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Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

martes, 1 de agosto de 2017

Martes 5 septiembre 2017, Martes de la XXII semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por los enfermos).

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)

58. Las exequias en todos los pueblos han sido siempre rodeadas de ritos especiales, a veces, de gran valor expresivo. Para responder a las situaciones de los diversos países, el ritual ro­mano propone varias formas para las exequias (127). Correspon­de a las Conferencias episcopales escoger la que se adapte mejor a las costumbres locales (128). Conservando lo que hay de bueno en las tradiciones familiares y en las costumbres locales, las Conferencias deben cuidar de que las exequias manifiesten la fe pascual y den testimonio del verdadero espíritu evangélico (129). Con este espíritu los rituales de exequias pueden adoptar costumbres de diversas culturas para responder mejor a las situaciones y a las tradiciones de cada región (130).

59. Las bendiciones de personas, de lugares o de cosas, que están más relacionadas con la vida, las actividades y las preocupaciones de los fieles, ofrecen también posibilidades de adaptación, de conservación de costumbres locales y de admisión de usos populares (131). Las Conferencias episcopales utilicen las disposiciones dadas, teniendo en cuenta las necesidades del país.

60. Por lo que respecta a la organización del tiempo litúrgico, cada Iglesia particular y cada familia religiosa añaden a las celebraciones de la Iglesia universal, con la aprobación de la Sede apostólica, las que les son propias (132). Las Conferencias episcopales pueden también, con la previa aprobación de la Sede apostólica, suprimir o trasladar al domingo algunas de las fiestas de precepto (133). A ellas corresponde también determinar las fechas y la manera de celebrar las rogativas y las cuatro témporas (134).

61. La Liturgia de las Horas, que tiene por objeto celebrar las alabanzas de Dios y santificar por medio de la oración la jornada y toda la actividad humana, ofrece a las Conferencias episcopales posibilidades de adaptación en la segunda lectura del Oficio de lectura, los himnos y las preces, así como en las antífonas marianas finales (135).

(127) Cf. Ordo exsequiarum, Praenotanda, 4.
(128) Cf ib., 9 y 21, 1-3.
(129) Cf. ib., 2.
(130) Cf. Sacrosanctum concilium, 81.
(131) Cf. ib, 79; De benedictionibus, Praenotanda generalia, 39; Ordo professionis religiosæ, Praenotanda, 12-15.
(132) Cf. Normæ universales de Anno liturgico et de calendario, nn. 49, 55; Sagrada Congregación para el Culto Divino, Instrucción Calendaria particularia (24 de junio de 1970): AAS 62 (1970), 651-663.
(133) Cf. Codex iuris canonici, c. 1246 § 2.
(134) Cf. Normæ universales de Anno liturgico et de calendario, 46.
(135) Cf. Liturgia Horarum, Institutio generalis, 92, 162, 178, 184.


CALENDARIO

5 MARTES DE LA XXII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria


Misa de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- 1 Tes 5, 1-6. 9-11. Murió por nosotros para que vivamos con él.
- Sal 26. R. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.
- Lc 4, 31-37. Sé quién eres: el Santo de Dios.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 6 de septiembre, pág. 536.
CALENDARIOS: Misioneras de la Caridad: Santa Teresa de Calcuta, virgen (F).
Marianistas: Reina de los Apóstoles (MO).
Canónigos Regulares de Letrán: Aniversario de los religiosos, parientes y bienhechores difuntos.
Dominicos: Aniversario de los amigos y bienhechores.
Solsona: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Jaume Trasserra Cunillera, obispo, emérito (1993).
Urgell: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Joan Enric Vives Sicilia, arzobispo-obispo (1993).

TEXTOS MISA

POR LOS ENFERMOS. PRO INFIRMIS.
Antífona de entrada Sal 6, 3-4
Misericordia, Señor, que desfallezco, cura, Señor, mis huesos dislocados. Tengo el alma en delirio.
O bien: Cf. Is 53, 4
El Señor soportó nuestros sufrimientos, y aguantó nuestros dolores.
Antiphona ad introitum Ps 6, 3-4
Miserére mei, Dómine, quóniam infírmus sum; sana me, Dómine, quóniam conturbáta sunt ossa mea, et ánima mea turbáta est valde.
Vel: Cf. Is 53, 4
Vere languóres nostros Dóminus tulit, et dolóres nostros ipse portávit.
Oración colecta
Oh, Dios, tú quisiste que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades para manifestar el valor de la enfermedad y la paciencia humana; escucha benévolo nuestras plegarias por los hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a Cristo en su pasión para la redención del mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Dios todopoderoso y eterno, salvación eterna de cuantos creen en ti, escucha las oraciones que te dirigimos por tus siervos enfermos, para quienes imploramos el auxilio de tu misericordia, para que, recuperada su salud, puedan ofrecer la acción gracias en tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui languóres nostros voluísti ab Unigénito Fílio tuo portári, ut infirmitátis et patiéntiae virtútem osténderes humánae, preces nostras pro frátribus in aegritúdine pósitis benígnus exáudi, et praesta, ut, qui dolóribus, aerúmnis aliísve morbis premúntur, et inter eos qui beáti praedicántur se séntiant eléctos, et Christo pro mundi salúte patiénti se sciant unítos. Per Dóminum.
Vel:
Omnípotens sempitérne Deus, salus aetérna credéntium, exáudi nos pro fámulis tuis infírmis, pro quibus misericórdiae tuae implorámus auxílium, ut, réddita sibi sanitáte, gratiárum tibi in Ecclésia tua réferant actiónes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XXII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 1 Tes 5, 1-6. 9-11
Murió por nosotros para que vivamos con él

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.

Hermanos:
En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis que os escriba, pues vosotros sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche.
Cuando estén diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.
Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, de forma que ese día os sorprenda como un ladrón; porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Así, pues, no nos entreguemos al sueño como los demás, sino estemos en vela y vivamos sobriamente.
Porque Dios no nos ha destinado al castigo, sino a obtener la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, que murió por nosotros para que, despiertos o dormidos, vivamos con él.
Por eso, animaos mutuamente y edificaos unos a otros, como ya lo hacéis.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 26, 1. 4. 13-14
R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

V. El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

V. Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

V. Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

Aleluya Lc 7, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R. Prophéta magnus surréxit in nobis, et Deus visitávit plebem suam.

EVANGELIO Lc 4, 31-37
Sé quien eres: el Santo de Dios
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.
Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:
«¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús le increpó diciendo:
«¡Cállate y sal de él!».
Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.
Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:
«¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».
Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 2-septiembre-2014
La pregunta que hay que hacerse es: "¿qué es esta autoridad de Jesús, esa doctrina nueva que asombra a la gente, esto que es diferente al modo de hablar, de enseñar de los doctores de la ley?". Y la respuesta es decisiva. "Esta autoridad es precisamente la identidad singular y especial de Jesús". En efecto, "Jesús no era un predicador común; Jesús no era uno que enseñaba la ley como todos los demás: lo hacía de modo diverso, de un modo nuevo, porque Él tenía la fuerza del Espíritu Santo".
"Ayer, en la liturgia, leímos el pasaje en el que Jesús se presenta, visita la sinagoga y refiriéndose a sí mismo, dice aquellas palabras del profeta Isaías: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque Él me ha ungido. Me ha enviado a hacer esto"". Confirmando que "la autoridad que tiene Jesús -explicó- viene precisamente de esta unción especial del Espíritu Santo: Jesús es el ungido, el primer ungido, el verdadero ungido". Y "esta unción da autoridad a Jesús".

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VII
295. Oremos al Señor, Dios de nuestros padres, para que nos escuche y tenga piedad de nosotros.
- Por la unidad y la libertad de la santa Iglesia católica y apostólica. Roguemos al Señor.
- Por la vida, el ministerio y la salud de nuestro Padre el papa N. y de nuestro obispo N., y por el pueblo y el clero que ama a Cristo. Roguemos al Señor.
- Por la paz y el progreso de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por el perdón de nuestros pecados y la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos de nuestras familias. Roguemos al Señor.
- Por esta comunidad, congregada en el nombre de Jesucristo, y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que escuches nuestras oraciones y derrames sobre nosotros la abundancia de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh. Dios, bajo cuya providencia transcurre cada instante de la vida, recibe las súplicas y oblaciones que te ofrecemos implorando tu misericordia a favor de los hermanos enfermos, y así, quienes tememos por su enfermedad, nos alegremos de su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, cuius nútibus vitae nostrae moménta decúrrunt, súscipe preces et hóstias, quibus tuam pro frátribus aegrotántibus misericórdiam implorámus, ut, de quorum perículo metúimus, de eórum salúte laetémur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 4. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS IV.
Antífona de la comunión Col 1, 24
Completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia.
Antiphona ad communionem Col 1, 24
Adímpleo, quae desunt passiónum Christi in carne mea, pro córpore eius, quod est Ecclésia.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, singular protector en la enfermedad humana, muestra el poder de tu auxilio con tus siervos enfermos, para que, aliviados con el auxilio de tu misericordia, merezcan presentarse sanos en tu santa Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, infirmitátis humánae singuláre praesídium, auxílii tui super infírmos fámulos tuos osténde virtútem, ut, ope misericórdiae tuae adiúti, Ecclésiae tuae sanctae incólumes repraesentári mereántur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 6 de septiembre

1. Conmemoración de san Zacarías, profeta, vaticinador de la vuelta del pueblo desterrado a la tierra de promisión, anunciando al mismo tiempo que un rey pacífico, Cristo el Señor, entraría triunfante en la Ciudad Santa de Jerusalén, lo que se llevó a cumplimiento.
2. Conmemoración también de san Onesíforo, que sirvió muchas veces a san Pablo en Efeso y, sin sentir vergüenza por sus cadenas, llegado a Roma, se interesó solícitamente por su suerte (s. I).
3. Conmemoración de los santos Donaciano, Presidio, Mansueto, Germán y Fúsculo, obispos de Africa, los cuales, en la persecución de los vándalos, siendo rey el arriano Hunerico, fueron cruelísimamente apaleados y desterrados por confesar la verdad católica. También estaba con ellos Leto, obispo de Nepte, en Bizacena, varón valiente y doctísimo, quien, después de sufrir una larga e inmunda prisión, fue quemado vivo (s. V).
4. En Spoleto, región de la Umbría, en Italia, san Eleuterio, abad, cuya simplicidad y compunción de espíritu alabó el papa san Gregorio I Magno (s. VI).
5. En Laon, de la Galia, san Cagnoaldo, obispo, discípulo de san Columbano y único ministro ayudante en el eremo cerca de Briançon (c. 632).
6*. En el litoral de Cumberland, región de Inglaterra, santa Bega, monja, cuyo nombre adoptó después la localidad (c. 660).
7*. En el monasterio de Füssen, en Baviera, san Magno, abad (s. VIII).
8*. En el monasterio cisterciense de Boschette (o Vauluisant), cerca de Orange, en la Provenza, memoria del beato Bertrando de Garrigues, presbítero, uno de los primeros discípulos de santo Domingo y siempre fiel a sus consignas (1230).
9*. En Gata de Gorgos, de la provincia de Alicante, en España, beato Diego Llorca Llopis, presbítero, y mártir testimoniando a Cristo en la persecución contra la Iglesia (1936).
10*. En Carcaixent, de la provincia de Valencia, también en España, beato Pascual Torres Lloret, mártir, que, siendo padre de familia, recibió el premio celestial portando la cruz de Cristo (1936).