martes, 30 de septiembre de 2014

Martes 4 noviembre 2014, Lecturas Martes XXXI semana del Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 31ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Se rebajó, por eso Dios lo levantó

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 5-11

Hermanos:
Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos.
Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 21, 26b-27. 28-30a. 31-32
R.
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea. Apud te, Dómine, laus mea in ecclésia magna.

Cumpliré mis votos delante de sus fieles.
Los desvalidos comerán hasta saciarse,
alabarán al Señor los que lo buscan:
viva su corazón por siempre. R.
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea. Apud te, Dómine, laus mea in ecclésia magna.

Lo recordarán y volverán al Señor
hasta de los confines del orbe;
en su presencia se postrarán
las familias de los pueblos. R.
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea. Apud te, Dómine, laus mea in ecclésia magna.

Porque del Señor es el reino,
el gobierna a los pueblos.
Ante él se postrarán las cenizas de la tumba. R.
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea. Apud te, Dómine, laus mea in ecclésia magna.

Mi descendencia le servirá,
hablarán del Señor a la generación futura,
contarán su justicia al pueblo que ha de nacer:
todo lo que hizo el Señor. R.
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea. Apud te, Dómine, laus mea in ecclésia magna.

ALELUYA
Mt 11, 28
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré -dice el Señor. Veníte ad me, omnes qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos, dicit Dóminus.

EVANGELIO
Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 15-24
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús:
-«¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!»
Jesús le contestó:
-«Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados:
"Venid, que ya está preparado."
Pero ellos se excusaron uno tras otro.
El primero le dijo:
"He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor."
Otro dijo:
"He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor."
Otro dijo:
"Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir."
El criado volvió a contárselo al amo.
Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado:
"Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos."
El criado dijo:
"Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio."
Entonces el amo le dijo:
"Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa."
Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

De San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 37
En la parábola de los invitados a la cena, el padre de familia, después de enterarse de que algunos de los que debían acudir a la fiesta se han excusado con razonadas sinrazones, ordena al criado: sal a los caminos y cercados e impele -compelle intrare- a los que halles a que vengan [Lc 14, 23]. ¿No es esto coacción? ¿No es usar violencia contra la legítima libertad de cada conciencia?
Si meditamos el Evangelio y ponderamos las enseñanzas de Jesús, no confundiremos esas órdenes con la coacción. Ved de qué modo Cristo insinúa siempre: si quieres ser perfecto..., si alguno quiere venir en pos de mí... Ese compelle intrare no entraña violencia física ni moral: refleja el ímpetu del ejemplo cristiano, que muestra en su proceder la fuerza de Dios: mirad cómo atrae el Padre: deleita enseñando, no imponiendo la necesidad. Así atrae hacia El  [S. Agustín, In Ioannis Evangelium tractatus, 26, 7 (PL 35, 1610)].

domingo, 28 de septiembre de 2014

Domingo 2 noviembre 2014, Conmemoración de todos los fieles difuntos (formulario 1).

TEXTOS MISA

2 de noviembre
CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS 1.
Die 2 novembris
IN COMMEMORATIONE OMNIUM FIDELIUM DEFUNCTORUM 1.
Antífona de entrada Cf. Mt 1; 1Co 15, 22
Del mismo modo que Jesús ha muerto y resucitado, a los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida.
Antiphona ad introitum Cf. Mt 1; 1Co 15, 22
Sicut Iesus mórtuus est et resurréxit, ita et Deus eos qui dormiérunt per Iesum addúcet cum eo. Et sicut in Adam omnes moriúntur, ita et in Christo omnes vivificabúntur.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Escucha, Señor, nuestras súplicas para que, al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo, se afiance también nuestra esperanza de que todos tus hijos resucitarán. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Preces nostras, quaesumus, Dómine, benígnus exáudi, ut, dum attóllitur nostra fides in Fílio tuo a mórtuis suscitáto, in famulórum tuórum praestolánda resurrectióne spes quoque nostra firmétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas: Se escogen de las propuestas para los fieles difuntos. Por ejemplo:

PRIMERA LECTURA
Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 17-26

Me han arrancado la paz, y ni me acuerdo de la dicha; me digo: «Se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor.»
Fíjate en mi aflicción y en mi amargura, en la hiel que me envenena; no hago más que pensar en ello, y estoy abatido.
Pero hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión; antes bien, se renuevan cada mañana: ¡qué grande es tu fidelidad!
El Señor es mi lote, me digo, y espero en él.
El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 26, 1. 4. 7 y 8b y 9a. 13-14
R. 
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitaré en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

Escúchame, Señor, que te llamo,
ten piedad, respóndeme.
–Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
–Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

SEGUNDA LECTURA
¿Qué podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo?
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 31-35. 37-39

Hermanos:
Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica? ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros? ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Jn 6, 39
Esta es la voluntad de mi Padre: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día.Haec est voluntas Patris mei, ut omnis qui credit in me hábeat vitam aeternam, et ego resuscitabo eum in novíssimo die, dicit Dóminus.

EVANGELIO
En la casa de mi Padre hay muchas estancias

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así; ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino. »
Tomás le dice:
-«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde:
-«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo Dícitur Credo.
Oración de los fieles
360. Oremos, hermanos, a Dios todopoderoso y eterno, Señor de la vida y de la muerte, por el eterno descanso de los fieles difuntos y por el bienestar de todos los hombres.
- Para que toda la familia santa de Dios viva en la esperanza de la futura resurrección. Roguemos al Señor.
- Para que manifieste a todos los pueblos la promesa de la vida eterna. Roguemos al Señor.
- Para que a cuantos lloran ante la muerte los consuele la promesa de la inmortalidad futura. Roguemos al Señor.
- Para que reciba las almas de los fieles que han salido de este mundo y los haga gozar de su presencia. Roguemos al Señor.
- Para que Dios admita en la gloria de su reino a todos los que creó por amor. Roguemos al Señor.
- Para que escuche la oración de los que estamos aquí reunidos en su nombre y admita en su reino a nuestros familiares y amigos que han salido ya de este mundo. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que creaste al hombre a tu imagen y semejanza; humildemente te pedimos que escuches nuestra oración: concede a tus siervos que han salido de este mundo la luz y la paz, y a nosotros el consuelo de la futura resurrección. Por Jesucristo
Oración sobre las ofrendas
Mira Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos por tus fieles difuntos y recíbelos en la gloria con tu Hijo Jesucristo, al que nos unimos por la celebración del memorial de su amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Nostris, Dómine, propitiáre munéribus, ut fámuli tui defúncti assumántur in glóriam cum Fílio tuo, cuius magno pietátis iúngimur sacraménto. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PREFACIO I DE DIFUNTOS
La esperanza de la resurrección en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad. Porque la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE DEFUNCTIS
De spe resurrectionis in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo nobis spes beátae resurrectiónis effúlsit, ut, quos contrístat certa moriéndi condício, eósdem consolétur futúrae immortalitátis promíssio. Tuis enim fidélibus, Dómine, vita mutátur, non tóllitur, et, dissolúta terréstris huius incolátus domo, aetérna in caelis habitátio comparátur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Jn 11, 25-26
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor: el que cree en mi, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 11, 25-26
Ego sum resurréctio et vita, dicit Dóminus. Qui credit in me, étiam si mórtuus fúerit, vivet; et omnis, qui vivit et credit in me, non moriétur in aetérnum.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Dios todopoderoso, que nuestros hermanos difuntos, por cuya salvación hemos celebrado el misterio pascual, puedan llegar a la mansión de la luz y de la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Praesta, quaesumus, Dómine, ut fámuli tui defúncti in mansiónem lucis tránseant et pacis, pro quibus paschále celebrávimus sacraméntum. Per Christum.
Se puede usar la bendición solemne en las celebraciones por los difuntos.
El Dios de todo consuelo, que con amor inefable creó al hombre y en la resurrección de su Hijo ha dado a los creyentes la esperanza de resucitar,
derrame sobre vosotros su bendición.
R. Amén.
Él conceda el perdón de toda culpa a los que aún vivimos en el mundo, y otorgue a los que han muerto el lugar de la luz y de la paz.
R. Amén.
Y a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo al que proclamamos resucitado de entre los muertos.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis in celebrationibus pro defunctis.
Benedícat vos Deus totíus consolatiónis, qui hóminem ineffábili bonitáte creávit, et in resurrectióne Unigéniti sui spem credéntibus resurgéndi concéssit.
R. Amen.
Nobis, qui vívimus, véniam tríbuat pro peccátis, et ómnibus defúnctis locum concédat lucis et pacis.
R. Amen.
Ut omnes cum Christo sine fine felíciter vivámus, quem resurrexísse a mórtuis veráciter crédimus.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Viernes 31 octubre 2014, Lecturas Viernes XXX semana de Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 30ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
El que ha inaugurado entre vosotros una empresa buena la llevará adelante hasta el día de Cristo

Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 1, 1-11

Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos que residen en Filipos, con sus obispos y diáconos. Os deseamos la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
Doy gracias a mi Dios cada vez que os menciono; siempre que rezo por todos vosotros, lo hago con gran alegría. Porque habéis sido oradores míos en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy. Ésta es mi convicción: que el que ha inaugurado entre vosotros una empresa buena la llevará adelante hasta el día de Cristo Jesús. Esto que siento por vosotros está plenamente justificado: os llevo dentro, porque, tanto en la prisión como en mi defensa y prueba del Evangelio, todos compartís la gracia que me ha tocado.
Testigo me es Dios de lo entrañablemente que os echo de menos, en Cristo Jesús. Y ésta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. Así llegaréis al día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, a gloria y alabanza de Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 110,1-2. 3-4. 5-6
R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obra,
dándoles la heredad de los gentiles. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

ALELUYA
Jn 10, 27
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; y yo las conozco y ellas me siguen. Oves meæ vocem áudiunt, dicit Dóminus; et ego cognósco eas, et sequúntur me.

EVANGELIO
Si a uno se le cae al pozo el hijo o el buey, ¿no lo saca, aunque sea sábado?

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 1-6
Gloria a ti, Señor.

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
Se encontró delante un hombre enfermo de hidropesía y, dirigiéndose a los maestros de la Ley y fariseos, preguntó:
-«¿Es lícito curar los sábados, o no?»
Ellos se quedaron callados.
Jesús, tocando al enfermo, lo curó y lo despidió.
Y a ellos les dijo:
-«Si a uno de vosotros se le cae al pozo el hijo o el buey, ¿no lo saca en seguida, aunque sea sábado?»
Y se quedaron sin respuesta.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Gregorio, Moral. 14, 1 super Jb 18, 9 
Este hidrópico fue curado en presencia del fariseo, porque por la enfermedad del cuerpo del uno se expresa la enfermedad del corazón del otro.

martes, 16 de septiembre de 2014

Martes 21 octubre 2014, Lecturas Martes XXIX semana del Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 29ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Él es nuestra paz, él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 12-22
Hermanos:

Antes no teníais un Mesías, erais extranjeros a la ciudadanía de Israel y ajenos alas instituciones portadoras de la promesa. En el mundo no teníais ni esperanza ni Dios. Ahora, en cambio, estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Cristo, estáis cerca los que antes estabais lejos.
Él es nuestra paz. Él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, derribando con su carne el muro que los separaba: el odio. Él ha abolido la Ley con sus mandamientos y reglas, haciendo las paces, para crear con los dos, en él, un solo hombre nuevo. Reconcilió con Dios a los dos pueblos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, al odio. Vino y trajo la noticia de la paz: paz a vosotros, los de lejos; paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre con un mismo Espíritu.
Por lo tanto, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo
Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 84, 9ab-10. 11-12. 13-14
R.
Dios anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos.»
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
Dios anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.
Dios anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.
Dios anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

ALELUYA
Lc 21, 36
Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para manteneros en pie ante el Hijo del hombre. Vigiláte, omni témpore orántes, ut digni habeámini stare ante Fílium hóminis.

EVANGELIO
Dichosos los criados a quienes el Señor, al llegar los encuentra en vela

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 35-38
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.
Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2849 Pues bien, este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a su agonía. La vigilancia del corazón es recordada con insistencia en comunión con la suya (cf Mc 13, 9. 23. 33-37; Mc 14, 38; Lc 12, 35-40). La vigilancia es "guarda del corazón", y Jesús pide al Padre que "nos guarde en su Nombre" (Jn 17, 11). El Espíritu Santo trata de despertarnos continuamente a esta vigilancia (cf 1Co 16, 13; Col 4, 2; 1Ts 5, 6; 1P 5, 8). Esta petición adquiere todo su sentido dramático referida a la tentación final de nuestro combate en la tierra; pide la perseverancia final. "Mira que vengo como ladrón. Dichoso el que esté en vela" (Ap 16, 15).

jueves, 11 de septiembre de 2014

Jueves 16 octubre 2014, Santa Margarita María de Alacoque, Memoria libre.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Santa Margarita María Alacoque, virgen, monja de la Orden de la Visitación de la Virgen María, que progresó de modo admirable en la vía de la perfección y, enriquecida con gracias místicas, trabajó mucho para propagar el culto al Sagrado Corazón de Jesús, del que era muy devota. Murió en el monasterio de Paray-le-Monial, en la región de Autun, en Francia, el día diecisiete de octubre. (1690)

La oración colecta es propia de la memoria. El resto del formulario está tomado del común de una virgen 1.

16 de octubre
Santa Margarita María de Alacoque, virgen
Die 16 octobris
S. Margaritæ Mariæ Alacoque, virginis
Antífona de entrada
Esta es una virgen sabia y prudente, que salió a recibir a Cristo con la lámpara encendida.
Antiphona ad introitum
Haec est virgo sápiens, et una de número prudéntum, quae óbviam Christo cum lámpade accénsa éxiit.
Oración colecta
Infunde, Señor, en nuestros corazones el mismo espíritu con que enriqueciste a santa Margarita Alacoque, para que lleguemos a un conocimiento profundo del misterio incomparable del amor de Cristo y alcancemos nuestra plenitud total de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Effúnde super nos, quaesumus, Dómine, spíritum, quo beátam Margarítam Maríam singuláriter ditásti, ut scire valeámus supereminéntem sciéntiae caritátem Christi, et impleámur in omnem plenitúdinem tuam. Per Dóminum.

Oración sobre las ofrendas
Señor, te proclamamos admirable en tu virgen santa N., y humildemente rogamos a tu Divina Majestad que así como te complaces en los méritos de esta virgen, aceptes igualmente complacido el culto que tu pueblo te tributa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
In beáta vírgine N. te, Dómine, mirábilem praedicántes, maiestátem tuam supplíciter exorámus, ut, sicut eius tibi grata sunt mérita, sic nostrae servitútis accépta reddántur offícia. Per Christum.
PREFACIO COMÚN II
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, con tu misericordia lo redimiste, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS II
De salute per Christum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui bonitáte hóminem condidísti, ac iustítia damnátum misericórdia redemísti: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Mt 25, 6
Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 6
Ecce Sponsus venit: exíte óbviam Christo Dómino.
Oración después de la comunión
Señor, fortalecidos con tu eucaristía, te pedimos que a ejemplo de santa N., llevemos en nuestro cuerpo la muerte de Cristo y nuestra vida sea un esfuerzo continuo por unirnos cada vez más a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Divíni múneris participatióne refécti, quaesumus, Dómine Deus noster, ut, exémplo beátae N., mortificatiónem Iesu in córpore nostro circumferéntes, tibi soli adhaerére studeámus. Per Christum.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Miércoles 8 octubre 2014, Lecturas del Miércoles XXVII semana del Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la 27ª semana del Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Reconocieron el don que he recibido

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 2, 1-2. 7-14

Hermanos:
Transcurridos catorce años, subí otra vez a Jerusalén en compañía de Bernabé, llevando también a Tito.
Subí por una revelación.
Les expuse el Evangelio que predico a los gentiles, aunque en privado, a los más representativos, por si acaso mis afanes de entonces o de antes eran vanos.
Al contrario, vieron que Dios me ha encargado de anunciar el Evangelio a los gentiles, como a Pedro de anunciarlo a los judíos; el mismo que capacita a Pedro para su misión entre los judíos me capacita a mí para la mía entre los gentiles.
Reconociendo, pues, el don que he recibido, Santiago, Pedro y Juan, considerados como columnas, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de solidaridad, de acuerdo en que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los judíos.
Una sola cosa nos pidieron: que nos acordáramos de sus pobres, esto lo he tomado muy a pecho.
Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que encararme con él, porque era reprensible.
Antes de que llegaran ciertos individuos de parte de Santiago, comía con los gentiles; pero cuando llegaron aquéllos, se retrajo y se puso aparte, temiendo a los partidarios de la circuncisión.
Los demás judíos lo imitaron en esta simulación, tanto que el mismo Bernabé se vio arrastrado con ellos a la simulación.
Ahora que, cuando yo vi que su conducta no cuadraba con la verdad del Evangelio, le dije a Pedro delante de todos:
-«Si tú, siendo judío, vives a lo gentil y no a lo judío, ¿cómo fuerzas a los gentiles a las prácticas judías?»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 116, 1. 2
R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univérsum, prædicáte Evangélium.

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univérsum, prædicáte Evangélium.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univérsum, prædicáte Evangélium.

ALELUYA
Rm 8, 15bc
Habéis recibido un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: «!Abba¡, Padre.» Accepístis spíritum adoptiónis filiórum, in eo clamámus: Abba, Pater.

EVANGELIO
Señor, enséñanos a orar

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 1-4
Gloria a ti, Señor.

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:
-«Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.»
Él les dijo:
-«Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación."»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2845 No hay límite ni medida en este perdón, esencialmente divino (cf Mt 18, 21-22; Lc 17, 3-4). Si se trata de ofensas (de "pecados" según Lc 11, 4, o de "deudas" según Mt 6, 12), de hecho nosotros somos siempre deudores: "Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor" (Rm 13, 8). La comunión de la Santísima Trinidad es la fuente y el criterio de verdad en toda relación (cf 1Jn 3, 19-24). Se vive en la oración y sobre todo en la Eucaristía (cf Mt 5, 23-24):
"Dios no acepta el sacrificio de los que provocan la desunión, los despide del altar para que antes se reconcilien con sus hermanos: Dios quiere ser pacificado con oraciones de paz. La obligación más bella para Dios es nuestra paz, nuestra concordia, la unidad en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de todo el pueblo fiel" (San Cipriano, Dom. orat. 23: PL 4, 535C-536A).