sábado, 20 de enero de 2018

Sábado 24 febrero 2018, Sábado de la I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

2. EL CELIBATO EN LA VIDA DE LA IGLESIA

En la antigüedad


35. El estudio de los documentos históricos sobre el celibato eclesiástico sería demasiado largo, pero muy instructivo. Baste la siguiente indicación: en la antigüedad cristiana los padres y los escritores eclesiásticos dan testimonio de la difusión, tanto en oriente como en occidente, de la práctica libre del celibato en los sagrados ministros [20], por su gran conveniencia con su total dedicación al servicio de Dios y de su Iglesia.

La Iglesia de Occidente

36. La Iglesia de Occidente, desde los principios del siglo IV, mediante la intervención de varios concilios provinciales y de los sumos pontífices, corroboró, extendió y sancionó esta práctica [21]. Fueron sobre todo los supremos pastores y maestros de la Iglesia de Dios, custodios e intérpretes del patrimonio de la fe y de las santas costumbres cristianas, los que promovieron, defendieron y restauraron el celibato eclesiástico, en las sucesivas épocas de la historia, aun cuando se manifestaban oposiciones en el mismo clero y las costumbres de una sociedad en decadencia no favorecían ciertamente los heroísmos de la virtud. La obligación del celibato fue además solemnemente sancionada por el sagrado Concilio ecuménico Tridentino [22] e incluida finalmente en el Código de Derecho Canónico (can. 132,1) [nuevo can. 277].

El magisterio pontificio más reciente

37. Los sumos pontífices más cercanos a nosotros desplegaron su ardentísimo celo y su doctrina para iluminar y estimular al clero a esta observancia [23] y no querernos dejar de rendir un homenaje especial a la piadosísima memoria de nuestro inmediato predecesor, todavía vivo en el corazón del mundo, el cual, en el Sínodo romano pronunció, entre la sincera aprobación de nuestro clero de la urbe, las palabras siguientes: «Nos llega al corazón el que... alguno pueda fantasear sobre la voluntad o la conveniencia para la Iglesia católica de renunciar a lo que, durante siglos y siglos, fue y sigue siendo una de las glorias más nobles y más puras de su sacerdocio. La ley del celibato eclesiástico, y el cuidado de mantenerla, queda siempre como una evocación de las batallas de los tiempos heroicos, cuando la Iglesia de Dios tenía que combatir, y salió victoriosa, por el éxito de su trinomio glorioso, que es siempre símbolo de victoria: Iglesia de Cristo libre, casta y católica» [24]

[20] Cf. Tertuliano, De exhort. castitatis, 13: PL 2, 978; San Epifanio, Adv. haer. 2, 48, 9 y 59, 4: PL 41, 869. 1025; San Efrén, Carmina nisibena, 18, 19, ed. G. Bickell. (Lipsiae 1866), 122; Eusebio de Cesárea, Demonstr. evang., 1, 9: PG 22, 81; San Cirilo de Jerusalén, Catech., 12, 25: PG 33, 757; San Ambrosio, De offic. ministr., 1, 50: PL 16, 97 s.; San Austín, De moribus Eccl. cathol., 1, 32: PL 32, 1339; San Jerónimo, Adv. Vigilant., 2: PL 23, 340-41; Sinesio, Obispo de Tolem., Epist., 105: PG 66, 1485.
[21] La primera vez en el Concilio de Elvira en España (c. a. 300), c. 33; Mansi 2, 11.
[22] Ses. 24, can. 9-10.
[23] San Pío X, Exhort. Haerent animo: ASS 41 (1908) 555-577; Benedicto XV, Carta al Arzob. de Praga F. Kordac, 29 enero 1920: AAS 12 (1920) 57 s.; Alloc. consist. 16 dic. 1920: AAS 12 (1920) 585-588; Pío XI, Enc. Ad catholici sacerdoti: AAS 28 (1936) 24-30; Pío XII, Exhort. Menti nostrae: AAS 42 (1950) 657-702; Enc. Sacra virginitas: AAS 46 (1954) 161-191; Juan XXIII, Enc. Sacerdotii nostri primordia: AAS 51 (1959) 554-556.
[24] Aloc. II al Sínodo romano, 26 enero 1960: AAS 52 (1960) 235-236 (texto latino, 226).


CALENDARIO

24 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA I SEMANA DE CUARESMA

Misa
de sábado (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Corresponder a la elección.
- Dt 26, 16-19. Serás el pueblo santo del Señor, tu Dios.
- Sal 118. R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.
- Mt 5, 43-48. Sed perfectos como vuestro Padre celestial.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado.

Martirologio: elogs. del 25 de febrero, pág. 178.
CALENDARIOS: Bilbao y Astorga: San Policarpo, obispo y mártir (conm.-trasladada).
Pamplona y Tudela: Beata Ascensión del Corazón de Jesús Nicol Goñi, virgen (conm.).
Dominicos: Beato Constancio de Fabrino, presbítero (conm.).
Getafe: Aniversario de la muerte de Mons. Francisco José Pérez y Fernández-Golfín, obispo (2004).

24 SÁBADO. Después de la hora nona:
SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del II Domingo de Cuaresma (morado).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA


Sábado de la I Semana de Cuaresma. Sábbato. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 18, 8
La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye a los ignorantes.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 18, 8
Lex Dómini irreprehensíbilis, convértens ánimas; testimónium Dómini fidéle, sapiéntiam praestans párvulis.
Oración colecta
Padre eterno, vuelve hacia ti nuestros corazones, para que, buscando siempre lo único necesario y realizando obras de caridad, nos dediquemos a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Ad te corda nostra, Pater aetérne, convérte, ut nos, unum necessárium semper quaeréntes et ópera caritátis exercéntes, tuo cúltui praestes esse dicátos. Per Dóminum.


LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la I semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Dt 26, 16-19
Serás el pueblo santo del Señor, tu Dios
Lectura del libro del Deuteronomio.

Moises habló al pueblo, diciendo:
«Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.
Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.
Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 118, 1-2. 4-5. 7-8 (R.: 1b)
R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

V. Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la ley del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

V. Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

V. Te alabaré con sincero corazón
cuando aprenda tus justos mandamientos.
Quiero guardar tus decretos exactamente,
tú no me abandones. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

Versículo antes del Evangelio 2 Cor 6, 2b
Ahora es tiempo favorable, ahora es el día de la salvación. Ecce nunc tempus acceptábile, ecce dies salútis.

EVANGELIO Mt 5, 43-48
Sed perfectos como vuestro Padre celestial
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Concilio Vaticano II, Const. Lumen gentium, 40.
«El divino Maestro y Modelo de toda perfección», predicó a todos y cada uno de sus discípulos, en cualquier circunstancia que vivieren, la santidad de vida, de la cual Él es autor y consumador: 'Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto' (...). Es completamente claro que todos los fieles de cualquier estado o condición de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, santidad que, aun en la sociedad terrena, promueve un modo más humano de vivir.

Oración de los fieles
88. Cristo, el hombre de los dolores, lleva sobre la cruz los pecados y sufrimientos de la humanidad. María, asociada a la pasión, nos llama para que nos unamos en la fe al ofrecimiento redentor de su Hijo.
- Para que mirando a María, sufriente y fiel junto a la cruz del Hijo, los discípulos de Cristo se sientan sostenidos en la hora de la tentación y de la prueba. Oremos al Señor.
- Para que cuanto más crecen en el mundo el odio y la violencia, tanto más cada hombre de buena voluntad sepa reconocer en la señal de la cruz un mensaje de reconciliación y de perdón. Oremos al Señor.
- Para que todos los que son esclavos de la droga, del alcohol y de toda otra forma de alienación, encuentren hermanos que les conduzcan a Cristo, médico y liberador. Oremos al Señor.
- Para que todos cuantos nos profesamos cristianos, hagamos propia la llamada a la unidad que Cristo selló con su sangre. Oremos al Señor.
Padre bueno, que nos has amado hasta el punto de entregarnos a tu Hijo, haz que, en unión con María, sepamos adorar en silencio el misterio de tu voluntad y cooperar en la salvación de todos los hombres. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que estos santos misterios nos renueven y nos hagan dignos de su fruto. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Haec quae nos réparent, quaesumus, Dómine, beáta mystéria suo nos múnere dignos effíciant. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Cf. Mt 5, 48
Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 5, 48
Estóte perfécti, sicut et Pater vester caeléstis perféctus est, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Asiste, Señor, con tu ayuda continua a los que alimentas con este divino sacramento, y, a cuantos has iluminado con la sabiduría del cielo, acompáñalos con el consuelo de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Perpétuo, Dómine, favóre proséquere, quos réficis divíno mystério, et, quos imbuísti caeléstibus institútis, salutáribus comitáre soláciis. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Conforta, Señor, a tus fieles con la bendición que imploramos de ti, para que nunca permitas que nos apartemos de tu voluntad y siempre podamos agradecer tus beneficios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Fidéles tuos, Deus, benedíctio desideráta confírmet, quae eos et a tua voluntáte numquam fáciat discrepáre, et tuis semper indúlgeat benefíciis gratulári. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 25 de febrero

1. En Perge, en Pamfilia, pasión de san Néstor, obispo de Magido y mártir, que en tiempo de la persecución bajo el emperador Decio fue condenado por el prefecto de la provincia a ser clavado en una cruz, para que sufriese la misma pena que el Crucificado a quien confesaba (c. 250).
2. En Nazianzo, de la región de Capadocia, san Cesáreo, médico, hermano de san Gregorio Nazianceno (369).
3*. En Malbode, en la Galia Bélgica, santa Aldetrudis, virgen y abadesa (526).
4. En el monasterio de Heidenheim, en la región alemana de Franconia, santa Waldburgis, abadesa, cuyos hermanos, los santos Bonifacio, Willibaldo y Winebaldo, la convencieron para que pasase de Inglaterra a Germania, donde rigió aquel monasterio, doble de monjas y monjes (779).
5*. En Agrigento, en Sicilia, san Gerlando, obispo, que organizó su Iglesia tras ser recuperada de manos de los sarracenos (1100).
6*. En el priorato de Ursano, en la región de Bourges, en Aquitania, tránsito del beato Roberto de Arbrisel, presbítero, que, predicando públicamente la conversión de las costumbres, reunió mujeres y hombres en el monasterio doble de Fontevrault, que fue gobernado por una abadesa (1116).
7.En Luca, de la Toscana, beato Avertano, peregrino, religioso de la Orden de los Carmelitas (c. 1386).
8*. En Puebla de los Ángeles, en México, beato Sebastián Aparicio, que, siendo pastor de ovejas, pasó de España a México, donde reunió con su trabajo una notable fortuna con la que ayudó a los pobres y, habiendo enviudado dos veces, fue recibido como hermano en la Orden de los Hermanos Menores, en la cual falleció casi centenario (1600).
9*. En Lauria, en la Lucania, beato Domingo Lentini, presbítero, que en su lugar de origen y hasta su muerte ejerció un fructuoso y vario ministerio, cimentado en una vida de humildad, oración y penitencia (1828).
10*. En el pueblo de Mdina, en la isla de Malta, beata María Adeodata (María Teresa) Pisani, virgen de la Orden de San Benito y abadesa del monasterio de San Pedro, que, administrando sabiamente su tiempo, a la vez que cumplía su propia misión mostraba su interés por los pobres y abandonados, contribuyendo así al bien de la comunidad (1855).
11. En la ciudad de Xilianxian, en la provincia china de Guangxi, san Lorenzo Bai Xiaoman, mártir, artesano y neófito, que prefirió ser azotado y degollado antes que negar a Cristo (1856).
12. En la aldea de Tequila, en el territorio de Guadalajara, en México, santo Toribio Romo, presbítero y mártir, que a causa de su condición sacerdotal fue asesinado en tiempo de persecución religiosa (1928).
13. Junto al río Beijiang, cerca de la ciudad de Shiuchow, en la provincia china de Guanddong, santos mártires Luis Versiglia, obispo, y Calixto Caravario, presbítero, de la Sociedad Salesiana, que sufrieron el martirio por causa de su acción pastoral en favor de las personas que les estaban confiadas (1930).

viernes, 19 de enero de 2018

Viernes 23 febrero 2018, Viernes de la I semana de Cuaresma, feria o san Policarpo, obispo y mártir, conmemoración.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

C. DIMENSIÓN ESCATOLÓGICA

El anhelo del pueblo de Dios por el reino celestial


33. El reino de Dios que no es de este mundo (Jn 18, 36), está aquí en la tierra presente en misterio y llegará a su perfección con la venida gloriosa del Señor Jesús [16]. De este reino la Iglesia forma aquí abajo como el germen y el principio; y mientras que va creciendo lenta, pero seguramente, siente el anhelo de aquel reino perfecto y desea, con todas sus fuerzas, unirse a su rey en la gloria [17].

En la historia, el Pueblo de Dios, peregrino, está en camino hacia su verdadera patria (Fil 3, 20) donde se manifestará en toda su plenitud la filiación divina de los redimidos (1Jn 3, 2) y donde resplandecerá definitivamente la belleza transfigurada de la Esposa del Cordero divino [18].

El celibato como signo de los bienes celestiales

34. Nuestro Señor y Maestro ha dicho que «en la resurrección no se tomará mujer ni marido, sino que serán como ángeles de Dios en el cielo» (Mt 22, 30). En el mundo de los hombres, ocupados en gran número en los cuidados terrenales y dominados con gran frecuencia por los deseos de la carne (cf. 1Jn 2, 16), el precioso don divino de la perfecta continencia por el reino de los cielos constituye precisamente «un signo particular de los bienes celestiales» [19], anuncia la presencia sobre la tierra de los últimos tiempos de la salvación (cf. 1Cor 7, 29-31) con el advenimiento de un mundo nuevo, y anticipa de alguna manera la consumación del reino, afirmando sus valores supremos, que un día brillarán en todos los hijos de Dios. Por eso, es un testimonio de la necesaria tensión del Pueblo de Dios hacia la meta última de su peregrinación terrenal y un estímulo para todos a alzar la mirada a las cosas que están allá arriba, en donde Cristo está sentado a la diestra del Padre y donde nuestra vida está escondida con Cristo en Dios, hasta que se manifieste en la gloria (Col 3, 1-4).

[16] Const. past. Gaudiurn et spes, n. 39.
[17] Const. dogm. Lumen gentium, n. 5.
[18] Const. dogm. Lumen gentium, n. 48.
[19] Concilio Vaticano II, Decr. Perfectae caritatis, n. 12.


CALENDARIO

23 VIERNES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria o SAN POLICARPO, obispo y mártir, conmemoración
Abstinencia


Misa de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Reconciliación con Dios y con los hermanos.
- Ez 18, 21-28. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y viva?
- Sal 129. R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?
- Mt 5, 20-26. Vete primero a reconciliarte con tu hermano.

Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 24 de febrero, pág. 177.
CALENDARIOS: Astorga-ciudad: Santa Marta, virgen y mártir (F). Astorga-diócesis: (conm.).
RR. Ángeles Custodios: Beata Rafaela de Ybarra (F). Bilbao: (conm.).

TEXTOS MISA

Viernes de la I Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 24, 17-18
Señor, sácame de mis tribulaciones. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 17-18
De necessitátibus meis éripe me, Dómine. Vide humilitátem meam et labórem meum, et dimítte ómnia peccáta mea.
Oración colecta
Señor, concede a tus fieles, prepararse de modo conveniente a las fiestas de Pascua, para que, aceptada la penitencia corporal según la costumbre, sea útil a todos para el bien de las almas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, Dómine, fidélibus tuis observatióni pascháli conveniénter aptári, ut suscépta sollémniter castigátio corporális cunctis ad fructum profíciat animárum. Per Dóminum.

Elogio del martirologio
Memoria de san Policarpo, obispo y mártir, discípulo de san Juan y el último de los testigos de los tiempos apostólicos, que en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio Cómodo, cuando contaba ya casi noventa años, fue quemado vivo en el anfiteatro de Esmirna, en Asia, en presencia del procónsul y del pueblo, mientras daba gracias a Dios Padre por haberle contado entre los mártires y dejado participar del cáliz de Cristo. (c. 155)

La oración colecta es propia. El resto de la feria de Cuaresma.

23 de febrero
San Policarpo, obispo y mártir
Memoria
Die 23 februarii
S. Polycarpi, episcopi et martyris
Memoria
Oración colecta
Dios de todas las criaturas, que te has dignado agregar a san Policarpo, obispo, al número de los mártires, concédenos, por su intercesión, que, participando con él en el cáliz de Cristo, por el Espíritu Santo resucitemos a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus univérsae creatúrae, qui beátum Polycárpum epíscopum in númerum mártyrum dignátus es aggregáre, eius nobis intercessióne concéde, ut, cum illo partem cálicis Christi capiéntes, per Spíritum Sanctum in vitam resurgámus aetérnam. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la I semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Ez 18, 21-28
¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y que viva?
Lectura de la profecía de Ezequiel.

Esto dice el Señor Dios:
«Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?
Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
Insistis: No es justo el proceder del Señor. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?
Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8 (R.: 3)
R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

V. Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y el redimirá a Israel
de todos sus delitos. R.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Si iniquitátes observáveris, Dómine, Dómine, quis sustinébit?

Versículo antes del Evangelio Cf. Ez 18, 31
Apartad de vosotros todos vuestros delitos –dice el Señor–, renovad vuestro corazón y vuestro espíritu. Proícite a vobis omnes praevaricatiónes vestras, dicit Dóminus, et fácite vobis cor novum et spíritum novum.

EVANGELIO Mt 5, 20-26
Vete primero a reconciliarte con tu hermano
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Cipriano, Dom. orat. 23: PL 4, 535C-536A.
"Dios no acepta el sacrificio de los que provocan la desunión, los despide del altar para que antes se reconcilien con sus hermanos: Dios quiere ser pacificado con oraciones de paz. La obligación más bella para Dios es nuestra paz, nuestra concordia, la unidad en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de todo el pueblo fiel".

Oración de los fieles
85. Pidamos, hermanos, a Dios todopoderoso, que mire con bondad a su pueblo penitente y escuche la oración de quienes ha llamado a su santa Iglesia.
- Para que la santa Iglesia de Dios, al celebrar los misterios de la Redención, pueda gozarse en la gracia pascual. Roguemos al Señor.
- Para que, con la protección divina, nuestros tiempos sean pacíficos, aumente en el mundo el espíritu de justicia y vivamos con tranquilidad y concordia. Roguemos al Señor.
- Para que Dios Padre todopoderoso cure los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que sufren y libre al mundo de todos los males. Roguemos al Señor.
- Para que sean perdonados nuestros pecados y absueltas nuestras iniquidades. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que restableces y amas la inocencia, dirige hacia ti el corazón de tus fieles y escucha sus oraciones, para que cuantos mortifican su carne con la penitencia, lleguen a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, estas ofrendas con las que has querido satisfacerte y por las que nos devuelves con amor eficaz la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, propitiátus hóstias, quibus et te placári voluísti, et nobis salútem poténti pietáte restítui. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de la abstinencia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú has querido que te diésemos gracias mediante la abstinencia, para que nosotros pecadores, dominásemos con ella nuestro orgullo e imitásemos tu generosidad, dando de comer a los necesitados.
Por eso, con los innumerables ángeles, proclamamos tu grandeza y te alabamos con una sola voz:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Ez 33, 11
Por mi vida, oráculo del Señor, que yo no me complazco en la muerte del malvado, sino en que el malvado se convierta y viva.
Antiphona ad communionem Ez 33, 11
Vivo ego, dicit Dóminus; nolo mortem peccatóris, sed magis ut convertátur et vivat.
Oración después de la comunión
La comunión de tu sacramento, Señor, nos restaure y, purificados del antiguo pecado, nos conduzca a la unidad del misterio que nos salva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tui nos, Dómine, sacraménti reféctio sancta restáuret, et, a vetustáte purgátos, in mystérii salutáris fáciat transíre consórtium. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Mira, Señor,con bondad a tu pueblo, para que se cumpla en su interior lo que su observancia manifiesta externamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Réspice, Dómine, propítius ad plebem tuam, ut quod eius observántia profitétur extrínsecus, intérius operétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 23 de febrero
M
emoria de san Policarpo, obispo y mártir, discípulo de san Juan y el último de los testigos de los tiempos apostólicos, que en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio Cómodo, cuando contaba ya casi noventa años, fue quemado vivo en el anfiteatro de Esmirna, en Asia, en presencia del procónsul y del pueblo, mientras daba gracias a Dios Padre por haberle contado entre los mártires y dejado participar del cáliz de Cristo (c. 155).
2. En Sirmio, en Panonia, san Sireno o Sinerio, mártir, de oficio hortelano, que fue denunciado por una mujer a la que había reprochado su lascivia, y por haber declarado ante el juez su condición de cristiano y por negarse a sacrificar a los dioses, fue decapitado (c. 307).
3. En Wenlock, en Inglaterra, santa Milburga, virgen, de la familia real de Mercia, que fue abadesa de ese monasterio (c. 722).
4*. En Maguncia, de la Franconia, en Alemania, san Willigiso, obispo, eximio por su celo pastoral (1011).
5. En Stilo, en Calabria, san Juan, que fue monje según los estatutos de los Padres orientales y mereció ser llamado “Terestes” o “Segador”, distinguiéndose por su caridad hacia los pobres, en cuyo favor acostumbraba a ayudar a los segadores (s. XI)).
6*. En Bilbao, del País Vasco, en España, beata Rafaela de Villalonga Ybarra, la cual, siendo madre de siete hijos y con el consentimiento de su marido, hizo profesión religiosa y fundó el Instituto de las Hermanas de los Ángeles Custodios, para la protección de las jóvenes y para enseñarles el camino de los preceptos del Señor (1900).
7*. En Francia, en una nave prisión anclada ante la ciudad de Rochefort, beato Nicolás Tabouillot, presbítero y mártir, que, siendo párroco, por razón de su sacerdocio fue detenido durante la Revolución Francesa, terminando sus días en un hospital, consumido por la enfermedad (1795).
8*. En Roma, beata Josefina (Judit Adeleide) Vannini, virgen, que fundó la Congregación de las Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos (1911).
9*. En Poznan, en Polonia, beato Luis Mzyk, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, que durante la ocupación militar de su patria por un régimen que seguía doctrinas contrarias a los hombres y a la fe, fue asesinado por los guardias de la ciudad, confesando a Cristo hasta la muerte (1942).
10*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, de Baviera, en Alemania, beato Vicente Frelichowski, presbítero, que durante la guerra, encarcelado en varias prisiones, nunca decayó ni de la fe ni de su misión pastoral, y atendiendo a enfermos cayó enfermo a su vez, llegando a la visión de la paz eterna después de muchas pruebas (1945).
11. En la ciudad de Astorga, memoria de santa Marta, virgen y mártir bajo el emperador Decio (s. III).

jueves, 18 de enero de 2018

Jueves 22 febrero 2018, Cátedra de san Pedro, apóstol, fiesta.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

El ministerio de la gracia y de la eucaristía

29. Y todo el resto de la vida del sacerdote adquiere mayor plenitud de significado y de eficacia santificadora. Su especial empeño en la propia santificación encuentra efectivamente nuevos incentivos en el ministerio de la gracia y en el ministerio de la eucaristía, en la que se encierra todo el bien de la Iglesia [13] actuando en persona de Cristo, el sacerdote se une más íntimamente a la ofrenda, poniendo sobre el altar su vida entera, que lleva las señales del holocausto.

Vida plenísima y fecunda

30. ¿Qué otras consideraciones más podríamos hacer sobre el aumento de capacidad, de servicio, de amor, de sacrificio del sacerdote por todo el pueblo de Dios? Cristo ha dicho de sí: «Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, quedará solo; pero si muere, llevará mucho fruto» (Jn 12, 24). Y el apóstol Pablo no dudaba en exponerse a morir cada día, para poseer en sus fieles una gloria en Cristo Jesús (cf. 1Cor 14, 31). Así el sacerdote, muriendo cada día totalmente a sí mismo, renunciando al amor legítimo de una familia propia por amor de Cristo y de su reino, hallar la gloria de una vida en Cristo plenísima y fecunda, porque como él y en él ama y se da a todos los hijos de Dios.

El sacerdote célibe en la comunidad de los fieles

31. En medio de la comunidad de los fieles, confiados a sus cuidados, el sacerdote es Cristo presente; de ahí la suma conveniencia de que en todo reproduzca su imagen y en particular de que siga su ejemplo, en su vida íntima lo mismo que en su vida de ministerio. Para sus hijos en Cristo el sacerdote es signo y prenda de las sublimes y nuevas realidades del reino de Dios, del que es dispensador, poseyéndolas por su parte en el grado más perfecto y alimentando la fe y la esperanza de todos los cristianos, que en cuanto tales están obligados a la observancia de la castidad, según el propio estado.

Eficacia pastoral del celibato

32. La consagración a Cristo, en virtud de un título nuevo y excelso cual es el celibato, permite además al sacerdote, como es evidente también en el campo práctico, la mayor eficiencia y la mejor actitud psicológica y afectiva para el ejercicio continuo de la caridad perfecta, que le permitirá, de manera más amplia y concreta, darse todo para utilidad de todos (2Cor 12, 15) [14] y le garantiza claramente una mayor libertad y disponibilidad en el ministerio pastoral [15], en su activa y amorosa presencia en medio del mundo al que Cristo lo ha enviado (Jn 17, 18), a, fin de que pague enteramente a todos los hijos de Dios la deuda que se les debe (Rom 1, 14).

[13] Decr. Presbyter. ordinis, n. 5.
[14] Decr. Optata in totius, n. 10.
[15] Decr. Presbyter. ordinis, n. 16.


CALENDARIO

22 JUEVES. CÁTEDRA DE SAN PEDRO, apóstol, fiesta


Fiesta de la cátedra de san Pedro, apóstol, a quien el Señor dijo: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia». En el día en que los romanos acostumbraban a recordar a sus difuntos, se celebra la sede de aquel apóstol, cuyo sepulcro se conserva en el campo Vaticano, y que ha sido llamado a presidir en la caridad a toda la Iglesia (elog. del martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. I Apóstoles. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- 1 Pe 5, 1-4. Yo, presbítero con ellos, testigo de la pasión de Cristo.
- Sal 22. R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
- Mt 16, 13-19. Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

* Hoy puede utilizarse la música instrumental y se puede adornar el altar con flores.
* Hoy no se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 23 de febrero, pág. 176.
CALENDARIOS: Heraldos del Evangelio: (S).
Barbastro-Monzón: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Ángel Pérez Pueyo, obispo (2015).
León: Aniversario de la muerte de Mons. Juan Ángel Belda Dardiñá, obispo, emérito (2010).
Madrid: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Carlos Osoro Sierra, arzobispo (1997).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de la Cátedra de San Pedro, apóstol, a quien el Señor dijo: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia». En el día en que los romanos acostumbraban a recordar a sus difuntos, se celebra la sede de aquel apóstol, cuyo sepulcro se conserva en el campo Vaticano, y que ha sido llamado a presidir en la caridad a toda la Iglesia

22 de febrero
CÁTEDRA DE SAN PEDRO, APÓSTOL
Fiesta
Die 22 februarii
CATHEDRAE S. PETRI, APOSTOLI
Festum
Antífona de entrada Cf. Lc 22, 32
El Señor dice a Simón Pedro: «Yo he pedido por ti, para que tu fe no se apague, y tú, cuando te hayas convertido, confirma a tus hermanos».
Antiphona ad introitum Lc 22, 32
Dicit Dóminus Simóni Petro: Ego rogávi pro te, ut non defíciat fides tua, et tu aliquándo convérsus confírma fratres tuos.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Dios todopoderoso, no permitas que seamos sacudidos por ninguna perturbación quienes hemos sido afianzados sobre la roca de la confesión apostólica. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Praesta, quaesumus, omnípotens Deus, ut nullis nos permíttas perturbatiónibus cóncuti, quos in apostólicae confessiónis petra solidásti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de La Cátedra de San Pedro, apóstol, Fiesta (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA 1 Pe 5, 1-4
Yo, presbítero con ellos, testigo de la pasión de Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos:
A los presbíteros entre vosotros, yo presbítero con ellos, testigo de la pasión de Cristo y participe de la gloria que se va a revelar, os exhorto: pastoread el rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, mirad por él, no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con entrega generosa; no como déspotas con quienes os ha tocado en suerte, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño.
Y, cuando aparezca el Pastor supremo, recibiréis la corona inmarcesible de la gloría.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 22, 1b-3a. 4. 5. 6 (R.: 1b)
R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara, mis fuerzas. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

Aclamación antes del Evangelio Mt 16, 18
Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Tu es Petrus, et super hanc petram aedificábo Ecclésiam meam, et portae ínferi non praevalébunt advérsus eam.

EVANGELIO Mt 16, 13-19
Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».
Ellos contestaron:
«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».
Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».
Jesús le respondió:
«¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.
Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 24 agosto 2014
Jesús siente en su corazón una gran alegría, porque reconoce en Simón la mano del Padre, la acción del Espíritu Santo. Reconoce que Dios Padre dio a Simón una fe "fiable", sobre la cual Él, Jesús, podrá construir su Iglesia, es decir, su comunidad, con todos nosotros. Jesús tiene el propósito de dar vida a "su" Iglesia, un pueblo fundado ya no en la descendencia, sino en la fe, lo que quiere decir en la relación con Él mismo, una relación de amor y de confianza. Nuestra relación con Jesús construye la Iglesia. Y, por lo tanto, para iniciar su Iglesia Jesús necesita encontrar en los discípulos una fe sólida, una fe "fiable". Es esto lo que Él debe verificar en este punto del camino.
El Señor tiene en la mente la imagen de construir, la imagen de la comunidad como un edificio. He aquí por qué, cuando escucha la profesión de fe franca de Simón, lo llama "roca", y manifiesta la intención de construir su Iglesia sobre esta fe.

Oración de los fieles
316. La fiesta de la Cátedra del apóstol san Pedro, columna de la verdad en la Iglesia, contribuya a reforzar nuestra fe y nos mantenga unidos en la plegaria.
- Padre Santo, concede a tu Iglesia mantenerse unificada sobre la roca de Pedro y crecer hasta la plenitud de Cristo. Roguemos al Señor.
- Padre Santo, te pedimos por el papa N., sucesor de Pedro, que preside en el amor las Iglesias de oriente y de occidente. Roguemos al Señor.
- Padre Santo, haz que el magisterio del Supremo Pastor sea escuchado no sólo por los creyentes, sino también por todos los hombres de buena voluntad. Roguemos al Señor.
- Padre Santo, que el mundo encuentre en la Iglesia católica una llamada permanente al diálogo y a la reconciliación- Roguemos al Señor.
- Padre Santo, condúcenos siempre por el sendero justo, por el honor de tu nombre, guiados por el sucesor de Pedro. Roguemos al Señor.
Señor Dios nuestro, que has puesto la Cátedra del apóstol san Pedro como principio de unidad en la fe y la caridad; dígnate sostenerla siempre con el poder de tu Espíritu Santo, para que pastores y fieles encontremos en ella solidez y firmeza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta con bondad, Señor, las oraciones y ofrendas de tu Iglesia, para que llegue a la heredad eterna bajo el cuidado pastoral de san Pedro, cuyo magisterio sostiene la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ecclésiae tuae, quaesumus, Dómine, preces et hóstias benígnus admítte, ut, beáto Petro pastóre, ad aetérnam pervéniat hereditátem, quo docénte fídei tenet integritátem. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, pastores del pueblo de Dios.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, Pastor eterno, no abandonas nunca a tu rebaño, sino que por medio de los santos apóstoles lo proteges y conservas, y quieres que tenga siempre por guías a los mismos pastores a quienes tu Hijo estableció como enviados suyos.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE APOSTOLIS
De Apostolis pastoribus populi Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui gregem tuum, Pastor aetérne, non déseris, sed per beátos Apóstolos contínua protectióne custódis, ut iísdem rectóribus gubernétur, quos Fílii tui vicários eídem contulísti praeésse pastóres.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Cf. Mt 16, 16. 18
Simón Pedro dijo a Jesús: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Jesús le respondió: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia».
Antiphona ad communionem Cf. Mt 16, 16. 18
Dixit Petrus ad Iesum: Tu es Christus, Fílius Dei vivi. Respondit Iesus: Tu es Petrus, et super hanc petram aedificábo Ecclésiam meam.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que nos has alimentado con la comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo al celebrar la festividad de san Pedro, apóstol, concédenos que este intercambio de redención sea para nosotros sacramento de unidad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos, beáti Petri apóstoli festivitátem celebrántes, Christi Córporis et Sánguinis communióne vegetásti, praesta, quaesumus, ut hoc redemptiónis commércium sit sacraméntum nobis unitátis et pacis. Per Christum.
Se puede usar la fórmula de bendición solemne. Apóstoles
Dios que os ha edificado sobre el cimiento de los apóstoles, por la intercesión gloriosa de san N., apóstol, os llene de sus bendiciones.
R. Amén.

Quien os ha enriquecido con la palabra y el ejemplo de los apóstoles os conceda su ayuda para que seáis testigos de la verdad ante el mundo.
R. Amén.

Para que así obtengáis la heredad del reino eterno, por la intercesión de los apóstoles, por cuya palabra os mantenéis firmes en la fe.
R. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis. De Apostolis
Deus, qui vos in apostólicis tríbuit consístere fundaméntis, benedícere vobis dignétur beáti Apóstoli N. méritis intercedéntibus gloriósis.
R. Amen.
Et apostólicis praesídiis vos pro cunctis fáciat testes veritátis, qui vos eórum munerári documéntis vóluit et exémplis.
R. Amen.
Ut eórum intercessióne ad aetérnae pátriae hereditátem perveníre possítis, per quorum doctrínam fídei firmitátem possidétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO

E
logios del día 23 de febrero
M
emoria de san Policarpo, obispo y mártir, discípulo de san Juan y el último de los testigos de los tiempos apostólicos, que en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio Cómodo, cuando contaba ya casi noventa años, fue quemado vivo en el anfiteatro de Esmirna, en Asia, en presencia del procónsul y del pueblo, mientras daba gracias a Dios Padre por haberle contado entre los mártires y dejado participar del cáliz de Cristo (c. 155).
2. En Sirmio, en Panonia, san Sireno o Sinerio, mártir, de oficio hortelano, que fue denunciado por una mujer a la que había reprochado su lascivia, y por haber declarado ante el juez su condición de cristiano y por negarse a sacrificar a los dioses, fue decapitado (c. 307).
3. En Wenlock, en Inglaterra, santa Milburga, virgen, de la familia real de Mercia, que fue abadesa de ese monasterio (c. 722).
4*. En Maguncia, de la Franconia, en Alemania, san Willigiso, obispo, eximio por su celo pastoral (1011).
5. En Stilo, en Calabria, san Juan, que fue monje según los estatutos de los Padres orientales y mereció ser llamado “Terestes” o “Segador”, distinguiéndose por su caridad hacia los pobres, en cuyo favor acostumbraba a ayudar a los segadores (s. XI)).
6*. En Bilbao, del País Vasco, en España, beata Rafaela de Villalonga Ybarra, la cual, siendo madre de siete hijos y con el consentimiento de su marido, hizo profesión religiosa y fundó el Instituto de las Hermanas de los Ángeles Custodios, para la protección de las jóvenes y para enseñarles el camino de los preceptos del Señor (1900).
7*. En Francia, en una nave prisión anclada ante la ciudad de Rochefort, beato Nicolás Tabouillot, presbítero y mártir, que, siendo párroco, por razón de su sacerdocio fue detenido durante la Revolución Francesa, terminando sus días en un hospital, consumido por la enfermedad (1795).
8*. En Roma, beata Josefina (Judit Adeleide) Vannini, virgen, que fundó la Congregación de las Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos (1911).
9*. En Poznan, en Polonia, beato Luis Mzyk, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, que durante la ocupación militar de su patria por un régimen que seguía doctrinas contrarias a los hombres y a la fe, fue asesinado por los guardias de la ciudad, confesando a Cristo hasta la muerte (1942).
10*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, de Baviera, en Alemania, beato Vicente Frelichowski, presbítero, que durante la guerra, encarcelado en varias prisiones, nunca decayó ni de la fe ni de su misión pastoral, y atendiendo a enfermos cayó enfermo a su vez, llegando a la visión de la paz eterna después de muchas pruebas (1945).
11. En la ciudad de Astorga, memoria de santa Marta, virgen y mártir bajo el emperador Decio (s. III).

miércoles, 17 de enero de 2018

Miércoles 21 febrero 2018, Miércoles de la I semana de Cuaresma, feria o san Pedro Damiani, obispo y doctor de la Iglesia, conmemoración.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

B. DIMENSIÓN ECLESIOLÓGICA

El celibato y el amor de Cristo y del sacerdote por la Iglesia


26. «Apresado por Cristo Jesús» (Fil 3, 12) hasta el abandono total de sí mismo en él, el sacerdote se configura más perfectamente a Cristo también en el amor, con que el eterno sacerdote ha amado a su cuerpo, la Iglesia, ofreciéndose a sí mismo todo por ella, para hacer de ella una esposa gloriosa, santa e inmaculada (cf. Ef 5, 26-27).

Efectivamente, la virginidad consagrada de los sagrados ministros manifiesta el amor virginal de Cristo a su Iglesia y la virginal y sobrenatural fecundidad de esta unión, por la cual los hijos de Dios no son engendrados ni por la carne, ni por la sangre (Jn 1, 13) [10].

Unidad y armonía en la vida sacerdotal: el ministerio de la palabra

27. El sacerdote, dedicándose al servicio del Señor Jesús y de su cuerpo místico en completa libertad más facilitada gracias a su total ofrecimiento, realiza más plenamente la unidad y la armonía de su vida sacerdotal [11]. Crece en él la idoneidad para oír la palabra de Dios y para la oración. De hecho, la palabra de Dios, custodiada por la Iglesia, suscita en el sacerdote que diariamente la medita, la vive y la anuncia a los fieles, los ecos más vibrantes y profundos.

El oficio divino y la oración

28. Así, dedicado total y exclusivamente a las cosas de Dios y de la Iglesia, como Cristo (cf. Lc 2, 49; 1Cor 7,. 32-33), su ministro, a imitación del sumo sacerdote, siempre vivo en la presencia de Dios para interceder en favor nuestro (Heb 9, 24; 7, 25), recibe, del atento y devoto rezo del oficio divino, con el que él presta su voz a la Iglesia que ora juntamente con su esposo [12], alegría e impulso incesantes, y experimenta la necesidad de prolongar su asiduidad en la oración, que es una función exquisitamente sacerdotal (Hch 6, 2).

[10] Cf. Const. dogm. Lumen gentium, n. 42; Decr. Presbyter. ordinis, n. 16.
[11] Decr. Presbyter. ordinis, n. 14.
[12] Cf. Decr. Presbyter. ordinis, n. 13.


CALENDARIO

21 MIÉRCOLES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria o SAN PEDRO DAMIANI, obispo y doctor de la Iglesia, conmemoración

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Urgencia de Conversión.
- Jon 3, 1-10. Los ninivitas habían abandonado el mal camino.
- Sal 50. R. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
- Lc 11, 29-32. A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.

Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 22 de febrero, pág. 175.
CALENDARIOS: OCSO: San Pedro Damiani, obispo y doctor (conm.).

TEXTOS MISA

Miércoles de la I Semana de Cuaresma. Feria quarta. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 24, 6. 2. 22
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Que no triunfen de nosotros nuestros enemigos. Sálvanos, Dios de Israel, de todos nuestros peligros.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 6. 2. 22
Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine, et misericórdiae tuae, quae a saeculo sunt. Ne umquam dominéntur nobis inimíci nostri; líbera nos, Deus Israel, ex ómnibus angústiis nostris.
Oración colecta
Mira complacido, Señor, el fervor de tu pueblo que desea entregarse a ti con una vida santa; y, a los que dominan su cuerpo con la penitencia, transfórmalos interiormente mediante el fruto de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Devotiónem pópuli tui, quaesumus, Dómine, benígnus inténde, ut, qui per abstinéntiam temperántur in córpore, per fructum boni óperis reficiántur in mente. Per Dóminum.

En la conmemoración:
Elogio del martirologio
Memoria de san Pedro Damiani, cardenal obispo de Ostia y doctor de la Iglesia. Habiendo entrado en el eremo de Fonte Avellana, promovió denodadamente la vida religiosa, y en los tiempos difíciles de la reforma de la Iglesia, trabajó para que los monjes se dedicasen a la santidad de la contemplación, los clérigos a la integridad de vida, y para que el pueblo cristiano mantuviese la comunión con la Sede Apostólica. Falleció el día veintidós de febrero en Favencia, en la región italiana de la Emilia-Romaña. (1072)

La oración colecta es propia. El resto de la feria de Cuaresma.

21 de febrero
San Pedro Damiani, obispo y doctor de la Iglesia.
Die 21 februarii
S. Petri Damiani, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Oración colecta
Dios todopoderoso, concédenos seguir los consejos y ejemplos de san Pedro Damián, obispo, para que, no anteponiendo nada a Cristo y dedicados siempre al servicio de tu Iglesia, lleguemos a los gozos de la luz eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde nos, quaesumus, omnípotens Deus, beáti Petri epíscopi mónita et exémpla sectári, ut, Christo nihil praeponéntes et Ecclésiae tuae servítio semper inténti, ad aetérnae lucis gáudia perducámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la I semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Jon 3, 1 -10
Los ninivitas habían abandonado el mal camino
Lectura de la profecía de Jonás.

El Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 12-13. 18-19 (R.: 19cd)
R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

Versículo antes del Evangelio Jl 2, 12-13
Ahora –dice el Señor–, convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. Nunc ergo dicit Dóminus, convertímini ad me in toto corde vestro, quia benignus et misericors sum.

EVANGELIO Lc 11, 29-32
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, in Lucam
Según este misterio, la Iglesia consta de dos partes: unos son los que no conocen el pecar, lo que es propio de la reina del Mediodía; otros los que dejan de pecar, lo que corresponde a los ninivitas que hacen penitencia. La penitencia borra el pecado y la sabiduría lo evita.

Oración de los fieles
83. Con fe viva presentamos al Señor nuestra oración, haciéndonos intérpretes del deseo de justicia y de paz que brota de todos los hombres de buena voluntad.
- Para que la santa Iglesia, con sus palabras y obras, proclame que en el misterio de la cruz se realiza la verdadera liberación y la verdadera alegría del hombre. Oremos al Señor.
- Para que, partiendo entre nosotros el pan de la Eucaristía y de la vida eterna, aprendamos también a compartir los bienes de la tierra con espíritu fraterno y solidario. Oremos al Señor.
- Para que el pobre, el que sufre y el que tiene alguna carencia física o psíquica, constituya siempre el centro de nuestra atención y de nuestra entrega, como signo de la continua presencia del Señor entre nosotros. Oremos al Señor.
- Para que aquellos hermanos nuestros que, a causa de las injusticias, desconfían del futuro, encuentren en su camino hombres justos que les ayuden a reencontrar la esperanza. Oremos al Señor.
- Para que, iluminados por la Palabra de Dios, demos una respuesta firme y eficaz a las instancias de libertad, igualdad y pacificación social que emergen de la vida diaria y de la historia. Oremos al Señor.
Que la luz de tu verdad, Padre, nos haga avanzar por el camino de la conversión y nos ayude siempre a descubrir y a socorrer a nuestros hermanos más necesitados. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te presentamos, Señor, estos dones que nos diste para consagrarlos a tu nombre y, ya que los has hecho sacramento para nosotros, transfórmalos en remedio para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Offérimus tibi, Dómine, quae dicánda tuo nómini tu dedísti, ut, sicut éadem nobis éfficis sacraméntum, ita fíeri tríbuas remédium sempitérnum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA DE LA RECONCILIACIÓN II. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE II.
Antífona de comunión Cf. Sal 5, 12
Que se alegren todos los que esperan en ti, Señor: gozarán eternamente y habitarás en ellos.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 5, 12
Laeténtur omnes qui sperant in te, Dómine, in aetérnum exsultábunt et habitábis in eis.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que no cesas de alimentarnos con tus sacramentos, concédenos que este banquete al que nos has admitido nos alcance la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos sacraméntis tuis páscere non desístis, tríbue, ut eórum nobis indúlta reféctio vitam, quaesumus, cónferat sempitérnam. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Señor, mira con bondad a tu pueblo y límpialo de todos sus pecados con tu misericordia; así no le hará daño adversidad alguna, si no le domina ninguna maldad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Tuére, Dómine, pópulum tuum, et ab ómnibus peccátis cleménter emúnda, quia nulla ei nocébit advérsitas, si nulla ei dominétur iníquitas. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 22 de febrero
F
iesta de la cátedra de san Pedro, apóstol, al que el Señor dijo: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. En el día en que los romanos acostumbraban a recordar a sus difuntos, se celebra la sede de aquel apóstol, cuyo sepulcro de conserva en el campo Vaticano y ha sido llamado a presidir en la caridad a toda la Iglesia.
2. En Hierápolis, en Frigia, san Papías, obispo, de quien se dice que había escuchado al anciano Juan, que fue compañero de san Policarpo, y que comentó los discursos del Señor (s. II)
3. En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Pascasio, obispo, célebre por su erudición y la santidad de sus costumbres (s. IV).
4. En Ravena, en la provincia de Flaminia, san Maximiano, obispo, que cumplió con fidelidad su función episcopal y luchó contra los herejes de la época en favor de la unidad de la Iglesia (556).
5. En Favencia, también de la Flaminia, muerte de san Pedro Damiani, cuya memoria se celebró el día anterior (1072).
6*. En Longchamp, suburbio de París, en Francia, beata Isabel, virgen, que, siendo hermana del rey san Luis IX, renunció a matrimonio de realeza y a ventajas mundanas y fundó un monasterio de Hermanas Menores, con las que sirvió a Dios en humildad y pobreza (1270).
7. En Cortona, de la Toscana, santa Margarita, que profundamente conmovida por la muerte de su amante, borró los pecados de su juventud con una penitencia saludable, pues recibida en la Tercera Orden de San Francisco, se entregó a la contemplación de Dios y fue favorecida por especiales carismas (1297).
8*. En la ciudad de Sendai, en Japón, beato Diego Carvalho, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, después de soportar injurias, cárceles y caminatas realizadas en pleno invierno, con fe intrépida confesó a Cristo, junto con sus compañeros, en el suplicio del agua helada (1624).
9*. En Florencia, de la Toscana, beata María de Jesús (Emilia) d’Outremont, la cual, nacida en Bélgica y madre de cuatro hijos, al quedar viuda, sin descuidar sus deberes maternos fundó y rigió la Sociedad de Hermanas de María Reparadora, confiando en el auxilio divino, y superando no pocas enfermedades, cuando regresaba a su patria terminó su terrena peregrinación, descansando en el Señor (1878).