lunes, 24 de julio de 2017

Lunes 28 agosto 2017, San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)


36. El proceso de inculturación se hará conservando la unidad substancial del rito romano (75). Esta unidad se encuentra expresada actualmente en los libros litúrgicos típicos publicados bajo la autoridad del Sumo Pontífice y en los correspondientes libros litúrgicos aprobados por las Conferencias episcopales para sus respectivos países y confirmados por la Sede apostólica (76). El estudio de la inculturación no debe pretender la formación de nuevas familias de ritos; al adecuarse a las necesidades de una determinada cultura, lo que se intenta es que las nuevas adaptaciones formen parte también del rito romano (77).

37. Las adaptaciones del rito romano, también en el campo de la inculturación, dependen únicamente de la autoridad de la Iglesia. Autoridad que reside en la Sede apostólica, la ejerce por medio de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos (78); y, en los límites fijados por el derecho, en las Conferencias episcopales (79) y el obispo diocesano (80). «Nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la liturgia» (81). La inculturación, por tanto, no queda a la iniciativa personal de los celebrantes, o a la iniciativa colectiva de la asamblea (82).

Así mismo, las concesiones hechas a una región determinada no pueden extenderse a otras regiones sin la autorización requerida, aunque una Conferencia episcopal considere que tiene ra­zones suficientes para adoptarlas en su propio país.

(77) Cf. Juan Pablo II, discurso a la asamblea plenaria de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos (26 de enero de 1991), n. 3: ASS 83 (1991), 940: «El sentido de tal indicación no es proponer a las Iglesias particulares el inicio de un nuevo trabajo después de la aplicación de la reforma litúrgica y que consistiría en la adaptación o la inculturación. Ni siquiera se debe entender la inculturación como creación de ritos alternativos (...). Se trata, por tanto, de colaborar para que el rito romano, manteniendo su propia identidad, pueda recibir las oportunas adaptaciones».
(78) Cf. Sacrosanctum concilium, 22 § 1, Codex iuris canonici, c. 838 § § 1 y 2. Pastor bonus, 62, 64 § 3 (28 de junio de 1988): AAS 80 (1988), 876-877. Vicesimus quintus annus, 19 (4 de diciembre de 1988): AAS 81 (1989), 914-915.
(79) Cf. Sacrosanctum concilium, 22 § 2 y Codex iuris canonici, cc. 447 ss y 838, §§ 1 y 3; Vicesimus quintus annus, 20 (4 de diciembre de 1988): AAS 81 (1989), 916.
(80) Cf. Sacrosanctum concilium, 22 §1 y Codex iuris canonici, cc. 838, § §1 y 4; Vicesimus quintus annus, 21 (4 de diciembre de 1988): AAS 81 (1989), 916-917.
(81) Cf. Sacrosanctum concilium, 22 § 3.
(82) La situación es diversa cuando los libros litúrgicos, editados después de la constitución litúrgica del concilio ecuménico Vaticano II, prevén en los Prenotandos y las rúbricas cambios y posibilidades de elección dejados al juicio pastoral del que preside, cuando se dice por ejemplo: «es oportuno», «con estas o semejantes palabras», «se puede», «o... o», «es conveniente», «habitualmente», «se escoja la forma más adaptada». El presidente al escoger una de las posibilidades debe buscar sobre todo el bien de la asamblea, teniendo en cuenta su formación espiritual y la mentalidad de los participantes más que las preferencias personales o lo más fácil. Para las celebraciones de grupos particulares existen ciertas posibilidades de elección. Es necesaria la prudencia y el discernimiento para evitar la división de la Iglesia local en «pequeñas iglesias», o «capillitas» cerradas en sí mismas.


CALENDARIO

28 LUNES. SAN AGUSTÍN, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria


Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- 1 Tes 1, 1-5. 8b-10. Os convertisteis a Dios, abandonando los ídolos, aguardando la vuelta de su Hijo, a quien ha resucitado.
- Sal 149. R. El Señor ama a su pueblo.
- Mt 23, 13-22. ¡Ay de vosotros, guías ciegos!
o bien: cf. vol. IV.
Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 29 de agosto, pág. 520.
CALENDARIOS: Agustinos, Canónigos Regulares de Letrán, Orden Premonstratense y Asuncionistas: (S). Tudela-diócesis, Dominicos, Hospitalarios de San Juan de Dios, Jerónimos, Mercedarios, Brígidas, Servitas, Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, Monjas de San Juan de Jerusalén y HH. de Belén: (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Agustín, obispo y doctor eximio de la Iglesia, que, convertido a la fe católica después de una adolescencia inquieta por los principios doctrinales y las costumbres, fue bautizado en Milán por san Ambrosio y, vuelto a su patria, llevó con algunos amigos una vida ascética y entregada al estudio de las Sagradas Escrituras. Elegido después obispo de Hipona, en la actual Argelia, durante treinta y cuatro años fue maestro de su grey, a la que instruyó con sermones y numerosos escritos, con los cuales también combatió valientemente los errores de su tiempo y expuso con sabiduría la recta fe. (430)

28 de agosto
San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 28 augusti
S. Augustini, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Memoria
Antífona de entrada Cf. Eclo 15, 5En medio de la asamblea le abrirá la boca y el Señor lo llenará del espíritu de sabiduría y de inteligencia, lo revestirá con un vestido de gloria. Antiphona ad introitum Cf. Qo 15, 5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus, stolam glóriae índuit eum.
Oración colecta
Renueva, Señor, en tu Iglesia el espíritu que infundiste en tu obispo san Agustín, para que, llenos de ese mismo espíritu, tengamos sed solamente de ti, fuente de la verdadera sabiduría, y te busquemos como creador del amor supremo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Innova, quaesumus, Dómine, in Ecclésia tua spíritum, quo beátum Augustínum epíscopum imbuísti, ut, eódem nos repléti, te solum verae fontem sapiéntiae sitiámus, et supérni amóris quaerámus auctórem. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XXI semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 1 Tes 1, 1-5. 8b-10
Os convertisteis a Dios, abandonando los ídolos, aguardando la vuelta de su Hijo, a quien ha resucitado
Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.

Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz.
Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones.
Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor.
Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que, cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.
Sabéis cuál fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien.
Vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la acogida que nos hicisteis: cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que nos libra del castigo futuro.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b
R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.
O bien: Aleluya.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

V. Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

V. Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

Aleluya Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen. R. Oves meæ vocem meam áudiunt, dicit Dóminus; et ego cognósco eas, et sequúntur me.

EVANGELIO Mt 23, 13-22
¡Ay de vosotros, guías ciegos!
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo:
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno de la “gehenna” el doble que vosotros!
¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: “Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga”! Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro?
O también: “Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga”. ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura por él y por cuanto hay sobre él; quien jura por el templo, jura por él y por quien habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, de consensu evangelistarum, 1, 34
También entendemos por el templo y el altar al mismo Jesucristo, por oro y ofrenda las alabanzas, sacrificios y súplicas que en él y por medio de él, le ofrecemos; y no es, por lo tanto El quien se santifica por medio de estas cosas, sino ellas que son santificadas por El. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario I
289. Imploremos, hermanos, la piedad de Dios Padre todopoderoso, y pidámosle que escuche nuestra oración.
- Para que conceda a la Iglesia el gozo del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Para que otorgue a los pueblos la concordia leal y pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los desterrados el gozo del retorno. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros, su pueblo, nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra la puerta del reino eterno. Roguemos al Señor.
Muestra, Padre celestial, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que pide confiadamente, siguiendo tu inspiración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, suplicamos, Señor, tu clemencia,
para que este sacramento de piedad sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Salútis nostrae memoriále celebrántes, cleméntiam tuam, Dómine, supplíciter exorámus, ut hoc sacraméntum pietátis fiat nobis signum unitátis et vínculum caritátis. Per Christum.
PREFACIO COMÚN II
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, con tu misericordia lo redimiste, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS II
De salute per Christum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui bonitáte hóminem condidísti, ac iustítia damnátum misericórdia redemísti: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Cf. Mt 23, 10. 8
Dice el Señor: «Uno solo es vuestro maestro, Cristo. Todos vosotros sois hermanos».
Antiphona ad communionem Mt 23,10. 8
Dicit Dóminus: Magíster vester unus est, Christus. Omnes autem vos fratres estis.
Oración después de la comunión
Te rogamos, Señor, que nos santifique la participación en la mesa de Cristo para que, hechos miembros suyos, seamos lo que recibimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sanctíficet nos, quaesumus, Dómine, mensae Christi participátio, ut, eius membra effécti, simus quod accépimus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 29 de agosto
M
emoria del martirio de san Juan Bautista, al que Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte y a quien, en el día de su cumpleaños, mandó decapitar a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad (s. I).
2. En Sirmio, de Panonia, santa Basila (s. III/IV).
3. En Roma, conmemoración de santa Sabina, cuya iglesia titular construida en el monte Aventino lleva su nombre, digno de veneración (422-432).
4. En Metz, de la Galia Bélgica, san Adelfo, obispo (s. V).
5*. En la región de Nantes, en la Bretaña Menor, san Víctor, solitario, que vivió recluido en un pequeño oratorio, construido por él mismo junto a Bonchamp (c. s. VII).
6. En Londres, en Inglaterra, conmemoración de san Sebbo, que, siendo rey de los sajones orientales, muy devoto del Señor, dejó el reinado y quiso morir con el hábito monacal, que largo tiempo había deseado (c. 693).
7. En París, en Neustria, san Mederico, presbítero y abad de Autun, que vivió en un paraje retirado, cerca de la ciudad (c. 700).
8*. En Valencia, de España, beatos mártires Juan de Perugia, presbítero, y Pedro de Sassoferrato, religioso, ambos de la Orden de los Hermanos Menores, que, por predicar la fe entre los musulmanes de Valencia, fueron decapitados por orden del rey en la plaza pública y alcanzaron así la palma del martirio (1231).
9*. Cerca de Cracovia, en Polonia, beata Bronislava, virgen de la Orden de los Premostratenses, que quiso llevar una vida humilde y escondida, y destruido su monasterio por los tártaros, permaneció en una choza viviendo a solas con Dios (1259).
10*. En Lancaster, en Inglaterra, beato Ricardo Herst, mártir, padre de familia y labrador, que, acusado falsamente de un crimen de homicidio, por su fe en Cristo fue condenado a morir en la horca en tiempo del rey Jacobo I (1618).
11*. En el litoral frente a Rochefort, en Francia, beato Luis Vulfilocio Huppy, presbítero y mártir, que, retenido de una manera inhumana, por ser sacerdote, en una vieja nave durante la Revolución Francesa, murió víctima de enfermedad (1794).
12*. En Watherford, en Irlanda, beato Edmundo Ignacio Rice, que con todo entusiasmo y perseverancia se entregó a la formación de los niños y de los jóvenes, en difíciles condiciones. Para el auge de esta obra fundó la Congregación de los Hermanos Cristianos y la de los Hermanos de la Presentación (1844).
13*. En Renes, en Francia, beata María de la Cruz (Juana) Jugan, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanitas de los Pobres, para pedir limosna por Dios para los pobres, y expulsada injustamente de la dirección del Instituto, pasó el resto de su vida en la oración y en la humildad (1879).
14*. En Valencia, en España, beato Constantino Fernández Álvarez, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, en el tiempo de la persecución, llevó a cabo su prueba por la fe (1936).
15*. En la localidad de Híjar, cerca de Teruel, también en España, beato Francisco Monzón Romeo, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, durante la misma persecución, confirmó con la propia sangre su fidelidad para con el Señor (1936).
16*. En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Domingo Jedrzejewski, presbítero y mártir, que en el furor de la guerra, expulsado de Polonia y detenido en una prisión extranjera, por Cristo murió torturado (1942).
17*. En Poznan, ciudad de Polonia, beata Sancha (Joanina) Szymkowiak, virgen, de la Congregación de la Hijas de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores, que, en medio de las dificultades de la guerra, se ocupó con gran entrega de los detenidos en las cárceles (1942).
18*. En la aldea de Santa Giulia, en el Piamonte, de Italia, beata Teresa Bracco, virgen y mártir, que en tiempo de guerra, estando trabajando en el campo, murió a causa de las heridas que le causaron los golpes de unos soldados, al defender valientemente su castidad (1944).