sábado, 30 de julio de 2016

Sábado 3 septiembre 2016, San Gregorio Magno, papa y doctor, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, 29 de mayo de 1977

Partes del rito de la dedicación

A. Ritos iniciales


17. Los ritos iniciales de la misa de la dedicación de un altar se hacen en la forma acostumbrada, pero, en lugar del acto penitencial, el obispo bendice el agua y rocía con ella al pueblo y el nuevo altar.

B. Liturgia de la palabra

18. En la liturgia de la palabra conviene hacer tres lecturas, tomadas, conforme a las rúbricas, sea de la liturgia del día (cf. núm. 15, p. 79), sea de las que propone el Leccionario para la celebración de la dedicación de un altar.

19. Después de las lecturas, el obispo hace la homilía, en la cual explica los textos bíblicos y el significado de la dedicación del altar.

Terminada la homilía, se dice el Credo. La oración universal o de los fieles se omite, ya que en su lugar se cantan las letanías de los santos.

C. Oración de dedicación y unción del altar

Colocación de las reliquias de los santos

20. Después del canto de las letanías, si es del caso, se colocan bajo el altar las reliquias de mártires o de otros santos, para expresar que todos los que han sido bautizados en la muerte de Cristo, y especialmente los que han derramado su sangre por el Señor, participan de la pasión de Cristo (cf. núm. 5, p. 71).

La oración de dedicación

21. La celebración de la eucaristía es el rito máximo y el único necesario para dedicar un altar; no obstante, de acuerdo con la común tradición de la Iglesia, tanto oriental como occidental, se dice también una peculiar oración de dedicación, en la que se expresa la voluntad de dedicar para siem­pre el altar al Señor y se pide su bendición.

CALENDARIO

3 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN GREGORIO MAGNO, papa y doctor, m. obligatoria


Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Cor 4, 6b-15. Hemos pasado hambre y sed y falta de ropa.
- Sal 144. R. Cerca está el Señor de los que lo invocan.
- Lc 6, 1-5. ¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 4 de septiembre, pág. 533.
CALENDARIOS: Benedictinos: (F).
Familia Paulina: Santa María, Madre del Buen Pastor (MO).
Toledo: Beato Gabriel de la Magdalena, religioso y mártir (ML).

3 SÁBADO. Después de la hora nona:
VIGESIMOTERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del XXIII Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia, que siendo monje ejerció ya de legado pontificio en Constantinopla, y después, en tal día, fue elegido Romano Pontífice. Resolvió problemas temporales y, como siervo de los siervos, atendió a los valores espirituales, mostrándose como verdadero pastor en el gobierno de la Iglesia, ayudando sobre manera a los necesitados, fomentando la vida monástica y propagando y reafirmando la fe por doquier, para lo cual escribió muchas y célebres obras sobre temas morales y pastorales. Murió el doce de marzo. (604)

En castellano las oraciones son propias, las antífonas están tomadas del común de pastores: papas u obispos 1. En latín todo es propio.

3 de septiembre
San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 3 septembris
S. Gregorii Magni, papæ et Ecclesiæ doctoris
Memoria
Antífona de entrada
El Señor lo eligió sumo sacerdote y derramó sobre él todos los bienes.
Antiphona ad introitum
Beátus Gregórius, in cáthedra Petri sublimátus, semper spéciem Dómini quaerébat, atque in sollemnitáte illíus amóris habitábat.
Oración colecta
Oh Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor, concede el don de sabiduría, por intercesión de papa san Gregorio Magno, a quienes confiaste la misión del gobierno en tu Iglesia, para que el progreso de los fieles sea el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui pópulis tuis indulgéntia cónsulis et amóre domináris, da spíritum sapiéntiae, intercedénte beáto Gregório papa, quibus dedísti régimen disciplínae, ut de proféctu sanctárum óvium fiant gáudia aetérna pastórum. Per Dóminum.



LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la XXII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 4, 6b-15
Pasamos hambre y sed y falta de ropa

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios

Hermanos:
Aprended de Apolo y de mí a jugar limpio y no os engriáis el uno contra el otro. A ver, ¿quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo, como si nadie te lo hubiera dado?
Ya tenéis todo lo que ansiabais, ya sois ricos, habéis conseguido un reino sin nosotros. ¿Qué más quisiera yo? Así reinaríamos juntos. Por lo que veo, a nosotros, los apóstoles, Dios nos coloca los últimos; como condenados a muerte, dados en espectáculo público para ángeles y hombres. Nosotros unos locos por Cristo, vosotros, sensatos en Cristo; nosotros débiles, vosotros fuertes; vosotros célebres, nosotros despreciados; hasta ahora pasamos hambre y sed y falta de ropa; recibimos bofetadas, no tenemos domicilio, nos agotamos trabajando con nuestras propias manos; nos insultan y les deseamos bendiciones; nos persiguen y aguantamos; nos calumnian y respondemos con buenos modos; nos tratan como a la basura del mundo, el desecho de la humanidad; y así hasta el día de hoy.
No os escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros. Porque os quiero como a hijos; ahora que estáis en Cristo tendréis mil tutores, pero padres no tenéis muchos; por medio del Evangelio soy yo quien os ha engendrado para Cristo Jesús.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 144, 17-18. 19-20. 21 (R.: 18a)
R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

V. El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

V. Satisface los deseos de los que lo temen,
escucha sus gritos, y los salva.
El Señor guarda a los que lo aman,
pero destruye a los malvados. R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

V. Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás. R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

Aleluya Jn 14, 6bc
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Yo soy el camino y la verdad y la vida -dice el Señor-; nadie va al Padre sino por mí.
Ego sum via, véritas et vita, dicit Dóminus, nemo venit ad Patrem, nisi per me.
R.

EVANGELIO Lc 6, 1-5
¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

Un sábado, iba Jesús caminando por medio de un sembrado y sus discípulos arrancaban y comían espigas, frotándolas con las manos.
Unos fariseos dijeron:
«¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?». 
Respondiendo Jesús, les dijo:
«¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros sintieron hambre?
Entró en la casa de Dios, y tomando los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, comió él y dio a los que estaban con él».
Y les decía:
«El Hijo del hombre es señor del sábado».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio (Catena aurea)
David -fugitivo con sus compañeros- figura en la ley a Jesucristo y sus discípulos, que se ocultan al príncipe del mundo. Mas ¿cómo puede decirse que el que observaba y defendía la ley comió panes y dio a todos los que estaban con él -los cuales no era permitido comer, más que a los sacerdotes-, sino para demostrar por aquella figura que el alimento sacerdotal pasaba al uso de los pueblos, ya porque todos debemos imitar la vida sacerdotal, ya porque todos los hijos de la Iglesia son considerados como sacerdotes? Recibimos la unción del santo sacerdocio, ofreciéndonos a Dios como hostias espirituales ( 1Pe 2). Si, pues, el sábado se ha hecho para los hombres, y si la utilidad de éstos pedía que el hombre hambriento -que por mucho tiempo estuvo privado de los frutos de la tierra-, evitase los ayunos del hambre antigua, pues la ley no se quebranta, sino que se cumple. 

Oración de los fieles
399. En la conmemoración de san Gregorio Magno, papa, oremos al Señor nuestro Dios, fuente de toda verdad.
- Por el Papa y los obispos, a quienes Cristo ha confiado el poder de enseñar con autoridad la Palabra de Dios. Roguemos al Señor.
O bien:
- Por el Papa, a quien Cristo ha confiado la misión de confirmar en la fe a sus hermanos. Roguemos al Señor.
- Por los teólogos, que profundizan en la fe de la Iglesia para exponerla con claridad. Roguemos al Señor.
- Por los que viven entregados a la investigación científica y técnica. Roguemos al Señor.
O bien:
- Por los organismos e instituciones para promover la investigación y difundir la cultura. Roguemos al Señor.
- Por los profesionales de la enseñanza en todos los ramos del saber humano. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, responsables de la educación cívica de los pueblos. Roguemos al Señor.
- Por los que no pueden creer por falta de signos de fe en sus ambientes. Roguemos al Señor.
-Por nosotros, llamados a profundizar y madurar en la fe. Roguemos al Señor.
O bien:
- Por nosotros, que nos alimentamos en la mesa abundante de la Palabra de Dios. Roguemos al Señor.
Señor Dios nuestro, que nos has enviado a tu Hijo, tu Palabra, como luz del mundo, por intercesión de san Gregorio Magno, papa, escucha las súplicas de tus fieles, que quieren permanecer a la escucha de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Asístenos con tu gracia, Señor, para que al celebrar la festividad de san Gregorio, nos sirva de provecho esta ofrenda con cuya inmolación se perdonan los pecados del mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Annue nobis, quaesumus, Dómine, ut, in celebratióne beáti Gregórii, haec nobis prosit oblátio, quam immolándo totíus mundi tribuísti relaxári delícta. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. Jn 10, 11
El buen pastor dio la vida por las ovejas.
Antiphona ad communionem Lc 12,42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensuram.
Oración después de la comunión
Señor, que cuantos hemos sido fortalecidos con Cristo, verdadero pan de vida y único maestro de los hombres, aprendamos en la fiesta de san Gregorio Magno a conocer tu verdad y vivirla con amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Quos Christo réficis pane vivo, eósdem édoce, Dómine, Christo magístro, ut in festivitáte beáti Gregórii tuam discant veritátem, et eam in caritáte operéntur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 4 de septiembre
M
emoria de san Moisés, profeta, a quien Dios eligió para liberar al pueblo oprimido en Egipto y conducirlo a la tierra de promisión. También se le reveló en el monte Sinaí, diciéndole: «Yo soy el que soy», y le propuso la ley para regir la vida del pueblo elegido. Murió lleno de días en el monte Nebo, en tierra de Moab, a las puertas de la tierra de promisión.
2. En Chalons-sur-Saone, en la Galia Lugdunense, san Marcelo, mártir (s. III-IV).
3. En Roma, en el cementerio de Máximo, en vía Salaria Nueva, sepultura de san Bonifacio I, papa, que trabajó para solucionar muchas controversias sobre disciplina eclesiástica (422).
4*. En Chartres, de Neustria, san Caletrico, obispo (ante 573).
5*. En Herzfeld, de Sajonia, santa Ida, viuda del duque Ecberto, insigne por su asidua oración y caridad para con los pobres (825).
6*. En Mende, de Aquitania, san Fredaldo, obispo y mártir (c. s. IX).
7*. En Colonia, de la Lotaringia, santa Irmgarda, condesa de Süchteln, que utilizó sus bienes en la construcción de iglesias (c. 1089).
8. En Palermo, de Sicilia, santa Rosalía, virgen, de quien se dice que practicó la vida solitaria en el monte Pellegrino (s. XII).
9*. En Carmagnoles, del Piamonte, en Italia, beata Catalina Mattei, virgen, religiosa de las Hermanas de Penitencia de Santo Domingo, que, viviendo con una salud muy precaria, soportó con admirable caridad y abundancia de virtudes las calumnias humanas y todo tipo de tentaciones (1547).
10*. En el mar frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia, beato Escipión Jerónimo Brigéat de Lambert, presbítero y mártir, que, siendo canónigo de la diócesis de Avranches, durante la Revolución Francesa fue encerrado en una nave anclada por su condición de sacerdote, muriendo de inanición (1794).
11*. En Sillery, ciudad de la provincia de Quebec, en Canadá, beata María de Santa Cecilia Romana (Dina) Bellanger, virgen, de la Congregación de Religiosas de Jesús y María, que entregada y confiando sólo en el Señor, durante no pocos años soportó una grave enfermedad (1929).
12*. En Oropesa, de Castellón, en el levante de España, beato José Pascual Carda Saporta, presbítero de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, que sufrió gloriosamente el martirio por odio a la religión durante la contienda española, en la cruel persecución religiosa contra la Iglesia (1936).
13*. En Teulada, cerca de la ciudad de Alicante, también en España, beato Francisco Sendra Ivars, presbítero, martirizado por la fe en la misma persecución religiosa (1936).
14*. Cerca de la localidad de Genovés, provincia de Valencia, igualmente en España, beato Bernardo (José) Leda Grau, religioso de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos y mártir glorioso por Cristo en la misma contienda española (1936).

viernes, 29 de julio de 2016

Viernes 2 septiembre 2016, Del Sagrado Corazón de Jesús, misa votiva.

SOBRE LITURGIA

Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, 29 de mayo de 1977

III. CELEBRACIÓN DE LA DEDICACIÓN

Ministro del rito


12. Es competencia del obispo, que tiene encomendado el cuidado pasto­ral de la Iglesia particular, dedicar a Dios los nuevos altares levantados en su diócesis. Si no puede hacerlo personalmente, confiará este oficio a otro obispo, en particular a quien tuviere como asociado y colaborador en el cui­dado pastoral de los fieles para quienes se erige el nuevo altar; en circuns­tancias especialísimas, puede dar un mandato especial para ello a un pres­bítero.

Elección del día

13. Puesto que el altar llega a ser sagrado ante todo por la celebración eucarística, para conservar la verdad de las cosas se evitará celebrar la misa en el nuevo altar antes de su dedicación, de tal manera que la misa de la dedicación sea también la primera eucaristía que se celebra en ese altar.

14. Para dedicar un nuevo altar se elegirá un día en que sea posible gran asistencia de fieles, sobre todo el domingo, si no aconsejan otra cosa razo­nes pastorales. Pero no se puede celebrar en la Semana santa, ni en el Miér­coles de ceniza, ni en la Conmemoración de todos los fieles difuntos.

Misa de la dedicación

15. La celebración eucarística está íntimamente ligada al rito de la dedica­ción de un altar. Se dice la misa «En la dedicación de un altar». Pero, en la Natividad del Señor, en la Epifanía, en la Ascensión, en Pentecostés y en los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, se dice la misa del día, salvo la oración sobre las ofrendas y el prefacio, que están íntimamente relacio­nados con el rito mismo.

16. Conviene que el obispo concelebre con los presbíteros presentes, par­ticularmente con los responsables de la parroquia o de la comunidad para la cual se ha levantado el altar.

CALENDARIO

2 VIERNES DE LA XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Cor 4, 1-5. El Señor pondrá al descubierto los designios del corazón.
- Sal 36. R. El Señor es quien salva a los justos.
- Lc 5, 33-39. Llegará el día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 3 de septiembre, pág. 530.
CALENDARIOS: Palencia: San Antolín, mártir (S).
Tudela: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
HH. de las Escuelas Cristianas: Beato Salomón Leclerk, religioso mártir (MO).
Mínimos: Beatos Carlos y Ludovico Hurtrel, mártires (MO).
Paúles e Hijas de la Caridad: Beatos José Luis François, Juan Gruyer y Pedro Renato Rogué, mártires (MO).
TOR: Beato Severino Guirault, presbítero, y compañeros mártires (MO).
Unión de Nuestra Señora de la Caridad: Beatos Francisco, Luis Hebert y compañeros mártires (MO).
Pamplona y Tudela: Beato Francisco Dardán, presbítero, y compañeros mártires (ML).
Dominicos: Beato Guala de Bérgamo, obispo (ML).
Jesuitas: Santiago Bonnaud, presbítero, y compañeros; José Imbert y Juan Nicolás Cordier, presbítero; Tomás Sitjar, presbítero, y compañeros, mártires (ML).
OFM Cap.: Beato Apolinar Morel de Posat y compañeros mártires (ML).
OFM Conv.: Beato Juan Francisco Burté, presbítero, y compañeros mártires (ML).
Coria-Cáceres: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Francisco Cerro Chaves, obispo (2007).

TEXTOS MISA

DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Se dice con vestiduras de color blanco.
DE SACRATISSIMO CORDE IESU
In hac Missa adhibetur color albus.
Antífona de entrada Sal 32, 11. 19
Los proyectos del corazón del Señor subsisten de edad en edad, para librar las vidas de sus fieles de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre.
Ant. ad introitum Ps 32,11. 19
Cogitatiónes Cordis eius in generatióne et generatiónem, ut éruat a morte ánimas eórum et alat eos in fame.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, infúndenos las virtudes del Corazón de tu Hijo e inflámanos con sus mismos sentimientos, para que, conformados a su imagen, merezcamos participar de los frutos de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fac nos, Dómine Deus, Cordis Fílii tui virtútibus índui et afféctibus inflammári, ut, eius imágini confórmes effécti, aetérnae redemptiónis mereámur esse partícipes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XXII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 4, 1-5
El Señor pondrá al descubierto los designios del corazón

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
Que la gente solo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora, lo que se busca en los administradores es que sean fieles. Para mí lo de menos es que me pidáis cuentas vosotros o un tribunal humano; ni siquiera yo me pido cuentas. La conciencia, es verdad, no me remuerde; pero tampoco por eso quedo absuelto: mi juez es el Señor.
Así, pues, no juzguéis antes de tiempo, dejad que venga el Señor. Él iluminará lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubierto los designios del corazón; entonces cada uno recibirá de Dios lo que merece.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 36, 3-4. 5-6. 27-28. 39-40 (R.: 39a)
R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. Confía en el Señor y haz el bien:
habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. Encomienda tu camino al Señor,
confía en él, y él actuará:
hará tu justicia como el amanecer,
tu derecho como el mediodía. R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles.
Los inicuos son exterminados,
la estirpe de los malvados se extinguirá.
R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
los libra de los malvados y los salva
porque se acogen a él. R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

Aleluya Jn 8, 12b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Yo soy la luz del mundo -dice el Señor-; el que me sigue tendrá la luz de la vida. Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, habébit lumen vitæ.
R.

EVANGELIO Lc 5, 33-39
Les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas dijeron a Jesús:
«Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber».
Jesús les dijo:
«¿Acaso podéis hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán en aquellos días».
Les dijo también una parábola:
«Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo.
Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se estropearán.
A vino nuevo, odres nuevos.
Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: “El añejo es mejor”».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, 
Retiro del jubileo de los sacerdotes. Jueves 2 de junio de 2016
Segunda meditación: El receptáculo de la misericordia
En el ejercicio de esta misericordia que repara el mal ajeno, nadie mejor que el que tiene fresca la sensación de haber sido misericordiado en el mismo mal para ayudar a curarlo. Mírate a ti mismo; recuérdate de tu historia; cuenta tu historia, y en ella encontrarás tanta misericordia. Vemos cómo, entre los que trabajan en adicciones, los que se han rescatado suelen ser los que mejor comprenden, ayudan y exigen a los demás. Y el mejor confesor suele ser el que mejor se confiesa. Podemos hacernos una pregunta: ¿Cómo me confieso? Casi todos los grandes santos han sido grandes pecadores o, como santa Teresita, tenían conciencia de que era pura gracia preveniente el hecho de que no lo hubieran sido.
Así, el verdadero recipiente de la misericordia es la misma misericordia que cada uno ha recibido y le ha recreado el corazón; ese es el «odre nuevo» del que habla Jesús (cf. Lc 5, 37), el «hueco sanado».

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario X
298. Reunidos, hermanos, para recordar los beneficios de nuestro Dios, pidámosle que inspire nuestras plegarias para que merezcan ser atendidas.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor.
- Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
- Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en este santo templo en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.
Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh Dios, Padre de misericordia, que, por amarnos sin medida, nos has dado con inefable bondad a tu Hijo unigénito; haz que en perfecta unión con él, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, Pater misericordiárum, qui propter nímiam caritátem, qua dilexísti nos, Unigénitum tuum nobis ineffábili bonitáte donásti, praesta, quaesumus, ut, cum ipso in unum consummáti, dignum tibi offerámus obséquium. Per Christum.
Prefacio: Inmenso amor de Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, con amor admirable, se entregó por nosotros, elevado sobre la cruz hizo que de la herida de su costado brotaran, con el agua y la sangre, los sacramentos de la Iglesia, para que así, acercándose al Corazón abierto del Salvador, todos puedan beber con gozo de la fuente de la salvación.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De immensa caritate Christi.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, mira caritáte, exaltátus in cruce, pro nobis trádidit semetípsum, atque de transfíxo látere sánguinem fudit et aquam, ex quo manárent Ecclésiae sacraménta, ut omnes, ad Cor apértum Salvatóris attrácti, iúgiter haurírent e fóntibus salútis in gáudio.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Jn 7, 37-38
Dice el Señor: El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí, que beba. De sus entrañas manarán torrentes de agua viva.
O bien: Jn 19, 34
Uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.
Antiphona ad communionem Jn 7, 37-38
Dicit Dóminus: Si quis sitit, véniat ad me et bibat. Qui credit in me, flúmina de ventre eius fluent aquae vivae.
Vel: Jn 19, 34
Unus mílitum láncea latus eius apéruit, et contínuo exívit sanguis et aqua.
Oración después de la comunión
Después de participar del sacramento de tu amor, te pedimos, Dios nuestro, la gracia de parecernos a Cristo en la tierra para merecer compartir su gloria en el cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Tui sacraménti caritátis partícipes effécti, cleméntiam tuam, Dómine, supplíciter implorámus, ut Christo conformémur in terris, et eius glóriae consórtes fíeri mereámur in caelis. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 3 de septiembre
M
emoria de san Gregorio I Magno, papa y doctor de la Iglesia, que siendo monje ejerció ya de legado pontificio en Constantinopla y después, en tal día, fue elegido Romano Pontífice. Arregló problemas temporales y, como siervo de los siervos, atendió a los cuidados espirituales, mostrándose como verdadero pastor en el gobierno de la Iglesia, ayudando sobre manera a los necesitados, fomentando la vida monástica y propagando y reafirmando la fe por doquier, para lo cual escribió muchas y célebres obras sobre temas morales y pastorales. Murió el doce de marzo (604).
2. Conmemoración de santa Febe, sierva del Señor entre los fieles de Cencreas (Corinto), que atendió a san Pablo y a otros muchos, según escribe el propio apóstol en la carta a los Romanos [16, 1-2].
3. En Nicomedia, de Bitinia (hoy Turquía), santa Basilisa, virgen y mártir (s. IV).
4. En Córdoba, en la Hispania Bética, san Sandalio, mártir (c. s. IV).
5. En Toul, en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Mansueto, primer obispo de esta ciudad (s. IV).
6. En el monte Titano, cerca de Rímini, en la Flaminia, san Marino, diácono y anacoreta, portador al pueblo gentil del Evangelio y de la libertad de Cristo (s. IV/V).
7*. En Hibernia (hoy Irlanda), san Macanisio, obispo (514).
8. En Milán, de la Lombardía, san Auxano (c. 589).
9*. En la antigua ciudad de Caudium (hoy Montesarchio), en la Campania, san Vitaliano, obispo (s. VII).
10*. En el monasterio de Stavelot, en Brabante, san Rimagilo, obispo y abad, quien, además del monasterio de Solignac, en Limoges, fundó otros dos: el de Stavelot y el de Malmedy, en la soledad boscosa de Ardennes (c. 671-679).
11. En la isla de Lérins, en la Provenza, san Aigulfo, abad, y compañeros, monjes, que, según tradición, sufrieron el martirio durante una incursión sarracena (c. 675).
12*. En Sées, de Neustria, san Crodogango, obispo y mártir (s. VIII).
13*. En el lugar de Astino, en Val Camonica, de la región lombarda, beato Guala, de la Orden de Predicadores, obispo de Brescia, quien luchó prudente y esforzadamente por la paz de la Iglesia y el bien común, sufriendo el destierro en tiempo del emperador Federico II (1244).
14*. En Nagasaki, en Japón, beatos Bartolomé Gutiérrez, presbítero, de la Orden de Ermitaños de San Agustín, y cinco compañeros (Son sus nombres: beatos presbíteros Vicente Carvalho y Francisco Terrero, de la Orden de Ermitaños de San Agustín; Antonio Ishida, de la Compañía de Jesús; Jerónimo Jo; y Gabriel de la Magdalena, religioso de la Orden de los Hermanos Menores), mártires, quienes, por odio a la fe cristiana, fueron sumergidos todos ellos en aguas sulfúreas hirviendo y después arrojados al fuego (1632).
15*. En Piacenza, en la región de Emilia, en Italia, beata Brígida de Jesús Morello, que, después de enviudar, se consagró a Dios, afanándose en obras de penitencia y caridad, y fundando la Congregación de Hermanas Ursulinas de María Inmaculada, dedicadas a la educación cristiana de la juventud femenina (1679).
16*. En París, en Francia, pasión de los beatos Andrés Abel Alricy, presbítero, más setenta y un compañeros (Estos son sus nombres: beatos René María Andrieux, Pedro Pablo Balzac, Juan Francisco María Benoît o Vourlat, Miguel Andrés Silvestre Binard, Nicolás Bize, Pedro Bonzé, Pedro Briquet, Pedro Brisse, Carlos Carnus, Beltrán Antonio de Caupenne, Jacobo Dufour, Dionisio Claudio Duval, José Falcoz, Gilberto Juan Fautrel, Filiberto Fougère, Pedro Juan Garrigues, Nicolás Gaudreau, Esteban Miguel Gillet, Jorge Jerónimo Giroust, José María Gros, Pedro Guérin du Rocher, Roberto Francisco Guérin du Rocher, Ivón Andrés Guillon de Keranrun, Julián Francisco Hédouin, Pedro Francisco Hénocq, Eligio [Eloy] Herque o du Roule, Pedro Ludovico Joret, Jacobo de la Lande, Egidio [Gil] Ludovico Sinforiano Lanchon, Ludovico Juan Mateo Lanier, Juan José de Lavèze-Belay, Miguel Leber, Pedro Florencio Leclercq, Juan Carlos Legrand, Juan Pedro Le Laisant, Julián Le Laisant, Juan Lemaître, Juan Tomás Leroy, Martín Francisco Alejo Loublier, Claudio Ludovico Marmotant de Savigny, Claudio Silvano Mayneaud de Bizefranc, Enrique Juan Millet, Francisco José Monnier, María Francisco Mouffle, José Ludovico Oviefre, Juan Miguel Philippot,, Jacobo Rabé, Pedro Roberto Régnet, Ivón Juan Pedro Rey de Kervizic, Nicolás Claudio Roussel, Pedro Saint-James, Jacobo Ludovico Schmid, Juan Antonio Seconds, Pedro Jacobo de Turménies, René José Urvoy, Nicolás María Verron, Carlos Víctor Véret, todos presbíteros; además, Juan Carlos María Bernard du Cornillet, canónigo de la abadía de San Víctor de París; Juan Francisco Bonnel de Pradel y Claudio Pons, canónigos de la abadía de Santa Genoveva de París; Juan Carlos Caron, Nicolás Colin, Ludovico José François y Juan Enrique Gruyer, de la Congregación de la Misión; Claudio Bochot y Eustaquio Félix, de la Congregación de Padres de la Doctrina Cristiana; Cosme (Juan Pedro) Duval, de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos; Pedro Claudio Pottier, de la Compañía de Jesús y María; y Sebastián Desbrielles, maestro de escuela en París, Ludovico Francisco Rigot y Juan Antonio José de Villette), mártires, la mayoría presbíteros, todos los cuales, tras ser recluidos en el Seminario de San Fermín a modo de cárcel, y después de vivir una matanza el día anterior, fueron asesinados por odio a la Iglesia (1792).
17*. También en París, el mismo día y año, beatos mártires Juan Bautista Bottex, Miguel María Francisco de la Gardettte, Francisco Jacinto le Livec de Trésurin, quienes sufriendo similar situación en la cárcel de La Force, donde murieron martirizados por su fe en Cristo (1792).
18. En Seúl, de Corea, pasión de los santos Juan Pak Hu-jae y cinco compañeras (Sus nombres: santas María Pak Kun-a-gi Hui-sun, hermana de santa Lucía Pak Huisun; Bárbara Kwon-hui, esposa de san Agustín Yi Kwang-hon; Bárbara Yi Chong-hui; María Yi Yon-hui, esposa de san Damián Nam Myong-hyog; e Inés Kim Hyo-ju), mártires, que, por el hecho de ser cristianos, en tiempo de persecución fueron llevados ante el tribunal de criminales y, después de sufrir crueles suplicios a causa de su fe, murieron al fin degollados (1839).

Lecturas del Antiguo Testamento.

Ritual de la Sagrada Comunión y del Culto a la Eucaristía fuera de la Misa, 21-junio-1973

CAPÍTULO IV.
TEXTOS VARIOS PARA LA DISTRIBUCIÓN DE LA SAGRADA COMUNIÓN FUERA DE LA MISA Y PARA LA ADORACIÓN Y LA PROCESIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

1. LECTURAS BÍBLICAS

LECTURAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

113.
1. Sacó pan y vino
Lectura del libro del Génesis 14, 18-20

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salén, sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino y bendijo a Abrán, diciendo:
-"Bendito sea Abrán por el Dios altísimo, creador del cielo y tierra; bendito sea el Dios altísimo, que te ha entregado tus enemigos."
Y Abrán le dio un décimo de cada cosa.

Palabra de Dios.


114.
2. Cuando vea la sangre, el Señor pasará de largo
Lectura del libro del Éxodo 12, 21-27

En aquellos días, Moisés llamó a todos los ancianos de Israel y les dijo:
-"Escogeos una res por familia y degollad la víctima de Pascua.
Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre del plato y untad de sangre el dintel y las dos jambas; y ninguno de vosotros salga por la puerta de casa hasta la mañana siguiente.
El Señor va a pasar hiriendo a Egipto, y, cuando vea la sangre en el dintel y las jambas, el Señor pasará de largo y no permitirá al exterminador entrar en vuestras casas para herir.
Cumplid la palabra del Señor: es ley perpetua para vosotros y vuestros hijos.
Y, cuando entréis en la tierra que el Señor os va a dar, según lo prometido, observaréis este rito.
Y, cuando os pregunten vuestros hijos qué significa este rito, les responderéis: "Es el sacrificio de la Pascua del Señor. Él pasó en Egipto, junto a las casas de los israelitas, hiriendo a los egipcios y protegiendo nuestras casas."" El pueblo se inclinó y se prosternó.

Palabra de Dios.


115.
3. Yo haré llover pan del cielo
Lectura del libro del Éxodo 16, 2-4. 12-15

En aquellos días, la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:
-"¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad."
El Señor dijo a Moisés:
-"Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no. He oído las murmuraciones de los israelitas.
Diles: "Hacia el crepúsculo comeréis carne, por la mañana os saciaré de pan; para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios." "
Por la tarde, una banda de codornices cubrió todo el campamento; por la mañana, había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas se dijeron:
-"Qué es esto?"
Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo:
-"Es el pan que el Señor os da de comer."

Palabra de Dios.


jueves, 28 de julio de 2016

Jueves 1 septiembre 2016, Por los enfermos, misa "ad diversa".

SOBRE LITURGIA

Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, 29 de mayo de 1977

II. ERECCIÓN DEL ALTAR


6. Conviene que haya un altar fijo en toda iglesia; en los demás lugares dedicados a las celebraciones sagradas, un altar fijo o móvil.

Un altar se llama fijo cuando está construido sobre el pavimento, de manera que no se pueda mover; se llama móvil si se puede trasladar (32).

7. Conviene que en las nuevas iglesias no se construya sino un solo altar para que, dentro del único pueblo de Dios, el altar único exprese que uno solo es nuestro Salvador Jesucristo y que es única la eucaristía de la Iglesia.

Sin embargo, en la capilla destinada a la reserva del santísimo sacra­mento, que estará separada, en cuanto sea posible, de la nave de la iglesia, se podrá colocar otro altar, en el cual se pueda celebrar la misa para peque­ños grupos de fieles, en los días entre semana.

Se evitará, de todas maneras, construir varios altares con el solo pre­texto de adornar la iglesia.

8. El altar se construirá separado del muro, para que el sacerdote pueda rodearlo fácilmente y celebrar la misa de cara al pueblo. «Ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la aten­ción de toda la asamblea de los fieles» (33).

9. Según la costumbre tradicional de la Iglesia y el simbolismo bíblico in­herente al altar, la mesa del altar fijo será de piedra natural. Sin embargo, a juicio de las Conferencias episcopales, se puede utilizar otro material arti­ficial, digno y sólido.

Las columnas o la base para sostener la mesa pueden construirse de cualquier material con tal que sea digno y sólido (34).

10. Por su misma naturaleza, el altar se dedica sólo a Dios, puesto que el sacrificio eucarístico solamente se ofrece a él. En este sentido, debe enten­derse la costumbre de la Iglesia de dedicar altares a Dios en honor de los santos, como lo expresa bellamente san Agustín: «A ninguno de los márti­res, sino al mismo Dios de los mártires levantamos altares» (35).

Esto se debe explicar con toda claridad a los fieles. En las nuevas igle­sias no deben colocarse sobre el altar imágenes de santos.

Tampoco se colocarán sobre la mesa del altar reliquias de santos, cuando se expongan a la veneración de los fieles.

11. Es oportuno conservar la tradición de la liturgia romana de colocar reliquias de mártires o de otros santos debajo del altar (36). Pero se tendrá en cuenta lo siguiente:
a) Las reliquias deben evidenciar, por su tamaño, que se trata de par­tes de un cuerpo humano. Se evitará, por tanto, colocar partículas pequeñas.
b) Debe averiguarse, con la mayor diligencia, la autenticidad de di­chas reliquias. Es preferible dedicar el altar sin reliquias que colocar reli­quias dudosas.
c) El cofre con las reliquias no se colocará ni sobre el altar, ni den­tro de la mesa del mismo, sino debajo de la mesa, teniendo en cuenta la forma del altar.

Cuando tiene lugar el rito de colocar las reliquias, es muy conveniente celebrar una Vigilia junto a las reliquias del mártir o santo, según se dijo antes en el número 10 de la Introducción a la dedicación de una iglesia (p. 26).

32 Cf. Ordenación general del Misal romano, núms. 265. 261.
33 Cf. Ordenación general del Misal romano, núm. 262.
34 Cf. ibid., núm. 263.
35 Contra Fausto, XX, 21: PL 42. 384.
36 Cf. Ordenación general del Misal romano, núm. 266.

CALENDARIO

SEPTIEMBRE
1 JUEVES DE LA XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria


Misa de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Cor 3, 18-23. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.
- Sal 23. R. Del Señor es la tierra y cuanto la llena.
- Lc 5, 1-11. Dejándolo todo, lo siguieron.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 2 de septiembre, pág. 528.
CALENDARIOS: Cartagena: Dedicación de la propia Iglesia (S).
Valencia: Nuestra Señora de los Ángeles del Puig (F). Mercedarios en la prov. de Aragón: (MO).
Albacete: San Vicente y san Leto, mártires (MO).
Galicia: San Gil de Casaio, ermitaño (MO). Astorga: (ML).
Carmelitas Descalzos: Santa Teresa Margarita Redi del Sagrado Corazón (MO). Carmelitas: (ML).
Mínimos: Beatos Tomás y Juan Felton, mártires (MO).
Monjas Servitas: Beata Juana de Florencia, virgen (MO). Servitas: (ML).
Lleida: San Licerio, obispo (ML).

TEXTOS MISA

POR LOS ENFERMOS. PRO INFIRMIS.
Antífona de entrada Sal 6, 3-4
Misericordia, Señor, que desfallezco, cura, Señor, mis huesos dislocados; tengo el alma en delirio.
O bien: Cf. Is 53, 4
El Señor soportó nuestros sufrimientos, y aguantó nuestros dolores.
Antiphona ad introitum Ps 6, 3-4
Miserére mei, Dómine, quóniam infírmus sum; sana me, Dómine, quóniam conturbáta sunt ossa mea, et ánima mea turbáta est valde.
Vel: Cf. Is 53, 4
Vere languóres nostros Dóminus tulit, et dolóres nostros ipse portávit.
Oración colecta
Tu quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo, para la redención del mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Dios y Señor nuestro, salvación eterna de cuantos creen en ti, escucha las oraciones que te dirigimos por tus hijos enfermos, alívialos con el auxilio de tu misericordia para que, recuperada la salud, puedan darte gracias entre tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui languóres nostros voluísti ab Unigénito Fílio tuo portári, ut infirmitátis et patiéntiae virtútem osténderes humánae, preces nostras pro frátribus in aegritúdine pósitis benígnus exáudi, et praesta, ut, qui dolóribus, aerúmnis aliísve morbis premúntur, et inter eos qui beáti praedicántur se séntiant eléctos, et Christo pro mundi salúte patiénti se sciant unítos. Per Dóminum.
Vel:
Omnípotens sempitérne Deus, salus aetérna credéntium, exáudi nos pro fámulis tuis infírmis, pro quibus misericórdiae tuae implorámus auxílium, ut, réddita sibi sanitáte, gratiárum tibi in Ecclésia tua réferant actiónes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XXII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 3, 18-23
Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como
está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también:
«El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».
Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo Y Cristo de Dios.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 23, 1b-2. 3-4ab. 5-6 (R.: 1b)
R.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena. Dómini est terra et plenitúdo eius.

V. Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena. Dómini est terra et plenitúdo eius.

V. ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena. Dómini est terra et plenitúdo eius.

V. Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Esta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob. R.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena. Dómini est terra et plenitúdo eius.

Aleluya Mt 4, 19
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Venid en pos de mí -dice el Señor-, y os haré pescadores de hombres. Veníte post me, dicit Dóminus, et fáciam vos fìeri piscátores hóminum.
R.

EVANGELIO Lc 5, 1-11
Dejándolo todo, lo siguieron
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en ¡a orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes. Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
«Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».
Respondió Simón y dijo:
«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:
«Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».
Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Y Jesús dijo a Simón:
«No temas; desde ahora serás pescador de hombres».
Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus, 7-febrero-2016
El Evangelio de hoy nos interpela: ¿sabemos fiarnos verdaderamente de la palabra del Señor? ¿O nos dejamos desanimar por nuestros fracasos? En este Año Santo de la Misericordia estamos llamados a confortar a cuantos se sienten pecadores e indignos frente al Señor y abatidos por los propios errores, diciéndoles las mismas palabras de Jesús: «No temas». Es más grande la misericordia del Padre que tus pecados. ¡Es más grande, no temas! Que la Virgen María nos ayude a comprender cada vez más que ser discípulos significa poner nuestros pies en las huellas dejadas por el Maestro: son las huellas de la gracia divina que regenera vida para todos.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IX
297. Hermanos: Dirijamos nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que se digne custodiarla y defenderla. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de toda la tierra: para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos y por los que viven angustiados por distintas necesidades: para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos y por nuestra comunidad: para que el Señor nos acepte como ofrenda agradable. Roguemos al Señor.
Oh Dios, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos, por tu bondad, lo que te pedimos con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh Dios, bajo cuya providencia transcurre cada instante de la vida, recibe las súplicas y oblaciones que te ofrecemos por nuestros hermanos enfermos, para que, superado todo peligro, nos alegremos de verles recobrar la salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, cuius nútibus vitae nostrae moménta decúrrunt, súscipe preces et hóstias, quibus tuam pro frátribus aegrotántibus misericórdiam implorámus, ut, de quorum perículo metúimus, de eórum salúte laetémur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA V / c. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS IV.
Antífona de la comunión Col 1, 24
Completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo, que es la Iglesia.
Antiphona ad communionem Col 1, 24
Adímpleo, quae desunt passiónum Christi in carne mea, pro córpore eius, quod est Ecclésia.
Oración después de la comunión
Oh Dios, singular protector en las enfermedades, muestra el poder de tu auxilio con tus hijos enfermos, para que, aliviados por tu misericordia, vuelvan sanos y salvos a tu santa Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, infirmitátis humánae singuláre praesídium, auxílii tui super infírmos fámulos tuos osténde virtútem, ut, ope misericórdiae tuae adiúti, Ecclésiae tuae sanctae incólumes repraesentári mereántur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 2 de septiembre

1. En Nicomedia, de Bitinia (hoy Turquía), san Zenón, mártir (s. III).
2. En Nicea, también en Bitinia, martirio de santa Teodota con sus hijos Evodio, Hermógenes y Calixto (s. IV).
3. En Edesa (hoy Urfa), en el territorio de Osroenes (Orrhoë), de Mesopotamia septentrional, san Habib, diácono y mártir, que, en tiempo del emperador Licinio, fue condenado a ser arrojado al fuego por orden del prefecto Lisanias (322).
4. En Apamea, de Siria, san Antonino, mártir de la fe, de quien se dice que, siendo lapicida, los paganos le mataron por destruir ídolos gentiles cuando tenía veinte años de edad (s. IV).
5*. En Tarragona, de Hispania, san Próspero, obispo (s. IV/V).
6. En Lyon, en la Galia, sepultura de san Justo, obispo, que renunció al obispado a raíz del concilio de Aquilea, retirándose a un desierto de Egipto junto con san Viator (Viador), lector, y conviviendo durante algunos años con monjes de vida ascética. Los restos mortales de ambos fueron trasladados después a Lyon (d. 381).
7. En el monte Soracte, en la vía Flaminia, del Lacio, san Nonoso, abad (c. 570).
8. En Autun, de Burgundia (hoy Borgoña, en Francia), san Siagrio, obispo, cuya ciencia y celo brillaron en los concilios donde intervino (599/600).
9*. En Aviñón, de la Provenza, en Francia, san Agrícola, obispo, que después de llevar vida monástica en la isla de Lérins, sucedió en el episcopado a su padre, san Magno, de quien había sido auxiliar (c. 700).
10. En el Piceno, de Italia, san Elpidio, cuyo nombre adoptó el pueblo que conserva su venerado cuerpo (c. s. XI).
11*. En Pontida, en la región de Bérgamo, de la Lombardía, santos Alberto y Vito, monjes. El primero, después de posponer armas y honores mundanos por el seguimiento de Cristo, fundó un monasterio en la propia ciudad según las costumbres cluniacenses, y el segundo gobernó dicho monasterio (c. 1096).
12*. En el monte Carmelo, en Palestina, cerca de la fuente de Elías, beato Brocardo, prior de los eremitas, a quienes san Alberto, obispo de Jerusalén, dio la Regla de vida, para conducirse día y noche vigilantes en la oración y en la meditación de la ley del Señor (1231).
13*. En Skänninge, ciudad de Suecia, beata Ingrid Elofsdotter, que, al enviudar, dedicó todos sus bienes al servicio del Señor, vistiendo el hábito dominicano tras una peregrinación a Tierra Santa (1282).
14*. En París, en Francia, martirio de los beatos Juan María de Lau d’Allemans, Francisco José y Pedro Ludovico de la Rochefoucauld, obispos, más noventa y tres compañeros (Son sus nombres: beatos Vicente Abraham, Andrés Angar, Juan Bautista Claudio Aubert, Francisco Balmain, Juan Pedro Bangue, Ludovico Francisco Andrés Barret, José Bécavin, Jacobo Julio Bonnaud, Juan Antonio Jacinto Boucharène de Chaumeils, Juan Francisco Bosquet, Claudio Cayx o Dumas, Juan Charton de Millon, Claudio Chaudet, Nicolás Clairet, Claudio Colin, Francisco Dardan, Guillermo Antonio Delfaut, Maturino Víctor Deruelle, Gabriel Desprez de Roche, Tomás Nicolás Dubray, Tomás René Dubuisson, Francisco Dumasrambaud de Calandelle, Enrique Hipólito Ermès, Armando de Foucauld de Pontbriand, Jacobo Friteyre-Durvé, Claudio Francisco Garnières des Granges, Ludovico Lorenzo Gaultier, Juan Gautier, Juan Goizet, Andrés Grasset de Saint-Sauveur, Juan Antonio Guilleminet, Juan Bautista Jannin, Juan Lacan, Pedro Landry, Claudio Antonio Radulfo de Laporte, Roberto le Bis, Maturino Nicolás Le Bous de Villeneuve de la Villecrohaim, Oliverio Lefèvre, Carlos Francisco Legué, Jacobo José Lejardinier Deslandes, Jacobo Juan Lemeunier, Vicente José le Rousseau de Rosencoat, Francisco César Londiveau, Ludovico Longuet, Jacobo Francisco de Lubersac, Gaspar Claudio Maignien, Juan Felipe Marchand, Ludovico Mauduit, Francisco Ludovico Méallet de Fargues, Jacobo Alejandro Menuret, Juan Bautista Nativelle, Matías Agustín Nogier, José Tomás Pazery de Thorame, Julio Honorato Cipriano Pazery de Thorame, Pedro Francisco Pazery de Thorame, Pedro Ploquin, René Nicolás Poret, Julián Poulain-Delaunay, Juan Roberto Quéneau, Francisco Urbano Salins de Niart, Juan Enrique Ludovico Samson, Juan Antonio de Savine, Juan Antonio Bernabé Séguin, Juan Bautista María Tessier, Lupo Tomás o Bonnotte, Francisco Vareilhe-Duteil, Pedro Ludovico José Verrier y Ludovico Barreau de la Touche, de la Congregación de San Mauro de la Orden de San Benito; Juan Francisco Burté, de la Orden de los Hermanos Menores; Apolinar (Juan Jacobo) Morel, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos; Ambrosio Agustín Chevreux y René Julián Massey, de la Orden de San Benito; Bernardo Francisco de Cucsac, Jacobo Gabriel Galais, Pedro Gauguin, Pedro Miguel Guérin, Jacobo Esteban Felipe Hourrier, Enrique Augusto Luzeau de la Moulonnière, Juan Bautista Miguel Pontus, Pedro Nicolás Psalmon y Claudio Rousseau, de la Compañía de San Sulpicio; Carlos Jeremías Bérauld du Pérou, Francisco Ludovico Hébert y Francisco Lefranc, de la Compañía de Jesús y María; Urbano Lefèvre, de la Sociedad Parisiense de Misiones para Extranjeros; Severino (Jorge) Girauld, de la Tercera Orden Regular de San Francisco, todos presbíteros; Ludovico Alejo Matías Boubert, Esteban Francisco Deusdedit [Diosdado] de Ravinel y Jacobo Agustín Robert de Lézardières, diáconos; Salomón (Guillermo Nicolás Ludovico) Leclercq, religioso de las Escuelas Cristianas; Augusto Nézel, clérigo, y Carlos Regis Mateos de la Calmette), clérigos o religiosos, que, por negarse todos ellos a prestar el juramento impíamente impuesto a los clérigos en tiempo de la Revolución Francesa, fueron encarcelados en el convento de Carmelitas y, por Cristo, ajusticiados en odio a la religión (1792).
15*. En el mismo lugar, día y año, beatos Pedro Jacobo María Vitalis, presbítero, y veinte compañeros (Sus nombres son: beatos Daniel Ludovico André des Pommerayes, Ludovico Remigio Benoist, Ludovico René Nicolás Benoist, Antonio Carlos Octaviano du Bouzet, Juan Andrés Capeau, Armando Chapt de Rastignac, Claudio Fontaine, Pedro Ludovico Gervais, Santos Huré, Juan Ludovico Guyard de Saint-Clair, Alejandro Carlos Lenfant, Lorenzo, Ludovico le Danoist, Tomás Juan Monsaint, Francisco José Pey, Juan José Rateau, Marcos Ludovico Royer, Juan Pedro Simón, además de Carlos Ludovico Hurtrel, de la Orden de los Mínimos, todos presbíteros; y Ludovico Benjamin Hurtrel, diácono), mártires, que en los mismos tiempos de turbulencia fueron asesinados en la abadía de San Germain-des-Prés, por odio a la Iglesia (1792).

miércoles, 27 de julio de 2016

Miércoles 31 agosto 2016, De la Misericordia de Dios, misa votiva.

SOBRE LITURGIA

Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, 29 de mayo de 1977

CAPÍTULO IV. DEDICACIÓN DE UN ALTAR
INTRODUCCIÓN

I. NATURALEZA Y DIGNIDAD DEL ALTAR

Cristo es el altar del nuevo Testamento


1. Los antiguos Padres de la Iglesia, meditando la palabra de Dios, no dudaron en afirmar que Cristo fue, al mismo tiempo, la víctima, el sacerdote y el altar de su propio sacrificio (18).

En efecto, la carta a los Hebreos presenta a Cristo como el sumo Sacerdote y, al mismo tiempo, como el Altar vivo del templo celestial (19). Y en el Apocalipsis aparece nuestro Redentor como el Cordero degollado (20), cuya oblación es llevada hasta el altar del cielo por manos del Ángel de Dios (21).

También el discípulo de Cristo es un altar espiritual

2. Si Cristo, Cabeza y Maestro, es verdadero altar, también sus miembros y discípulos son altares espirituales, en los que se ofrece a Dios el sacrificio de una vida santa. Esto lo afirman ya los santos Padres. San Ignacio de Antioquía suplica a los Romanos: «El mejor favor que podéis hacerme es dejar que sea inmolado para Dios, mientras el altar está aún preparado» (22). San Policarpo amonesta a las viudas a que vivan santamente, porque «son el altar de Dios» (23). A estas voces, se une, entre otros, san Gregorio Magno: «¿Qué es el altar de Dios sino la mente de quienes viven honestamente?... Con razón, pues, el corazón de los justos es llamado el altar de Dios» (24).

O, según otra imagen célebre entre los escritores eclesiásticos, los fieles cristianos que se dedican por completo a la oración, que ofrecen a Dios el sacrificio de sus plegarias y súplicas, son ellos mismos piedras vivas con las que el Señor Jesús edifica el altar de la Iglesia (25).

El altar es la mesa del sacrificio y del convite pascual

3. El Señor Jesucristo, al instituir, bajo la forma de un banquete sacrifi­cial, el memorial del sacrificio que iba a ofrecer al Padre en el ara de la cruz, santificó la mesa en la cual se reunirían los fieles para celebrar su Pascua. Así, pues, el altar es mesa de sacrificio y de convite en la que el sacerdote, en representación de Cristo Señor, hace lo mismo que hizo el Señor en per­sona y encargó a los discípulos que hicieran en conmemoración suya, todo lo cual resume admirablemente el Apóstol cuando dice: «El cáliz de nues­tra Acción de gracias, ¿no nos une a todos en la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no nos une a todos en el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque co­memos todos del mismo pan». (26)

El altar es signo de Cristo

4. Los hijos de la Iglesia pueden, según las circunstancias, celebrar en cualquier lugar el memorial de Cristo y acercarse a la mesa del Señor. Pero conviene al misterio eucarístico que los fieles levanten un altar estable para celebrar la Cena del Señor, como se viene haciendo desde los tiempos an­tiguos.

El altar cristiano es, por su misma naturaleza, la mesa peculiar del sa­crificio y del convite pascual:
- Es el ara peculiar en la cual el sacrificio de la cruz se perpetúa sacramentalmente para siempre hasta la venida de Cristo.
- Es la mesa junto a la cual se reúnen los hijos de la Iglesia para dar gracias a Dios y recibir el cuerpo y la sangre de Cristo.

Así, pues, en todas las iglesias el altar es el «centro de la acción de gra­cias que se realiza en la eucaristía», (27) y el lugar a cuyo rededor giran de un modo u otro las demás acciones litúrgicas. (28)

Por el hecho de que el memorial del Señor se celebra en el altar y allí se entrega a los fieles su cuerpo y su sangre, los escritores eclesiásticos han visto en el altar como un signo del mismo Cristo. De ahí la expresión: «El altar es Cristo.»

El altar es honor de los mártires

5. Toda la dignidad del altar le viene de ser la mesa del Señor. Por eso los cuerpos de los mártires no honran el altar, sino que éste dignifica el sepulcro de los mártires. Porque, para honrar los cuerpos de los mártires y de otros santos y para significar que el sacrificio de los miembros tuvo principio en el sacrificio de la Cabeza, (29) conviene edificar el altar sobre sus sepulcros o colocar sus reliquias debajo de los altares, de tal manera que «vengan lue­go las víctimas triunfales al lugar en que la víctima que se ofrece es Cristo; pero él sobre el altar, ya que padeció por todos, ellos bajo el altar, ya que han sido redimidos por su pasión». (30) Esta disposición repite, en cierta ma­nera, la visión de san Juan en el Apocalipsis: «Vi al pie del altar las almas de los asesinados por proclamar la palabra de Dios y por el testimonio que mantenían». (31) Porque, aunque todos los santos son llamados, con razón, tes­tigos de Cristo, sin embargo, el testimonio de la sangre tiene una fuerza es­pecial que sólo las reliquias de los mártires colocadas bajo el altar expre­san en toda su integridad.

18 Cf. S. Epifanio, Panano, II, 1, herejía 55: PG 41, 979; S. Cirilo de Alejandría, Sobre la don con espíritu y verdad, 9: PG 68, 547.
19 Cf. Hb 4, 14; 13, 10.
20 Cf. Ap 5, 6.
21 Cf. Misal romano, Ordinario de la misa, Canon romano.
22 Carta a los Romanos II, 2: Funk, 1, 255.
23 Carta a los Filipenses IV, 3: Funk, 1, 301.
24 Homilías sobre el libro de Ezequiel II, 10, 19: PL 76, 1069.
25 Cf. Orígenes, Homilías sobre el libro de Josué, 9, 1: SC 71, pp. 244 y 246.
26 Cf. I Co 10, 16-17.
27 Ordenación general del Misal romano, núm. 259.
28 Cf. Pío XII, Carta encíclica Mediator Dei: AAS 39 (1947), p. 529.
29 Cf. Misal romano, Común de mártires 8, oración sobre las ofrendas.
30 S. Ambrosio, Carta 22, 13: PL 16, 1023; cf. Pseudo Máximo de Turín, Sermón 78: PL 57, 689490.
31 Ap 6, 9.


CALENDARIO

31 MIÉRCOLES DE LA XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Cor 3, 1-9. Nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros campo de Dios, edificio de Dios.
- Sal 32. R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
- Lc 4, 38-44. También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 1 de septiembre, pág. 526.
CALENDARIOS: Calahorra y La Calzada-Logroño, ciudad de Calahorra: San Emeterio y san Celedonio, mártires (S). Calahorra y La Calzada-Logroño, diócesis: (MO).
Guadix-Baza y Málaga: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Mercedarios: San Ramón Nonato, presbítero (F). Solsona: (MO). En el resto de Cataluña: (ML).
Zaragoza: Santo Domingo del Val, mártir (MO).
Congregación del Oratorio: Beato Juvenal Ancina (ML).
Servitas: Beato Andrés de Borgo Sansepolcro, religioso (ML).
Plasencia: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Amadeo Rodríguez Magro, obispo (2003).

TEXTOS MISA

DE LA MISERICORDIA DE DIOS
En esta misa se dice con vestiduras de color blanco o del color propio del día o del tiempo.
DE DEI MISERICORDIA
In hac Missa adhibetur color albus.
Antífona de entrada Cf. Jr 31, 3; 1Jn 2, 2
Con amor eterno nos amó Dios; envió a su Hijo único como víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
O bien: Sal 88, 2
Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Ant. ad introitum Cf. Jr 31,3; 1Jn 2,2
In caritáte perpétua diléxit nos Deus: Fílium suum Unigénitum misit propitiatiónem pro peccátis nostris, non pro nostris autem tantum, sed étiam pro totíus mundi.
Vel: Ps 88,2
Misericórdias Dómini in aetérnum cantábo, in generatiónem et generatiónem annuntiábo veritátem tuam in ore meo.
Oración colecta
Señor Dios, cuya misericordia no tiene límites y cuya bondad es un tesoro inagotable, acrecienta la fe del pueblo que te está consagrado, para que comprenda mejor la inestimable riqueza del amor con que nos has creado, de la Sangre con que nos has redimido y del Espíritu con el que nos has hecho renacer. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius misericórdiae non est númerus et bonitátis infinítus est thesáurus auge propítius fidem plebis tibi sacrátae, ut digna omnes intellegéntia comprehéndant qua dilectióne sunt creáti, quo sánguine redémpti, quo Spíritu regeneráti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XXII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Cor 3, 1-9
Nosotros somos colaboradores de Dios y vosotros campo de Dios, edificio de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Por eso, en vez de alimento sólido, os di a beber leche, pues todavía no estabais para más. Aunque tampoco lo estáis ahora, pues seguís siendo carnales. En efecto, mientras haya entre vosotros envidias y contiendas, ¿no es que seguís siendo carnales y que os comportáis al modo humano? Pues si uno dice «yo soy de Pablo» y otro, «yo de Apolo», ¿no os comportáis al modo humano?
En definitiva, ¿qué es Apolo y qué es Pablo? Servidores a través de los cuales accedisteis a la fe, y cada uno de ellos como el Señor le dio a entender. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer; de modo que, ni el que planta es nada, ni tampoco el que riega; sino Dios, que hace crecer. El que planta y el que riega son una misma cosa, si bien cada uno recibirá el salario según lo que haya trabajado. Nosotros somos colaboradores de Dios y vosotros, campo de Dios, edificio de Dios.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 32, 12-13. 14-15. 20-21 (R.: cf. 12)
R.
Dichoso el pueblo que Dios se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Deus in hereditátem sibi.

V. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R.
Dichoso el pueblo que Dios se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Deus in hereditátem sibi.

V. Desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
él modeló cada corazón,
y comprende todas sus acciones. R.
Dichoso el pueblo que Dios se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Deus in hereditátem sibi.

V. Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R.
Dichoso el pueblo que Dios se escogió como heredad. Beátus pópulus, quem elégit Deus in hereditátem sibi.

Aleluya Lc 4, 18
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad.
Evangelizáre paupéribus misit me Dóminus, predicáre captívis remissiónem.
R.

EVANGELIO Lc 4, 38-44
Es necesario que evangelice también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en la casa de Simón.
La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le rogaron por ella.
El, inclinándose sobre ella, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.
Al ponerse el sol, todos cuantos tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban, y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los iba curando.
De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban y decían:
«Tú eres el Hijo de Dios».
Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.
Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar desierto. La gente lo andaba buscando y, llegando donde estaba, intentaban retenerlo para que no se separara de ellos.
Pero él les dijo:
«Es necesario que proclame el reino de Dios también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado».
Y predicaba en las sinagogas de Judea.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Santo Tomás,  (S.Th. III, q. 40, a. 1, c.) hablando del fin de la Encarnación, explica que Cristo «vino al mundo en primer lugar a manifestar la verdad, como Él mismo dice: 'para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad' (Jn 18, 37). Por esto no debió ocultarse, llevando una vida solitaria, sino manifestarse en público y predicar públicamente. Y así decía a los que pretendían detenerle: 'es necesario que yo anuncie también a otras ciudades el Evangelio del Reino de Dios, porque para esto he sido enviado'. En segundo lugar, vino para librar a los hombres del pecado, conforme a lo que dice el Apóstol: 'Vino Jesucristo a este mundo a salvar a los pecadores' (1Tm 1, 15). Por lo cual dice el Crisóstomo : 'aunque permaneciendo siempre en el mismo lugar hubiera podido Cristo atraer a Sí a todos para que oyesen su predicación, no lo hizo para darnos ejemplo de que hemos de ir en busca de las ovejas perdidas, como el pastor busca la oveja extraviada, o el médico acude al enfermo'. En tercer lugar, vino para que 'por Él tengamos acceso a Dios' (Rm 5, 2)».

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VIII
296. Invoquemos, hermanos, con corazón unánime, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de todo bien.
- Por la santa Iglesia católica, extendida por todo el universo. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y demás ministros de Dios. Roguemos al Señor.
- Por esta ciudad (este pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) habitan. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren, por nuestros hermanos enfermos o encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por los que cuidan de los ancianos, pobres y atribulados. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros difuntos: para que Dios los reciba en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eternos, que gobiernas cuanto existe en el cielo y en la tierra: escucha las oraciones de tu pueblo y concede a nuestro tiempo la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, oh Dios de clemencia, nuestras ofrendas y transfórmalas en el sacramento de redención, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, y haz, por la eficacia de este sacrificio, que, puesta nuestra confianza en Cristo, lleguemos a la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Oblatiónes nostras, Dómine, cleménter assúme, eásque in redemptiónis sacraméntum convérte, mortis et resurrectiónis Fílii tui memoriále, ut huius sacrifícii virtúte, Christo iúgiter confidéntes, ad vitam perveniámus aetérnam. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Sal 102, 17
La misericordia del Señor para sus fieles dura siempre.
Vel: Jn 19, 34
Uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.
Antiphona ad communionem Ps 102,17
Misericórdia Dómini ab aetérno et usque in aetérnum super timéntes eum.
Vel: Jn 19, 34
Unus mílitum láncea latus eius apéruit et contínuo exívit sanguis et aqua.
Oración después de la comunión
Concédenos, Dios misericordioso, que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, bebamos con fe en la fuente de la misericordia y seamos más y más misericordiosos con nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Concéde nobis, miséricors Deus, ut Córpore et Sánguine Fílii tui enutríti fiduciáliter e misericórdiae fóntibus hauriámus et in fratres magis magísque misericórdes nosmetípsos praebeámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 1 de septiembre

1. Conmemoración de san Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, que al recibir la imposición de manos por Moisés, fue lleno del espíritu de sabiduría, y a la muerte de Moisés introdujo de modo maravilloso al pueblo de Israel, cruzando el Jordán, en la tierra de promisión (Jos, 1, 1).
2. En Reims, de la Galia Bélgica, san Sixto, considerado primer obispo de esta ciudad (s. III).
3. En Capua, de la Campania, en la vía Acuaria, san Prisco, mártir (s. IV).
4. En Todi, de la Umbría, san Terenciano, obispo (c. s. IV).
5. En Dax, de Aquitania, san Vicente, celebrado como obispo y mártir (c. IV).
6. En Zurzach (hoy Zurich), junto al Rin, en la región de los tigurinos de Germania, santa Verena (s. IV).
7. En Le Mans, de la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Victorio, obispo, de quien habla san Gregorio de Tours (490).
8. En Aquino, del Lacio, en Italia, san Constancio, obispo, cuyo don de profecía elogia el papa san Gregorio I Magno (570).
9. En la región de Nimes, de la Galia Narbonense (hoy Francia), san Egidio o Gil, cuyo nombre adopta la población que después se formó en la región de la Camargue y donde se dice que el santo había erigido un monasterio y acabado el curso de su vida mortal (s. VI/VII).
10. En Sens, de Neustria, san Lupo, obispo, que fue desterrado por haber dicho ante un jerarca local que convenía al pueblo ser regido por un sacerdote y obedecer a Dios antes que a los príncipes (c. 623).
11*. En Venecia, de Italia, beata Juliana de Collalto, abadesa de la Orden de San Benito (1262).
12*. En Florencia, en la región toscana también de Italia, beata Juana Soderini, virgen de la Orden Tercera de los Siervos de María, preclara por su oración y austeridad de vida (c. 1367).
13*. En Madrid, en España, beatos Cristino (Miguel) Roca Huguet, presbítero, y once compañeros (sus nombres son: beatos Proceso (Joaquín) Ruiz Cascales, Eutimio (Nicolás) Aramendía García, Canuto (José) Franco Gómez, Dositeo (Guillermo) Rubio Alonso, Cesario (Mariano) Niño Pérez, Benjamín (Alejandro) Cobos Celada, Carmelo (Isidoro) Gil Arano, Cosme (Simón) Brun Arará, Cecilio (Enrique) López López, Rufino (Crescencio) Lasheras Aizcorbe y Faustino (Antonio) Villanueva Igual), religiosos, mártires, de la Orden de San Juan de Dios, fusilados durante la guerra por odio a la religión (1936).
14*. En la ciudad de Paterna, de la provincia de Valencia, en España, beato Alfonso Sebastiá Viñals, presbítero y mártir, que estando al frente de la escuela de una institución social valenciana, recibió la corona gloriosa del martirio durante la misma persecución religiosa (1936).
15*. En Barcelona, también en España, beatos mártires Pedro Rivera, presbítero, de la Orden de Hermanos Menores Conventuales, y María del Carmen Moreno Benítez y María del Refugio Carbonell Muñoz, vírgenes, del Instituto María Auxiliadora, que en la misma persecución, a imitación de la pasión de Cristo Esposo, llegaron al premio de la paz perpetua (1936).
16. En la Hispania Cartaginense, memoria de los santos Vicente y Leto, mártires (s. inc.).
17. En Casaio, en la diócesis de Astorga, san Gil, monje de Carracedo y abad de San Martín de Castañeda, que terminó sus días como eremita (s. XII).