martes, 4 de julio de 2017

Martes 8 agosto 2017, Santo Domingo de Guzmán, presbítero, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA VICESIMUS QUINTUS ANNUS (4-DICIEMBRE-1988)
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II

c) Prestar atención a los nuevos problemas


17. El esfuerzo de la renovación litúrgica debe responder además a las exigencias de nuestro tiempo. La Liturgia no está desencarnada [72]. Durante estos veinticinco años han surgido nuevos problemas o han tomado un nuevo aspecto como, por ejemplo: el ejercicio del diaconado accesible a hombres casados; las funciones litúrgicas que en las celebraciones pueden ser confiadas a los laicos, hombres o mujeres; las celebraciones litúrgicas para niños, jóvenes y minusválidos; la modalidad de composición de los textos litúrgicos apropiados para un país determinado.

En la Constitución Sacrosanctum Concilium no se hace mención de estos problemas, pero se indican los principios generales para coordinar y promover la vida litúrgica.

d) Liturgia y piedad popular

18. Finalmente, para salvaguardar la reforma y asegurar el fomento de la Liturgia [73], hay que tener en cuenta la piedad popular cristiana y su relación con la vida litúrgica [74]. Esta piedad popular no puede ser ignorada ni tratada con indiferencia o desprecio, pues es rica en valores [75] y expresa de por sí la actitud religiosa ante Dios; pero tiene necesidad de ser evangelizada continuamente, para que la fe que expresa llegue a ser un acto cada vez más maduro y auténtico. Tanto los actos piadosos del pueblo cristiano [76], como otras formas de devoción, son acogidos y aconsejados mientras no suplanten y no se mezclen con las celebraciones litúrgicas. Una pastoral litúrgica auténtica sabrá apoyarse en las riquezas de la piedad popular, purificarlas y orientarlas hacia la liturgia como contribución de los pueblos [77].

[72] Cf. Alocución al congreso de los Presidentes y Secretarios de las Comisiones Nacionales de Liturgia (27 de octubre de 1984), 2: Insegnamenti, VII/2 (1984), p. 1051.
[73] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, 1.
[74] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, 12-13.
[75] Cf. Pablo VI, Exhort. Apost. Evangelii nuntiandi (8 de diciembre de 1975), 48: AAS 68 (1976), pp. 37-38.
[76] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, 13.
[77] Cf. Alocución a la Conferencia Episcopal del Abruzo y Molise en visita "ad Limina" (24 de abril de 1986), 3-7: AAS 78 (1586) pp. 1140-1143.


CALENDARIO

8 MARTES. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN, presbítero, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Núm 12, 1-13. No hay otro profeta como Moisés; ¿cómo os habéis atrevido a hablar contra él?
- Sal 50. R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
- Mt 14, 22-36. Mándame ir a ti sobre el agua.
o bien: Mt 15, 1-2. 10-14. La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 9 de agosto, pág. 476.
CALENDARIOS: Dominicos: Santo Domingo de Guzmán, presbítero (S). Burgos y Osma-Soria: (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santo Domingo, presbítero, que, siendo canónigo de Osma, se hizo humilde ministro de la predicación en los países agitados por la herejía albigense y vivió en voluntaria pobreza, hablando siempre con Dios o acerca de Dios. Deseoso de una nueva forma de propagar la fe, fundó la Orden de Predicadores, para renovar en la Iglesia la manera apostólica de vida, y mandó a sus hermanos que se entregaran al servicio del prójimo con la oración, el estudio y el ministerio de la Palabra. Su muerte tuvo lugar en Bolonia, el día seis de agosto. (1221)

Dia 8 de agosto
Santo Domingo de Guzmán, presbítero
Memoria.
Die 8 augusti
S. Dominici, presbyteri
Memoria.
Antífona de entrada Cf. Eclo 15, 5
En medio de la asamblea le abrirá la boca, y el Señor lo llena del espíritu de sabiduría y de inteligencia, lo revestirá con un vestido de gloria.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 15, 5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus: stolam glóriae índuit eum.
Oración colecta
Te pedimos, Señor, que santo Domingo de Guzmán, insigne predicador de tu verdad, ayude a tu Iglesia con sus enseñanzas y sus méritos, e interceda piadosamente por nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Adiuvet Ecclésiam tuam, Dómine, beátus Domínicus méritis et doctrínis, atque pro nobis efficiátur piíssimus intervéntor, qui tuae veritátis éxstitit praedicátor exímius. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XVIII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Núm 12, 1-13
No hay otro profeta como Moisés ¿cómo os habéis atrevido a hablar contra él?
Lectura del libro de los Números.

En aquellos días, María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado por esposa.
Decían:
«¿Ha hablado el Señor solo a través de Moisés? ¿No ha hablado también a través de nosotros?».
El Señor lo oyó.
Moisés era un hombre muy humilde, más que nadie sobre la faz de la tierra.
De repente, el Señor habló a Moisés, Aarón y María:
«Salid los tres hacia la Tienda del Encuentro».
Y los tres salieron.
El Señor bajó en la columna de nube y se colocó a la entrada de la Tienda, y llamó a Aarón y a María. Ellos se adelantaron y el Señor les habló:
«Escuchad mis palabras: si hay entre vosotros un profeta del Señor, me doy a conocer a él en visión y le hablo en sueños; no así a mi siervo Moisés, el más fiel de todos mis siervos. A él le hablo cara a cara; abiertamente y no por enigmas; Y contempla la figura del Señor. ¿Cómo os habéis atrevido a hablar contra mi siervo Moisés?».
La ira del Señor se encendió contra ellos, y el Señor se marchó. Al apartarse la Nube de la Tienda, María estaba leprosa, Con la piel como la nieve. Aarón se volvió hacia ella y vio que estaba leprosa. Entonces Aarón dijo a Moisés:
«Perdón, señor. No nos exijas cuentas del pecado que hemos cometido insensatamente. No dejes a María como un aborto que sale del vientre con la mitad de la carne
consumida».
Moisés suplicó al Señor:
«Por favor, cúrala».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 5-6. 12-13
R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére, Dómine, quia peccávimus.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére, Dómine, quia peccávimus.

V. Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére, Dómine, quia peccávimus.

V. En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.
R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére, Dómine, quia peccávimus.

V. Oh, Dios, crea en mi un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére, Dómine, quia peccávimus.

Aleluya Jn 1, 49b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. R. Rabbi, tu es Filius Dei, tu es Rex Israel.

EVANGELIO (opción 1 para todos los años) Mt 14, 22-36
Mándame ir a ti sobre el agua
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

Después que la gente se hubo saciado, enseguida Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.
Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.
Jesús les dijo enseguida:
«¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».
Pedro le contestó:
«Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».
Él le dijo:
«Ven».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
«Señor, sálvame».
Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
«¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
En cuanto subieron a la barca amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él diciendo:
«Realmente eres Hijo de Dios».
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y lo hombres de aquel lugar apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le trajeron a todos los enfermos.
Le pedían tocar siquiera la orla de su manto. Y cuantos la tocaban quedaban curados.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 7-agosto-2011
Pedro camina sobre las aguas no por su propia fuerza, sino por la gracia divina, en la que cree; y cuando lo asalta la duda, cuando no fija su mirada en Jesús, sino que tiene miedo del viento, cuando no se fía plenamente de la palabra del Maestro, quiere decir que se está alejando interiormente de él y entonces corre el riesgo de hundirse en el mar de la vida. Lo mismo nos sucede a nosotros: si sólo nos miramos a nosotros mismos, dependeremos de los vientos y no podremos ya pasar por las tempestades, por las aguas de la vida. El gran pensador Romano Guardini escribe que el Señor "siempre está cerca, pues se encuentra en la razón de nuestro ser. Sin embargo, debemos experimentar nuestra relación con Dios entre los polos de la lejanía y de la cercanía. La cercanía nos fortifica, la lejanía nos pone a prueba" (Accettare se stessi, Brescia 1992, p. 71).

EVANGELIO (año A) Mt 15, 1-2. 10-14
La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron:
«¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Y, llamando a la gente, les dijo:
«Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre».
Se acercaron los discípulos y le dijeron:
«¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». Respondió él:
«La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Hilario, in Matthaeum, 14
Las palabras del Señor: "Toda planta que no plantó el Padre celestial será arrancada de raíz", nos enseñan que debemos desechar toda tradición humana bajo cuyo pretexto se traspasan los preceptos de la ley.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VII
295. Oremos al Señor, Dios de nuestros padres, para que nos escuche y tenga piedad de nosotros.
- Por la unidad y la libertad de la santa Iglesia católica y apostólica. Roguemos al Señor.
- Por la vida, el ministerio y la salud de nuestro Padre el papa N. y de nuestro obispo N., y por el pueblo y el clero que ama a Cristo. Roguemos al Señor.
- Por la paz y el progreso de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por el perdón de nuestros pecados y la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
- Por esta comunidad, congregada en el nombre de Jesucristo, y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que escuches nuestras oraciones y derrames sobre nosotros la abundancia de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Atiende, Señor, en tu bondad, por intercesión de santo Domingo, las súplicas que te dirigimos, y, por la eficacia poderosa de este sacrificio, fortalece con la ayuda de tu gracia a los defensores de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Preces, quas tibi, Dómine, offérimus, intercedénte beáto Domínico, cleménter inténde, et, huius sacrifícii virtúte poténti, propugnatóres fídei grátiae tuae protectióne confírma. Per Christum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también su bondadoso restaurador.
Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos.
Con ellos, unidos a todos los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor.
Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 12, 42
Este es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
Antiphona ad communionem Lc 12,42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Oración después de la comunión
Que tu Iglesia, Señor, reciba con espíritu de total entrega la eficacia del sacramento celestial con que nos has alimentado en la fiesta de santo Domingo de Guzmán, y el que resplandeció por su palabra nos ayude con su intercesión. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caeléstis, Dómine, virtútem sacraménti, quo in beáti commemoratióne Domínici pasti sumus, percípiat Ecclésia tua plenae devotiónis afféctu, et cuius praedicatióne flóruit, eius intercessióne iuvétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 9 de agosto
F
iesta de santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith) Stein, virgen de la Orden de Carmelitas Descalzas y mártir, la cual, nacida y educada en la religión judía, después de haber enseñado filosofía durante algunos años entre grandes dificultades, recibió por el bautismo la nueva vida en Cristo, prosiguiéndola bajo el velo de las vírgenes consagradas hasta que, en tiempo de un régimen hostil a la dignidad del hombre y de la fe, fue encarcelada lejos de su patria, y en el campo de exterminio de Auschwitz, cercano a Cracovia, en Polonia, murió en la cámara de gas (elog. del Martirologio Romano).
2. En Roma, en el cementerio de san Lorenzo, en la vía Tiburtina, san Román, mártir (c. 258).
3*. En el monasterio de Achad, en Hibernia (hoy Irlanda), san Nateo, obispo y abad (s. VI).
4*. En Kilmor, también en Hibernia (hoy Irlanda), san Fedlimino, obispo (c. s. VI).
5. En Constantinopla, conmemoración de los santos mártires, que por defender la antigua imagen del Salvador colocada en la Puerta de Bronce, y que iba a ser derribada por orden del emperador León el Isáurico, fueron ejecutados (c. 729).
6*. En Palena, de la Calabria, beato Falco, eremita (s. X/XI).
7*. En Florencia, en la Toscana, beato Juan de Salerno, presbítero de la Orden de Predicadores, que fundó el convento de Santa María Novella y actuó intrépidamente contra los herejes patarenos (c. 1242).
8*. En el monte Alvernia, también en la Toscana, beato Juan de Fermo, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que vivió solitario, dominando su cuerpo con abstinencia y penitencia admirables (1322).
9*. En Londres, en Inglaterra, beato Ricardo Bere, presbítero y mártir, que, por orden del rey Enrique VIII, a causa de su fidelidad al Romano Pontífice y por la defensa del matrimonio cristiano, en unión con sus hermanos de la Cartuja de aquella ciudad, murió extenuado por la suciedad de la prisión y el hambre, sufridas durante largo tiempo (1537).
10*. En un viejo navío, situado en la costa frente a Rochefort, en Francia, beato Claudio Richard, presbítero de la Orden de San Benito y mártir, que, por ser sacerdote, durante la Revolución Francesa fue expulsado de su monasterio y confinado en una nave de trabajos forzados, donde murió de peste, contraída mientras ayudaba a los enfermos cautivos (1794).
11*. En Salamanca, en España, beata Cándida María de Jesús (Juana Josefa) Cipitria, que fundó la Congregación de las Hijas de Jesús, para colaborar en la formación cristiana de los niños (1912).
12*. En Barbastro, también en España, beato Florentino Asensio Barroso, obispo y mártir, que en el furor de la persecución contra la Iglesia, acribillado a balazos, dio testimonio con su sangre de la fe que había predicado constantemente al pueblo que tuvo encomendado (1936).
13*. En Barcelona, igualmente en España, beatos Rubén de Jesús López Aguilar y sus seis compañeros (Sus nombres: Beatos Arturo (Luis) Ayala Niño, Juan Bautista (José) Velázquez
Peláez, Eugenio (Alfonso Antonio) Ramírez Salazar, Esteban (Gabriel) Maya Gutiérrez,
Melquíades (Raimundo) Ramírez Zuluaga y Gaspar (Luis Modesto) Páez Perdono), religiosos de la Orden de San Juan de Dios y mártires, que, en la misma persecución, sufrieron la muerte por odio a la vida religiosa y así pasaron a presencia del Señor (1936).
14*. En la aldea de Azanuy, en la provincia de Huesca, también en España, beatos Faustino Oteiza, presbítero, y Florentino Felipe, religioso de la orden de Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, ambos mártires, que, en la misma persecución, entregaron su vida por Cristo (1936).
15*. En el lugar de Argés, cerca de Toledo, asimismo en España, beato Guillermo Plaza Hernández, presbítero de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos y mártir, que el mismo día y en la misma prueba entregó su espíritu (1936).
16*. En el pueblo de Carcaixent, en la región de Valencia, también en España, beato Germán (José María) Garrigues Hernández, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, en el furor de la persecución contra la fe, superó la tortura de su cuerpo con una muerte preciosa (1936).