lunes, 4 de septiembre de 2017

Lunes 9 octubre 2017, Lunes de la XXVII semana del Tiempo Ordinario, feria, o Témporas, día de petición, o san Dionisio, obispo, y compañeros, mártires, memoria libre, o san Juan Leonardi, presbítero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Sagrada Congregación para el Culto Divino
Prot. No. 2330/00/L

Respuestas acerca de la Obligatoriedad de la recitación de la Liturgia de las Horas

La celebración íntegra y cotidiana de la Liturgia de las Horas es, para los sacerdotes y diáconos en camino al presbiterado, parte substancial de su ministerio eclesiástico.

Sería una visión empobrecida mirar dicha responsabilidad como el mero cumplimiento de una obligación canónica, aunque también lo es, y no tendría presente que la ordenación sacramental confiere al diácono y al presbítero un especial encargo de elevar a Dios uno y trino la alabanza por su bondad, por su soberana belleza y por el designio misericordioso acerca de nuestra salvación sobrenatural.

Junto con la alabanza, los sacerdotes y diáconos presentan ante la Divina Majestad la oración de intercesión a fin de que se digne acudir a las necesidades espirituales y temporales de la Iglesia y de toda la humanidad.

El "sacrificio de alabanza" se realiza ante todo en la celebración de la Santísima Eucaristía, pero se prepara y se continúa en la celebración de la Liturgia de las Horas (Cf. IGLH, 12), cuya forma principal es la recitación comunitaria, sea en una comunidad de clérigos, o de religiosos, siendo sin embargo muy deseable la participación de los fieles laicos.

Sin embargo, la Liturgia de las Horas, llamada también Oficio Divino o Breviario, de ninguna manera carece de valor cuando se la recita solo o, en cierta forma privadamente, ya que aún en este caso "estas oraciones se realizan privadamente, pero no imploran cosas privadas" (Gilbertus de Holland, Sermo XXIII in Cant., en P.L. 184, 120).

En efecto, aún en similares circunstancias, estas oraciones no constituyen un acto privado sino que forman parte del culto público de la Iglesia, de tal manera que al recitarlas el ministro sagrado cumple con su deber eclesial: el sacerdote o diácono que en la intimidad de un templo, o de un oratorio, o en su residencia, se entrega a la celebración del Oficio Divino realiza, aún cuando no haya nadie que lo acompañe, un acto eminentemente eclesial, en nombre de la Iglesia y en favor de toda la Iglesia, e incluso de la humanidad entera.

CALENDARIO

LUNES DE LA XXVII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SANTOS DIONISIO, obispo, y COMPAÑEROS, mártires, memoria libre o SAN JUAN LEONARDI, presbítero, memoria libre


Misa de feria (verde) o de la memoria de los santos Dionisio y comp. (rojo) o de la memoria de san Juan L. (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria de los santos Dionisio y comp.: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para vv. mártires) o de un domingo del T. O. / para la memoria de san Juan Leonardi: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para misioneros) o de santos (para santos que practicaron obras de misericordia) o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Jon 1, 1 — 2, 1. 11. Jonás se puso en marcha para huir lejos del Señor.
- Salmo: Jon 2, 3-5. 8. R. Tú, Señor, me sacaste vivo de la fosa.
- Lc 10, 25-37. ¿Quién es mi prójimo?.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 10 de octubre, pág. 603.
CALENDARIOS: Asidonia-Jerez, en la ciudad de Jerez: San Dionisio Areopagita, obispo y mártir. Aniversario de la restauración del culto cristiano (F).
Valencia: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Dominicos: San Luis Bertrán, presbítero (MO).
León: San Julián Alfredo, religioso y mártir (MO).
Mondoñedo-Ferrol: San Inocencio de la Inmaculada y compañeros, mártires (MO).
Santander: San Román Martínez y san Manuel Seco, religiosos, y compañeros, mártires (MO).
HH. de las Escuelas Cristianas: San Cirilo Beltrán, san Jaime Hilario, y compañeros, mártires (MO). Burgos: (ML).
Calahorra y La Calzada-Logroño y Siervas de María: Santo Tomás de Villanueva, obispo (ML-trasladada).
Oviedo: Santos Inocencia de la Inmaculada Canoura Arnau, presbítero, Cirilo Bertrán Sanz Tejedor y compañeros, mártires (ML).
Sigüenza-Guadalajara: San Marciano José López, y compañeros, mártires (ML).
Agustinos: Beato Antonio Patrizi, presbítero (ML).
O. Cist.: Beato Vicente Kadlubek, obispo, cisterciense (ML).
Pasionistas: San Inocencio Canoura, presbítero, mártir (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XXVII Domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Témporas: día de petición.

Misa de san Dionisio y compañeros;
Elogio del martirologio
Santos Dionisio, obispo, y compañeros, mártires. Según la tradición, Dionisio, enviado por el Romano Pontífice a la Galia, fue el primer obispo de París, en la actual Francia, y allí, junto con el presbítero Rústico y el diácono Eleuterio, padecieron todos en las afueras de la ciudad. (s. III)

La oración colecta es propia, el resto está tomado del común de mártires I. Fuera del tiempo pascual, A. Para varios mártires 5.

9 de octubre
San Dionisio, obispo, y compañeros mártires
Die 9 octobris
Ss. Dionysii, episcopi, et sociorum, martyrum
Antífona de entrada
Los santos mártires derramaron su sangre por Cristo en la tierra, por eso han alcanzado el premio eterno.
O bien: Sab 3, 1-2. 3
La vida de los justos está en manos de Dios, y ningún tormento los alcanzará. Los insensatos pensaban que habían muerto, pero ellos están en paz.
Antiphona ad introitum
Sanguis sanctórum mártyrum pro Christo effúsus est in terris; ídeo adépti sunt praemia sempitérna.
Vel: Cf. Sg 3, 1-2. 3
Iustórum ánimae in manu Dei sunt: et non tanget illos torméntum malítiae. Visi sunt óculis insipiéntium mori: illi autem sunt in pace.
Oración colecta
Oh, Dios, que enviaste a san Dionisio y a sus compañeros a proclamar tu gloria a los gentiles, y los robusteciste en el martirio con la fuerza de la constancia, te rogamos nos concedas imitarles rechazando los halagos del mundo, sin temer ninguna de sus dificultades. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Dionysium eiúsque sócios ad praedicándam géntibus glóriam tuam misísti, eósque virtúte constántiae in passióne roborásti, tríbue nobis, quaesumus, ex eórum imitatióne próspera mundi despícere, et nulla eius advérsa formidáre. Per Dóminum.

Misa de san Juan Leonardi:
Elogio del martirologio
San Juan Leonardi, presbítero, que dejó la ciudad de Lucca, en la región italiana de la Toscana, donde ejercía como farmacéutico, para llegar a ser sacerdote, y con el fin de enseñar a los niños la doctrina cristiana, restaurar la vida apostólica del clero y propagar la fe católica, instituyó la Orden de Clérigos Regulares, más tarde llamados de la Madre de Dios, lo que le llevó a sufrir muchas contradicciones. También inició el Colegio de Propaganda Fide, en el que, agotado por los trabajos, descansó piadosamente. (1609)

La oración colecta es propia. El resto está tomado del común de Pastores, V. Para misioneros 1.

9 de octubre
San Juan Leonardi, presbítero
Die 9 octobris
S. Ioannis Leonardi, presbyteri
Antífona de entrada
Estos son los varones santos, amigos de Dios, insignes en la predicación de la verdad divina.
O bien: SaI 17, 50; 21, 23
Te daré gracias entre las naciones, Señor; contaré tu fama a mis hermanos.
Antiphona ad introitum
Isti sunt viri sancti facti amíci Dei, divínae veritátis praecónio gloriósi.
Vel: Ps 17, 50; 21, 23
Confitébor tibi in pópulis, Dómine, et narrábo nomen tuum frátribus mei.
Oración colecta
Oh, Dios, dador de todo bien, que por mediación del presbítero san Juan Leonardi hiciste que se anunciara el Evangelio a los pueblos, haz, por su intercesión, que avance siempre y en todas partes la fe verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Bonórum ómnium largítor, Deus, qui per beátum Ioánnem presbyterum pópulis Evangélium nuntiári fecísti, eius intercessióne concéde, ut fides vera semper et ubíque profíciat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XXVII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar)

PRIMERA LECTURA Jon 1, 1—2, 1. 11
Jonás se puso en marcha para huir lejos del Señor
Comienzo de la profecía de Jonás.

El Señor dirigió su palabra a Jonás, hijo de Amitai, en estos términos:
«Ponte en marcha, ve a Nínive, la gran ciudad, y llévale este mensaje contra ella, pues me he enterado de sus crímenes».
Jonás se puso en marcha para huir a Tarsis, lejos del Señor. Bajó a Jafa y encontró un barco que iba a Tarsis; pagó el pasaje y embarcó para ir con ellos a Tarsis, lejos del Señor.
Pero el Señor envió un viento recio y una fuerte tormenta en el mar, y el barco amenazaba con romperse.
Los marineros se atemorizaron y se pusieron a rezar, cada uno a su dios. Después echaron al mar los objetos que había en el barco, para aliviar la carga. Jonás bajó al fondo de la nave y se quedó allí dormido.
El capitán se le acercó y le dijo:
«¿Qué haces durmiendo? Levántate y reza a tu dios; quizá se ocupe ese dios de nosotros y no muramos».
Se dijeron unos a otros:
«Echemos suertes para saber quién es el culpable de que nos haya caído esta desgracia».
Echaron suertes y le tocó a Jonás. 
Entonces le dijeron:
«Dinos quién tiene la culpa de esta desgracia que nos ha sobrevenido, de qué se trata, de dónde vienes, cuál es tu país y de qué pueblo eres».
Jonás les respondió:
«Soy hebreo y adoro al Señor, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra firme».
Muchos de aquellos hombres se asustaron y le preguntaron:
«Por qué has hecho eso?».
Pues se enteraron por el propio Jonás de que iba huyendo del Señor.
Después le dijeron:
«¿Qué vamos a hacer contigo para que se calme el mar?».
Pues la tormenta arreciaba por momentos.
Jonás les respondió:
«Agarradme, echadme al mar y se calmará. Bien sé que soy el culpable de que os haya sobrevenido esta tormenta».
Aquellos hombres intentaron remar hasta tierra firme, pero no lo consiguieron, pues la tormenta arreciaba. Entonces rezaron así al Señor:
«¡Señor!, no nos hagas desaparecer por culpa de este hombre; no nos imputes sangre inocente, pues tú, Señor, actúas como te gusta».
Después agarraron a Jonás y lo echaron al mar. Y el mar se calmó.
Tras ver lo ocurrido, aquellos hombres temieron profundamente al Señor, le ofrecieron un sacrificio y le hicieron votos.
El Señor envió un gran pez para que se tragase a Jonás, y allí estuvo Jonás, en el vientre del pez, durante tres días con sus noches.
Y el Señor habló al pez, que vomitó a Jonás en tierra firme.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Jon 2, 3. 4. 5. 8
R.
Tú, Señor, me sacaste vivo de la fosa.
Sublevábis de corruptióne vitam meam, Dómine.

V. Invoqué al Señor en mi desgracia y me escuchó;
desde lo hondo del Abismo pedí auxilio
y escuchaste mi llamada.
R.
Tú, Señor, me sacaste vivo de la fosa.
Sublevábis de corruptióne vitam meam, Dómine.

V. Me arrojaste a las profundidades de alta mar,
las corrientes me rodeaban,
todas tus olas y oleajes se echaron sobre mí.
R.
Tú, Señor, me sacaste vivo de la fosa.
Sublevábis de corruptióne vitam meam, Dómine.

V. Me dije: «Expulsado de tu presencia,
¿cuándo volveré a contemplar tu santa morada?».
R.
Tú, Señor, me sacaste vivo de la fosa.
Sublevábis de corruptióne vitam meam, Dómine.

V. Cuando ya desfallecía mi ánimo,
me acordé del Señor;
y mi oración llegó hasta ti,
hasta tu santa morada.
R.
Tú, Señor, me sacaste vivo de la fosa.
Sublevábis de corruptióne vitam meam, Dómine.

Aleluya Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado. R.
Mandátum novum do vobis, dicit Dóminus, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos.

EVANGELIO Lc 10, 25-37
¿Quién es mi prójimo?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se levantó un maestro de la ley y preguntó a Jesús para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?».
Él le dijo:
«¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?».
El respondió:
«“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza” y con toda tu mente. Y “a tu prójimo como a ti mismo”».
Él le dijo:
«Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida». 
Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús:
«¿Y quién es mi prójimo?».
Respondió Jesús diciendo:
«Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció, y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo:
“Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”.
¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?». 
Él dijo:
«El que practicó la misericordia con él».
Jesús le dijo:
«Anda y haz tú lo mismo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general, 27-abril-2016
Esta parábola es un regalo maravilloso para todos nosotros, y ¡también un compromiso! A cada uno de nosotros, Jesús le repite lo que le dijo al doctor de la Ley: «Vete y haz tú lo mismo» (v. 37). Todos estamos llamados a recorrer el mismo camino del buen samaritano, que es la figura de Cristo: Jesús se ha inclinado sobre nosotros, se ha convertido en nuestro servidor, y así nos ha salvado, para que también nosotros podamos amarnos los unos a los otros como Él nos ha amado, del mismo modo.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XI
299. Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, a fin de que todos los hombres experimenten su bondad y misericordia.
- Por la Iglesia: para que sea signo de paz y de reconciliación entre los hombres. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de la tierra: para que superen todo lo que les desune y promuevan todo cuanto les acerca. Roguemos al Señor.
- Por los que odian, por los resentidos y amargados: para que descubran que la felicidad se encuentra en el perdón. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que sepamos perdonar como Dios mismo nos perdona. Roguemos al Señor.
Padre nuestro, que has enseñado a perdonar para recibir tu perdón. Haz que siempre observemos esta ley y así merezcamos ser llamados y ser, en verdad, hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Memoria de san Dionisio y compañeros:

Oración sobre las ofrendas
Mira, con bondad, Señor, los sacrificios que te presentamos, para que, a ejemplo de los santos N. y N., alcancemos con piadoso afecto lo que actualizamos sacramentalmente de la pasión de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
O bien:
Esta ofrenda que te presentamos, Señor, en el día del triunfo de los santos N. y N., encienda nuestros corazones en la llama perenne de tu amor y nos disponga a recibir el premio prometido a los que perseveran. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sacrifíciis praeséntibus, Dómine, quaesumus, inténde placátus, ut, quod passiónis Fílii tui mystério gérimus, beatórum N. et N. exémplis, pio consequámur afféctu. Per Christum.
Vel:
Haec hóstia, Dómine, quam in beatórum N. et N. triúmpho deférimus, corda nostra tui amóris igne iúgiter inflámmet, et ad promíssa perseverántibus praemia dispónat. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de comunión Rom 8, 38-39
Ni muerte, ni vida, ni ninguna otra criatura podrán separarnos del amor de Cristo.
O bien: Mt 10, 30. 31
Hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados, no tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones.
Antiphona ad communionem Cf. Rm 8, 38-39
Neque mors, neque vita, neque creatúra áliqua póterit nos separáre a caritáte Christi.
Vel: Mt 10, 30. 31
Vestri capílli cápitis omnes numeráti sunt; nolíte timére: multis passéribus melióres estis vos.
Oración después de la comunión
Alimentados, Señor, con el precioso Cuerpo y Sangre de tu Unigénito, concédenos en la fiesta de tus santos mártires N. y N. permanecer en ti con perseverante amor, vivir de ti y caminar hacia ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pasti, Dómine, pretióso Córpore et Sánguine Unigéniti Fílii tui, in commemoratióne beatórum mártyrum tuórum N. et N., nobis perseveránti caritáte in te manére, de te vívere, et ad te movéri concédas. Per Christum.

Memoria de san Juan Leonardi:

Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso, mira el sacrificio que te ofrecemos en la fiesta de san N., y concede a cuantos celebramos el misterio de la pasión del Señor imitar lo que realizamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Réspice quas offérimus hóstias, omnípotens Deus, in beáti N. festivitáte, et praesta, ut, qui domínicae passiónis mystéria celebrámus, imitémur quod ágimus. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. Ez 34, 15
Yo mismo apacentaré mis ovejas y las haré reposar, dice el Señor.
O bien: Cf. Mt 10, 27
Lo que os digo en la oscuridad, decidio a la luz, dice el Señor, ylo que os digo al oído, pregonadio desde la azotea
Antiphona ad communionem Ez 34, 15
Ego pascam oves meas, et ego eas accubáre fáciam, dicit Dóminus.
Vel: Mt 10, 27
Quod dico vobis in ténebris, dícite in lúmine, dicit Dóminus, et quod in aure audítis, praedicáte super tecta.
Oración después de la comunión
Señor, por la eficacia de este sacramento confirma a tus siervos en la verdadera fe para que la proclamen de palabra y de obra en todas partes, a ejemplo de san N. que, por ella, trabajó y consagró su vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Huius mystérii virtúte, confírma, Dómine, fámulos tuos in fide veritátis, ut eam ubíque ore et ópere confiteántur, pro qua beátus N. laboráre non déstitit et vitam suam impéndit. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 10 de octubre

En España es recomendable leer en primer lugar, por tener el grado de Memoria en el Calendario español, la conmemoración de santo Tomás de Villanueva, obispo, que en el día 8 de septiembre figura en el núm. 9.
1. Conmemoración de san Pinito, obispo de Cnosos, en la isla de Creta, que, bajo los emperadores Marco Antonino Vero y Lucio Aurelio Cómodo, se distinguió por sus escritos acerca de la fe y por su preocupación por el crecimiento de la grey que se le había encomendado (c. 180).
2. En Nicomedia, de Bitinia, san Eulampio y su hermana santa Eulampia, mártires durante la persecución desencadenada bajo Diocleciano (s. IV).
3. En la ciudad de Colonia, en Germania, santos Gereón y compañeros, mártires, que ofrecieron su cuello a la espada por defender la verdadera piedad (s. IV).
4. En la localidad de Birten, de nuevo en la región de Colonia, en Germania, santos Víctor y Maloso, mártires (c. s. IV).
5. En la ciudad de Bonn, también en Germania, santos Casio y Florentino, mártires (c. s. IV).
6*. En Nantes, de la Galia Lugdunense, san Claro, venerado como primer obispo de esta ciudad (s. IV).
7. En Populonia, de la Toscana, san Cerbonio, obispo, que, tal como cuenta el papa san Gregorio I Magno, al invadir los lombardos aquella región se refugió a la isla de Elba, dando pruebas de virtud (c. 575).
8. En Rochester, en Inglaterra, muerte de san Paulino, obispo de York, que siendo monje y discípulo del papa san Gregorio I Magno, fue enviado a Inglaterra para predicar el Evangelio, convirtiendo a Edwino, rey de Northumbria, lavando con las aguas del bautismo a todo su pueblo (644).
9*. En el monasterio de Jouarre, en el territorio de Meaux, en Neustria, santa Telquilde, abadesa, la cual, de familia noble y notable por sus méritos y austera en sus costumbres, enseñó a las vírgenes sagradas a salir al encuentro de Cristo con las lámparas encendidas (c. 670).
10*. Cerca de Ramerude (hoy Arcis-sur-Aube), en la región de Troyes, en Neustria, santa Tanca, virgen y mártir, que, como narra la tradición, por defender su virginidad no dudó en aceptar la muerte (s. VI/VII).
11. En la ciudad de Ceuta, en la Mauritania Tingitana, pasión de los siete santos mártires de la Orden de los Hermanos Menores, Daniel, Samuel, Ángel, León, Nicolás y Hugolino, presbíteros, junto con Domno, enviados por el hermano Elías a predicar el Evangelio a los mahometanos, todos los cuales, después de sufrir insultos, cadenas y azotes, alcanzaron la palma del martirio al ser degollados (1227).
12. En Bridlington, en Inglaterra, san Juan, presbítero, prior del monasterio de Canónigos Regulares de San Agustín, célebre por su oración, austeridad y bondad (1379).
13*. En la ciudad de Khartoum, en Sudán, beato Daniel Comboni, obispo, que fundó el Instituto para las Misiones en África, y elegido obispo en ese continente, se entregó sin reservas y predicó el Evangelio por aquellas regiones, trabajando también para hacer respetar la dignidad humana (1881).
14*. En Cracovia, en Polonia, beata ängela María (Sofía Camila) Truszkowska, virgen, que fundó la Congregación Franciscana de San Félix de Cantalicio, para ayudar a niños abandonados, pobres y marginados (1899).
15*. En la localidad de Dzialdowo, de nuevo en Polonia, beato León Wetmanski, obispo auxiliar de Plock, que, en tiempo de un régimen contrario a Dios y a los hombres, fue encarcelado en un campo de concentración, consumando su martirio con una muerte intrépida (1941).
16*. En la ciudad de Linz, en Austria, beato Eduardo Detkens, mártir, originario de Polonia, que murió en la cámara de gas durante la misma persecución (1942).