viernes, 21 de julio de 2017

Viernes 25 agosto 2017, Viernes de la XX semana del Tiempo Ordinario, feria, o san Luis de Francia, memoria libre, o san José de Calasanz, presbítero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)

Condiciones previas a la inculturación de la liturgia


28. La tradición misionera de la Iglesia siempre ha intentado evangelizar a los hombres en su propia lengua. En ocasiones han sido precisamente los primeros misioneros de un país los que han fijado por escrito lenguas que hasta entonces habían sido solamente orales. Y justamente es a través de la lengua materna, vehículo de la mentalidad y de la cultura, como se llega a comprender el alma de un pueblo, formar en él el espíritu cristiano y permitirle una participación más profunda en la oración de la Iglesia (62).

Después de la primera evangelización, en las celebraciones litúrgicas es de gran utilidad para el pueblo la proclamación de la palabra de Dios en la lengua del país. La traducción de la Bi­blia, o al menos de los textos bíblicos utilizados en la liturgia, es necesariamente el comienzo del proceso de inculturación litúrgica (63).

Para que la recepción de la palabra de Dios sea precisa y fructuosa, «hay que fomentar aquel amor suave y vivo hacia la sagrada Escritura que atestigua la venerable tradición de los ritos tanto orientales como occidentales» (64). Así la inculturación de la liturgia supone ante todo una apropiación de la sagrada Escritura por parte de la misma cultura (65).

29. La diversidad de situaciones eclesiales tiene también su importancia para determinar el grado necesario de inculturación litúrgica. Es muy distinta la situación de países evangelizados desde hace siglos y en los que la fe cristiana continúa estando presente en la cultura, y la de aquellos en los que la evangelización es más reciente o no ha penetrado profundamente en las realidades culturales (66). También es diferente la situación de una Iglesia en donde los cristianos son una minoría respecto del resto de la población. Más compleja es la situación de los países en los que se da un pluralismo cultural y linguístico. Será preciso hacer una cuidadosa evaluación de la situación para encontrar el camino adecuado y lograr soluciones satisfactorias.

30. Para preparar una inculturación de los ritos, las Conferencias episcopales deberán contar con personas expertas tanto en la tradición litúrgica del rito romano como en el conocimiento de los valores culturales locales. Hay que hacer estudios previos de carácter histórico, antropológico, exegético y teológico. Además, hay que confrontarlos con la experiencia pastoral del clero local, especialmente el autóctono (67). El criterio de los «sabios» del país cuya sabiduría se ha iluminado con la luz del Evangelio, se­rá también muy valioso. Asimismo la inculturación tendrá que satisfacer las exigencias de la cultura tradicional aun teniendo en cuenta las poblaciones de cultura urbana e industrial (68).

(62) Cf. Redemptoris missio, 53 (7 de diciembre de 1990): AAS 83 (1991), 300-302.
(63) Cf. Sacrosanctum concilium, 35 y 36 §§ 2-3; Codex iuris canonici, c. 825 §l.
(64) Sacrosanctum concilium, 24.
(65) Cf. ib.; Catechesi tradendæ, 55 (16 de octubre de 1979): AAS 71 11979), 1322-1323.
(66) Por esto en la Sacrosanctum concilium se subraya en los números 38 y 40: «sobre todo en misiones».
(67) Cf. Ad gentes, 16 y 17.
(68) Cf. ib., 19.


CALENDARIO

25 VIERNES DE LA XX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN LUIS DE FRANCIA, memoria libre o SAN JOSÉ DE CALASANZ, presbítero, memoria libre


Misa
de feria (verde) o de una de las memorias (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria de san Luis de F.: 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para un santo) o de un domingo del T. O. / para la memoria de san José de C.: 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para educadores) o de pastores (para un pastor), o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Rut 1, 1. 3-6. 14b-16. 22. Noemí volvió de la región de Moab junto con Rut, y llegaron a Belén.
- Sal 145. R. Alaba, alma mía, al Señor.
- Mt 22, 34-40. Amarás al Señor tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 26 de agosto, pág. 513.
CALENDARIOS: Escolapios: San José de Calasanz, presbítero (S). Albarracín-ciudad, Barbastro-Monzón, Lleida y Urgell: (MO).
HH. de Belén: San Luis (F).
TOR: San Luis IV, rey de Francia (F).
Ourense: Beato Pedro Vázquez, presbítero, y compañeros mártires (MO).
Familia Franciscana y Trinitarios: (MO).
Salesianas: Beata María Troncatti, virgen (MO). Salesianos: (ML).
Burgos: San Vitores, mártir (ML-trasladada).
Carmelitas y Betharramitas: Santa María de Jesús Crucificado, virgen (ML).
Redentoristas: Beato Metodio Dominik Trchka, mártir (ML).
Canarias: Aniversario de la muerte de Mons. Ramón Echarren Ystúriz, obispo, emérito (2014).
Toledo: Aniversario de la muerte del cardenal Marcelo González Martín, arzobispo, emérito (2004).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XX Domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa de la memoria de san Luis de Francia:
Elogio del martirologio
San Luis IX, rey de Francia, que se distinguió excepcionalmente por su activa fe, tanto en tiempo de paz como durante guerras interpuestas en defensa del cristianismo, y por la justicia en el gobierno, el amor a los pobres y la constancia en las adversidades. Tuvo once hijos en su matrimonio, a los que educó de una manera inmejorable y piadosa, y gastó sus bienes y fuerzas, y su vida misma, en la adoración de la cruz, la corona de espinas y el sepulcro del Señor, hasta que, estando acampado cerca de Túnez, en la costa de África del Norte, murió contagiado de peste. (1270)

Oración colecta propia. Resto del común de santos y santas: B. Para un santo 1.

25 de agosto
San Luis, de Francia.
Die 25 augusti
S. Ludovici
Antífona de entrada Cf. Sal 20, 2-3
Señor, el justo se alegra por tu fuerza, y cuánto goza con tu victoria. Le has concedido el deseo de su alma.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 20, 2-3
In virtúte tua, Dómine, laetábitur iustus, et super salutáre tuum exsultábit veheménter; desidérium ánimae eius tribuísti ei.
Oración colecta
Oh, Dios, que has trasladado a san Luis de Francia de los afanes del gobierno temporal a la gloria del reino de los cielos, concédenos, por su intercesión, que, en medio de nuestras ocupaciones temporales, busquemos tu reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ludovícum e terréni regíminis cura ad caeléstis regni glóriam transtulísti, eius, quaesumus, intercessióne concéde, ut, per múnera temporália quae gérimus, regnum tuum quaerámus aetérnum. Per Dóminum.

Misa de la memoria de san José de Calasanz:
Elogio del martirologio
San José de Calasanz, presbítero, que promovió escuelas populares para la formación de los niños y adolescentes en el amor y en la sabiduría del Evangelio, y fundó en Roma la Orden de Clérigos Regulares de las Escuelas Pías. (1648)

La oración colecta es propia. El resto esta tomado del común de santos: IV. Educadores

25 de agosto
San José Calasanz, presbítero
Die 25 augusti
S. Iosephi de Calasanz, presbyteri
Antífona de entrada Cf. Mc 10, 14
Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, de los que son como ellos es el reino de Dios, dice el Señor.
Antiphona ad introitum Cf. Mc 10, 14
Sínite párvulos veníre ad me, et ne prohibuéritis eos: tálium est enim regnum Dei, dicit Dóminus.
Oración colecta
Oh, Dios, que has enriquecido a san José de Calasanz, presbítero, con gran caridad y paciencia para poder entregarse sin descanso a la formación integral de los niños, concédenos imitar siempre, en el servicio a la verdad, a quien veneramos como maestro de sabiduría. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ioséphum presbyterum tanta caritáte et patiéntia decorásti, ut púeris erudiéndis omníque virtúte exornándis constánter incúmberet, concéde, quaesumus, ut, quem sapiéntiae praeceptórem cólimus, veritátis cooperatórem iúgiter imitémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Rut 1, 1. 3-6. 14b-16. 22
Noemí volvió de la región de Moab junto con Rut, y llegaron a Belén
Comienzo del libro de Rut.

Sucedió, en tiempos de los jueces, que hubo hambre en el país y un hombre decidió emigrar, con su mujer Noemi y sus dos hijos, desde Belén de Judá a la región de Moab. Murió Elimélec, el marido de Noemí, y quedó ella sola con sus dos hijos. Estos tomaron por mujeres a dos moabitas llamadas Orfá y Rut. Pero, después de residir allí unos diez años, murieron también los dos, quedando Noemí sin hijos y sin marido.
Entonces Noemí, enterada de que el Señor había bendecido a su pueblo procurándole alimentos, se dispuso a abandonar la región de Moab en compañía de sus dos nueras.
Orfá dio un beso a su suegra y se volvió a su pueblo, mientras que Rut permaneció con Noemí.
«Ya ves —dijo Noemí— que tu cuñada vuelve a su pueblo y a sus dioses. Ve tú también con ella».
Pero Rut respondió:
«No insistas en que vuelva y te abandone. Iré adonde tú vayas, viviré donde tú vivas; tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios».
Así fue como Noemí volvió de la región de Moab junto con Rut, su nuera moabita. Cuando llegaron a Belén, comenzaba la siega de la cebada.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 145, 5-6. 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: 1b)
R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.
O bien: Aleluya.

V. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;
que mantiene su fidelidad perpetuamente, R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. Hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

Aleluya Sal 24, 4bc
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Dios mío, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad. R.
Sémitas tuas, Dómine, édoce me, dírige me in veritáte tua.

EVANGELIO Mt 22, 34-40
Amarás al Señor tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?».
Él le dijo:
«“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”.
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 26-octubre-2014
En medio de la tupida selva de preceptos y prescripciones –a los legalismos de ayer y de hoy– Jesús abre una brecha que permite distinguir dos rostros: el rostro del Padre y el del hermano. No nos entrega dos fórmulas o dos preceptos: no son preceptos y fórmulas; nos entrega dos rostros, es más, un solo rostro, el de Dios que se refleja en muchos rostros, porque en el rostro de cada hermano, especialmente en el más pequeño, frágil, indefenso y necesitado, está presente la imagen misma de Dios. Y deberíamos preguntarnos, cuando encontramos a uno de estos hermanos, si somos capaces de reconocer en él el rostro de Dios: ¿somos capaces de hacer esto?

Oración de los fieles.
Ferias del Tiempo Ordinario XX.
308. Oremos a Dios Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que conceda al mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los necesitados. Roguemos al Señor.
- Para que nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Señor que te muestres favorable a la oración de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

En la memoria de san Luis:
Oración sobre las ofrendas
Señor, por esta oblación que te presentamos en la conmemoración de san N., otorga a tus fieles los dones de la paz y la unidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Praesénti oblatióne, Dómine, in beáti N. commemoratióne deláta, fidélibus tuis, quaesumus, pacis et unitátis dona largíre. Per Christum.
PREFACIO II DE LOS SANTOS
Eficacia de la acción de los Santos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque mediante el testimonio admirable de tus santos fecundas sin cesar a tu Iglesia con vitalidad siempre nueva, y nos das así pruebas evidentes de tu amor. Su insigne ejemplo nos anima, y a su permanente intercesión nos confiamos para que se cumplan tus designios de salvación.
Por eso, Señor, nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y con todos los santos, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE SANCTIS
De actione Sanctorum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Tu enim Sanctórum tuórum confessióne mirábili Ecclésiam tuam nova semper virtúte fecúndas, nobísque certíssima praebes tuae dilectiónis indícia. Sed étiam, ad mystéria salútis implénda, et ipsórum insígni incitámur exémplo et pia intercessióne perpétuo commendámur.
Unde et nos, Dómine, cum Angelis et Sanctis univérsis tibi confitémur, in exsultatióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Mt 6, 33
Buscad sobre todo el Reino de Dios, y todo esto se os dará por añadidura, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 6, 33
Primum quaerite regnum Dei, et ómnia adiciéntur vobis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
EL sacramento que hemos recibido en la memoria de san N. santifique, Señor, nuestras mentes y corazones, para que merezcamos participar de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta quae súmpsimus, Dómine, in commemoratióne beáti N. mentes et corda nostra sanctíficent, ut divínae consórtes natúrae éffici mereámur. Per Christum.

En la memoria de san José de Calasanz:
Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, los dones de tu pueblo santo en la conmemoración de san N., y concédenos, por la participación en este misterio, dar testimonio de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Accépta tibi sit, quaesumus, Dómine, sacrátae plebis oblátio pro beáti N. commemoratióne et praesta, ut, ex huius participatióne mystérii, exémpla tuae caritátis referámus. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Mt 18, 3
Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos, dice el Señor.
O bien: Cf. Jn 8,12
El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Antiphona ad communionem Mt 18, 3
Nisi convérsi fuéritis et efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum caelórum, dicit Dóminus.
Vel: Jn 8, 12
Qui séquitur me, non ámbulat in ténebris, sed habébit lumen vitae, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso, que este sagrado banquete nos ayude a manifestar con el corazón y las obras el amor fraterno y la luz de la verdad, siguiendo el ejemplo de san N. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tríbuat nobis, omnípotens Deus, reféctio sancta subsídium, ut, exémplo beáti N., et fraternitátis caritátem et lumen veritátis in corde exhibeámus et ópere. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de agosto

1. Conmemoración de san Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, que saludó y bendijo a Abrahán cuando volvía victorioso, ofreciendo al Señor un sacrificio santo, una hostia inmaculada. Como figura típica de Cristo, ha sido interpretado rey de la paz y de la justicia y sacerdote eterno, aun falto de genealogía.
2. En Roma, en el cementerio de Basila, en la vía Salaria Antigua, san Maximiliano, mártir (s. inc.).
3. En Salona, de Dalmacia, san Anastasio, de oficio batanero, mártir (s. III).
4. En Cesarea de Mauritania, san Víctor, mártir, que, según la tradición, condenado a muerte, fue crucificado en sábado (s. III/IV).
5. En Bérgamo, de Traspadana, san Alejandro, mártir (s. III/IV).
6. En Auxerre, en la Galia Lugdunense, san Eleuterio, obispo (s. VI).
7*. En el brazo de mar ante Rochefort, en el litoral francés, beato Jacobo Retouret, presbítero de la Orden de los Carmelitas y mártir, que, en el furor de la Revolución Francesa, fue llevado desde el convento de Limoges a una sórdida nave-prisión, en la que, abandonado durante la noche semidesnudo, murió de frío (1794).
8. En La Puye, cerca de Poitiers, también en Francia, santa Juana Isabel Bichier des Ages, virgen, que, durante la Revolución Francesa, ayudó a san Andrés Huberto Fournet cuando éste ejercía clandestinamente su ministerio. Restablecida la paz de la Iglesia, fundó la Congregación de las Hijas de la Cruz, para la educación de los pobres y la ayuda a los enfermos (1838).
9*. En la ciudad de Belén, en Tierra Santa, beata María de Jesús Crucificado (María) Baouardy, virgen de la Orden de las Carmelitas Descalzas, que, colmada de carismas místicos, unió la vida contemplativa con una singular caridad (1878).
10. En Liria, en España, santa Teresa de Jesús Jornet Ibars, virgen, que, para ayudar a los ancianos, fundó el Instituto de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados (1897).
11*. En Valencia, también en España, beato Ambrosio (Luis) Valls Matamales, presbítero de la orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, durante la persecución contra la Iglesia, mereció entrar al banquete celestial mediante el derramamiento de su sangre (1936).
12*. En Denia, en la región de Alicante, también en España, beato Pedro (Alejandro) Max Ginestar, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, en la misma persecución, fue gloriosamente coronado al entregar la vida por Cristo (1936).
13*. En la ciudad de Esplugues, cerca de Barcelona, también en España, beato Félix Vivet Trabal, religioso de la Sociedad Salesiana y mártir, que, durante la referida persecución, mereció entrar al banquete celestial (1936).
14*. En el lugar de Kharsk, cerca de Tomsk, en la región rusa de Siberia, beata Lorenza (Leocadia) Harasymiv, virgen de la Congregación de las Hermanas de San José, que, subyugada su patria por los perseguidores de la fe, fue conducida a un campo de concentración, donde a la pureza de vida añadió la constancia de la fe en una muerte gloriosa (1952).
15*. En Roma, beata María Beltrame Quattrocchi, que, siendo madre de familia, ilustró de modo conspicuo a la familia de Cristo y a la sociedad, viviendo ejemplarmente su vida matrimonial y mostrando su comunión de fe y amor hacia el próximo (1965).

jueves, 20 de julio de 2017

Jueves 24 agosto 2017, San Bartolomé, apóstol, fiesta.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)


26. La Iglesia de Cristo se hace presente significada en un lugar y momento determinados, por las Iglesias locales o particulares, que en la liturgia la manifiestan en su verdadera naturaleza (54). Por ello cada Iglesia particular debe estar en comunión con la Iglesia universal, no sólo en la doctrina de fe y en los signos sacramentales, sino también en los usos recibidos universalmente de la tradición apostólica ininterrumpida (55). Así sucede con la oración cotidiana (56), la santificación del domingo y el ritmo semanal, la Pascua y el desarrollo del misterio de Cristo a lo largo del año litúrgico (57), la práctica de la penitencia y del ayuno (58), los sacramentos de la iniciación cristiana, la celebración del memorial del Señor y la relación entre la liturgia de la palabra y la liturgia eucarística, el perdón de los pecados, el ministerio ordenado, el matrimonio y la unción de los enfermos.

27. En la liturgia, la Iglesia expresa su fe de una forma simbólica y comunitaria; esto explica la exigencia de una legislación que acompañe la organización del culto, la redacción de los tex­tos y la ejecución de los ritos (59). Y eso justifica el carácter obligatorio de esta legislación a lo largo de los siglos hasta el presente, para asegurar la ortodoxia del culto, es decir, no solamente para evitar los errores, sino para transmitir la fe en su integridad, pues la «ley de la oración» (lex orandi, de la Iglesia corresponde a su «ley de la fe» (lex credendi) (60).

Cualquiera que sea el grado de inculturación la liturgia no pue­de prescindir de alguna forma de legislación y de vigilancia permanente por parte de quienes han recibido esta responsabilidad en la Iglesia: la Sede apostólica y, según las normas del derecho, las Conferencias episcopales para un determinado territorio y el obispo para su diócesis (61).

(54) Cf. Lumen gentium, 28; 26.
(55) Cf. S. Ireneo, Adversus haereses, III, 2, 1-3; 3, 1-2: Sources Chrétiennes, 211, 24-31; S. Agustín, Epistula ad Ianuarium, 54, l: PL 33, 200: «Las tradiciones no testimoniadas por la Escritura que guardamos y son observadas en todo el mundo, se deben considerar como recomendadas o establecidas por los mismos Apóstoles o por los concilios, cuya autoridad es muy útil para la Iglesia...»; Redemptoris missio, 53-54 (7 de diciembre de 1990): AAS 83 (1991), 300-302; Carta a los obispos de la Iglesia católica sobre algunos aspectos de la Iglesia entendida como comunión Communionis notio, 7-10 (28 de mayo de 1992): AAS 85 (1993), 842-844.
(56) Cf. Sacrosanctum concilium, 83.
(57) Cf. ib., 102, 106 y Apéndice.
(58) Cf. constitución apostólica Pænitemini (17 de febrero de 1966): AAS 58 (1966), 177-198.
(59) Cf. Sacrosanctum concilium, 22; 26; 28; 40, 3 y 128. Codex iuris canonici, c. 2 y en otros lugares.
(60) Cf. Missale romanum, Institutio generalis Proœmium, n. 2. PABLO VI discurso al Consejo para la aplicación de la constitución litúrgica, del 13 de octubre de 1966: AAS 58 (1966), 1146, del 14 de octubre de 1968: AAS 60 (1968), 734.
(61) Cf. Sacrosanctum concilium, 22; 36 § § 3-4; 40, 1 y 2, 44-46 Codex iuris canonici, cc. 447 ss y 838.


CALENDARIO

24 JUEVES. SAN BARTOLOMÉ, apóstol, fiesta


Fiesta de san Bartolomé, apóstol, a quien generalmente se identifica con Natanael. Nacido en Caná de Galilea, fue presentado por Felipe a Cristo Jesús en las cercanías del Jordán, donde el Señor le invitó a seguirle, agregándolo a los Doce. Después de la Ascensión del Señor, es tradición que predicó el Evangelio en la India y que allí fue coronado con el martirio (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. de los apóstoles. Conveniente PE I. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- Ap 21, 9b-14. Sobre los cimientos están los nombres de los doce apóstoles del Cordero.
- Sal 144. R. Tus santos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado.
- Jn 1, 45-51. Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 25 de agosto, pág. 511.
CALENDARIOS: Madrid: Beata María de los Ángeles Ginard Martí, virgen y mártir (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de san Bartolomé, apóstol, a quien generalmente se identifica con Natanael. Nacido en Caná de Galilea, fue presentado por Felipe a Cristo Jesús en las cercanías del Jordán, donde el Señor le invitó a seguirle, agregándolo a los Doce. Después de la Ascensión del Señor, es tradición que predicó el Evangelio en la India y que allí fue coronado con el martirio (s. I).

24 de agosto
SAN BARTOLOMÉ, APÓSTOL
Fiesta
Die 24 augusti
S. BARTHOLOMAEI, APOSTOLI
Festum
Antífona de entrada Sal 95, 2-3
Proclamad día tras día la victoria de Dios, contad a los pueblos su gloria.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 95,2-3
Annuntiáte de die in diem salutáre Dei, annuntiáte inter gentes glóriam eius.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Afianza en nosotros, Señor, aquella fe con la que san Bartolomé, apóstol, se entregó sinceramente a tu Hijo y concédenos, por sus ruegos, que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Róbora in nobis, Dómine, fidem, qua Fílio tuo beátus Bartholomaeus apóstolus sincéro ánimo adhaesit, et praesta, ut, ipso deprecánte, Ecclésia tua cunctis géntibus salútis fiat sacraméntum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la Fiesta (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA Ap 21, 9b-14
Sobre los cimientos están los nombres de los doce apóstoles del Cordero
Lectura del libro del Apocalipsis.

El ángel me habló diciendo:
«Mira, te mostraré la novia, la esposa del Cordero».
Y me llevó en espíritu a un monte grande y elevado, y me mostró la ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, y tenía la gloria de Dios; su resplandor era semejante a una piedra muy preciosa, como piedra de jaspe cristalino.
Tenía una muralla grande y elevada, tenía doce puertas y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados que son las doce tribus de Israel.
Al oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, al poniente tres puertas, y la muralla de la ciudad tenía doce cimientos y sobre ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 144, 10-11. 12-13ab. 17-18 (R.: cf. 12)
R.
Tus santos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado. Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam regni tui.

V. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R.
Tus santos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado. Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam regni tui.

V. Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y la majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R.
Tus santos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado. Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam regni tui.

V. El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.
Tus santos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado. Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam regni tui.

Aleluya Jn 1, 49b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. R.
Rabbi, tu es Fílius Dei, tu es rex Israel.

EVANGELIO Jn 1, 45-51
Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Felipe encontró a Natanael y le dijo:
«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret».
Natanael le replicó:
«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».
Felipe le contestó:
«Ven y verás».
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».
Natanael le contesta:
«¿De qué me conoces?».
Jesús le responde:
«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».
Natanael respondió:
«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».
Jesús le contestó:
«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».
Y le añadió:
«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ex. Ap. Evangelii gaudium 264.
La primera motivación para evangelizar es el amor de Jesús que hemos recibido, esa experiencia de ser salvados por Él que nos mueve a amarlo siempre más. Pero ¿qué amor es ese que no siente la necesidad de hablar del ser amado, de mostrarlo, de hacerlo conocer? Si no sentimos el intenso deseo de comunicarlo, necesitamos detenernos en oración para pedirle a Él que vuelva a cautivarnos. Nos hace falta clamar cada día, pedir su gracia para que nos abra el corazón frío y sacuda nuestra vida tibia y superficial. Puestos ante Él con el corazón abierto, dejando que Él nos contemple, reconocemos esa mirada de amor que descubrió Natanael el día que Jesús se hizo presente y le dijo: «Cuando estabas debajo de la higuera, te vi» (Jn 1, 48). ¡Qué dulce es estar frente a un crucifijo, o de rodillas delante del Santísimo, y simplemente ser ante sus ojos! ¡Cuánto bien nos hace dejar que Él vuelva a tocar nuestra existencia y nos lance a comunicar su vida nueva! Entonces, lo que ocurre es que, en definitiva, «lo que hemos visto y oído es lo que anunciamos» (1Jn 1, 3). La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra, vuelve a cautivarnos una y otra vez. Para eso urge recobrar un espíritu contemplativo, que nos permita redescubrir cada día que somos depositarios de un bien que humaniza, que ayuda a llevar una vida nueva. No hay nada mejor para transmitir a los demás.

Oración de los fieles
393. Tenemos un sólo Dios, un sólo mediador, Jesucristo: dirijamos por él al Padre plegarias y oraciones y súplicas por todos los hombres.
- Por la Iglesia, una, santa católica y apostólica: para que se edifique y crezca hasta llegar a la plenitud de Cristo. Roguemos al Señor.
- por el Papa, sucesor de Pedro: para que presida en caridad las Iglesias de occidente y oriente. Roguemos al Señor.
- Por los marginados, por los encarcelados, por los que sufren a causa de la fe en Cristo o de sus convicciones religiosas: para que encuentren ayuda, consuelo y liberación. Roguemos al Señor.
- Por la paz y la solidaridad universales: para que se destierren las guerras, se acaben las discordias y reine la armonía entre los hijos de un mismo Padre. Roguemos al Señor.
- Por los que celebramos los misterios de la Pascua del Señor: para que nos alegremos de compartir su pasión para desbordar de gozo el día en que se manifestará su gloria. Roguemos al Señor.
Señor Dios nuestro, tú has instruido a todos los pueblos con la predicación del apóstol san Bartolomé, concede a cuantos celebramos hoy su fiesta ser, como él fue, testigos de tu verdad ante el mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar la fiesta del apóstol san Bartolomé, te pedimos, Señor, que alcancemos, por su intercesión, tus auxilios, ya que en su honor te ofrecemos este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Beáti apóstoli Bartholomaei festivitátem, Dómine, recenséntes, quaesumus, ut eius intercessióne tua capiámus auxília, in cuius honórem tibi laudis hóstias immolámus. Per Christum.
PREFACIO II DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, fundamento de la Iglesia y testimonio para el mundo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque has querido que tu Iglesia tenga por fundamento a los apóstoles, para que permanezca en la tierra como signo perpetuo de tu santidad y ofrezca a todos los hombres las enseñanzas del cielo.
Por eso, Señor, con toda la multitud de los ángeles, te aclamamos ahora y por siempre diciendo con humilde fe:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE APOSTOLIS
De apostolico fundamento et testimonio
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quóniam Ecclésiam tuam in apostólicis tribuísti consístere fundaméntis, ut signum sanctitátis tuae in terris manéret ipsa perpétuum, et caeléstia praebéret cunctis homínibus documénta.
Quaprópter nunc et usque in saeculum cum omni milítia Angelórum devóta tibi mente concínimus, clamántes atque dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Cf. Lc 22, 29-30
Yo preparo para vosotros el Reino como me lo preparó mi Padre a mí, de forma que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Lc 22, 29-30
Ego dispóno vobis, sicut dispósuit mihi Pater meus, regnum, ut edátis et bibátis super mensam meam in regno meo, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
En la fiesta de tu apóstol san Bartolomé hemos recibido, Señor, la prenda de la eterna salvación, te pedimos que sea para nosotros auxilio para la vida presente y la futura. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, pignus salútis aetérnae, festivitátem beáti Bartholomaei apóstoli celebrántes, quod sit nobis, quaesumus, vitae praeséntis auxílium páriter et futúrae. Per Christum.
Se puede utilizar la bendición solemne de los Apóstoles.
Dios que os ha edificado sobre el cimiento de los apóstoles, por la intercesión gloriosa de san N., apóstol, os llene de sus bendiciones.
R. Amén.
Quien os ha enriquecido con la palabra y el ejemplo de los apóstoles os conceda su ayuda para que seáis testigos de la verdad ante el mundo.
R. Amén.
Para que así obtengáis la heredad del reino eterno, por la intercesión de los apóstoles, por cuya palabra os mantenéis firmes en la fe.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo  y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis. De Apostolis.
Deus, qui vos in apostólicis tríbuit consístere fundaméntis, benedícere vobis dignétur beati Apostoli N. méritis intercedéntibus gloriósis.
R. Amen.
Et apostólicis praesídiis vos pro cunctis fáciat testes veritátis, qui vos eórum munerári documéntis vóluit et exémplis.
R. Amen.
Ut eórum intercessióne ad aetérnae pátriae hereditátem perveníre possítis, per quorum doctrínam fídei firmitátem possidétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 25 de agosto
S
an Luis IX, rey de Francia
, que, tanto en tiempo de paz como durante la guerra para defensa de los cristianos, se distinguió por su fe activa, su justicia en el gobierno, el amor a los pobres y la paciencia en las situaciones adversas. Tuvo once hijos en su matrimonio, a los que educó de una manera inmejorable y piadosa, y gastó sus bienes, fuerzas y su misma vida en la adoración de la Cruz, la Corona y el sepulcro del Señor, hasta que, contagiado de peste, murió en el campamento de Túnez, en la costa de África del Norte (1270).
San José de Calasanz, presbítero, que puso en marcha escuelas populares para instruir a niños y adolescentes en el amor y la sabiduría del Evangelio, y fundó en Roma la Orden de Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías (1648).
3. En Arlés, de la Provenza, san Genesio, mártir, que todavía catecúmeno y desempeñando el oficio de escribano, al negarse a actuar contra los cristianos buscó la salvación en la huida, pero, detenido por los soldados, fue bautizado con su propia sangre (303).
4. En Itálica, cerca de Hispalis, en la provincia hispánica de Bética, san Geruncio, obispo, que, según la tradición, murió en la cárcel (s. IV).
5. En Agde, en la Galia Narbonense, san Severo, abad del monasterio que él mismo fundó en esta ciudad (s. V).
6. En Constantinopla, san Menas, obispo, que, ordenado por el papa san Agapito, restableció la comunión temporalmente rota con el papa Vigilio y dedicó la gran iglesia, construida por el emperador Justiniano, en honor a la Divina Sabiduría (552).
7*. En Attane, en el territorio de Limoges, en Aquitania, san Aredio, abad, que compuso una Regla llena de sabiduría para el cenobio que había fundado, extraída de los escritos de distintos autores de vida monástica (591).
8. En Utrech, de Gueldres, en Austrasia, san Gregorio, abad, que, siendo todavía un adolescente, siguió fielmente a san Bonifacio cuando intentaba la conversión de Hesse y Turingia. Posteriormente, y por mandado del mismo, dirigió como abad el monasterio de San Martín y gobernó la iglesia de Utrech (775).
9. En Montefiascone, de la Toscana, muerte de santo Tomás Cantelupe, obispo de Hereford, en Inglaterra, quien, célebre por sus conocimientos, se mostró severo para consigo mismo, pero excepcionalmente espléndido para con los pobres (1282).
10*. En Scimabara, de Japón, beatos mártires Miguel Carvalho, de la Compañía de Jesús; Pedro Vázquez, de la Orden de Predicadores; Luis Sotelo y Luis Sasanda, presbíteros, y Luis Baba, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que fueron quemados vivos a causa de su fe en Cristo (1624).
11*. En un viejo navío anclado ante la costa de Rochefort, en Francia, beato Pablo Juan Charles, presbítero y mártir, que siendo prior en la Orden Cisterciense, en el furor de la Revolución Francesa fue conducido por los perseguidores, por el hecho de ser sacerdote, desde el monasterio de las Sept Fonts a la cárcel naval, en donde murió consumido por el hambre y la enfermedad (1794).
12*. En Córdoba, ciudad de la República Argentina, beata María del Tránsito de Jesús Sacramentado Cabanillas, virgen, que se dedicó con empeño a la formación cristiana de la infancia pobre y abandonada, fundando en ese país el Instituto de las Hermanas Misioneras de la Tercera Orden de San Francisco (1885).
13*. En Valencia, de España, beato Luis Urbano Lanaspa, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que llevó a cabo una gloriosa prueba por Cristo (1936).

miércoles, 19 de julio de 2017

Miércoles 23 agosto 2017, Miércoles de la XX semana del Tiempo Ordinario, feria, o santa Rosa de Lima, virgen, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)


23. La Iglesia se alimenta de la palabra de Dios, consignada por escrito en los libros del Antiguo y el Nuevo Testamento, y, al proclamarla en la liturgia, la acoge como una presencia de Cristo: «Cuando se lee en la Iglesia la sagrada Escritura, es él quien habla» (44). En la celebración de la liturgia, la palabra de Dios tiene suma importancia (45), de modo que la sagrada Escritura no puede ser sustituida por ningún otro texto, por venerable que sea (46). La Biblia ofrece así mismo a la liturgia lo esencial de su lenguaje, de sus signos y de su oración, especialmente en los salmos (47).

24. Siendo la Iglesia fruto del sacrificio de Cristo, la liturgia es siempre la celebración del misterio pascual de Cristo, glorificación de Dios Padre y santificación del hombre por la fuerza del Espíritu Santo (45). El culto cristiano encuentra así su expresión más fundamental cuando cada domingo por todo el mundo, los cristianos se reúnen en torno al altar bajo la presidencia del sacerdote, para celebrar la eucaristía: para escuchar juntos la palabra de Dios y hacer el memorial de la muerte y resurrección de Cristo, mientras esperan su gloriosa venida (49). En torno a este núcleo central el misterio pascual se actualiza con modalidades específicas en la celebración de cada uno de los sacramentos de la fe.

25. Toda la vida litúrgica gira en primer lugar alrededor del sacrificio eucarístico y de los demás sacramentos confiados por Cristo a su Iglesia (50). Ella tiene el deber de transmitirlos fielmente y con solicitud a todas las generaciones. En virtud de su autoridad pastoral, puede disponer lo que pueda resultar útil para el bien de los fieles según las circunstancias, los tiempos y los lugares (51). Pero no tiene ningún poder para cambiar lo que es voluntad de Cristo, que es lo que constituye la parte inmutable de la liturgia (52). Romper el vínculo que los sacramentos tienen con Cristo que los ha instituido, o con los hechos fundacionales de la Iglesia (53), no sería inculturarlos sino vaciarlos de su contenido.

(44) Cf. Sacrosanctum concilium, 7.
(45) Cf. ib., 24.
(46) Cf. Ordo lectionum missæ, 12 editio typica altera, Praenotanda: «No está permitido que, en la celebración de la misa, las lecturas bíblicas, junto con los cánticos tomados de la sagrada Escritura, sean suprimidas, mermadas ni, lo que sería más grave, substituidas por otras lecturas no bíblicas. En efecto, desde la palabra de Dios escrita, todavía "Dios habla a su pueblo" (Sacrosanctum concilium, 33) y, con el uso continuado de la sagrada Escritura, el pueblo de Dios, hecho dócil al Espíritu Santo por la luz de la fe, podrá dar, con su vida y costumbres, testimonio de Cristo ante el mundo».
(47) Cf. Catecismo de la Iglesia católica, nn. 2585-2589.
(48) Cf. Sacrosanctum concilium, 7.
(49) Cf. ib., 6, 47, 56, 102, 106; Missale romanum, institutio generalis, nn. 1, 7, 8.
(50) Cf. Sacrosanctum concilium, 6.
(51) Cf. Concilio de Trento, sesión 21, cap. 2: DSchönm. 1728; Sacrosanctum concilium, 48 ss, 62 ss.
(52) Cf. Sacrosanctum concilium, 21.


CALENDARIO

23 MIÉRCOLES DE LA XX SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SANTA ROSA DE LIMA, virgen, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de vírgenes (para una virgen) o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Jue 9, 6-15. Pedisteis que os gobernara un rey, cuando vuestro rey era el Señor.
- Sal 20. R. Señor, el rey se alegra por tu fuerza.
- Mt 20, 1-16. ¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 24 de agosto, pág. 509.
CALENDARIOS: Servitas: San Felipe Benicio (F).
Dominicos: Santa Rosa de Lima, virgen (MO).
Ávila: Beato Juan María de la Cruz, presbítero y mártir (ML).
Mallorca: Beato Pedro Gelabert, mártir (ML).
OFM Cap.: Beato Bernardo de Ofida, religioso (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XX Domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario)

Misa de la memoria:
Elogio del martirologio
Santa Rosa, virgen, que, insigne desde muy niña, por su austera sobriedad de vida, en Lima, en el Perú, vistió el hábito de las Hermanas de la Tercera Orden de santo Domingo. Entregada a la penitencia y a la oración, y ardiente de celo por la salvación de los pecadores y de la población indígena, aspiraba dar la vida por ellos, sometiéndose de buena gana a toda clase de sufrimientos para ganarlos para Cristo. Su muerte tuvo lugar el día veinticuatro de agosto. (1617)

Oración colecta propia, resto del común de vírgenes: II. Para una virgen 2.

23 de agosto
Santa Rosa de Lima
Die 23 augusti
S. Rosæ de Lima, virginis
Antífona de entrada
Alegrémonos, exultemos, porque el Señor ha amado a esta virgen santa y gloriosa.
O bien:
Esta es la virgen sabia que el Señor encontró vigilante, con el aceite de su lámpara preparado y, al llegar el Señor, entró con él en el banquete de bodas.
Antiphona ad introitum
Gaudeámus et exsultémus, quia Dóminus ómnium diléxit vírginem sanctam atque gloriósam.
Vel:
Haec est virgo sápiens, quam Dóminus vigilántem invénit, quae accéptis lampádibus sumpsit secum óleum et, veniénte Dómino, introívit cum eo ad núptias
Oración colecta
Oh, Dios, tú hiciste que santa Rosa de Lima, encendida en tu amor, se apartara del mundo y se consagrara solo a ti en la austeridad de la penitencia, concédenos, por su intercesión, que, siguiendo en la tierra los caminos que conducen a la vida, gocemos en el cielo del torrente de tus delicias. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátam Rosam, tuo amóre succénsam, mundum relínquere et tibi soli in austeritáte paeniténtiae vacáre fecísti, da nobis, eius intercessióne, ut, vias vitae sectántes in terris, torrénte deliciárum tuárum perfruámur in caelis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 9, 6-15
Pedisteis que os gobernara un rey, cuando vuestro rey era el Señor (1 Sam 12, 12)
Lectura del libro de los Jueces.

EN aquel tiempo, se reunieron todos los señores de Siquén y todo Bet Millo, y fueron a proclamar rey a Abimélec junto a la encina de la estela que hay en Siquén.
Se lo anunciaron a Jotán, que, puesto en pie sobre la cima del monte Garizín, alzó la voz y les dijo a gritos:
«Escuchadme, señores de Siquén, y así os escuche Dios. Fueron una vez los árboles a ungir rey sobre ellos. Y dijeron al olivo:
“Reina sobre nosotros”.
El olivo les contestó:
“Habré de renunciar a mi aceite, que tanto aprecian en mí dioses y hombres para ir a mecerme sobre los árboles?”.
Entonces los árboles dijeron a la higuera:
“Ven tú a reinar sobre nosotros”.
La higuera les contestó:
“¿Voy a renunciar a mi dulzura y a mi sabroso fruto, para ir a mecerme sobre los árboles? Los árboles dijeron a la vid:
“Ven tú a reinar sobre nosotros”.
La vid les contestó:
“Voy a renunciar a mi mosto, que alegra a dioses y hombres, para ir a mecerme sobre los árboles?”.
Todos los árboles dijeron a la zarza:
“Ven tú a reinar sobre nosotros”.
La zarza contestó a los árboles:
“Si queréis en verdad ungirme rey sobre vosotros, venid a cobijaros a mi sombra. Y si no, salga fuego de la zarza que devore los cedros del Líbano”».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 20, 2-3. 4-5. 6-7 (R.: 2a)
R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

V. Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuánto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios. R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

V. Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término. R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

V. Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia. R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

Aleluya Heb 4, 12ad
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. R.
Vivus est sermo Dei, et éfficax, et discrétor cogitatiónum et intentiónum cordis.

EVANGELIO Mt 20, 1-16a
¿Vas a tener a tú envidia porque yo soy bueno?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña.
Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo:
“Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido”. Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
“¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?».
Le respondieron:
“Nadie nos ha contratado”.
Él les dijo:
“Id también vosotros a mi viña”.
Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:
“Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más,
pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo:
“Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”.
Él replicó a uno de ellos:
“Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”.
Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus, 21 de septiembre de 2008
Un primer mensaje de esta parábola es que el propietario no tolera, por decirlo así, el desempleo: quiere que todos trabajen en su viña. Y, en realidad, ser llamados ya es la primera recompensa: poder trabajar en la viña del Señor, ponerse a su servicio, colaborar en su obra, constituye de por sí un premio inestimable, que compensa por toda fatiga. Pero eso sólo lo comprende quien ama al Señor y su reino; por el contrario, quien trabaja únicamente por el jornal nunca se dará cuenta del valor de este inestimable tesoro.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVIII
306. Oremos a Dios Padre.
- Por el Papa, los obispos y los presbíteros. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, los jueces y los legisladores. Roguemos al Señor.
- Por todos los que se encuentran en cualquier necesidad. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros mismos. Roguemos al Señor.
Atiende a nuestras peticiones y concédenos los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, concédenos recibir el fruto de estas ofrendas que te presentamos, para que, a ejemplo de santa N., limpios de la antigua condición pecadora, nos renovemos con la prenda de la vida celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Dicátae, quaesumus, Dómine, capiámus oblatiónis efféctum, ut, beátae N. exémplo, terrénae vetustátis conversatióne mundáti, caeléstis vitae proféctibus innovémur. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz el universo; y así, exaltado sobre todo cuanto existe, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Cf. Mt 25, 4. 6
Las cinco vírgenes prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. A media noche se oyó una voz: «Que llega el esposo, salid al encuentro de Cristo, el Señor».
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 4.6
Quinque prudéntes vírgines accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus. Média autem nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam Christo Dómino.
Oración después de la comunión
Señor, que la santa comunión del Cuerpo y de la Sangre de tu Unigénito nos aparte de todas las cosas perecederas, para que, a ejemplo de santa N., podamos servirte en la tierra con amor sincero y gozar eternamente de tu contemplación en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis et Sánguinis Unigéniti tui sacra percéptio, Dómine, ab ómnibus nos cadúcis rebus avértat, ut exémplo beátae N. valeámus tui et sincéra in terris caritáte profícere, et perpétua in caelis visióne gaudére. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de agosto
S
an Bartolomé, apóstol
, a quien generalmente se identifica con Natanael. Nacido en Caná de Galilea, fue presentado por Felipe a Cristo Jesús en las cercanías del Jordán, donde el Señor le invitó a seguirle, agregándolo a los Doce. Después de la Ascensión del Señor, es tradición que predicó el Evangelio en la India y que allí fue coronado con el martirio
2. En Claudiópolis, de Honoríade, san Tación, mártir (s. inc.).
3. En Clichy, en la región de París, muerte de san Audeno, obispo de Rouen, que desde el cargo de refrendario del rey Dagoberto fue elevado al episcopado y gobernó felizmente su iglesia a lo largo de cuarenta y tres años, fundando muchísimos templos y protegiendo los monasterios (684).
4. En el monte Olimpo, en Bitinia, san Jorge Limniota, monje, que habiendo reprendido al impío emperador León III por destruir las sagradas imágenes y por quemar las reliquias de los santos, por mandato de éste y por esta causa, habiéndole amputado la nariz y quemado la cabeza, emigró como mártir hacia el Señor (c. 730).
5. En Lima, de Perú, muerte de santa Rosa, cuya memoria se celebra al día anterior (1617).
6. En Anjou, en Francia, beato Andrés Fardeau, presbítero y mártir, que, en tiempo de la Revolución Francesa, fue decapitado por odio al sacerdocio (1794).
7. En Nápoles, en la Campania, santa Juana Antida Thouret, virgen, donde en tiempo de la Revolución Francesa siguió con algunas compañeras la vida religiosa interrumpida, y en Besançon dio comienzo a una nueva sociedad de Hermanas de la Caridad, dedicadas a asegurar la formación civil y cristiana de la juventud, la atención a los niños abandonados, a los pobres y a los enfermos, hasta que murió en el destierro, aquejada de grandes tribulaciones (1826).
8. En Marsella, en Francia, santa Emilia de Vialar, virgen, que tras haber trabajado con denuedo por difundir el Evangelio en países lejanos, fundó la Congregación de las Hermanas de San José de la Aparición y la propagó ampliamente (1856).
9. En Valencia, en España, santa María Micaela del Santísimo Sacramento Desmaisières, virgen, fundadora de la Congregación de las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, que con tenaz empeño e inflamada en el deseo de ganar almas para Dios, consagró su vida en volver al buen camino a las jóvenes descarriadas y a las meretrices (1865).
10*. En Tulcan, ciudad de Ecuador, beata María de la Encarnación (María Vicenta) Rosal, virgen, que fundó las Hermanas de Belén, con el fin principal de reivindicar la dignidad de la mujer y formar cristianamente a las niñas (1886).
11*. Cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, en el campo de concentración de Dachau, beato Maximiano Binkiewicz, presbítero, que en tiempo de guerra fue arrancado de Polonia, su patria, por los soldados invasores y allí murió extenuado a causa de los tormentos y las torturas (1942).
12*. En Dresde, en Alemania, beatos Ceslao Józwiak, Eduardo Kazmierki, Francisco Kesy, Eduardo Klinik y Iarognievo Wojciechowslci, mártires, que, polacos de origen, fueron encarcelados durante la misma persecución y consumaron el martirio a golpes de hacha (1942).

martes, 18 de julio de 2017

Martes 22 agosto 2017, Bienaventurada Virgen María, Reina, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)

EXIGENCIAS Y CONDICIONES PREVIAS PARA LA INCULTURACIÓN LITÚRGICA

Exigencias procedentes de la naturaleza de la Liturgia

21. Antes de iniciar cualquier proceso de inculturación es preciso tener en cuenta el espíritu y la naturaleza misma de la liturgia. Ésta «es... el lugar privilegiado del encuentro de los cristianos con Dios y con su enviado Jesucristo» (cf. Jn 17 3) (39). Es a un mismo tiempo la acción de Cristo sacerdote y la acción de la Iglesia que es su cuerpo, pues para llevar a cabo la obra de glorificación de Dios y de santificación de los hombres, realizada a través de signos sensibles, Cristo asocia siempre consigo a la Iglesia que, por él y en el Espíritu Santo, ofrece al Padre el culto que le es debido (40).

22. La naturaleza de la liturgia está íntimamente ligada a la naturaleza de la Iglesia, hasta el punto de que es sobre todo en la liturgia donde la naturaleza de la Iglesia se manifiesta (41). Ahora bien, la Iglesia tiene también características específicas que la distinguen de cualquier otra asamblea o comunidad.

En efecto, la Iglesia no se constituye por una decisión humana sino que es convocada por Dios en el Espíritu Santo y responde en la fe a su llamada gratuita (ekklesía deriva de klesis «llamada»). Este carácter singular de la Iglesia se manifiesta en su reunión como pueblo sacerdotal, en primer lugar el día del Señor, en la palabra que Dios dirige a los suyos y en el ministerio del sacerdote, que por el sacramento del orden actúa en persona de Cristo, cabeza (42).

Por ser católica, la Iglesia sobrepasa las barreras que separan a los hombres: por el bautismo todos se hacen hijos de Dios y forman en Jesucristo un solo pueblo «en el que no hay distin­ción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres» (Ga 3, 28). De esta manera la Iglesia está llamada a reunir a todos los hombres, hablar todas las lenguas y penetrar todas las culturas.

Finalmente, la Iglesia camina en la tierra lejos del Señor (cf. 2 Co 5, 6): lleva la figura del tiempo presente en sus sacramentos y en sus instituciones, pero tiende a la bienaventurada esperanza y manifestación de Cristo Jesús (cf. Tt 2, 13) (43). Y esto se traduce en el mismo objeto de su oración de petición: aun estando atenta a las necesidades de los hombres y de la sociedad (cf. 1 Tm 2, 1-4), manifiesta que somos ciudadanos del cielo (cf. Flp 3, 20).

(40) Cf. Sacrosanctum concilium, 5-7.
(41) Cf. ib., n. 2; Vicesimus quintus annus, 9 (4 de diciembre de 1988): AAS 81 (1989), 905-906.
(42) Cf. Presbyterorum ordinis, 2.


CALENDARIO

22 MARTES. BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, REINA, memoria obligatoria


Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I de la BVM (en la fiesta).
LECC.: vol. III-impar.
- Jue 6, 11-24a. Gedeón, salva a Israel. Yo te envío.
- Sal 84. R. Dios anuncia la paz a su pueblo.
- Mt 19, 23-30. Más fácil le es a un camello entrar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 23 de agosto, pág. 507.
CALENDARIOS: Misioneras de la Caridad: Inmaculado Corazón de María (S).
Oviedo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Gabino Díaz Merchán, arzobispo, emérito (1965).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de la Bienaventurada Virgen María Reina, que engendró al Hijo de Dios, Príncipe de la paz, cuyo reino no tendrá fin, y es saludada por el pueblo cristiano como Reina del cielo y Madre de la misericordia.

22 de agosto
Santa María Virgen, Reina
Memoria
Die 22 augusti
Beatæ Mariæ Virginis Reginæ
Memoria
Antífona de entrada Cf. Sal 44, 10. 14
De pie, a tu derecha está la Reina, vestida de oro, rodeada de esplendor.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 44,10
Astitit Regína a dextris tuis in vestítu deauráto, circúmdata varietáte.
Oración colecta
Oh, Dios, que nos has entregado como Madre y como Reina a la Madre de tu Hijo, concédenos por tu bondad que, ayudados por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Fílii tui Genetrícem nostram constituísti Matrem atque Regínam, concéde propítius, ut, ipsíus intercessióne suffúlti, tuórum in regno caelésti consequámur glóriam filiórum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Jue 6, 11-24a
Gedeón, salva a Israel. Yo te envío

Lectura del libro de los Jueces.

En aquellos días, vino el ángel del Señor y se sentó bajo el terebinto que hay en Ofrá, perteneciente a Joás, de los de Abiezer. Su hijo Gedeón estaba desgranando el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas.
Se le apareció el ángel del Señor y le dijo:
«El Señor esté contigo, valiente guerrero».
Gedeón respondió:
«Perdón, mi señor; si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos ha sucedido todo esto? ¿Dónde están todos los prodigios que nos han narrado nuestros padres, diciendo: el Señor nos hizo subir de Egipto? En cambio ahora, el Señor nos ha abandonado y nos ha entregado en manos de Madián».
El Señor se volvió hacia él y le dijo:
«Ve con esa fuerza tuya y salva a Israel de las manos de Madián. Yo te envío».
Gedeón replicó:
«Perdón, mi Señor, ¿con qué voy a salvar a Israel? Mi clan es el más pobre de Manasés y yo soy el menor de la casa de mi padre».
El Señor le dijo:
«Yo estaré contigo y derrotarás a Madián como a un solo hombre».
Gedeón insistió:
«Si he hallado gracia a tus ojos, dame una señal de que eres tú el que estás hablando conmigo. Te ruego que no te retires de aquí hasta que vuelva a tu lado, traiga mi ofrenda y la deposite ante ti».
El Señor respondió:
«Permaneceré sentado hasta que vuelvas».
Gedeón marchó a preparar un cabrito y panes ácimos con unos cuarenta y cinco kilos de harina. Puso la carne en un cestillo, echó la salsa en una olla, lo llevó bajo la encina y se lo presentó.
El ángel de Dios le dijo entonces:
«Coge la carne y los panes ácimos, deposítalos sobre aquella peña, y vierte la salsa».
Así lo hizo. El ángel del Señor alargó la punta del bastón que tenía en la mano, tocó la carne y los panes ácimos, y subió un fuego de la peña que consumió la carne y los panes ácimos. Después el ángel del Señor desapareció de sus ojos.
Cuando Gedeón reconoció que se trataba del ángel del Señor, dijo:
«Ay, Señor mío, Señor, que he visto cara a cara al ángel del Señor!».
El Señor respondió:
«La paz contigo, no temas, no vas a morir». Gedeón erigió allí un altar al Señor y lo llamó «el Señor paz».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 84, 9. 11-12. 13-14 (R.: 9bc)
R.
El Señor anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

V. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos
y a los que se convierten de corazón». R.
El Señor anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

V. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.
El Señor anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

V. El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R.
El Señor anuncia la paz a su pueblo. Lóquitur pacem Dóminus ad plebem suam.

Aleluya 2 Co 8, 9
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R.
Iesus Christus egénus factus est, cum esset dives, ut illíus inópia vos dívites essétis.

EVANGELIO Mt 19, 23-30
Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«En verdad os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos».
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados:
«Entonces, ¿quién puede salvarse?».
Jesús se les quedó mirando y les dijo:
«Es imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo».
Entonces dijo Pedro a Jesús:
«Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?».
Jesús les dijo:
«En verdad os digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.
Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos primeros».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 63, 1
Buen Pedro, ¿cuáles son tus bienes? Una caña, una red y una barca. A esto llama Pedro todo lo nuestro, no por vanidad, sino para mover con su pregunta al pueblo pobre a que hiciera lo mismo. Porque dijo el Señor: "Si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes", etc. ¿Cómo, pues, si no tengo no puedo ser perfecto? Pedro hace la pregunta a fin de que sepáis que, aunque seáis pobres, no por eso desmerecéis. Porque el que recibió las llaves del Reino de los Cielos pregunta aquí por todo el género humano y toma la palabra por todos aquellos que ya le habían sido confiados y por todas las gentes de la tierra. Mirad, pues, con qué cuidado y cómo hace su pregunta en armonía con las palabras de Cristo. Mandó Cristo dos cosas al rico: el que diera a los pobres lo que tenía y el que le siguiera. Esto mismo dice Pedro: "Y te hemos seguido".

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVII
305. Oremos a Dios Padre.
- Por los pastores de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por los que no tienen trabajo. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.
Socórrenos, Señor, para que podamos alegrarnos con tus beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre la ofrendas
Te presentamos, Señor, nuestras ofrendas en la memoria de la bienaventurada Virgen María, y te pedimos que venga en nuestra ayuda aquel que se ofreció a sí mismo en la cruz, como hostia inmaculada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Memóriam recoléntes beátae Vírginis Maríae, tibi, Dómine, múnera nostra offérimus, deprecántes, ut eius nobis succúrrat humánitas, qui tibi oblatiónem seípsum in cruce óbtulit immaculátam. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN
La Maternidad de María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la fiesta de santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo, y, sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones, tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in festivitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Lc 1, 45
Bienaventurada tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 1,45
Beáta es, quae credidísti, quóniam perficiéntur ea, quae dicta sunt tibi a Dómino.
Oración después de la comunión
Después de recibir este sacramento del cielo, te suplicamos humildemente, Señor, que cuantos hemos celebrado la memoria de santa María Virgen merezcamos participar en el banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sumptis, Dómine, sacraméntis caeléstibus, te súpplices deprecámur, ut, qui beátae Vírginis Maríae memóriam venerándo recólimus, aetérni convívii mereámur esse partícipes. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 23 de agosto
S
anta Rosa, virgen
, quien, todavía muy niña, destacó por su gran austeridad, y recibido en Lima, ciudad de Perú, el hábito de las Hermanas de la Tercera Orden Regular de Predicadores, se entregó a la penitencia y a la oración. Ardiendo en celo por la salvación de los pecadores y de los indígenas, por quienes deseaba dar su misma vida, se sometía de buena gana a toda clase de sufrimientos para ganarlos para Cristo. Su muerte tuvo lugar el día 24 de agosto (1617).
2. Conmemoración de san Zaqueo, obispo, que, según tradición, fue el cuarto sucesor de Santiago, hermano del Señor, en el gobierno de la Iglesia de Jerusalén (s. II).
3. En Roma, en el cementerio de San Lorenzo, en la vía Tiburtina, santos Abundio y Ireneo, mártires (s. inc.).
4. En Ostia del Tíber, santos Ciriaco y Arquelao, mártires (s. inc.).
5. En Nove, de la Mesia Inferior, san Lupo mártir, que, según la tradición, alcanzó la libertad de Cristo al ser degollado (s. inc.).
6. En Egea, de Cilicia, santos mártires Claudio, Asterio y Neón, hermanos, que, según tradición, acusados por su madrastra de ser cristianos, fueron decapitados en tiempo del emperador Diocleciano y del prefecto Lysias (303).
7. En Autun, de la Galia Lugdunense, san Flaviano, obispo, que brilló en tiempos del rey Clodoveo (s. V/VI).
8*. En Derry, en Hibernia (hoy Irlanda), san Eugenio, primer obispo de Ardstraw (s. VI).
9*. En el monasterio de san Felipe Argiró, cerca de Locri, en la Calabria inferior, san Antonio de Gerace, eremita (s. X).
10*. En una nave anclada frente a Rochefort, en la costa de Francia, beato Juan (Protasio) Bourdon, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que encarcelado junto con varios sacerdotes en tiempo de la Revolución Francesa, procuró alivio a los compañeros de cautiverio, hasta que murió contagiado de la peste (1794).
11*. En la localidad de Tavernes de Valldigna, en la región de Valencia, en España, beatos mártires Constantino Carbonell Sempere, presbítero, Pedro Gelabert Amer y Raimundo Grimaltós Monllor, religiosos, de la Compañía de Jesús, que sufrieron el martirio durante la persecución contra la fe (1936).
12*. Cerca de la aldea de Vallbona, también en la región valenciana de España, beatos mártires Florentino Pérez Romero, presbítero, y Urbano Gil Sáez, religioso, de los Religiosos Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores, que, en tiempo de la misma persecución, asumieron perfectamente la prueba por la fe (1936).
13*. En la población de Silla, en el mismo territorio, beato Juan María de la Cruz (Mariano) García Méndez, presbítero de la Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús y mártir, que en la misma persecución contra la religión, conservó hasta la muerte la fe de Cristo (1936).
14*. En la localidad de Puzol, también cerca de Valencia, en España, beatas Rosaria (Petra María Victoria) Quintana Argos y Serafina (Manuela Justa) Fernández Ibero, vírgenes de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia y mártires, que, en el furor de la misma persecución, alcanzaron la gracia del martirio (1936).
15*. En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Francisco Dachtera, presbítero y mártir. Polaco de nacionalidad, en tiempo de guerra, destrozado por las atrocidades realizadas por los médicos sin consideración alguna a la dignidad humana, murió por Cristo (1944).