jueves, 7 de septiembre de 2017

Jueves 12 octubre 2017, Bienaventurada Virgen María del Pilar, fiesta.

SOBRE LITURGIA

Sagrada Congregación para el Culto Divino
Respuestas acerca de la Obligatoriedad de la recitación de la Liturgia de las Horas (15-noviembre-2000)


3. ¿Cuál es la incidencia del criterio de la "veritas temporis" sobre esta cuestión?

R/ La respuesta debe darse por partes, para aclarar los diversos casos:
a. El "Oficio de Lecturas" no tiene un tiempo estrictamente asignado, y podrá celebrarse a cualquier hora, y se lo puede omitir si existe alguna de las causas señaladas en la respuesta indicada bajo el n. 2 anterior. Según la costumbre, el Oficio de Lecturas se puede celebrar a partir de las horas del atardecer o al anochecer de día anterior, después de las Vísperas (Cf. IGLH, 59).
b. Lo mismo vale para la "hora intermedia", que tampoco tiene asignado ningún tiempo determinado de celebración. Para su recitación obsérvese el tiempo que media entre la mañana y la tarde. Fuera del coro, de las tres horas Tertia, Sexta y Nona, cabe elegir una de las tres, aquella que más se acomode al momento del día, a fin de que se mantenga la tradición de orar durante el día, en medio del trabajo (Cf. IGLH, 77).
c. De suyo los Laudes deben recitarse en las horas de la mañana y la Vísperas en las horas del atardecer, como lo indican los nombres de estas partes del Oficio. Si alguien no puede recitar los Laudes en la mañana, tiene la obligación de hacerlo cuanto antes. De igual modo, si las Vísperas no pueden recitarse en las horas de la tarde, deben recitarse apenas se pueda (SC 89). Con otras palabras, el obstáculo que impide observar la "verdad de las horas" no es de por sí una causa que excuse de la recitación de los Laudes o las Vísperas, porque se trata de "Horas principales" (SC, 89) que "merecen el mayor aprecio" (IGLH, 40).

Quien recita gustosamente la Liturgia de las Horas y procura celebrar con dedicación las alabanzas al Creador del universo, puede recuperar al menos la salmodia de la hora que haya sido omitida después del himno de la hora correspondiente y concluir con una sola lectura breve y la oración.

Estas respuestas se publican con el beneplácito de la Congregación para el Clero.

Ciudad del Vaticano, 15 de noviembre de 2000

+Jorge A. Card. Medina Estévez
Prefecto

+ Francesco Pio Tamburrino
Arzobispo Secretario

CALENDARIO

12 JUEVES. BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL PILAR, fiesta


Fiesta de Nuestra Señora del Pilar. Según una venerada tradición, la Santísima Virgen María se manifestó en Zaragoza sobre una columna o pilar, signo visible de su presencia. Esta tradición encontró su expresión cultual en la misa y en el Oficio que, para toda España, decretó el papa Clemente XII (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. prop. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- 1 Crón 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2. Llevaron el Arca de Dios y la colocaron en el centro de la tienda que David le había preparado.
o bien: Hch 1, 12-14. Perseveraban unánimes en la oración, junto con María, la madre de Jesús.
- Sal 26. R. El Señor me ha coronado sobre la columna me ha exaltado.
- Lc 11, 27-28. Bienaventurado el vientre que te llevó.

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 13 de octubre, pág. 609.
CALENDARIOS: Aragón, Huesca y Arzobispado Castrense-Cuerpo de la Guardia Civil: (S).
Agustinos: Beata María Teresa Fasce, virgen (ML).
Orihuela-Alicante: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Victorio Oliver Domingo, obispo, emérito (1972).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de Nuestra Señora del Pilar. Según una venerada tradición, la Santísima Virgen María se manifestó en Zaragoza sobre una columna o pilar, signo visible de su presencia. Esta tradición encontró su expresión cultual en la Misa y en el Oficio que, para toda España, decretó el papa Clemente XII.

12 de octubre
Nuestra Señora del Pilar
Fiesta
COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS
TEMPORE "PER ANNUM" 8
Antífona de entrada Cf. Sb 18, 3; Ex 13, 21-22
Les diste una columna de fuego, como guía para un viaje desconocido, para que pudieran caminar día y noche por el desierto.
Antiphona ad introitum
Felix es, sacra Virgo María, et omni laude digníssima: quia ex te ortus est sol iustítiae, Christus Deus noster, per quem salváti et redémpti sumus.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a cuantos la invocan con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde, quaesumus, omnípotens Deus, ut fidéles tui, qui sub sanctíssimae Vírginis Maríae patrocínio laetántur, eius pia intercessióne a cunctis malis liberéntur in terris, et ad gáudia aetérna perveníre mereántur in caelis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la Fiesta de Nuestra Señora del Pilar (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA (opción 1) 1 Cr 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2
Llevaron el Arca de Dios y la colocaron en el centro de la tienda que David le había preparado
Lectura del primer libro de las Crónicas.

En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todo Israel para subir el Arca del Señor al lugar que le había preparado. Reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas. Luego los levitas levantaron el Arca de Dios tal como lo había mandado Moisés por orden del Señor: apoyando los varales sobre sus hombros.
David mandó a los jefes de los levitas emplazar a los cantores de sus familias con instrumentos musicales —arpas, cítaras y platillos— para que los hiciesen resonar, alzando la voz con júbilo.
Llevaron el Arca de Dios y la colocaron en el centro de la tienda que David le había preparado. Ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión en presencia de Dios. Cuando David acabó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2) 1, 12-14
Perseveraban en la oración, junto con María, la madre de Jesús
Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Después de que Jesús fue levantado al cielo, los apóstoles volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Cuando llegaron, subieron a la sala superior, donde se alojaban: Pedro y Juan y Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo y Simón el Zelotes y Judas el de Santiago.
Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, y con sus hermanos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 26, 1. 3. 4. 5
R.
El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.

V. El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.

V. Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo. R.
El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.

V. Una cosa pido al Señor, eso buscaré:
habitar en la casa del Señor por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.
El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.

V. El me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca. R.
El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.

Aleluya Sal 39, 3d. 4a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Afianzó mis pies sobre roca, me puso en la boca un cántico nuevo. R.

EVANGELIO Lc 11, 27-28
«Bienaventurado el vientre que te llevó»
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo:
«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».
Pero él dijo:
«Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
La oración de la Virgen María
2617 La oración de María se nos revela en la aurora de la plenitud de los tiempos. Antes de la encarnación del Hijo de Dios y antes de la efusión del Espíritu Santo, su oración coopera de manera única con el designio amoroso del Padre: en la anunciación, para la concepción de Cristo (cf Lc 1, 38); en Pentecostés para la formación de la Iglesia, Cuerpo de Cristo (cf Hch 1, 14). En la fe de su humilde esclava, el don de Dios encuentra la acogida que esperaba desde el comienzo de los tiempos. La que el Omnipotente ha hecho "llena de gracia" responde con la ofrenda de todo su ser: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". Fiat, ésta es la oración cristiana: ser todo de El, ya que El es todo nuestro.
2618 El Evangelio nos revela cómo María ora e intercede en la fe: en Caná (cf Jn 2, 1-12) la madre de Jesús ruega a su hijo por las necesidades de un banquete de bodas, signo de otro banquete, el de las bodas del Cordero que da su Cuerpo y su Sangre a petición de la Iglesia, su Esposa. Y en la hora de la nueva Alianza, al pie de la Cruz (cf Jn 19, 25-27), María es escuchada como la Mujer, la nueva Eva, la verdadera "madre de los que viven".
Del Directorio sobre la Piedad popular y la Liturgia
183. La piedad popular a la Santísima Virgen, diversa en sus expresiones y profunda en sus causas, es un hecho eclesial relevante y universal. Brota de la fe y del amor del pueblo de Dios a Cristo, Redentor del género humano, y de la percepción de la misión salvífica que Dios ha confiado a María de Nazaret, para quien la Virgen no es sólo la Madre del Señor y del Salvador, sino también, en el plano de la gracia, la Madre de todos los hombres.
De hecho, "los fieles entienden fácilmente la relación vital que une al Hijo y a la Madre. Saben que el Hijo es Dios y que ella, la Madre, es también madre de ellos. Intuyen la santidad inmaculada de la Virgen, y venerándola como reina gloriosa en el cielo, están seguros de que ella, llena de misericordia, intercede en su favor, y por tanto imploran con confianza su protección. Los más pobres la sienten especialmente cercana. Saben que fue pobre como ellos, que sufrió mucho, que fue paciente y mansa. Sienten compasión por su dolor en la crucifixión y muerte del Hijo, se alegran con ella por la Resurrección de Jesús. Celebran con gozo sus fiestas, participan con gusto en sus procesiones, acuden en peregrinación a sus santuarios, les gusta cantar en su honor, le presentan ofrendas votivas. No permiten que ninguno la ofenda e instintivamente desconfían de quien no la honra".
La Iglesia misma exhorta a todos sus hijos – ministros sagrados, religiosos, fieles laicos – a alimentar su piedad personal y comunitaria también con ejercicios de piedad, que aprueba y recomienda. El culto litúrgico, no obstante su importancia objetiva y su valor insustituible, su eficacia ejemplar y su carácter normativo, no agota todas las posibilidades de expresión de la veneración del pueblo de Dios a la Santa Madre del Señor.

Oración de los fieles
354. Por intercesión de María, la madre de nuestro Señor Jesucristo, celebrada en España y en Hispanoamérica bajo la advocación del Pilar, dirijamos nuestra oración al Padre celestial.
- Para que toda la Iglesia se sienta alegre y esperanzada al contemplar a María como columna luminosa que conduce a la salvación. Roguemos al Señor.
- Para que el amor a María siga siendo en nuestra historia fermento de catolicidad e impulso para la evangelización. Roguemos al Señor.
- Para que la comunidad de pueblos hispánicos, que tienen en la Virgen del Pilar un común motivo de fe y de unidad, sienta la protección de esta Madre y deposite en sus manos el presente y el futuro. Roguemos al Señor.
- Para que la presencia secular de María haga fecunda y operante nuestra fe y nuestra solicitud hacia los más necesitados, marginados, minusválidos, enfermos y todos los que sufren. Roguemos al Señor.
- Para que las imágenes de María que siembran nuestra geografía hispana sean una continua invitación a hacer lo que Jesús nos diga. Roguemos al Señor.
Te damos gracias, Señor, por la presencia singular de María en nuestra tierra, que tantos frutos ha producido; y te pedimos que siga protegiendo a la Iglesia de España y de Hispanoamérica, y a todos y a cada unos de sus hijos y pueblos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso y eterno, que hiciste brillar sobre nosotros la luz de la fe, haz que los dones que ahora te presentamos y las súplicas que te dirigimos nos consigan, por intercesión de santa María del Pilar, permanecer firmes en la fe y generosos en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Preces, Dómine, tuórum réspice oblationésque fidélium, in beátae Maríae Dei Genetrícis commemoratióne delátas, ut et tibi gratae sint, et nobis cónferant tuae propitiatiónis auxílium. Per Christum.
Prefacio
LA GLORIA DE LA VIRGEN MARÍA
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por todas las grandes maravillas que has realizado en la Virgen, Madre de tu Hijo.
Ella, concebida sin pecado, no fue contaminada por la corrupción del sepulcro; pues, siendo intacta en su virginidad, gloriosa en su descendencia y triunfante en su asunción, fue madre de Cristo, esposo de la Iglesia, luz de las gentes, esperanza de los fieles y gozo de todo nuestro pueblo.
Por eso, al celebrar ahora la solemnidad del Pilar, te alabamos con los ángeles y los arcángeles, y con todos los coros celestiales, cantando sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo…
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in festivitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Lc 1, 48
Me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 1, 48
Respéxit Dóminus humilitátem ancíllae suae, ecce enim beátam me dicent omnes generatiónes.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que de modo maravilloso multiplicas tu presencia en medio de nosotros, al darte gracias por este sacramento con que nos has alimentado, te rogamos nos concedas, por intercesión de santa María del Pilar, llegar a contemplarte eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Salutáribus refécti sacraméntis, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, qui memóriam beátae Vírginis Dei Genetrícis Maríae venerándo égimus, redemptiónis tuae fructum perpétuo experíri mereámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 13 de octubre

1. Conmemoración de san Teófilo, obispo de Antioquía, varón muy erudito, que ocupó esta sede como sexto sucesor de san Pedro y compuso un libro para defender la fe ortodoxa contra el hereje Marción (s. II).
2. En Córdoba, población de la provincia hispánica de Bética, santos Fausto, Jenaro y Marcial, mártires, que adornan a la ciudad como tres coronas (s. III/IV).
3. En Tesalónica, ciudad de Macedonia, san Florencio, mártir, que, según la tradición, después de varios tormentos murió quemado vivo, (c. s. III).
4*. En Kobern, junto al Mosela, en el territorio de Tréveris, san Lubencio, presbítero (s. IV).
5*. En Matuta (hoy Sanremo), en la costa de la Liguria, san Rómulo, obispo de Génova, que, lleno de ardor apostólico, murió durante una visita pastoral (s. V).
6. En Tours, de la Galia Lugdunense, san Venancio, abad, el cual, habiéndose casado en su juventud, al visitar la basílica de san Martín se conmovió ante la vida de los monjes y, con el permiso de su esposa, se juntó a ellos para vivir para Cristo (s. V).
7*. En Salagnac, en el territorio de Limoges, en Aquitania, san Leobono, eremita (s. inc.).
8*. En la isla de Iona, en Escocia, sepultura de san Comgano, abad, que llegó a esta región procedente de Hibernia, junto con su hermana santa Kentigerna, los hijos de ésta y algunos misioneros (s. VIII).
9*. En Augsburgo, de Baviera, en Germania, san Simberto, obispo, que antes fue abad de Mürbach (c. 807).
10*. En Cierges, en la región de Auvernia, en la Galia, san Geraldo, que, siendo conde de Aurillac, fue un ejemplo para los demás príncipes por haber vivido como monje con hábito secular, procurando el bien de las regiones que tenía encomendadas (909).
11. Cerca de Subiaco, en el Lacio, santa Quelidona o Celidona, virgen, como dice la tradición, durante cincuenta y dos años condujo vida solitaria y austera, dedicada únicamente a Dios, (1152).
12*. En la localidad de Trino, en el Monferrato, beata Magdalena Panatieri, virgen, hermana de Penitencia de Santo Domingo (1503).
13*. En el lugar de Balasar, cerca de Braga, en Portugal, beata Alejandrina María da Costa, que al intentar huir de quien la perseguía con mala intención, quedó imposibilitada en todos sus miembros, encontrando en la contemplación de la Eucaristía el modo de ofrecer al Señor todos sus dolores por amor de Dios y de los hermanos más necesitados (1955).