viernes, 7 de julio de 2017

Viernes 11 agosto 2017, Santa Clara, virgen, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA VICESIMUS QUINTUS ANNUS (4-DICIEMBRE-1988)
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II

CONCLUSIÓN


22. Como ha recordado la Constitución Sacrosanctum Concilium, la liturgia no agota toda la actividad de la Iglesia [93], sino que es ciertamente su fuente y su culmen [94]. Es su fuente porque, sobre todo en los sacramentos, los fieles reciben abundantemente el agua de la gracia, que brota del costado de Jesús crucificado. Evocando una imagen usada por el Papa Juan XXIII, la Liturgia es como la fuente del pueblo a la que cada generación va a sacar el agua siempre fresca y vivificante. Y es también su culmen, sea porque toda la actividad de la Iglesia tiende hacia la comunión de vida con Cristo, sea porque en la Liturgia es donde la Iglesia manifiesta y comunica a los fieles la obra de la salvación, realizada por Cristo una vez para siempre.

23. Parece llegado el momento de dar nuevo vigor al hálito que empujó a la Iglesia cuando la Constitución Sacrosanctum Concilium fue preparada, discutida, votada y promulgada, y cuando comenzó a aplicarse. El grano sembrado tuvo que soportar el rigor del invierno, pero la semilla ha germinado y se ha hecho árbol. Efectivamente, se trata del crecimiento orgánico de un árbol tanto más vigoroso cuanto más profundamente extiende sus raíces en el terreno de la tradición [95]. Deseo recordar lo que dije en 1984, con ocasión del Congreso de las Comisiones litúrgicas: En la obra de la renovación litúrgica querida por el Concilio hay que tener presente «con gran equilibrio, la parte de Dios y la parte del hombre, la jerarquía y los fieles, la tradición y el progreso, la ley y la adaptación, el individuo y la comunidad, el silencio y el canto del coro. De esta forma, la Liturgia de la tierra se conectará con la del cielo, donde (...) se formará un solo coro (...) para entonar un himno, a una sola voz, al Padre, por medio de Jesucristo» [96].

Con estos deseos, que en lo íntimo del corazón se hacen plegaria, imparto a todos la Bendición Apostólica.

Vaticano, 4 de diciembre de 1988, undécimo de mi Pontificado.

JOANNES PAULUS PP. II

[93] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, 9.
[94] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, 10.
[95] Cf. Const. Sacrosanctum Concilium, 23.
[96] Alocución al Congreso de los Presidentes y Secretarios de las Comisiones Nacionales de Liturgia (27 de octubre de 1984), 6: Insegnamenti, VII/2 (1984), p. 1054.


CALENDARIO

11 VIERNES. SANTA CLARA, virgen, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de vírgenes (para una virgen) o de santos (para una monja), o de la feria; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Dt 4, 32-40. Amó a tus padres y eligió a su descendencia después de ellos.
- Sal 76. R. Recuerdo las proezas del Señor.
- Mt 16, 24-28. ¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su alma?
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 12 de agosto, pág. 482.
CALENDARIOS: II Orden: (S). Familia Franciscana: (F).
Santiago de Compostela-ciudad: Santa Susana de Braga, virgen y mártir (F). Santiago de Compostela-diócesis: (ML).
León: Traslación de las reliquias de san Froilán, obispo (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de santa Clara, virgen, que, como primer ejemplo de las Damas Pobres de la Orden de los Hermanos Menores, siguió a san Francisco, llevando en Asís, en la región italiana de Umbría, una vida austera pero rica en obras de caridad y de piedad. Insigne amante de la pobreza, no consintió ser apartada de la misma ni siquiera en la extrema indigencia y en la enfermedad. (1253)

Oración colecta propia. El resto del común de vírgenes: II. Para una virgen 3.

11 de agosto
Santa Clara, virgen
Memoria
Die 11 augusti
S. Claræ, virginis
Memoria
Antífona de entrada
Ven, esposa de Cristo, recibe la corona que el Señor te ha preparado desde la eternidad.
O bien:
Por amor al Señor Jesucristo tuvo en nada los bienes de este mundo y del tiempo presente.
Antiphona ad introitum
Veni, sponsa Christi, áccipe corónam, quam tibi Dóminus praeparávit in aetérnum.
Vel:
Regnum mundi et omne saeculum contémpsit propter amórem Dómini Iesu Christi.
Oración colecta
Oh, Dios, que guiaste misericordiosamente a santa Clara hacia el amor a la pobreza, concédenos, por su intercesión, que, siguiendo a Cristo en la pobreza de espíritu, merezcamos llegar a contemplarte en el reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátam Claram ad paupertátis amórem misericórditer adduxísti, eius nobis intercessióne concéde, ut, in pagupertáte spíritus Christum sequéntes, ad tui contemplatiónem in caelésti regno perveníre mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XVIII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Dt 4, 32-40
Amó a tus padres y
eligió a su descendencia después de ellos
Lectura del libro del Deuteronomio.

Moisés dijo al pueblo:
«Pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra; pregunta desde un extremo al otro del cielo, ¿sucedió jamás algo tan grande como esto o se oyó cosa semejante? ¿Escuchó algún pueblo, como tú has escuchado, la voz de Dios, hablando desde el fuego, y ha sobrevivido? ¿Intentó jamás algún dios venir a escogerse una nación entre las otras mediante pruebas, signos, prodigios y guerra y con mano fuerte y brazo poderoso, con terribles portentos, como todo lo que hizo el Señor, vuestro Dios, con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos?
Te han permitido verlo, para que sepas que el Señor es el único Dios y no hay otro fuera de él. Desde el cielo hizo resonar su voz para enseñarte y en la tierra te mostró su gran fuego, y de en medio del fuego oíste sus palabras.
Porque amó a tus padres y eligió a su descendencia después de ellos, él mismo te sacó de Egipto con gran fuerza, para desposeer ante ti a naciones más grandes y fuertes que tú, para traerte y darte sus tierras en heredad; como ocurre hoy.
Así pues, reconoce hoy, y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Observa los mandatos y preceptos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos, después de ti, y se prolonguen tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 76, 12-13. 14-15. 16 y 21 (R.: 12a)
R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

V. Recuerdo las proezas del Señor;
sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras
y considero tus hazañas. R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

V. Dios mío, tus caminos son santos:
¿Qué dios es grande como nuestro Dios?
Tú, oh Dios, haciendo maravillas,
mostraste tu poder a los pueblos. R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

V. Con tu brazo rescataste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.
Mientras guiabas a tu pueblo, como a un rebaño,
por la mano de Moisés y de Aarón. R.
Recuerdo las proezas del Señor. Memor ero óperum Dómini.

Aleluya Mt 5, 10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. R.
Beáti qui persecutiónem patiúntur propter iustítiam, quóniam ipsórum est regnum cælorum.

EVANGELIO Mt 16, 24-28
¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su alma?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.
En verdad os digo que algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre en su reino».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 200
Sólo son posibles dos modos de vivir en la tierra: o se vive vida sobrenatural, o vida animal. Y tú y yo no podemos vivir más que la vida de Dios, la vida sobrenatural. ¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde el alma? (Mt 16, 26). ¿Qué aprovecha al hombre todo lo que puebla la tierra, todas las ambiciones de la inteligencia y de la voluntad? ¿Qué vale esto, si todo se acaba, si todo se hunde, si son bambalinas de teatro todas las riquezas de este mundo terreno; si después es la eternidad para siempre, para siempre, para siempre?
Este adverbio -siempre- ha hecho grande a Teresa de Jesús. Cuando ella -niña- salía por la puerta del Adaja, atravesando las murallas de su ciudad acompañada de su hermano Rodrigo, para ir a tierra de moros a que les descabezaran por Cristo, susurraba al hermano que se cansaba: para siempre, para siempre, para siempre (Cfr. Libro de la vida, 1, 6).
Mienten los hombres, cuando dicen para siempre en cosas temporales. Sólo es verdad, con una verdad total, el para siempre cara a Dios; y así has de vivir tú, con una fe que te ayude a sentir sabores de miel, dulzuras de cielo, al pensar en la eternidad que de verdad es para siempre.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario X
298. Reunidos, hermanos, para recordar los beneficios de nuestro Dios, pidámosle que inspire nuestras plegarias para que merezcan ser atendidas.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor.
- Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
- Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en este santo templo en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.
Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, la ofrenda de nuestra humildad, en la memoria de la virgen santa N., y concédenos, por esta ofrenda inmaculada, consumirnos constantemente en ferviente y santo amor delante de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, obséquium humilitátis nostrae, quod tibi in commemoratióne beátae N. vírginis exhibémus, et nos, per immaculátam hóstiam, da iúgiter in tuo conspéctu pio sanctóque amóre flagráre. Per Christum.
PREFACIO COMÚN IV
Nuestra misma acción de gracias es un don de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, unidos a los coros angélicos, te alabamos proclamando llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS IV
De laude, dono Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia, cum nostra laude non égeas, tuum tamen est donum quod tibi grates rependámus, nam te non augent nostra praecónia, sed nobis profíciunt ad salútem, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 10, 42
Esta virgen prudente ha escogido la parte mejor y no le será quitada.
O bien: Mt 25, 6
A medianoche se oyó una voz: «Que llega el esposo, salid a su encuentro».
Antiphona ad communionem Cf. Lc 10, 42
Optimam partem elégit sibi virgo prudens, quae non auferétur ab ea.
Vel: Mt 25, 6
Média nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei.
Oración después de la comunión
Reconfortados con el Pan del cielo, invocamos humildemente tu misericordia, Señor, para que concedas el perdón de los pecados, la salud del cuerpo, la gracia del alma y la gloria eterna a cuantos nos llena de alegría la conmemoración de santa N. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti pane refécti, humíliter deprecámur cleméntiam tuam, Dómine, ut, qui de beátae N. commemoratióne gaudémus, véniam delictórum, sospitátem córporum, gratiámque et glóriam aetérnam consequámur animárum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 12 de agosto
S
anta Juana Francisca Frémiot de Chantal
, religiosa, que siendo primero madre de familia, tuvo como fruto de su cristiano matrimonio seis hijos, a los que educó piadosamente, y muerto su esposo, bajo la dirección de san Francisco de Sales abrazó con decisión el camino de la perfección y realizó obras de caridad, en especial para con los pobres y enfermos. Dio comienzo a la Orden de la Visitación de santa María, que dirigió también prudentemente, y su muerte tuvo lugar en Moulins, junto al Aller, cerca de Nevers, en Francia, el día trece de diciembre (1641).
2. En Catania, de Sicilia, san Euplo, mártir, que, según la tradición, en la persecución desencadenada por el emperador Diocleciano, cuando llevaba en sus manos los volúmenes de los Evangelios, fue encarcelado por el gobernador Calvisiano y cuando, interrogado de nuevo, respondió que se gloriaba de tener en el corazón los Evangelios, fue flagelado hasta morir (304).
3. En Nicomedia, santos Aniceto y Focio, mártires (s. IV).
4*. En Killala, en Hibernia (hoy Irlanda), san Muredaco, obispo (c. s. V).
5*. Asimismo, en Hibernia (hoy Irlanda), en el monasterio que recibió su nombre, santa Lelia, virgen (s. V).
6. En Brescia, de la Lombardía, san Herculano, obispo (s. VI).
7. En la isla de Lérins, en la Provenza, santos mártires Porcaro, abad, y varios monjes, que, según la tradición, murieron a manos de los sarracenos (c. s. VIII).
8*. En Ruthin, en el norte de Gales, beato Carlos Meehan, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir. Irlandés de nacimiento, mientras se dirigía a su patria por aquella región, fue detenido y condenado a muerte por haber entrado en los dominios del rey Carlos II, y ahorcado y descuartizado, alcanzó la palma del martirio (1679).
9*. En Roma, beato Inocencio XI, papa, que gobernó sabiamente la Iglesia, pese a estar aquejado de fuertes dolores y pesares (1689).
10*. En una vieja nave anclada frente a Rochefort, en Francia, beato Pedro Jarrige de la Morélie de Puyredon, presbítero, que, en el furor de la persecución contra la Iglesia, sufrió la muerte tras haber sido expuesto durante larguísimo tiempo a los ardientes rayos del sol (1794).
11. En la ciudad de Nam Dinh, en Tonquín, santos mártires Jacobo Do Mai Nam, presbítero, Antonio Nguyen Dích, labrador, y Miguel Nguyen Huy My, médico, que, en tiempo del emperador Minh Mang, fueron decapitados tras sufrir crueles torturas por su fe en Cristo (1838).
12*. En la villa de Hornachuelos, cerca de Córdoba, en España, beata Victoria Díaz y Bustos de Molina, virgen y mártir. Ejerció el cargo de maestra en el Instituto Teresiano y, desencadenado el ataque contra la Iglesia, proclamando su fe cristiana y exhortando a otros al martirio, mereció ella misma sufrir el martirio (1936).
13*. En Valdemoro, cerca de Madrid, también en España, beato Flavio (Atilano) Argüeso González, religioso de la Orden de San Juan de Dios y mártir, que, en la misma persecución, murió por el odio contra la fe (1936).
14*. En Barbastro, cerca de Huesca, en Aragón, de España, beatos Sebastián Calvo Martínez, presbítero, y cinco compañeros (Sus nombres: Beatos Pedro Cunill Padrós, José Pavón Bueno, Nicasio Sierra Ucar, presbíteros; Venceslao Clarís Vilaregut, subdiácono; Gregorio Chirivás Lacambra, religioso), mártires, religiosos de la Congregación de Misioneros del Inmaculado Corazón de María, que, en la mencionada persecución, consumaron su combate glorioso (1936).
15*. En Tarragona, también en España, beato Antonio Perulles Estívill, presbítero de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos y mártir, que, en el furor de la misma persecución, acabó su martirio estando de camino (1936).
16*. En Dachau, cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beatos Floriano Stepniak, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y José Straszewski, presbíteros y mártires, que, invadida Polonia en el tiempo de guerra, murieron en la cámara de gas en el campo de concentración (1942).
17*. En la localidad de Planegg, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Carlos Leisner, presbítero y mártir, que encarcelado, cuando todavía era diácono, por la proclamación pública de su fe y el constante servicio en favor de las almas, fue ordenado sacerdote en el campo de concentración de Dachau. Puesto en libertad, murió a causa de los sufrimientos soportados durante su cautividad (1945).