajadores de Cristo" (2Co 5, 20), "servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios" (1Co 4, 1).
860 En el encargo dado a los apóstoles hay un aspecto intransmisible: ser los testigos elegidos de la Resurrección del Señor y los fundamentos de la Iglesia. Pero hay también un aspecto permanente de su misión. Cristo les ha prometido permanecer con ellos hasta el fin de los tiempos (cf Mt 28, 20). "Esta misión divina confiada por Cristo a los apóstoles tiene que durar hasta el fin del mundo, pues el Evangelio que tienen que transmitir es el principio de toda la vida de la Iglesia. Por eso los apóstoles se preocuparon de instituir… sucesores" (LG 20).
La intercesión de los santos. 
956 "Por el hecho de que los del cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan más firmemente a toda la Iglesia en la santidad… no dejan de interceder por nosotros ante el Padre. Presentan por medio del único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, los méritos que adquirieron en la tierra… Su solicitud fraterna ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad" (LG 49):
"No lloréis, os seré más útil después de mi muerte y os ayudaré más eficazmente que durante mi vida" (Santo Domingo, moribundo, a sus hermanos, cf. Jordán de Sajonia, lib 43).
"Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra" (Santa Teresa del Niño Jesús, verba).
2237 El poder político está obligado a respetar los derechos fundamentales de la persona humana. Y administrar humanamente justicia en el respeto al derecho de cada uno, especialmente de las familias y de los desheredados.
Los derechos políticos inherentes a la ciudadanía pueden y deben ser concedidos según las exigencias del bien común. No pueden ser suspendidos por los poderes públicos sin motivo legítimo y proporcionado. El ejercicio de los derechos políticos está destinado al bien común de la nación y de la comunidad humana.
2239 Deber de los ciudadanos es contribuir con la autoridad civil al bien de la sociedad en un espíritu de verdad, justicia, solidaridad y libertad. El amor y el servicio de la patria forman parte del deber de gratitud y del orden de la caridad. La sumisión a las autoridades legítimas y el servicio del bien común exigen de los ciudadanos que cumplan con su responsabilidad en la vida de la comunidad política.
La comunidad política y la Iglesia
2244 
Toda institución se inspira, al menos implícitamente, en una visión del hombre y de su destino, de la que saca sus referencias de juicio, su jerarquía de valores, su línea de conducta. La mayoría de las sociedades han configurado sus instituciones conforme a una cierta preeminencia del hombre sobre las cosas. Sólo la religión divinamente revelada ha reconocido claramente en Dios, Creador y Redentor, el origen y el destino del hombre. La Iglesia invita a las autoridades civiles a juzgar y decidir a la luz de la Verdad sobre Dios y sobre el hombre:
Las sociedades que ignoran esta inspiración o la rechazan en nombre de su independencia respecto a Dios se ven obligadas a buscar en sí mismas o a tomar de una ideología sus referencias y finalidades; y, al no admitir un criterio objetivo del bien y del mal, ejercen sobre el hombre y sobre su destino, un poder totalitario, declarado o velado, como lo muestra la historia (cf CA 45; 46).
2245 La Iglesia, que por razón de su misión y su competencia, no se confunde en modo alguno con la comunidad política, es a la vez signo y salvaguarda del carácter transcendente de la persona humana. La Iglesia "respeta y promueve también la libertad y la responsabilidad política de los ciudadanos" (GS 76, 3).
2246 Pertenece a la misión de la Iglesia "emitir un juicio moral también sobre cosas que afectan al orden político cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas, aplicando todos y sólo aquellos medios que sean conformes al evangelio y al bien de todos según la diversidad de tiempos y condiciones" (GS 76, 5).


Se dice Credo. (Dicitur Credo)
Oración de los fieles
339. Oremos, Dios Padre todopoderoso, que nos ha reunido en un sólo pueblo, para que derrame sobre nosotros y sobre todos los hombres los beneficios de su misericordia.
- Por la Iglesia que peregrina en España: para que anuncie la alegría del Evangelio sirviendo a todos los hombres. Roguemos al Señor.
- Por nuestros gobernantes: para que atiendan con solicitud el bien de todos y favorezcan siempre la justicia y la verdad. Roguemos al Señor.
- Por todas las regiones de España. Para que logremos la convivencia pacífica a través del diálogo y la mutua comprensión. Roguemos al Señor.
- Por los que viven alejados de nuestra patria: para que encuentren amor y comprensión en sus nuevos ambientes. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que sepamos vivir y transmitir con fidelidad la fe que hemos recibido de los apóstoles. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que edificas y guardas la ciudad futura del cielo y la ciudad presente de la tierra: por la intercesión de tu apóstol Santiago, protege a nuestra nación y a todos sus habitantes. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oración sobre las ofrendas
Purifícanos, Señor, con el bautismo salvador de la muerte de tu Hijo, para que, en la solemnidad de Santiago, el primer apóstol que participó en el cáliz redentor de Cristo, podamos ofrecerte un sacrificio agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Munda nos, Dómine, passiónis Fílii tui baptísmate salutári, ut in festo beáti Iacóbi, quem primum inter Apóstolos cálicis eius partícipem esse voluísti, beneplácitum tibi sacrifícium offerámus. Per Christum.
Prefacio: El patronazgo del Apóstol.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso, Pastor eterno.
Porque Santiago, testigo predilecto, anunció el reino que viene por la muerte y resurrección de tu Hijo, y, el primero entre los apóstoles, bebió el cáliz del Señor:
con su guía y patrocinio se conserva la fe en España y en los pueblos hermanos y se dilata por toda la tierra, mientras tu apóstol alienta a los que peregrinan para que lleguen finalmente a ti, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, Señor, con todos los ángeles te alabamos ahora y por siempre, diciendo con humilde fe:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE APOSTOLIS
De Apostolis pastoribus populi Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui gregem tuum, Pastor aetérne, non déseris, sed per beátos Apóstolos contínua protectióne custódis, ut iísdem rectóribus gubernétur, quos Fílii tui vicários eídem contulísti praeésse pastóres.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Cf. Mt 20, 22-23
Bebieron el cáliz del Señor y se hicieron amigos de Dios.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 20, 22-23
Cálicem Dómini bibérunt, et amíci Dei facti sunt.
Oración después de la comunión
Al darte gracias, Señor, por los dones santos que hemos recibido en esta solemnidad de Santiago, apóstol, patrono de España, te pedimos que sigas protegiéndonos siempre con su poderosa intercesión. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Beáti apóstoli Iacóbi, quaesumus, Dómine, intercessióne nos ádiuva, pro cuius festivitáte percépimus tua sancta laetántes. Per Christum.
Se puede utilizar la bendición solemne de los Apóstoles.
Dios que os ha edificado sobre el cimiento de los apóstoles, por la intercesión gloriosa de san N., apóstol, os llene de sus bendiciones.
R. Amén.
Quien os ha enriquecido con la palabra y el ejemplo de los apóstoles os conceda su ayuda para que seáis testigos de la verdad ante el mundo.
R. Amén.
Para que así obtengáis la heredad del reino eterno, por la intercesión de los apóstoles, por cuya palabra os mantenéis firmes en la fe.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis. De Apostolis.
Deus, qui vos in apostólicis tríbuit consístere fundaméntis, benedícere vobis dignétur beati Apostoli N. méritis intercedéntibus gloriósis.
R. Amen.
Et apostólicis praesídiis vos pro cunctis fáciat testes veritátis, qui vos eórum munerári documéntis vóluit et exémplis.
R. Amen.
Ut eórum intercessióne ad aetérnae pátriae hereditátem perveníre possítis, per quorum doctrínam fídei firmitátem possidétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de julio
M
emoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, cuyos nombres se conservaron gracias a tradición de los cristianos.
2. Conmemoración de san Erasto, tesorero de la ciudad de Corinto, que prestó sus servicios al apóstol Pablo (s. I).
3. En el monasterio de San Benito, junto al río Po, en el territorio de Mantua, san Simeón, monje y ermitaño (1016).
4*. En Auch, ciudad de Aquitania, san Austindo, obispo, que construyó la iglesia catedral de esta ciudad, mejoró las costumbres del pueblo y fue modelo en la casa de Dios (1068).
5*. En Verona, en los confines de Venecia, beatos Evangelista y Peregrino, presbíteros (s. XII/XIII).
6*. En Sassoferrato, del Piceno, en Italia, beato Hugo de Actis, monje de la Congregación de los Silvestrinos de la Orden de San Benito (1250).
7*. En Septémpeda (hoy San Severino Marche), también del Piceno, beata Camila Gentili, martirizada por su propio esposo (s. XIV/XV).
8*. En Gateshead, pueblo cercano a Newcastle, a orillas del río Tyne, en Inglaterra, beato Juan Ingram, presbítero y mártir, que siendo inglés de nacimiento, una vez ordenado en la basílica Lateranense ejerció su ministerio en Escocia hasta que, habiendo pasado a Inglaterra, fue ahorcado por ser sacerdote, en tiempo de la reina Isabel I (1594).
9*. En Darlington, en Inglaterra también, beato Jorge Swallowell, mártir,condenado a muerte el mismo año en que había vuelto a la Iglesia católica, y aun cuando al ser atrozmente atormentado fue presa de gran pavor, permaneció firme en la fe católica aceptando los crueles suplicios a que fue sometido (1594).
10*. En Lancaster, igualmente en Inglaterra, beatos Eduardo Thwing, de la Orden de Predicadores, y Roberto Nuter, presbíteros ambos y mártires, que, después de haber trabajado mucho y de muchos modos en la viña del Señor, reinando Isabel I fueron condenados a muerte por ser sacerdotes, alcanzando así la gloria del martirio (1600).
11*. En Londres, también en Inglaterra, beato Guillermo Webster, presbítero y mártir, que después de haber ejercido el ministerio a lo largo de más de veinte años en diversas cárceles, durante el reinado de Carlos I fue apresado por ser sacerdote y consiguió la gloria del martirio en el patíbulo de Tyburn (1641).
12*. En Phû Yên, pueblo de Annam, beato Andrés, catequista, que al exacerbarse la persecución contra la enseñanza de la doctrina cristiana, fue hecho prisionero y después condenado a muerte, derramando su sangre por Cristo, siendo el primer mártir de la Iglesia de ese país (1644).
13*. En una nave anclada ante las costas de Rochefort, en Francia, beatos Marcelo Gaucherii Labigne de Reignefort, de la Sociedad de los Misioneros, y Pedro José Le Groing de la Romagère, ambos presbíteros y mártires. El primero vivía en un pueblo de Limoges y el segundo era de la localidad de Bourges, y detenidos durante la Revolución Francesa en odio a la religión, murieron consumidos por el hambre y la enfermedad (1794).
14*. En Orange, población también de Francia, beatas María Margarita de San Agustín Bonnet y cuatro compañeras (cuyos nombres son: beatas Catalina de Jesús (María Magdalena) de Jastamont, Ana de San Basilio Cartier, Clara de Santa Rosalía (María Clara) du Bac e Isabel Teresa del Corazón de Jesús Consolin), vírgenes de la Orden de Santa Úrsula, que fueron martirizadas durante la misma revolución (1794).
15. En Luere, de la Lombardía, santa Bartolomea Capitanio, virgen, fundadora junto con santa Vicenta Gerosa del Instituto de las Hermanas de la Caridad de María Niña. Murió a los veintisiete años, atacada por la tisis o más bien consumida por su caridad (1833).
16. En Motril, pueblo de la provincia de Granada, en España, beatos Vicente Pinilla, agustino recoleto, y Manuel Martín Sierra, presbíteros y mártires, que, en tiempo de persecución religiosa, fueron sacados por la fuerza de la iglesia y fusilados al día siguiente (1936).
17*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, de Baviera, en Alemania, beato Tito Brandsma, presbítero de la Orden de los Carmelitas, mártir, holandés de nacimiento, que por defender la Iglesia y la dignidad del hombre sufrió con ánimo sereno toda clase de quebrantos y vejaciones, dando ejemplo de una caridad sin límites, tanto en favor de sus hermanos concautivos como de sus mismos verdugos (1942).
18*. En La Valetta, capital de la isla de Malta, beato Jorge Preca, presbítero, que se entregó amorosamente a la formación catequética de los niños y fundó la Sociedad de la Doctrina Cristiana, cuya misión es ser testigos de la Palabra de Dios y propagarla (1962).