sábado, 22 de julio de 2017

Sábado 26 agosto 2017, Santa Teresa de Jesús Jornet e ibars, virgen, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)


Responsabilidad de la Conferencia episcopal


31. Tratándose de culturas locales, se explica por qué la constitución Sacrosanctum concilium pide sobre este punto la intervención «de las competentes asambleas territoriales de obispos legítimamente constituidas» (69). A este respecto, las Conferencias episcopales deben considerar «con atención y prudencia los elementos que pueden tomarse de las tradiciones y genio de cada pueblo para incorporarlos oportunamente al culto divino» (70). Se podrá algunas veces admitir «todo aquello que en las costumbres de los pueblos no esté indisolublemente vinculado a supersticiones y errores (...), con tal que se pueda armonizar con el verdadero y auténtico espíritu litúrgico» (71).

32. A las Conferencias episcopales corresponde juzgar si la introducción en la liturgia, según el procedimiento que se indicará más adelante (cf. nn. 62 y 65-69), de elementos tomados de las costumbres sociales o religiosas vivas aún en la cultura de los pueblos, puede enriquecer la comprensión de las acciones litúrgicas sin provocar repercusiones desfavorables para la fe y la piedad de los fieles. Y en todo caso, velarán para que los fieles no vean en la introducción de estos elementos la vuelta a una situación anterior a la evangelización (cf. n. 47).

Y siempre que se consideren necesarios ciertos cambios en los ritos o en los textos, es importante adaptarlos al conjunto de la vida litúrgica y, antes de llevarlos a la práctica, presentarlos primero al clero y después a los fieles, de manera que se evite el peligro de perturbarlos sin una razón proporcionada (cf. nn. 46 y 69).

(69) Sacrosanctum concilium, 22 § 2; cf. ib., 39 y 40, 1 y 2. Codex iuris canonici cc. 447-448 ss.
(70) Cf. Sacrosanctum concilium, 40.
(71) Ib., 37.


CALENDARIO

26 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SANTA TERESA DE JESÚS JORNET E IBARS, virgen, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Rut 2, 1-3. 8-11; 4, 13-17. El Señor no te ha dejado sin protección. Fue padre de Jesé, el padre de David.
- Sal 127. R. Esta es la bendición del hombre que teme al Señor.
- Mt 23, 1-12. Ellos dicen, pero no hacen.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 27 de agosto, pág. 515.
CALENDARIOS: Hermanitas de los Ancianos Desamparados: (S).
Hijas de la Cruz: Santa Juana Isabel Bichier des Ages, religiosa (S).
Albarracín: San Clemente y compañeros mártires (MO).
Almería-diócesis: Nuestra Señora del Mar (MO).
Mallorca: San Junípero Serra, presbítero (MO). Menorca y Capuchinos (ML).
Sevilla: San Geroncio de Itálica, obispo y mártir (MO).
Betharramitas: Santa Juana Isabel Bichier, virgen (MO).
Carmelitas Descalzos: Transverberación del corazón de Santa Teresa de Jesús (MO).
Pasionistas: Beato Domingo de la Madre de Dios Barberi, presbítero (MO).
Huesca: San Orencio, obispo y mártir (ML).
Agustinos: Santos Liberato, Bonifacio y compañeros, mártires (ML).
Carmelitas: Beato Jaime Retouret, presbítero y mártir (ML).
Dominicos: Beato Santiago de Bevagna, presbítero (ML).
Familia salesiana: Beato Ceferino Namuncurá, laico (ML).

26 SÁBADO. Después de la hora nona:
VIGESIMOPRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera semana del salterio
Misa
vespertina del XXI Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen, que para la asistencia a los ancianos fundó el Instituto de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y falleció en Liria, en España. (1897)

26 de agosto
Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen, patrona de la ancianidad
Memoria.
COMMUNE VIRGINUM.
PRO UNA VIRGINE 3.
Antífona de Entrada
Ven, esposa de Cristo, recibe la corona que el Señor te ha preparado desde la eternidad.
Antiphona ad introitum
Veni, sponsa Christi, áccipe corónam, quam tibi Dóminus praeparávit in aetérnum.
Oración Colecta
Oh, Dios, que has guiado a la virgen santa Teresa a la perfecta caridad en el cuidado de los ancianos, concédenos, a ejemplo suyo, servir a Cristo en el prójimo, para ser testigos de su amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Exáudi, quaesumus, Dómine, preces nostras, ut, qui beátae N. vírginis virtútem devóte recólimus, in tui amóre permanére et usque in finem semper créscere mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Sábado de la XX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Rut 2, 1-3. 8-11; 4, 13-17
El Señor no te ha dejado sin protección. Fue padre de Jesé, el padre de David
Lectura del libro de Rut.

Tenía Noemí un pariente por parte de su marido; un hombre muy acomodado de la familia de Elimélec; su nombre era Booz.
Rut, la moabita, dijo a Noemí:
«Puedo ir a espigar en el campo de quien me lo permita?».
Noemí respondió:
«Sí, hija mía».
Marchó Rut a recoger espigas detrás de los segadores, y sucedió que vino a parar en una parcela de Booz, el de la familia de Elimélec.
Booz dijo entonces a Rut:
«Escucha, hija mía. No vayas a espigar a otro campo, no te alejes de aquí. Quédate junto a mis criados. Fíjate dónde siegan los hombres y ve detrás de ellos. He mandado que no te molesten. Cuando tengas sed, bebe de los cántaros que ellos han llenado».
Ella se postró ante él y le dijo:
«Por qué te interesas con tanta amabilidad por mí, que soy una simple extranjera?».
Booz respondió:
«Me han contado cómo te has portado con tu suegra después de morir tu marido; cómo has dejado a tus padres y tu tierra natal para venir a un pueblo que no conocías».
Booz tomó a Rut por mujer. Se unió a ella, y el Señor hizo que concibiera y diera a luz un hijo. Las mujeres dijeron a Noemí:
«Bendito sea el Señor, que no te ha dejado sin protección. El nombre del difunto seguirá vivo en Israel. El niño será tu consuelo y amparo en la vejez, pues lo ha dado a luz tu nuera, que te quiere y ha demostrado ser para ti mejor que siete hijos».
Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo. Las vecinas exclamaron:
«A Noemí le ha nacido un hijo».
Y le pusieron por nombre Obed. Fue padre de Jesé, el padre de David.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 127, 1bc-2. 3. 4-5 (R.: 4)
R.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. Ecce si benedicétur homo, qui timet Dóminum.

V. Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. Ecce si benedicétur homo, qui timet Dóminum.

V. Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. Ecce si benedicétur homo, qui timet Dóminum.

V. Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. Ecce si benedicétur homo, qui timet Dóminum.

Aleluya Mt 23, 9b. 10B
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Uno sólo es vuestro Padre, el del cielo; y uno sólo es vuestro maestro, el Mesías. R.
Unus est Pater vester, qui in cælis est; et Magíster vester unus est, Christus.

EVANGELIO Mt 23, 1-12
Ellos dicen pero no hacen
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo Jo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque Uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto, Ángelus, 30-octubre-2011
En el pasaje de hoy, amonesta a los escribas y fariseos, que en la comunidad desempeñaban el papel de maestros, porque su conducta estaba abiertamente en contraste con la enseñanza que proponían a los demás con rigor. Jesús subraya que ellos "dicen, pero no hacen" (Mt 23, 3); más aún, "lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar" (Mt 23, 4). Es necesario acoger la buena doctrina, pero se corre el riesgo de desmentirla con una conducta incoherente. Por esto Jesús dice: "Haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen" (Mt 23, 3). La actitud de Jesús es exactamente la opuesta: él es el primero en practicar el mandamiento del amor, que enseña a todos, y puede decir que es un peso ligero y suave precisamente porque nos ayuda a llevarlo juntamente con él (cf. Mt 11, 29-30).

Oración de los fieles
405. Alegrémonos, hermanos, en la fiesta de santa N. y presentemos a Dios nuestra oración.
-Por la santa Iglesia de Dios: para que sea humilde en sus vírgenes, inocente en los niños y santa en los esposos. Roguemos al Señor.
- Por los que influyen en el gobierno de los pueblos: para que fomenten la convivencia, la libertad y el progreso. Roguemos al Señor.
- Por los jóvenes y adolescentes: para que abran sus ojos a lo bello, su espíritu a lo verdadero, su corazón a lo bueno. Roguemos al Señor.
- Por los ancianos, para que reciban la veneración y el cuidado que merecen. Roguemos al Señor.
- Por los religiosos consagrados al servicio de nuestra diócesis: para que Dios les conserve en pobreza, castidad y obediencia. Roguemos al Señor.
Oh Dios, escucha benignamente las oraciones de los que te suplican; y, por la intercesión la santa N., virgen, extiende sobre nosotros tu mano protectora. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Recibe, Señor, los dones de tu pueblo y concédenos que, al recordar las maravillas que el amor de tu Hijo realizó en nosotros, nos reafirmemos, a ejemplo de los santos, en el amor a ti y al prójimo. Por Jesucristo.
Super oblata
Súscipe, Dómine, obséquium humilitátis nostrae, quod tibi in commemoratióne beátae N. vírginis exhibémus, et nos, per immaculátam hóstiam, da iúgiter in tuo conspéctu pio sanctóque amóre flagráre. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Mt. 25, 6
Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 6
Média nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei.
Oración después de la comunión
Alimentados con el sacramento de salvación, te rogamos, Dios de misericordia, que, imitando la caridad de santa Teresa de Jesús Jornet, seamos un día partícipes de su gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti pane refécti, humíliter deprecámur cleméntiam tuam, Dómine, ut, qui de beátae N. commemoratióne gaudémus, véniam delictórum, sospitátem córporum, gratiámque et glóriam aetérnam consequámur animárum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de agosto
M
emoria de santa Mónica, que, muy joven todavía, fue dada en matrimonio a Patricio, del que tuvo hijos, entre los cuales se cuenta a Agustín, por cuya conversión derramó abundantes lágrimas y oró mucho a Dios. Al tiempo de partir para África, ardiendo en deseos de la vida celestial, murió en la ciudad de Ostia del Tíber (387).
2. En Capua, de la Campania, san Rufo, mártir (s. III/IV).
3. En Tomis, de la Escitia, santos mártires Marcelino, tribuno, su esposa Mannea, Juan, hijo de ambos, y Serapio, clérigo, y Pedro, soldado (c. s. IV).
4. En Bérgamo, en la provincia de Liguria, san Narno, que es considerado primer obispo de la ciudad (s. IV).
5. En la Tebaida, en Egipto, san Poemeno, abad, tenido en suma consideración entre los anacoretas y del que se refieren muchas máximas llenas de sabiduría (s. IV/V).
6. En Couserans, de la Aquitania, san Licerio, obispo, que, oriundo de Hispania, fue discípulo de san Fausto de Riez y con sus oraciones libró a la ciudad de ser destruida por los visigodos (c. 540).
7. En Arlés, de la Provenza, san Cesáreo, obispo, que, después de haber llevado vida monástica en la isla de Lérins, recibió ese episcopado en contra de sus deseos. Preparó y reunió sermones apropiados para las festividades que los presbíteros debían leer con objeto de instruir al pueblo y escribió también reglas de vida, tanto para hombres como para religiosas, para dirigir la vida monástica (542).
8. En Pavía, de la Lombardía, san Juan, obispo (c. 825).
9*. En el monasterio de Peterhausen, que él había fundado, en Suabia, sepultura de san Gebhardo, obispo de Constancia (995).
10*. En el monasterio de Aulps, en Saboya, muerte de san Guarino, obispo de Sión, que, siendo monje de Molesmes en tiempos de san Roberto, fundó este cenobio, que dirigió santamente y agregó a la Orden del Císter (1150).
11*. En Lausana, entre los helvecios (hoy Suiza), san Amadeo, obispo. Siendo monje de Claraval, fue designado abad del cenobio de Hautecombe y elegido, más tarde, para la sede episcopal, desde donde educó con destreza a los jóvenes, formó un clero piadoso y casto y cantó las alabanzas en su predicación de la bienaventurada Virgen María (1159).
12*. En Foligno, de la Umbría, beato Ángel Conti, presbítero de la Orden de Eremitas de San Agustín, insigne por sus penitencias y humildad, y de suma paciencia al recibir ofensas (1312).
13*. En Leominster, en Inglaterra, beato Rogerio Cadwalador, presbítero y mártir. Había sido ordenado en Valladolid, en España, e, insigne por su ciencia, ejerció su ministerio clandestinamente durante dieciséis años en su patria y, finalmente, condenado por el hecho de ser sacerdote, en tiempo del rey Jacobo I fue ajusticiado después de crueles torturas (1610).
14*. En Nagasaki, en Japón, beatos Francisco de Santa María, presbítero de la orden de los Hermanos Menores, y sus catorce compañeros (Sus nombres: Beatos Bartolomé Laurel y Antonio de San Francisco, religiosos de la Orden de los Hermanos Menores; Gaspar Vaz y María, esposos; Magdalena Kiyota, viuda; Cayo Jiyemon, Francisca, Francisco Kurobioye, Luis Matsuo Soyemon, Martín Gómez, Tomás Wo Jinyemon, Lucas Kiyemon y Miguel Kizayemon), mártires, que por orden del gobernador de la ciudad sufrieron el martirio en odio al nombre cristiano (1627).
15. En la ciudad de Usk, en Gales, san David Lewis, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, ordenado sacerdote en Roma, celebró ocultamente los sacramentos en su patria durante más de treinta años y prestó ayuda a los pobres, hasta que en el reinado de Carlos II fue ahorcado por ser sacerdote (1679).
16*. En el mar frente a Rochefort, en Francia, en una vieja nave, beatos mártires Juan Bautista de Souzy, presbítero, y Udalrico (Juan Bautista) Guillaume, hermano de las Escuelas Cristianas, mártires, que, en el furor de la persecución contra la Iglesia, fueron detenidos de manera inhumana y por Cristo murieron de hambre y aquejados de grave enfermedad (1794).
17*. En Reading, en Inglaterra, beato Domingo de la Madre de Dios Barberi, presbítero de la Congregación de la Pasión, que, buscando con empeño restablecer la unidad de los cristianos, llevó a muchos al seno de la Iglesia católica (1849).
18*. En la localidad de Picasent, en la región de Valencia, en España, beato Fernando González Añón, presbítero y mártir, que, en tiempo de persecución, mereció pasar a la bienaventuranza eterna (1936).
19*. En el camino entre las aldeas de Godella y Bétera, en el mismo territorio en España, beato Raimundo Martí Soriano, presbítero y mártir, que, en el furor de la misma persecución contra la fe, derramó su sangre por Cristo (1936).
20*. En San Sebastián, en España, beata María del Pilar Izquierdo Albero, virgen, que muy probada por la pobreza y por graves enfermedades, sirvió a Dios mostrado una caridad singular en favor de los pobres y afligidos, para cuyo servicio fundó la Obra Misionera de Jesús y María (1945).